lunes, 29 de junio de 2015

Tertulia artístico-literaria. "Enterrar y callar". Un grabado de Francisco Goya y un poema de Miguel Otero

Enterrar y callar.
Grabado de Goya
Los desastres de la guerra

ENTERRAR Y CALLAR (Miguel Otero)

Si han muerto entre centellas fementidas
inmolados por cráteres de acero,
ahogados por un río de caballos,
aplastados por saurios maquinales,
degollados por láminas de forja,
triturados por hélices conscientes,
quemados por un fuego dirigido,
¿enterrar y callar?

Si han caído de espaldas en el fango
con un hoyo violeta en la garganta,
si buitres de madera y aluminio
desde el más alto azul les dieron muerte,
si el aire que bebieron sus pulmones
fue un resuello de nube ponzoñosa,
si así murieron sin haber vivido,
¿enterrar y callar?

Si las voces de mando los mandaron
deliberadamente hacia el abismo,
si humedeció sus áridos cadáveres
el llanto encubridor de los hisopos,
si su sangre de jóvenes, su sangre
fue tan sólo guarismo de un contrato,
si las brujas cabalgan en sus huesos,
¿enterrar y callar?

Enterrar y gritar.

LECTORES PARA LA JUSTICIA. Proyecto Educativo y Cultural nacido en la Facultad de Derecho de la UBA –Argentina-, en cuyo ámbito se desarrollan acciones que articulan la Lectura, la Literatura y el Derecho, pensando en una sociedad más justa.

El Proyecto “Lectores para la justicia” se sostiene en la convicción de un colectivo interdisciplinario en torno al valor de la lectura como herramienta transformadora, en tanto contribuye a la formación de sujetos críticos y autónomos, la apertura de un espacio vital para la imaginación, la construcción de una mirada plural, el conocimiento de mundos reales o ficticios que abrevan nuestro lugar desde una perspectiva cultural, social, jurídica y política y una oportunidad para la inclusión educativa.

La lectura como bien de justicia social, se constituye en un aporte valioso desde donde, docentes, profesionales y estudiantes podemos avanzar en un camino de logros democratizadores de los espacios en los que participamos.

Las propuestas desarrolladas dentro del Proyecto se generan, discuten y plasman con base en el diálogo, el intercambio de aportes y experiencias basadas en las trayectorias personales y profesionales de cada uno de los integrantes del grupo y el respeto por la diversidad de opiniones junto al deseo y la voluntad de desarrollar acciones concretas que den materialidad a nuestras convicciones. (En su página web hace interesantes propuestas de lectura en función de los campos del derecho)

"El oficio de escribir". Una conversación con Mario Vargas Llosa y Javier Cercas

LEER PARA VIVIR. Un artículo de Juan Villoro


Aunque el fin de los libros se anuncia con frecuencia, los desastres del mundo refrendan su importancia. En las cárceles, las dictaduras, el exilio, el secuestro y los hospitales, hay quienes han encontrado un consuelo en la lectura.

La lectura es como el paracaidismo: en condiciones normales la practican algunos espíritus arriesgados, pero en caso de emergencia le salva la vida a cualquiera.

Óscar Tulio Lizcano, víctima de la guerrilla colombiana, rindió un inaudito testimonio de la forma en que los libros preservaron su dignidad. En la clínica de Cali donde se recuperó de ocho años de privaciones como rehén de las FARC, habló de la selva donde perdió veinte kilos, pero no la lucidez. De los 50 a los 58 años vivió agobiado por las enfermedades, la desnutrición, las humillaciones de perder todo sentido de la privacidad. Para conservar la cordura, clavó tres palos en la tierra y decidió que fueran sus alumnos. Lizcano les enseñó política, economía y literatura. Como tantos maestros, se salvó a sí mismo con la prédica que lanzaba a sus perplejos discípulos. Un comandante vio el aula donde los palos tomaban lecciones, y decidió pasarle libros. Lizcano leyó a Homero, y seguramente admiró la desmesura de Héctor, que desafía al favorito de los dioses. "La poesía me alimentó", ha dicho el hombre cuya dieta material era tan ruin, que se veía mejorada por un trozo de mono o de oso hormiguero. CONTINUAR LEYENDO

viernes, 26 de junio de 2015

El juego cooperativo como herramienta de transformación. INTERED

Tiempo entre paréntesis”, es la nueva publicación de InteRed Euskal Herria, que tiene el juego como placentero y transformador, profundo y enriquecedor porque cuando compartimos un juego, compartimos tiempo y vida.
El libro rebosa motivación para jugar y seguir transformándonos como personas, grupos y sociedades; entrega porque no nos hemos guardado nada y hemos puesto emoción y alma en esta nueva herramienta para la educación para el desarrollo y la transformación social.
Las páginas de este documento nos hablan de cómo construir una sociedad y una cultura de paz donde las personas son el centro del sistema, donde sus intereses y necesidades sean la base para construir nuevos modelos en los que poder desarrollar no solo la vida, sino una vida digna para todas las personas.
Entre los epígrafes de este libro escrito en castellano y euskera, podéis encontrar epígrafes como: el juego no es sólo cosa de risa; el juego cooperativo: motor de transformación; juegos físicos y juegos cooperativos de mesa.
El documento recoge diversas citas y reseñas y pretende ser un libro documentado por tres razones: la primera es recopilar trabajos e investigaciones de diferentes disciplinas que permiten validar a nivel teórico el juego cooperativo como herramienta de intervención educativa y para la transformación personal, grupal y social; la segunda, es el reconocimiento a las personas que con su trabajo y pensamiento han inspirado también el nuestro; y la tercera, es dar la oportunidad a las personas que lean este documento seguir profundizando más allá de estas páginas.


Fuente: Docentes para el desarrollo

miércoles, 24 de junio de 2015

"Pececitos de oro". Un cuento de Maria Teresa Andruetto

Tertulia Artístico-Literaria: "Autorretrato ante el caballete". Un cuadro de Rembrandt y una poesía de María Teresa Andruetto

Autorretrato ante el caballete. Rembrandt
Autorretrato ante caballete (MT. Andruetto)

Esto es lo que queda
de un hombre que se muere:
un pincel y la mano agrietada
que sostiene el pardo, el rojo,
el amarillo... la mano que va,
que se desvela, desde el charco
de luz hacia la tela.

Lenta la pincelada oscura,
el hijo del molinero
tantea con ojos ciegos
la espesura
hasta dar con la luz.

Este rostro ya estaba
debajo de la tela, estaba y carcomía
con su podredumbre el retrato del joven
con gorguera. Bajo las arrugas y los ojos
desteñidos están los ojos arrogantes
de otro tiempo, pero ni el otro ni éste
son grandes, a todos los ha herido
esta luz: ya nada es menos,
hasta lo más miserable
tiene su destello.

No es la pieza oscura donde pinta,
ni la pobreza que trajo la desnuda forma.
ni la luz que cae sobre la gorra,
ni el pelo desprolijo, ni la barba,
tampoco el cuerpo vencido,
ni el olor rancio del encierro.
Son los ojos que no encuentran
a Saskia, a Hendrickje, al bienamado Tito;
los ojos que se han vuelto
hacia un lugar de nada,
hacia el vacío.

Otros buscarán la nota pura,
la imagen que persiste, la tersura,
como buscan sus ojos en la tela

(es la mirada lo que abruma,
lo que desvela)

También yo persigo una palabra
oscura en los retratos de Saskia,
en la ternura de Hendrickje, en la viva
luz de Tito, y el aire de bondad,
la carnadura de un hombre
que se deshizo.

Adentro, más adentro. Una poesía de Gerardo Diego

Adentro, más adentro... (Gerardo Diego)

Adentro, más adentro,
hasta encontrar en mí todas las cosas.
Afuera, más afuera,
hasta llegar a ti en todas las cosas.

secreto panteísmo.
Mi oración es así.
Tú estás en todo
y todo en mí.

"La cultura no es una actividad del tiempo libre; es lo que nos hace libres todo el tiempo". Entrevista a Luisa Etxenike


Luisa Etxenike (San Sebastián, 1957) es escritora de novelas y relatos, pero también reflexiona sobre el lenguaje, la realidad política o el porvenir con certera clarividencia como muestran sus frecuentes artículos en prensa. El próximo 18 de junio presentará un nuevo libro en San Sebastián, El arte de la pesca, reescritura de la última parte de su novela Los peces negros, una especie de 'collage' de cortos en relación con ese texto, que llevará una ilustración sonora a cargo del compositor Borja de Miguel.

Directora del festival literario Un mundo de escritoras, miembro del Consejo de Redacción de la revista de cultura y pensamiento Grand Place, el pasado sábado 18 de abril intervino en el evento TEDx Almendra Medieval, en Vitoria, para hablar sobre ecología lingüística: "Como las selvas amazónicas, las palabras también se expolian, se violan, se maltratan y hay que cuidarlas", comentó.


Descubre otras novelas de Mark Twain que merecen nuestro tiempo (Poemas del alma)

Cuando hablamos de Mark Twain hacemos referencia de manera obligada a dos de sus obras más significativas como son Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn. No obstante, no hay que olvidarse que a lo largo de su carrera también dio forma a otros trabajos igualmente atractivos e interesantes.

Por ese motivo, si te quedaste en sus novelas cumbre y no seguiste ahondando en su extensa bibliografía, a continuación te damos a conocer otros trabajos que, sin lugar a dudas, también merecen nuestro valioso tiempo: CONTINUAR LEYENDO
Fuente: Poemas del alma

martes, 23 de junio de 2015

"Dos nietos para ti". Un divertido vídeo que en estas fechas cobra acutalidad.

Han comenzado las vacaciones y algunos abuelos y abuelas empiezan a temblar -aunque los hay y las hay, sobre todo estas últimas, que tiemblan durante todo el curso-. Este vídeo caricaturiza esa realidad con buenas dosis de humor, que falta hace.

lunes, 22 de junio de 2015

"La casa de huéspedes". Un poema de Rumi, poeta místico musulmán persa.

Mi buena amiga Isabel, como poetisa y amante de la poesía, me ha contestado a mi deseo de felices vacaciones con un precioso poema que aquí transcribo y que me ha hecho meditar profundamente. Es un texto de un poeta del siglo XIII, se llama Rumi, poeta místico musulmán persa, y su poesía la "La casa de huéspedes", y dice así:


LA CASA DE HUÉSPEDES (Rumi)

Ser humano es como estar en una casa de huéspedes
Cada mañana una nueva llegada.
Una alegría, una depresión, una maldad,
algunas percepciones momentáneas, que aparecen como visitantes inesperados.

Dale la bienvenida y atiéndelos a todos ellos,
incluso si llega un grupo de lamentos
que barren violentamente tu casa y vacían los muebles.
Aún así, haz los debidos honores a cada invitado.
Quizá te esté enseñando algo para tu regocijo.

El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia,
sal a buscarlos a la puerta riendo, e invítalos a entrar.
Estate agradecido a quien quiera que venga,
porque cada uno ha sido enviado como un guía del más allá

domingo, 21 de junio de 2015

Seis claves para ser feliz, según la Universidad de Harvard

Cada vez parece más claro que la nueva fiebre del oro no tiene que ver con hacerse millonario ni con encontrar la fuente de la eterna juventud. El tesoro más codiciado de nuestros tiempos es atesorar felicidad, un concepto abstracto, subjetivo y difícil de definir, pero que está en boca de todos. Incluso es materia de estudio en la prestigiosaUniversidad de Harvard.

Durante varios años, algunos de los estudiantes de Psicología de esta universidad americana han sido un poco más felices, no solo por estudiar en una de las mejores facultades del mundo, sino porque, de hecho, han aprendido a través de una asignatura. Su profesor, el doctor israelí Tal Ben-Shahar, es experto en Psicología Positiva, una de las corrientes más extendidas y aceptadas en todo el mundo y que él mismo define como “la ciencia de la felicidad”. De hecho, sostiene que la alegría se puede aprender, del mismo modo que uno se instruye para esquiar o a jugar al golf: con técnica y práctica.

Estos son sus seis consejos principales para sentirse afortunado y contento:

1. Perdone sus fracasos. Es más: ¡celébrelos!

2. No dé lo bueno por hecho: agradézcalo.

3. Haga deporte.

4. Simplifique, en el ocio y el trabajo.

5. Aprenda a meditar.

6. Practique una nueva habilidad: la resiliencia.


“Lo central es pensar cómo se construye una lengua franca”. Yolanda Reyes teoriza sobre libros y niños (Entrevista)

“Las cosas que me preocupaban cuando empecé a trabajar en esto, ya no me preocupan tanto: la conciencia fonológica y fonética, el lugar de las rimas y el sonido de las palabras en la lectura alfabética, todo eso que tanto he investigado me ha dejado de importar tantísimo –evalúa–. Hoy siento que lo central es pensar cómo se construye una lengua franca, que es la lengua de las emociones. Cómo hay una forma de encontrarnos en el lenguaje, cómo hay un mundo que funciona no con lenguaje sino en el lenguaje, un mundo en que las cosas de adentro se pueden poner, y mi adentro y el tuyo y el de todos se encuentran en este mundo. Eso, hoy, me parece más importante que cualquier otra cosa”.

"Cuando entra la literatura en la escuela, como literatura, no como didáctica, cuando entra como posibilidad de conversar, modifica la relación con los niños. A mí la literatura para niños me cambió la percepción que yo tenía sobre qué es un niño y cómo funciona. Curiosamente los autores para niños de todas las épocas lograron encontrar eso que ahora la neuropsicología está descubriendo: la inmensa complejidad psíquica de un niño. ¡Pero si es que ya lo había dicho Sendak! O Peter Pan, ¡es de la época victoriana, y ahí está todo! O las nanas de Federico García Lorca, un señor que no tuvo hijos y que en la residencia de estudiantes de Madrid explica cuál es la esencia de la canción infantil, por qué nombra lo que no nombra nada más, cómo la madre inserta al niño en el dramatismo del mundo. Le cuenta que el mundo es un lugar lleno de cosas terribles, pero lo hace cantando, con una emoción de la melodía. Y eso hace la literatura: vuelve al mundo bello. No porque esconda lo que tiene de terrible, por el contrario. Nos da la posibilidad de asomarnos a las profundidades de lo bello y lo terrible."

"Cuando a un niño crece sabiendo que la voz se construye, que el libro es el lugar de encuentro, un lugar adonde ir, cuando crece lector, crece con un tesoro que pondrá en juego a la hora de tomar decisiones, de enunciar una voz propia y hacerla sentir. Era lo que me decía mi alumno: puedo hablar en publico, tengo mi voz. Y construir una voz es algo muy difícil, que no se logra a los 17 años para ser ciudadano a los 18. Se va haciendo, son mensajes de la infancia que explican en gran medida por qué el poder está concentrado en unos que tienen voz y otros que no. La frase de Rodari sigue teniendo toda la vigencia: “El uso de las palabras para todos, no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”. En nuestros países estamos a punto de resolver por completo el problema de la instrucción. Pero no parece que fuera de la mano de la construcción de lectores, ciudadanos críticos autónomos, que tengan voz y puedan hacer uso de esa voz. Por eso la poética no es un asunto menor, ni ornamental: es justamente cómo resolvemos desde otro lugar el problema de la ciudadanía deliberante, activa, crítica, que implica necesariamente reconocer la singularidad y a la vez la colectividad. Eso, que es enorme, lo hace la literatura."


Un velero bergantín. En defensa de la literatura. Un libro de Luis García Montero

Acabo de leer este libro y no puedo dejar de recomendároslo. Me ha encantado cómo une Literatura en general, y la Poesía en particular, con el momento socioeconómico que vivimos. Leyendo sus páginas me he introducido con más profundidad en la Poesía y he ido descubriendo su valor para la lectura del mundo en clave democrática. Comulgo con las palabras que aparecen en la contraportada en las que se cataloga este ensayo como una reivindicación de la experiencia literaria y de la enseñanza de la literatura. Haciendo hincapié en que la imaginación moral que se cultiva en los libros es fundamental para que una educación democrática llegue a buen puerto. En esta obra el autor mezcla la confesión íntima como lector y escritor con las consideraciones críticas sobre los vínculos que unen los proceso de la literatura y de la sociedad.

Y en palabras del autor: "Es decir, que en el momento en que no soplan vientos favorables para las Humanidades; cuando los sistemas educativos parecen orientarse en la dirección de un pragmatismo romo; cuando lo monetario y lo mercantil se convierten en valores absolutos para la sociedad y quienes la dirigen, los que hemos tomado en su día la decisión de convertir en trabajo aquella identificación estética con los textos literarios y los estudiantes que nos secundan tenemos la obligación de defender la idea de que la Literatura constituye un instrumento imprescindible para la formación de los ciudadanos en múltiples aspectos".

Libros en la cuna. Judy Goldman.

¿Es necesario que los pequeños de cero a tres años estén en contacto con los libros? ¿Son algo importante, tanto como los cuidados maternos? ¿Es posible que el bebé se desarrolle adecuadamente sin ellos?

Un bebé se puede criar sin libros pero siento que algo faltaría en su vida. El adulto proporciona, en la mayoría de los casos, los cuidados que satisfacen sus necesidades básicas de amor, atención, alimento y protección pero no es suficiente pues también es necesario que juegue y platique con él, que le cante y lo arrulle, que le cuente cuentos y muestre libros desde la más temprana edad. Todo esto está encaminado a desarrollar el lenguaje, la inteligencia y la imaginación de manera eficaz y divertida y, además, el tiempo dedicado a la lectura estrecha los lazos afectivos entre padres e hijos, convirtiéndose en algunas de las experiencias más enriquecedoras de la vida de ambos. Otros adultos, como abuelos y tíos, también pueden participar de esta actividad tan linda. El compartir libros de manera habitual también prepara al niño para la lectura y, cuando entra a la escuela, por lo general aprende a leer con más facilidad pues las agradables experiencias anteriores lo harán resistente a los malos métodos de enseñanza de la lectura que, desafortunadamente, suelen terminar en el rechazo de todo lo que huele a libro. Es como si los vacunaran en contra de ellos.

Fuente: Fundación Cuatrogatos

sábado, 20 de junio de 2015

La imaginación moral. Justo Serna (profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valencia).

En una vieja entrevista aparecida en Lotta Continua, alguien, amigo y entregado, interrogaba a Carlo Ginzburg. Sucedía esto en 1982, cuando este historiador ya había alcanzado la gloria académica gracias a El queso y los gusanos. Entre otras cosas, el interlocutor, amable y minucioso, le planteaba: "¿Qué cosa aconsejarías a los muchachos que quieren dedicarse a la historia?". La respuesta que diera Carlo Ginzburg fue tajante. "Leer novelas, muchísimas novelas". Se trataba, admitámoslo, de una declaración extraña, enfática, incluso académicamente incorrecta para el oficio del historiador. Pero ese ditirambo de la ficción estaba muy justificado. ¿Por qué razón? "Porque la cosa fundamental en la historia", aclaraba Ginzburg, "es la imaginación moral, y en las novelas está la posibilidad de multiplicar las vidas, de ser el Príncipe Andrei, de La guerra y la paz, o el asesino de la vieja usurera de Crimen y castigo. En realidad, la imaginación moral encuentra más difícilmente fuentes desde las cuales poder alimentarse. Muchos historiadores, por su parte, tienden a imaginar a los otros como si fueran iguales a ellos, es decir, personas aburridísimas. La imaginación moral no tiene nada que ver con la fantasía, que prescinde del objeto y es narcisista -aunque puede ser, obviamente, óptima-. Esa imaginación quiere decir, por el contrario, sentir mucho más de cerca a ese asesino de la usurera, o a Natacha, o a un ladrón, un sentimiento que es, justamente, lo contrario del narcisismo". Debe triunfar la imaginación, apostillaba, pero deben guiarnos el extrañamiento y la capacidad de ver como incomprensibles cosas que se nos antojan evidentes, y no al contrario. Las grandes novelas son útiles no porque nos documenten sobre contextos precisos y externos. Son útiles al margen del valor informativo que posean, son útiles al margen de la noticia referencial que puedan darnos. En realidad, son imprescindibles porque nos hacen convivir con personajes dotados de psicología, de hondura, de relaciones, porque nos hacen verlos en situaciones singulares, irrepetibles, porque nos obligan a comprender y a situarnos en la piel de ángeles y demonios, de asesinos y de víctimas. La narración es una exploración del interior y del exterior de unos individuos que por el hecho de no haber existido no tienen menos consistencia, ya que están contados como si efectivamente hubieran vivido y por tanto su evocación ha de ser rigurosa, informada, estratégicamente presentada, verosímil. Lo fundamental en este punto no es que la novela sea ficción, sino que es narración, que relata un avatar y lo relata de tal modo que pueda ser creído por sus destinatarios contemporáneos o futuros. Los lectores, por regla general, somos perezosos: no queremos hacer el esfuerzo de adentrarnos en un relato que no nos concierne; además, somos descreídos, desconfiamos de las novelerías con que los humanos envuelven sus actos. Lo primero que debe franquear el autor empírico que cuenta es ese desinterés. ¿Y cómo se logra? La novela ha de ser el relato de una experiencia que nos narran y que, pese a lo que pueda parecer, sí que nos concierne, nos interesa y nos conmueve, un relato que condensa preguntas e incertidumbres humanas, algunas locales o circunstanciales y otras eternas y nunca resueltas, preguntas e incertidumbres que se asemejan a las de cada uno, a las de una vasta comunidad de lectores presentes y futuros. Desde ese punto de vista, los autores, esos grandes novelistas a los que deberían frecuentar los aspirantes a historiador, operan como psicólogos, como sociólogos, como historiadores propiamente, esto es, han de manejarse con una multitud de conocimientos que les permitan edificar ese mundo de palabras, que les permitan dar consistencia y verosimilitud a algo que no existe. Han de levantar un mundo posible, un mundo no realizado en el exterior, pero autosuficiente e internamente coherente, con sus materiales bien dispuestos, del que se dicen algunas cosas y otras no, pero en el que los espacios vacíos son o forman parte implícita de esa realidad y con los que se las verán los lectores rellenándolos con su experiencia, con su enciclopedia. Cuando se nos cuenta algo, no se relata todo. Quien narra deja cosas sin decir, o porque son evidentes o porque no se saben o porque no son pertinentes. Pero lo no dicho también forma parte del mundo, precisamente para dar relieve al acto de lectura, para dar énfasis a la tarea supletoria y participativa del destinatario. Tomarse en serio una novela es aceptar que hay una realidad edificada con unos materiales que no precisan un conocimiento del referente en el que se inspiró el narrador.

La historia, por su parte, en el sentido que le diera Carlo Ginzburg, también puede servir para despertar la imaginación moral. La historia multiplica la imaginación moral de cada uno cuando nos permite reconocer el abismo de sentido que nos separa de los tiempos remotos o cercanos, cuando acentúa las diferencias que nos distancian a los contemporáneos de los antepasados y cuando nos hace explícito el enigma de quienes nos precedieron, tan limitados y perecederos como nosotros mismos. Al asomarnos a ese abismo sentimos el riesgo de la excesiva familiaridad. Cuando se subraya ese extrañamiento antropológico, la historia deviene apasionante, deviene una exploración y un desciframiento. Son precisamente los historiadores que se han planteado así las cosas quienes se revelan también como los mejores autores, conscientes de la palabra creadora, conscientes de la distancia que hay entre un pasado ya desaparecido, los vestigios que lo nombran, y la escritura final que le da forma, que lo restituye documentalmente.

La imaginación moral, que es como la llama Ginzburg, es la capacidad que tenemos para ponernos en el lugar de otro, pero no para pensar con sus categorías, sino para discernir los motivos de su elección y para dar cuenta de lo que aquel sujeto histórico no vio o no estaba en condiciones de ver. La imaginación moral es el tesoro que hace valer un observador lleno de experiencia y de conocimientos, el tesoro de alguien que se sabe también ignorante, que se enfrenta sin arrogancia al pasado y a los antepasados. En una entrevista reciente que se le hiciera a Arthur C. Danto, el filósofo norteamericano lo decía con tino y con exactitud, con abierta sinceridad. "Adoro leer novelas. Novelas que traten de situaciones humanas: relaciones entre hombres y mujeres, entre generaciones, entre padres e hijos, sobre nuestra manera de tomar decisiones". Y apostillaba con evidente exageración: "La literatura ayuda a las personas a manejarse en la vida, algo que la religión ya no hace, ni tampoco la filosofía". ¿Una exageración? Tal vez no había hipérbole alguna, porque esa imaginación terapéutica está en los mejores historiadores, en las mejores novelas que a tantos nos conmueven, en nosotros mismos cuando empleamos las obras, las grandes obras, como manuales de autoanálisis, como prospecciones de cada uno.
Fuente: El País

Racismo cultural. Manuel Delgado

El boicot de quienes se autopresentaban como los únicos y autén­ticos exponentes de la cultura catalana en la Festa Ma­jor de Lleida, ante la presencia de expre­siones folclóri­cas no homolo­ga­bles como "nacionales", parece una expresión de lo que hoy se da en llamar racismo cultu­ral. El racismo cultural es una forma de di­fe­ren­cia­lismo absoluto que jerarquiza los grupos huma­nos no en fun­ción de su rasgos fe­notí­picos ‑la "ra­­za"‑, sino de sus costum­­bres, su lengua o su reli­gión, y que sustituye la distinción su­pe­rior-inferior por la de autóctono-extraño. Este tipo de ra­cismo de nuevo cuño es una modali­dad ela­bo­rada de xeno­fobia y está si­endo la estra­te­gia de elec­ción de los partidos conservadores eu­ro­peos, en ord­en a prevenir contra los presuntos peligros de la in­migra­ción extran­gera sin tener que recurrir para ello a los desprestigia­dos tópicos del racismo bio­ló­gico clásico.

viernes, 19 de junio de 2015

El Rey Rana o Enrique el Férreo. Un cuento de los Hermanos Grimm


En aquellos remotos tiempos, en que bastaba desear una cosa para tenerla, vivía un rey que tenía unas hijas lindísimas, especialmente la menor, la cual era tan hermosa que hasta el sol, que tantas cosas había visto, se maravillaba cada vez que sus rayos se posaban en el rostro de la muchacha. Junto al palacio real extendíase un bosque grande y oscuro, y en él, bajo un viejo tilo, fluía un manantial. En las horas de más calor, la princesita solía ir al bosque y sentarse a la orilla de la fuente. Cuando se aburría, poníase a jugar con una pelota de oro, arrojándola al aire y recogiéndola, con la mano, al caer; era su juguete favorito. 
Ocurrió una vez que la pelota, en lugar de caer en la manita que la niña tenía levantada, hízolo en el suelo y, rodando, fue a parar dentro del agua. La princesita la siguió con la mirada, pero la pelota desapareció, pues el manantial era tan profundo, tan profundo, que no se podía ver su fondo. La niña se echó a llorar; y lo hacía cada vez más fuerte, sin poder consolarse, cuando, en medio de sus lamentaciones, oyó una voz que decía: "¿Qué te ocurre, princesita? ¡Lloras como para ablandar las piedras!" La niña miró en torno suyo, buscando la procedencia de aquella voz, y descubrió una rana que asomaba su gruesa y fea cabezota por la superficie del agua. "¡Ah!, ¿eres tú, viejo chapoteador?" dijo, "pues lloro por mi pelota de oro, que se me cayó en la fuente." - "Cálmate y no llores más," replicó la rana, "yo puedo arreglarlo. Pero, ¿qué me darás si te devuelvo tu juguete?" - "Lo que quieras, mi buena rana," respondió la niña, "mis vestidos, mis perlas y piedras preciosas; hasta la corona de oro que llevo." Mas la rana contestó: "No me interesan tus vestidos, ni tus perlas y piedras preciosas, ni tu corona de oro; pero si estás dispuesta a quererme, si me aceptas por tu amiga y compañera de juegos; si dejas que me siente a la mesa a tu lado y coma de tu platito de oro y beba de tu vasito y duerma en tu camita; si me prometes todo esto, bajaré al fondo y te traeré la pelota de oro." – "¡Oh, sí!" exclamó ella, "te prometo cuanto quieras con tal que me devuelvas la pelota." Mas pensaba para sus adentros: ¡Qué tonterías se le ocurren a este animalejo! Tiene que estarse en el agua con sus semejantes, croa que te croa. ¿Cómo puede ser compañera de las personas? CONTINUAR LEYENDO

jueves, 18 de junio de 2015

Evaluando la Tertulia Literaria de Abendaño Ikastola (Vitoria-Gasteiz)

Ayer nos juntamos en Abendaño Ikastola para evaluar la experiencia desarrollada en el último trimestre con una Tertulia Literaria realizada en 6º de Primaria. Estuvimos el equipo directivo, la asesora de referencia del Berritzegune, la tutora de 6º y una de las madres que había participado. Algo que, además de novedoso en este centro, resultó francamente positivo. La evaluación con el alumnado ya la habíamos hecho con anterioridad y en ella también habían participado las personas arriba mencionadas.
Fueron muchas las aportaciones realizadas en el análisis pormenorizado de la actividad y fue muy significativa la mirada hacia el futuro que se proyectó desde la reflexión y el análisis, ya que una evaluación sin proyección de futuro es una acción estéril.
De las aportaciones que hubo, destacaría un par de ellas y una anécdota:
  • Marta, la madre, nos dijo que a ella, la Tertulia, le había servido, entre otras cosas, para conocer a los compañeros y compañeras de su hijo "en directo", porque hasta la fecha ella los miraba a través de los ojos de su hijo. Algo que hicimos extensivo al profesorado, es decir, que en la Tertulia también conocemos al profesorado de nuestros hijos e hijas directamente, sin filtros que, a veces, pueden ser interesados. Por otra parte, destacó la altura literaria de los textos compartidos: Tolstoi (Cuánta tierra necesita un hombre), Kafka (Informe para una academia), García Márquez (Algo muy grave va a suceder en este pueblo), Leopoldo Alas Clarín (Adiós, Cordera) y Ana Mª Matute (Bernardino). Textos originales, sin adaptaciones, ya que como dice  Courtney Cazden: "El mejor profesor de salto es un obstáculo".
  • Marian, la tutora, aportó, entre otras cosas, tres cuestiones que le habían llamado la atención.
    • El descubrimiento de nuevas facetas del alumnado. Efectivamente, la Tertulia, nos proyecta nuevas dimensiones de nuestro alumnado llegándolo a conocer mejor. Y esto se produce porque en ese ambiente de diálogo igualitario muchas personas se expresan desde coordenadas no académicas, descubriendo que también tienen cosas que decir.
    • El mirar hacia adentro. La lectura de un texto con altura literaria provoca ese mirar hacia adentro, ese diálogo interior del que estamos faltos hoy en día. Y, en este caso, ese mirar hacia adentro es compartido en esa cadena infinita cuyos eslabones son lo intersubjetivo y lo intrasubjetivo. La literatura, en palabras de la escritora Luisa Etxenike, si lo es, ha de tener dos componentes: la libertad y el de la utopía que mira a la consecución de un mundo más humano. Y hoy en día, según Mario Vargas Llosa, la "literatura light" que predomina no ayuda, todo lo contrario, ni a esa introspección, ni a esa transformación. La literatura, si es que lo es, reivindica la "Pedagogía de la pregunta" de Paulo Freire, desde el momento en que, en vez de darte respuestas, te inunda de preguntas.
    • Superación del caos personal. La literatura nos ayuda en la construcción y en la reconstrucción personal (Michele Petit). La estructura, el orden de los relatos nos remiten a referentes que ayudan a establecer narraciones vitales superadoras de ese desnorte personal.
  • También resaltamos la anécdota de una alumno que justo en la anteúltima sesión hizo una apología contra la lectura que todos escuchamos respetuosamente. Ahora bien, en la última, después de leer a Kafka, dijo que ya no estaba tan seguro de lo que había dicho, que quizás tendría que pensarlo mejor.
Hubo muchas más cosas, pero estas son las que más me llamaron la atención. Tan sólo me resta dar las gracias a todas las personas que han participado en la Tertulia y que han hecho posible esa maravilla que nos constituye y que no es otra cosa que la comunicación.

Un revuelto de libros en primavera. Rosa Montero


"Porque leer no sólo te hace más culto, que es verdad, ni más libre, que también. Leer, sobre todo, te hace vivir mucho más. Leer es ganar experiencias, es sentir que no estás solo, es desarrollar la empatía con los otros."



"Y, al mismo tiempo, los libros pueden ser un bien invaluable, el mayor acontecimiento de tu existencia. ¿Qué es lo más importante que le ha pasado en su vida?, le preguntó hace unos meses un periodista a Vargas Llosa. Aprender a leer, contestó él con la fulminante sencillez de la inteligencia. El pasado mayo fui a la Feria del Libro de Salamanca; una de las organizadoras del evento, Isabel, que también modera clubes de lectura, me contó una historia conmovedora. Un conductor de autobuses de 40 años, que jamás había leído nada, descubrió de repente el vasto mundo de la literatura. Desde entonces, enamorado con pasión adolescente de las novelas, vive sumergido en la lectura; incluso le han llamado la atención porque lee en las paradas, sobre el volante, y a veces se le olvida volver a arrancar. “Es que mi vida ha empezado a los 40 años gracias a los libros y ahora no quiero perder el tiempo”, le explicó a Isabel. Ya lo decía Fernando Pessoa: la literatura es la prueba evidente de que la vida no basta."


miércoles, 17 de junio de 2015

Los tres lenguajes.Un cuento de los Hermanos Grimm

El cuento de "Los tres lenguajes" se remonta a tiempos muy antiguos y se han encontrado versiones en muchos países europeos y algunos asiáticos. A pesar de su antigüedad, este relato eterno parece haberse escrito para los conflictos del adolescente actual respecto a sus padres, o respecto a la incapacidad de éstos para comprender los impulsos de sus hijos en este período. (Bettelheim, B. Psicoanálisis de los cuentos de hadas. pág. 137)



Los Tres Lenguajes (Hermanos Grimm)


Había una vez un anciano que vivía en cierto país, quién tenía a un único hijo, pero el cual era distraído, y parecía que no podría aprender nada. Entonces dijo el padre, 

-"Escúchame hijo, no puedo conseguir que algo entre en tu cabeza, así que intentaré otra cosa. Debes salir de aquí, te pondré al cuidado de un maestro famoso, que verá lo que él puede hacer por ti."- 

El joven fue enviado a una ciudad extraña, y permaneció un año entero con el maestro. Al final de este tiempo, él vino a su casa otra vez, y su padre preguntó,

-"Ahora, mi hijo, ¿qué has aprendido?"-

-"Padre, he aprendido lo que los perros dicen cuando ellos ladran y a hablar con ellos."-

-"¡El señor tenga misericordia de nosotros!", gritó el padre; "¿es eso todo lo que has aprendido? Te enviaré a otra ciudad, a otro maestro."- CONTINUAR LEYENDO


Un corazón sencillo (simple). Un cuento de Gustave Flaubert

UN CORAZÓN SENCILLO (Gustave Flaubert)

A lo largo de medio siglo, las burguesas de Pont-l’Evéque le envidiaron a madame Aubain su criada Felicidad. 
Por cien francos al año, guisaba y hacía el arreglo de la casa, lavaba, planchaba, sabía embridar un caballo, engordar las aves de corral, mazar la manteca, y fue siempre fiel a su ama que sin embargo no siempre era una persona agradable.

Madame Aubain se había casado con un mozo guapo y pobre, que murió a principios de 1809, dejándole dos hijos muy pequeños y algunas deudas. Entonces madame Aubain vendió sus inmuebles, menos la finca de Toucques y la de Greffosses, que rentaban a lo sumo cinco mil francos, y dejó la casa de Saint-Melaine para vivir en otra menos dispendiosa que había pertenecido a sus antepasados y estaba detrás del mercado.
Esta casa, revestida de pizarra, se encontraba entre una travesía y una callecita que iba a parar al río. En el interior había desigualdades de nivel que hacían tropezar. Un pequeño vestíbulo separaba la cocina de la sala donde madame Aubain se pasaba el día entero, sentada junto a la ventana en un sillón de paja. Alineadas contra la pared, pintadas de blanco, ocho sillas de caoba. Un piano viejo soportaba, bajo un barómetro, una pirámide de cajas y carpetas. A uno y otro lado de la chimenea, de mármol amarillo y de estilo Luis XV, dos butacas tapizadas. El reloj, en el centro, representaba un templo de Vesta. Y todo el aposento olía un poco a humedad, pues el suelo estaba más bajo que la huerta. CONTINUAR LEYENDO

Barrabás. Un cuento de Arturo Uslar Pietri, iniciador del "realismo mágico"

En 1948, Arturo Uslar Pietri consideraba el cuento venezolano dominado por «una adivinación poética de la realidad, un realismo mágico». En su ensayo Letras y hombres de Venezuela aplicó la expresión «realismo mágico» a la literatura de Latinoamérica.
BARRABÁS
Su linaje venía de Bethábara, en el país de los Gadarenos.

Tenía las barbas negras y pobladas como una lluvia, bajo unos ojos ingenuos de animal, y entre los nombres innumerables el suyo era Barrabás.

Conocía los libros sagrados, era caritativo y respetuoso, guardaba el sábado y sabía que Jehová era terrible y poseía una muchedumbre de manos y en la punta de cada dedo un castigo.

Era el mediodía. Un viento perezoso se derramaba sobre el patio y desbordaba entre las rejas del calabozo. El aire estaba aplastado de un olor indefinible y molesto.

Había allí gran cantidad de gentes hacinadas, ladrones, prostitutas, vagos, uno que otro perro de lanas lagañoso, y un soldado con armas que hacía la guardia caminando de un extremo a otro con rapidez, tal como si se propusiese dejar plegada una distancia muy larga.

En una vuelta lo enfocó con los ojos: entre las barbas le resaltaba la piel pálida como el agua sobre las piedras. A la mirada siguió la interrogación.

— ¿Yo? Barrabás…

— ¿Barrabás?… ¡Ah! Sí. El asesino. ¿Sabes? Te van a matar.

— Sí. Ya lo sé, respondió con indiferencia por decir algo, callando para contemplarse con abstraimiento las uñas largas y sucias. El guardia continuó su paseo. CONTINUAR LEYENDO

Danza de Bullying. Un vídeo canadiense contra el acoso escolar

El cuervo - The Raven. Edgar Allan Poe

EL CUERVO. Edgar Allan Poe

Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido, 
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal. 
"Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más." 

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre! 
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal 
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará. 

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal 
que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal; 
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más". 

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más. CONTINUAR LEYENDO (El poema aparece también en inglés)

Lo que madres y padres pueden hacer por la lectura. 8 ideas (inspiradas en una feria de libros).

Recientemente tuve la oportunidad de trabajar en una feria de libros vendiendo directamente a papás, abuelos, tíos (y niños). Ha sido muy estimulante comprobar cómo los papás pueden alentar a sus hijos en las lecturas, pero también (muchas veces) la experiencia de comprar un libro con niños acaba convertida en un pequeño drama. A diferencia de cuando se va a una biblioteca, en una feria de libros están en juego más cosas: un presupuesto, los ahorros, tener que elegir entre una oferta variada (y a veces difícil de controlar para un niño a quien le afecta sobremanera la publicidad y las modas), ver demasiados libros en un día. Sin embargo, la compra de libros -y ya tenemos que ir hablando de esto- ayuda a conformar una biblioteca personal, procura gratos recuerdos, y sostiene una industrial cultural que permite tener libros de calidad. En este blog ya hemos dado consejos a bibliotecarios y docentes, así que nos animamos ahora a dar ideas a los papás y mamás (y abuelas, tíos, etc.). Van ocho ideas para hacer bibliófilos. (Estas ideas han sido inspiradas en los momentos de la feria en que todos fruncíamos el ceño y mirábamos para otro lado). CONTINUAR LEYENDO

martes, 16 de junio de 2015

Entrevista a Michele Petit. "Leer es clave para habitar el mundo". Sin relatos no se puede sobrevivir.

Para que el espacio sea representable y habitable, para que podamos inscribirnos en él, debe contar historias, tener todo un espesor simbólico, imaginario, legendario. Sin relatos –aunque más no sea una mitología familiar, algunos recuerdos–, el mundo permanecería allí, indiferenciado, no nos sería de ninguna ayuda para habitar los lugares en los que vivimos y construir nuestra morada interior”, resume la antropóloga francesa Michèle Petit, que desde hace 20 años estudia la relación de las personas con la lectura, los libros y las artes, en su ensayo Leer el mundo (Fondo de Cultura Económica), que presentó recientemente en la Feria del Libro y en el que reconoce la influencia directa de las argentinas Graciela Montes y Mirta Colángelo.

Para Petit acercar narraciones, rimas y canciones permite organizar la experiencia humana, originalmente caótica. De allí, la perpetua necesidad de relatos y ficciones que contrarresten la fragmentación de la lengua cotidiana y construyan un todo ordenado e inspirador.

domingo, 14 de junio de 2015

“Sin contar las mujeres y los niños”. Un artículo de Yolanda Reyes

Que me disculpe Antonio Caballero por imitar su columna de Arcadia, “Mil palabras por una imagen”, pero es que al ver la foto que salió en El Tiempo (junio 5, 2015) para ilustrar la noticia sobre la Comisión de la Verdad en La Habana, se me hizo agua la boca. La imagen lo cuenta todo: en primer plano, sin importar el bando, salen ellos, los varones. Ya sé que esto no es nuevo y que desde que comenzaron los diálogos –o desde hace mucho, muchísimo tiempo– la historia se repite, pero eso no quiere decir que sea “normal” o que uno se acostumbre.

Bajo la pancarta que anuncia los Diálogos de Paz, hay una mesa larga. Sentados a manteles se observan todos los hombres, cada uno con su nombre: Carlos Antonio Lozada, Joaquín Gómez, Pastor Alape, Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Dag Nylander, Rodolfo Benítez, Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, Jorge Mora Rangel, Gonzalo Restrepo… En la edición impresa se ve una mujer que no aparece en la fotografía de la edición virtual; sin embargo, su nombre no alcanzó a caber y aunque está en el borde izquierdo de la primera fila, a veces parece en la segunda. CONTINUAR LEYENDO´

sábado, 13 de junio de 2015

Solidaridad desde la Tertulia Literaria de la Prisión Araba

No hace mucho que me he enterado  de que este blog y, por tanto, su autor, hemos recibido una serie de descalificaciones en público. De una de ellas fui testigo presencial.

La semana pasada, al comentarlo sucintamente a los y las participantes de la Tertulia de la prisión se mostraron indignados. Y ahí quedó la cosa. Pero este jueves, al terminar la tertulia, una persona me hizo entrega de un regalo con un envoltorio maravilloso que contenía un precioso sobre en cuyo interior venía lo que aparece arriba reflejado y que os transcribo con su permiso aquí debajo. Lo abrí allí mismo delante de todos y todas -había más de un cómplice- y no puedo ocultaros que al leerlo en voz alta me emocioné profundamente. GRACIAS a MJ y a todas las personas de la tertulia por su cariño y por su apoyo. La verdad es que estas auténticas amistades sí que forman un verdadero parapeto, muralla, cerca, foso o escudo frente a esas descalificaciones.

Po la parte posterior, que no a parece en la imagen, titulaba: 

"Para todos los que hemos tenido un "acercamiento" con un jesuita (es una broma entre nosotros) en nuestra vida... Indulgencias plenarias." Y a continuación aparece la letra de "Canto a la libertad": Habrá un día en que todos al levantar la vista veremos una tierra que ponga libertad..."

El resto, que pertenece a la imagen superior, es lo que está aquí transcrito.

"Cofradía de tertulianos de los jueves (que es el día en que hacemos la tertulia) de Araba.
- Secretaria general y portavoz: M.J. Con un casto afecto y de todo corazón.
"¿Sabes qué es la moral? Son las reglas de los demás. 
¿Sabes qué es la conciencia? La libertad de usar tu propia inteligencia para diferenciar lo que está bien de lo que está mal. 
Tú eres dueño de esa libertad y nadie puede quitártela. Cuando los demás te critiquen, no les hagas caso y recuerda que tú eres el único que debe juzgar tus decisiones y tus actos..."


MÚSICA CLÁSICA PARA NIÑOS Y NIÑAS: Cuadros de una exposición, de Modest Mussorgski.

No es una pieza escrita para niños, pero funciona perfectamente para ellos y realmente la disfrutan muchísimo imaginando con la música escenas como el carro atravesando la estepa rusa, los bulliciosos niños jugando en los jardines de las tullerías o la discusión entre el judío pobre y el judío rico.
¿Escenas narradas con música? Sí, que no extrañe pues estamos ante un estupendo ejemplo de música programática, ese tipo de música de carácter descriptivo que tuvo su momento de mayor esplendor en el romanticismo y que tiene como objetivo evocar ideas o imágenes extra-musicales en la mente del oyente. 


Fuente: Cuentos de boca

La imaginación en la literatura infantil. Por Gianni Rodari

Hay dos clases de niños que leen: los que lo hacen para la escuela, porque leer es su ejercicio, su deber, su trabajo (agradable o no, eso es igual); y los que leen para ellos mismos, por gusto, para satisfacer una necesidad personal de información (qué son las estrellas, cómo funcionan los grifos) o para poner en acción su imaginación. Para "jugar a": sentirse un huérfano perdido en el bosque, pirata y aventurero, indio o cowboy, explorador o jefe de una banda. Para jugar con las palabras. Para nadar en el mar de las palabras según su capricho.

La literatura infantil, en sus inicios, sierva de la pedagogía y de la didáctica, se dirigía al niño escolar —que ya es un niño artificial—, de uniforme, mesurable según criterios meramente escolares basados en el rendimiento, en la conducta, en la capacidad de adecuarse al modelo escolar. Entre los siglos XVII y XVIII nacen la primeras escuelas populares, fruto último de las revoluciones democráticas y de la industrialización. Hacen falta libros para esas escuelas; libros para "los hijos del pueblo". Les enseñarán las virtudes indispensables para las clases subordinadas; la obediencia, la laboriosidad, la frugalidad, el ahorro. La literatura infantil es uno de los vehículos de la ideología de las clases dominantes. 

El niño-que-juega se defiende como puede de esa literatura edificante. Se encarama al estante del adulto y le roba las obras maestras de la imaginación, a las que en cierta manera consigue adecuar a sus propias exigencias: el Quijote, Robinson Crusoe, Gulliver, Orlando el Furioso. Se apodera de las fábulas populares que generaciones de folkloristas y de estudiosos de genio han ido transcribiendo de las tradiciones orales, sin sospechar, por lo menos inicialmente, que estaban regalando al incipiente niño lector patrimonios de fantasía. El niño recorta así, de los acontecimientos del mundo adulto, sus propios espacios, la expansión planetaria de la raza blanca, la conquista del oeste americano, la fundación de los imperios coloniales europeos en Africa y Asia, se convierten para él en materia prima de aventuras exóticas. No advierte que a través de esos libros pasa la ideología de la raza que se cree destinada al dominio del mundo, que los impregnan los enfrentamientos entre las potencias coloniales, que sostienen siglos de sufrimientos para millones de hombres; le es suficiente con identificar unos espacios elegidos por la fantasía, imaginarias patrias para su necesidad de obstáculos y de triunfos. En la escuela esos libros están, a menudo, prohibidos: eso los hace especialmente deseables.CONTINUAR LEYENDO

Nota: Artículo publicado en la revista Perspectiva Escolar Nº 43 y reproducido en Imaginaria con autorización de la Associació de Mestres Rosa Sensat (Barcelona, España).

MANIFIESTO COMPRENSIÓN LECTORA. I FORO DE EXPERTOS EN COMPRENSIÓN LECTORA GRANADA, 8 Y 9 DE SEPTIEMBRE DE 2014

La comprensión lectora es una de las cuestiones pedagógicas que más interés y controversia suscita en la actualidad. Es objeto de reflexión y debate en los más diversos foros. Las numerosas investigaciones que abordan su significado y su aprendizaje corroboran su relevancia y su oportunidad. 
El I Foro de Expertos en Comprensión Lectora, celebrado en Granada los días 8 y 9 de septiembre de 2014, ha reunido a un grupo plural de profesionales que han debatido en cuatro mesas de discusión sobre las distintas perspectivas de la comprensión lectora. Como resultado de sus discusiones se hace público el siguiente documento.


viernes, 12 de junio de 2015

ARTE PARA NIÑOS Y NIÑAS: Vicent van Gogh al alcance de los más pequeños


En el año 2000 el animador coreano Sukyong Hong firmó un corto de apenas cinco minutos que puede servir muy bien para introducir el universo pictórico de Vicent van gogh. 

La idea es muy sencilla. A la caída de la noche un viejo coche con sus faros encendidos se detiene frente a una nave solitaria. No vemos descender a nadie, solamente una puerta azul que al abrirse nos muestra el interior de una galería de arte cuyo nombre ya se nos ha anunciado: Vicent van Gogh. Las luces se encienden y la cámara empieza a vagar por la sala hasta que por fin se detiene frente un cuadro.

La cámara, el ojo se acerca. Es El dormitorio en Arlés (1888) y tras él la recreación de la misma habitación, su habitación, ésa que en el espacio de apenas un año Van Gogh pinta en tres ocasiones y que nos muestra cómo era su mundo en ese pueblecito de la Provenza en el sur de Francia. Un mundo pintado sin sombras, con pincelada gruesa y colores intensos, planos donde un grueso contorno oscuro delimita los objetos. Una cama comprada con el dinero que su hermano Theo le ha prestado, una mesa, dos sillas, una ventana entreabierta y cuadros. La cámara se acerca a uno de ellos, es la excusa para mostrarnos La noche estrellada sobre el Ródano (1888) y nuevamente su recreación. Un cuadro preludio de esa otra Noche estrellada, probablemente la más famosa de todas, llena de nubes con movimiento giratorio rápido, estrellas ardiendo con su propia luminosidad, y una luna creciente.
Fuente: Cuentos de boca

Fundación Pioneros (Logroño): 120 personas, 7 corros y un texto

Fundación Pioneros organizó el pasado viernes 5 de junio una gran tertulia dialógica con niños, jóvenes y familias de diferentes entidades y lugares de procedencia. En total, 120 personas reunidas en la plaza de San Bartolomé organizadas en 7 corros para leer “La señora Thompson”, un texto relacionado con el aprendizaje, tanto de los adultos como de los más pequeños. Además de los participantes en esta tertulia, nos acompañaron del patronato, Aurora Pérez, nuestra presidenta, y María Jesús González, secretaria, vinculada a Pioneros desde hace más de 25 años. CONTINUAR LEYENDO

¡¡¡ENHORABUENA!!!

jueves, 11 de junio de 2015

Recursos para ver y leer sobre el África actual (Cogido de: http://porfinenafrica.com/)


El fin de semana pasado participé en el encuentro sobre África que organizó Tau Donosti en Aránzazu. Un lugar increíble y un montón de personas interesadas por conocer otra visión de África, intentando, eso sí, no caer en la versión idílica de un continente en el que ‘todo va bien’, como criticaba hace poco Afribuku.

Al terminar la charla, algunos de los asistentes me preguntaron por libros, cortos, materiales para conocer esta vida cotidiana de la que hablamos. Les prometí que se los enviaría, así que aprovecho para colgarlos también aquí. Son sólo una selección de materiales que he visto o leído, hecha a bote pronto, totalmente subjetiva y en la que seguro que faltan muchos, así que ¡son bienvenidas las recomendaciones!. Ahí va:


1.- Literatura africana para conocer la vida cotidiana

  • ATA AIDOO, Ama: Changes. Heinemann. African Writers Series. 1991. (En todos sus libros retrata a la mujer africana moderna).
  • BÂ, Mariama: Mi carta más larga. Considerado un clásico, trata de la condición social de la mujer en Senegal, pero hay que tener en cuenta que se publicó por primera vez en 1979, por lo que no refleja realmente la vida cotidiana actual de la mujer africana. Sin embargo, sigue siendo recomendable.
  • CHIZIANE, Pauline: Niketche, una historia de poligamia, Editorial El Cobre. Muy recomendable. Divertida, ácida, irreverente. Leer más aquí.
  • COUTO, Mía: Venenos de Dios, remedios del Diablo. Editorial Txalaparta, 2001
  • DARKO, Amma: Más allá del horizonte. Ediciones del Cobre. (Libro de 1991, sobre la emigración de una joven africana a Alemania).
  • DIA, Mamadou: 3052.Ed. Fundación Cepaim. 2011. Relato del viaje de un inmigrante senegalés de las costas de Dakar a Canarias. En la introducción encontramos un brevísimo relato de su vida y su familia en su pueblo, Gandiol.
  • NGAGANG, Patrice: Tiempo de perro, sobre la vida en Yaoundé (Camerún), enlos años 90.
  • NGOZI ADICHIE, Chimamanda: Algo alrededor de tu cuello. Literatura Random House. / Americanah. Literatura Random House.
  • ORSENNA, Erik: Madame Bâ. Le livre de poche.2002 (Es un autor francés pero relata con maestría la vida de una mujer africana que escribe una carta al presidente del Gobierno de París).
Hay muchas más disponibles en castellano. Echadle un vistazo a la Colección de Literatura de Casa África y por supuesto al blog de Literafrica.

miércoles, 10 de junio de 2015

Siete razones para mantener viva la poesía en el aula

La poesía es un género literario que favorece el pensamiento crítico. En los últimos años la introducción de esta forma de arte en el área curricular ha ido disminuyendo. Amanda Ronan ofrece siete razones por las que introducir este género en el aula en un artículo publicado en Edudemic.

Los textos poéticos son una forma de desafiar el pensamiento crítico de los estudiantes y empatizar con conceptos como el amor, la atracción y la muerte. A los más pequeños les encantan las rimas y las canciones. A los alumnos más jóvenes les permite retener cierta información. Los mayores las emplean como mecanismos mnemotécnicos.

Existen siete características que hacen de la poesía un componente importante y necesario de introducir en el aula –explica Ronan:
  • Su extensión: El hecho de que en ocasiones sean textos cortos los hacen más accesibles para algunos lectores con dificultades. Para muchos alumnos enfrentarse a una novela de más de trescientas páginas supone todo un desafío.
  • Capacidad de deducción: La poesía requiere que los lectores vayan más allá de las palabras. Gracias a ella los estudiantes pueden transferir esta capacidad y así enfrentarse a otros tipos de lectura.
  • Las emociones: los estudiantes son paquetes emocionales –comenta Ronan. Escribir poesía permite expresar pensamientos y sentimientos y al leerla los jóvenes pueden comprobar que otros escritores se han enfrentado a situaciones como el amor perdido, la intolerancia, la opresión o la muerte.
  • Las figuras retóricas: La poesía está llena de metáforas, personificaciones y otro tipo de figuras retóricas que permiten al escritor crear arte a partir de las palabras. Estudiar estos mecanismos en la poesía ofrece a los estudiantes un contexto para desarrollar nuevas habilidades.
  • El contexto histórico: La poesía moderna es una excelente forma de introducir el género ya que tanto el lenguaje como las situaciones son fácilmente reconocibles por los estudiantes. Sin embargo –advierte Ronan–, mostrar este género en diversos periodos históricos permite a los estudiantes descubrir cómo el arte refleja el momento en el que fue creado.
  • La representación: la poesía se ha creado para leer en voz alta, por lo que si los estudiantes recitan poemas de memoria o leen sus palabras de una página, estarán desarrollando ciertas habilidades para expresar emociones atendiendo al ritmo, la entonación y la enunciación.
  • Pensamiento crítico: La poesía dice mucho en pocas palabras. Está llena de emociones, expresiones arcaicas y perspectivas personales. En definitiva –dice Ronan– la poesía dice cosas sin llegar a decirlas, por lo que para leerla y entenderla se requiere de la capacidad de pensar sobre la selección de las palabras, la estructura, el contexto histórico e incluso las experiencias del autor. Analizar un poema, exige un compromiso activo con el texto.

Tertulias artístico-literarias: Allá, un poema de Meira Delmar y un cuadro de Christian Schloe



Si acaso al otro lado de la vida
otra vez, por azar, nos encontramos,
¿Se reconocerán nuestras miradas
o seremos tan solo un par de extraños?
De todos modos te amaré lo mismo.
Juntos. O separados.

Meira Delmar una de las más significativas poetas del siglo XX en Colombia, considerada el nombre femenino más destacado de la poesía del país.

"Radicales libres". Un cuento de Alice Munro, Premio Nóbel de Literatura 2013

Al principio la gente llamaba por teléfono para cerciorarse de que Nita no estaba demasiado deprimida, ni demasiado sola, ni comía demasiado poco o bebía demasiado. (Había sido una bebedora de vino tan diligente que muchos olvidaban que tenía completamente prohibido beber.) Ella mantenía las distancias, sin parecer ni dignamente afligida ni anormalmente animada, ni distraída ni confundida. Decía que no necesitaba que le hicieran la compra, que se las arreglaba con lo que tenía a mano. Tenía las medicinas que le habían recetado y suficientes sellos para las cartas de agradecimiento.

Sus mejores amigos probablemente sospechaban la verdad: que no se molestaba en comer mucho y que si llegaba alguna carta de pésame la tiraba a la basura. Ni siquiera había escrito a personas que vivían lejos, para evitar dichas cartas. Ni siquiera a la anterior esposa de Rich, que vivía en Arizona, ni al hermano, que vivía en Nueva Escocia y del que estaba bastante distanciado, a pesar de que ellos quizá entenderían mejor que la gente más cercana por qué había seguido adelante con el no funeral como lo había hecho.

Rich le gritó que se iba al pueblo, a la ferretería. Eran como las diez de la mañana; había empezado a pintar la verja de la terraza. Es decir, estaba raspándola para pintarla y la vieja rasqueta se le rompió en las manos. CONTINUAR LEYENDO

lunes, 8 de junio de 2015

Miré los muros de la patria mía. Francisco de Quevedo

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salime al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos,
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

JOAQUÍN DÍAZ. Del Cancionero Tradicional. Una joya para las personas que amamos la literatura de tradición oral.

domingo, 7 de junio de 2015

El jinete del cubo. Franz Kafka y una reflexión de Italo Calvino

Consumido todo el carbón; vacío el cubo; la pala, sin sentido ya;la estufa respirando frío; el cuarto lleno del soplo de la helada; ante la ventana, árboles rígidos de escarcha; el cielo, un escudo de plata contra aquel que le pida ayuda. Necesito carbón; no debo congelarme; detrás de mí la estufa despiadada, ante mí, el cielo igualmente despiadado: deberé cabalgar entre ambos y en medio de ambos pedir ayuda al carbonero. Pero ante mis súplicas habituales él se ha endurecido ya; debo probarle exactamente que no me queda ni el más leve polvillo de carbón y que, por lo tanto, él es para mí como el sol de los cielos. Debo actuar como el mendigo hambriento que decide expirar en el umbral de la puerta y a quien, por eso, la cocinera de los señores se decide a dar el poso del último café; así también, furioso, pero a la luz del mandamiento "no matarás", el carbonero tendrá que echarme una palada en el cubo. CONTINUAR LEYENDO

La sirenita. Un cuento de Hans Christian Andersen

En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas.

La Sirenita, la más joven, además de ser la más bella poseía una voz maravillosa; cuando cantaba acompañándose con el arpa, los peces acudían de todas partes para escucharla, las conchas se abrían, mostrando sus perlas, y las medusas al oírla dejaban de flotar.

La pequeña sirena casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas.

-¡Oh! ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!

-Todavía eres demasiado joven -respondió la abuela-. Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para subir a la superficie, como a tus hermanas.

La Sirenita soñaba con el mundo de los hombres, el cual conocía a través de los relatos de sus hermanas, a quienes interrogaba durante horas para satisfacer su inagotable curiosidad cada vez que volvían de la superficie. En este tiempo, mientras esperaba salir a la superficie para conocer el universo ignorado, se ocupaba de su maravilloso jardín adornado con flores marítimas. Los caballitos de mar le hacían compañía y los delfines se le acercaban para jugar con ella; únicamente las estrellas de mar, quisquillosas, no respondían a su llamada. CONTINUAR LEYENDO

Dejar que todos los acentos vayan a los niños. Un artículo de Yolanda Reyes

La lengua: ese lugar de encuentro, donde conviven las voces y las historias de los otros. (De los que viven lejos, de los que ya se han ido, de los que están, de los que todavía no han sido). Hablarla y escribirla es encontrarse con todos, en esa línea del tiempo, fluctuante e invisible, que existe más allá de cada uno y que a la vez nos pertenece, sin ser estrictamente de ninguno. Habría que hacer partícipes a los niños de esa conversación a tantas voces, sin traducciones ni fronteras. Nos queda ese salvoconducto para borrar las jerarquías y las aduanas que pretenden imponernos. La lengua: quizá el único territorio de la libertad, de la imaginación, de lo posible…que nos queda.



"Si tenés la nariz rota estás leyendo bien". Entrevista a Ema Wolf

"Si escribís un libro para pasar un mensaje sobre la violencia de género puede salirte un lindo mensaje, difícilmente un buen libro."

Aunque fue criada por libros salvajes, lejos de la escuela, su temple es de hada sin apuro. Ema Wolf vino de Buenos Aires a la XV Feria del Libro Infantil y Juvenil a dar una charla sobre escritura para niños, que gusta definir como literatura popular bien jodida de corrección política.

—Algunos sostienen que el goce de leer tiene una relación de dependencia con el manejo técnico del lenguaje.
De chica sentí una esquizofrenia perfectamente llevadera entre la escuela que me enseñaba a leer, y el afuera que me regalaba a Salgari, Dumas, la colección Robin Hood, Luisa May Alcott. Me hice lectora en casa, a destajo, sin orden ni concierto. Ahora el chico es cautivo de la escuela y no puede elegir, equivocarse, leer lo inadecuado. Yo leía a Stevenson y enseguida los ejemplares de la colección Rastro, que iban al galpón, porque no eran “libros”. Un chico criado a Borges no es un buen lector, el camino lector se construye eligiendo, verificando, rompiéndose la nariz contra determinadas cosas, deshilachando el rumbo. Extraño esa forma de leer, y tampoco me encuentro, como lectora, en mis destinatarios.

—En la charla dijiste que hay que reformularse las preguntas con respecto a las posibilidades de la literatura como ámbito de expansión de la infancia.
Es riquísima, la literatura, si el maestro y el adulto se abstienen de transformarla en algo útil. Si escribís un libro para pasar un mensaje sobre la violencia de género puede salirte un lindo mensaje, difícilmente un buen libro.

50 Novelas cortas que puedes leer en un día

Con frecuencia tenemos poco tiempo para leer y puede que enfrentarnos a un libro de muchas páginas sea todo un reto. Sin embargo, existen grandes obras de la literatura que se destacan por su brevedad y calidad y que no requieren más que unas pocas horas. Aquí 50 Novelas cortas que puedes leer en un día.