lunes, 30 de enero de 2017

"La libertad de expresión se degrada si sólo sirve para decir tonterías". Entrevista a Emilio Lledó, filósofo.

El salón está trepado de libros. En las mesas quedan rastros de lecturas de periódicos. En la penumbra la conversación va tomando brío y Emilio Lledó no pierde el entusiasmo si habla de Platón, de Aristóteles, de su infancia de niño de la guerra, de su exilio de estudiante seguro del camino y a la vez desconcertado. A los 89 años mantiene la inteligencia alerta. Suave de modales y contundente en convicciones. No le pierde al presente la pista y a la actualidad le ve más peligro que promesas.

He aquí algunas perlas de la entrevista

Qué duda cabe de que la libertad de expresión es el origen de todo esto que hablamos, pero la libertad de expresión se degrada si sólo sirve para decir tonterías. Me refiero con esto a aquellos individuos, hombres o mujeres, que tienen la obligación de observar, entender, reflexionar y decidir en asuntos que nos afectan a todos. Ésta es una enseñanza esencial de la filosofía, que no es sólo amor a la sabiduría sino amor a las preguntas, a la curiosidad, al asombro. Pero sin dogmatismos, sin grumos mentales.

Escuchando las tertulias de radio, por ejemplo, me sorprende la incapacidad de pensar de muchos de los que reflexionan a través del tópico, la frase hecha y el concepto estereotipado. Esto se podría remediar defendiendo en serio la Educación. Recuerdo cada día esa intuición tan certera de Kant. "El ser humano es lo que la educación hace de él". Pero en este tiempo nuestro existe también una educación inmovilizadora cada vez más extendida. Es la que tiene que ver con el ámbito de las redes sociales y de los teléfonos móviles. Eso podría conducirnos a una sociedad inmovilizada. Los flashes momentáneos que generan las redes sociales impiden el pensamiento, lo anestesian. Pues pensar es una forma de dotar al individuo de fluidez, de agilidad, de amplitud. Lo opuesto al sedentarismo de los mensajes instantáneos. El mejor reflejo para representar esta idea es el libro y la lectura. Ellos, los libros, ofrecen siempre una posibilidad de diálogo. Pero cada vez hay menos interés por dialogar. 

Aristóteles cuenta que la característica fundamental del político es que debe ser decente, porque tiene que entregarse a los demás. Esa generosidad la tenemos algo olvidada. El político corrupto acaba corrompiéndolo todo. Ahí está el tema del Yak-42. No fue una secuencia de errores inevitables, sino el resultado de una acción de mentes corruptas. Vivimos en una sociedad donde cada vez cunde más el amigante, concepto que combina muy bien con mangante y se apoya en el deterioro. La cultura, tan denostada, es principal para evitar que sucedan estas cosas.

Está en peligro, pero nuestra responsabilidad es la de cuidarlo, corregirlo y mantenerlo. He vivido casi 15 años en Alemania y el peligro que ahora detecto es la resurrección del nacionalismo. Es algo que no entiendo. No entiendo el nacionalismo más que como un asunto de dineros de unos cuantos interesados. Están jugando con la emocionalidad de la gente justificando diferencias que no existen. Nacer en un país o en otro no es más que una cuestión de azar.

La lucha por la enseñanza pública y por la Sanidad pública. Acabar con ese equilibrio es romper los espacios de oportunidad de mucha gente. Menos colegios religiosos y más públicos. La escuela debe ser algo más que una educación religiosa. El fanatismo religioso no provoca más que violencia. Llevemos cuidado.

 

EL ROTO. Rechace imitaciones.


No vendas mi Andalucía. Un poema de Sebastián Custodio Lozano.


30 de Enero. Día Escolar de la NO VIOLENCIA y la PAZ. 15 cortos para trabajarla.

El 30 de enero se celebra el Día Escolar de la No Violencia y la Paz. Una fecha que conmemora la muerte de Mahatma Gandhi y pretende ser una ocasión para seguir diseminando entre nuestro alumnado el mensaje de la no violencia deseando con ello llegar a conseguir una cultura de paz, tolerancia, comprensión, solidaridad y respeto a los Derechos Humanos.
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Una fecha que fue reconocida en 1993 por la UNESCO y que dadas las noticias terribles que nos llegan de todas partes con estos líderes mundiales que se han olvidado de las reglas de mínimas de convivencia, es  más necesario que nunca educar, concienciar a nuestro alumnado en esta idea, sin olvidar que los primeros que tenemos que estar educados y concienciados somos las personas adultas.

Los hay para todos gustos y edades. Desde aquellos que nos hablan de las guerras (This land is mine) y de las terribles consecuencias de éstas (Tres pequeñas puntadas, Bear Story) a los que nos hablan en el ámbito domestico (violencia de género) Y por supuesto cortos para educar en el diálogo (El puente, Da forma, color, paz a tu diálogo) -estos los deberíamos ver una y otra vez todos y tener claro que en todo en toda negociación hay que ceder: no puedes imponer tu postura- , cortos que nos  muestran la necesidad de entender el mundo al margen de la fuerza (Abrazos), cortos para  aprender a convivir cediendo y no imponiendo (For the birds) y por supuesto, cortos que nos hacen creer que  otro mundo mucho más solidario es posible (La flor más grande del mundo).
Fuente: rz100arte.com

La maldición de Eva. Un libro de Margaret Atwood.

Margaret Atwood lleva más de treinta años dedicada a la escritura. Este libro reune una serie de conferencias y ensayos en los que fundamentalmente habla de la mujer en la literatura como autora, lectora y como personaje de ficción. Y lo hace desde una mirada feminista o, si se prefiere, de igualdad entre hombres y mujeres. Asímismo reflexiona sobre figuras como Virginia Woolf y George Orwell, acabando con la magnífica "Carta a América", que la autora escribió a raíz de la invasión de Irak. Desde AQUÍ podéis acceder a algunos de los párrafos que más me han llamado la atención.

Margaret Atwood. “La maldición de Eva”. Lumen, Barcelona, 2013



40 FILMS DE CINE AMBIENTAL QUE CAMBIARÁN TU FORMA DE VER EL MUNDO.

Dentro del campo de la literatura ambiental se considera el libro de Rachel CarsonSilent Spring (“Una primavera silenciosa”) como uno de los mayores clásicos de la concienciación ambiental. Publicado en el año 1962 el libro advertía de los efectos perniciosos sobre el medio ambiente de la actividad procedente de la industria química. Carson denunció los efectos nocivos que para la naturaleza tenía el empleo masivo de productos químicos como los pesticidas, el DDT en particular.

Es difícil definir cuál fue el punto inicial en el que el cine y la temática ambiental cruzaron sus caminos. Una posibilidad podría situarse en el año 1922, con la película n Nanuk el esquimal, de Robert Flaherty, en el que expone la difícil relación entre el hombre y su entorno natural, abriendo así el campo de la cinematografía al cine etnográfico.

Inspirado en otro libro, Dersú Uzalá (Дерсу Узала) escrito por Vladímir Arséniev, se basa la película que lleva el mismo nombre (“Dersu Uzala” o “El cazador”). La película, del año 1975, de producción soviética y dirigida por el japonés Akira Kurosawa también es considerada uno de los mayores clásicos del cine ambiental. Ganadora de un Óscar en 1975 como Mejor película de habla no inglesa, narra los viajes de Arséniev por la cuenca del río Ussuri en la parte más oriental de Rusia. Allí fue donde conoció a Dersú Uzalá (1849-1908), un cazador de la tribu china Hezhen, que sirvió como guía del grupo de expedición entre 1902 y 1907, salvándolos de morir de hambre y frío en varias ocasiones. Dersu era nómada y animista, entablaba una relación con la naturaleza de igual a igual sin intentar imponerse como lo hacía la civilización occidental. CONTINUAR LEYENDO

"El cazo de Lorenzo". Un bonito cuento de Isabelle Carrier en diferentes versiones.





Tertulias de Arte: Claves: Metapintura. Un viaje a la idea del arte. Conferencia de Elena Campos. Museo del Prado.

domingo, 29 de enero de 2017

Facundo Cabral, Hermosas Leyes.




Contaban los viejos, que alguna vez en el pueblo hubo un dictador que no era un déspota, sino un buen hombre, al que le dieron todo el poder,
porque era el mejor, por eso la gente puso al pueblo en sus manos... pero al poco tiempo se cansó de que todos le dieran la razón, se cansó de aguantar a las reinas de la primavera, se cansó de no tener con quien perder al póker... Porque no lo dejaron renunciar, lo mató la Soledad del Poder, pero antes dejó estas hermosas Leyes, Órdenes amorosas de un Hombre Bueno que amaba las bellezas de la Vida. Dijo: "Ordeno que en este pueblo nada valga tanto como La Vida, entonces La Verdad será lo que buscaremos tomados de las manos. Ordeno que cualquier día de la semana tenga la luminosa categoría del Domingo. Ordeno que haya flores en todas las ventanas que permanecerán abiertas para que llegue a las casas el verde canto de la Primavera. Ordeno que el Hombre confíe en el Hombre como el Día confía en la Noche como la Noche confía en la Lluvia y la Lluvia en el Viento. Ordeno que los Hombres se liberen de las mentiras y de la coraza del Silencio para que puedan setarse con sus hermanos a conversar la belleza y la justicia. Ordeno que recuerden al Profeta Isaías... 'el lobo y el cordero pastarán juntos y la comida de ambos tendrá el mismo gusto a aurora'. Ordeno que todo pan tenga el sabor de la ternura. Ordeno que la alegría sea la única bandera del pueblo, y El Amor. Su Única Arma. Desde este momento, el dinero tendrá fecha de vencimiento para que nadie pueda acumularlo para tener poder sobre sus hermanos."


Tertulia Intergeneracional en el CEIP Santa Teresa Doctora de Linares (Jaén).

El pasado 24 de enero, los alumnos/as de 5º de Primaria, junto con su tutora, doña Lorena, y la Jefa de Estudios, doña Mª Pía, fueron al Centro de Participación Activa de las Personas Mayores, de la calle Viriato, a realizar una nueva Tertulia Intergeneracional con el texto de Guy de Maupassant, El collar.

"¿Cómo es posible - decía una maestra jubilada, voluntaria de este centro y en nuestro cole - que se saquen tantos temas y que el alumnado exprese tan bien sus sentimientos y sensaciones con las Tertulias Literarias Dialógicas?"
 
Es verdad. Cada día nos sorprenden más. Las Actuaciones Educativas de Éxito sacan lo mejor en contenidos, valores, resultados positivos y convivencia en distintos contextos.
 
En ese día, hemos hablado de la importancia de la educación, que nos iguala a todos, la igualdad entre hombres y mujeres, que no hace falta tanta grandeza y riqueza para sentirnos bien y ser felices, que debemos aprovechar lo que tenemos y valorarlo, pensar en la suerte que tienen las personas cuando tienen a alguien que se preocupan por ellos, solo nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo perdemos. Pase lo que pase, hay que seguir luchando por conseguir lo que queremos. También lo importante que es tener precaución en la vida y observar los sitios por lo que estamos, el amor incondicional cuando es verdadero y romántico, Es fundamental hablar y comunicarnos con los demás para solucionar los conflictos de cualquier índole.
 
Un ramillete de temas interesantísimos.Además, se ha aludido una canción de Serrat ("No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí...", otra de Facundo Cabral ("Solamente lo barato se compra con dinero...") y refranes y frases maravillosas.
ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS

 

Francine Christophe, superviviente del holocausto judío.

Francine Christophe, superviviente del holocausto judío, para Human. Christophe participó en el documental ‘Human‘, en él cuenta cómo vivió en el campo de concentración, en donde se les permitía llevar una pequeña bolsa con dos o tres cosas preciadas para ellos, su madre eligió llevar chocolates, los que guardaba para un momento de necesidad. Pero al ver a una mujer embarazada que corría el riesgo de morir en el parto, no dudaron en darle las pequeñas barras de chocolate, aunque fuera lo único que tuvieran.Human‘ es un proyecto del director francés Yann Arthus-Bertrand, que viajó por todo el mundo reuniendo testimonios de 200 hombres y mujeres de 60 países en donde relata sus recuerdos, temores, alegrías y pesadillas que vivieron durante tiempos difíciles.

Viaje al fin de la noche. Por Juan Arnau.

Se cumplen 700 años de la publicación del 'Infierno', el primero de los tres cantos de la influyente 'Divina comedia' de Dante

Decía Platón que los seres se transforman unos en otros según ganen en inteligencia o estupidez. Un hombre podía convertirse en planta por pura pereza. A esa metamorfosis Dante añade el amor. Y concibe su inferno como ese lugar, ese estado de ánimo, donde no cabe su acción transformadora (del amor como actitud, pues el amor como sentimiento también puede ser infernal). Un invierno eterno. El paraíso, su contraparte, es la armonía de inteligencia y amor. Por la montaña inversa del averno desciende Dante, guiado por Virgilio, hasta el noveno círculo (el número de Beatriz), itinerario ineludible para llegar hasta su difunta amada. Un viaje al interior que es también un viaje de transformación.

Todo esto no era nuevo en la época del florentino, existían precedentes antiguos del viaje a través de los mundos: el vuelo chamánico, el viaje de Ulises al país de los cimerios, el descenso de Orfeo a los infiernos o las incursiones de bodhisattvas en abismos budistas. Como región simbólica, el infierno era etapa de un camino espiritual y emblema de cierto grado de iniciación, lo que emparenta a Dante con la cábala hebraica y el misticismo sufí. Y esa hermandad va mucho más allá si consideramos que la Comedia, la gran joya del medioevo cristiano, es una variación de ciertas leyendas islámicas, algo que probó, hace ya casi un siglo, un estudioso español. Asín Palacios cotejó el sacro poema con los hadices y la escatología musulmana, concretamente con el viaje nocturno o isrá en el que Mahoma visitó las mansiones infernales. La sorpresa fue que la arquitectura infernal de Dante era trasunto de la de Ben Arabí, confirmando la procedencia oriental de relatos que se creían de origen celta. Dante, al que todo el mundo (incluso él mismo) consideraba aristotélico y tomista, resultaba ser neoplatónico e islámico. Pero ello no fue obstáculo para que Dante pudiera haber pertenecido a una orden de filiación templaria, pues está bien documentada la conexión entre el hermetismo y las órdenes de caballería, siempre proactivas en los intercambios con Oriente. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: cultura.elpais.com 

'El Narrador de Cuentos', todos los capítulos de la entrañable serie de los 90.

Sin duda, todos aquellos nacidos en los 80' y 90' disfrutaron con cada episodio contado por un viejo narrador, sentado junto a una chimenea acompañado de su perro 'parlante'. ¿Las viste? Nos referimos a los capítulos de la serie de televisión británica estadounidense 'El Narrador de Cuentos' creada y producida por Jim Henson en 1987.



Los terribles orígenes de los cuentos clásicos. Un artículo de Pedro Carrera.

Había una vez un hombre, en un país muy lejano, que hizo a generaciones enteras de todo el mundo crecer fascinadas por las historias de sus hermosas películas. Ese hombre se llamaba Walt Disney, y basó sus historias en cuentos clásicos que habían gozado de gran éxito a través de largos siglos. Sin embargo, olvidó intencionadamente algunos «pequeños» detalles...

Antes del entorno azucarado de Disney, en tiempos de nuestras abuelas y abuelos, la infancia se servía cruda y amarga, y la muerte y la venganza eran realidades que acechaban en el día a día. Cuando escritores como Giambattista Basile, Charles Perrault, Hans Christian Andersen o los hermanos Grimm crearon estas historias, lo hicieron acorde a los tiempos en que vivían. La Cenicienta, la Bella Durmiente, Peter Pan, la Sirenita o Blancanieves... Todos esconden terribles secretos. ¿Crees que puedes soportar la verdad? CONTINUAR LEYENDO

sábado, 28 de enero de 2017

Artemisia Gentileschi, la pintora que fue violada y que se vengó haciendo arte feminista en el siglo XVII.

"Cerró con llave la habitación y después me tiró sobre la cama, inmovilizándome con una mano sobre el pecho y poniéndome una rodilla entre los muslos para que no pudiera cerrarlos y me levantó las ropas, algo que le costó muchísimo trabajo. Me puso una mano con un pañuelo en la garganta y en la boca para que no gritara (…). Yo le arañé el rostro y le tiré del pelo". 

Es el relato de una violación. De una agresión sexual que tuvo lugar hace más de cuatro siglos, concretamente en el año 1611

La mujer que la sufrió se llamaba Artemisia Gentileschi y fue una artista de excepcional talento, como lo demuestra el hecho de que fuera la primera mujer en conseguir entrar en la Academia de Bellas Artes de Florencia, la misma institución por la que pasó Miguel Ángel

Pero Artemisia no sólo fue violada, no sólo tuvo que aguantar ver como su agresor no cumplía ni un solo día de cárcel y su testimonio sobre la agresión era puesto abiertamente en duda. También padeció la indiferencia y el rechazo del mundo artístico de su época por el hecho de ser mujer, pasó por la humillación de que muchos de sus cuadros fueran atribuidos a su padre o a otros artistas varones y durante siglos aguantó el ser considerada como una mera curiosidad, como una rareza tan exótica como menor dentro de la historia del arte. 

Tuvo que pasar mucho tiempo para que su excepcional valía artística fuese reconocida. Y en la década de 1970 se convirtió además en un símbolo del feminismo.  CONTINUAR LEYENDO
Fuente: bbc.com

Adiós a John Berger, el campesino escritor. Por Javier Morales.

Las buenas lecturas son como sedimentos emocionales e intelectuales, van acumulándose a lo largo de los años hasta conformar nuestra mirada hacia el mundo. Incluso los malos libros nos dejan una huella, por pequeña que sea. Uno de los autores que más me han influido, a todos los niveles, ha muerto esta semana y se llama John Berger. Un hombre que nos enseñó que la belleza, la literatura y el compromiso político pueden ir de la mano.

No exagero si digo que en parte soy el adulto en que me he convertido gracias a la lectura de sus libros, de sus entrevistas, de seguirle la pista durante años. Entre otras cosas, me enseñó, nos enseñó, que la belleza, la literatura y el compromiso político no están reñidos, que pueden ir de la mano. Nos ayudó a comprender la pintura, la fotografía, manifestaciones artísticas dejaron de ser un placer exclusivo de una élite, nos ayudó a ver de otra forma, educó nuestra mirada.

He leído gran parte de la obra de Berger, tanto novelas, cuentos y ensayos, siempre heterodoxos, llenos de vida y de lucidez, de poesía. También era poeta, además de agricultor y crítico de arte y aficionado a las motos. Y en esta Área de Descanso hablamos hace algún tiempo de El cuaderno de Bento (Alfaguara), en el que rescata a uno de los padres de la Ilustración, Spinoza, a través de sus dibujos. Y no es raro que lo hiciera, ahora que la razón, las luces, parecen haber perdido la partida frente a la estulticia: Trump, el brexit, la crisis siria, el capitalismo salvaje, el retorno de los nacionalismos, del ombliguismo… Los ejemplos no faltan. He visto algunos de los dibujos del propio Berger, expuestos hace algunos años en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Incluso he asistido a alguna de sus presentaciones. Recuerdo especialmente –la memoria me falla un poco– una con Manuel Rivas, tal vez el escritor más bergeriano de los españoles. Solo me da pena no haber podido entrevistarle hace algunos años, en su casa. Pero ya andaba bastante enfermo.

Como digo, Berger forma parte de mi educación sentimental. De entre todos sus libros, si tengo que destacar uno –no porque sea el mejor, sino por la influencia que tuvo y sigue teniendo en mí– sin duda elijo Puerca tierra (Alfaguara), el primero de la trilogía De sus fatigas, en el que Berger reúne los cuentos escritos entre 1974 y 1978, en la Alta Saboya, el refugio rural al que se retiró después de una destacada carrera como crítico de arte en Londres. Como en la mejor tradición oral de los campesinos, parece que Berger nos estuviera contado los cuentos de viva voz, junto al fuego de una chimenea, tal vez resguardados en una casa de madera, mientras oímos cómo la lluvia cae con mansedumbre sobre el tejado, con la seguridad de que nuestros animales están bien guarecidos en sus cobertizos. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: elasombrario.com

Diez libros para el Año Nuevo chino. ste sábado se celebra la más importante de las fiestas tradicionales chinas

Cuentos de Liao Zhai, de Pu Songling (Alianza, 2004) 


En estos 105 relatos (una selección de los más de 400 que conforman el original), Pu Songling recrea un mundo por el que los demonios, fantasmas, animales sabios y otros seres mágicos se pasean a sus anchas, sin importunar en exceso al resto de los mortales. Y en sus narraciones aprovecha también para criticar corrosivamente el funcionamiento de las instituciones de su país, especialmente las actitudes del funcionariado chino, en los estertores del sistema feudal de finales del siglo XVII. Traducción de Laureano Ramírez Bellerín. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: cultura.elpais.com

Michèle Petit y sus acercamientos a la lectura. Por Jose GARCIA GUERRERO.


El mundo de las bibliotecas, la educación y la cultura tiene en Michèle Petit un referente extraordinario por la producción de conocimiento que aportan sus estudios cualitativos sobre la lectura, la relación de los libros con los niños y adolescentes, los procesos de mediación, el papel de la lectura en la construcción del ser humano como sujeto, la experiencia lectora en situaciones de exclusión social o en situaciones adversas

La obra publicada de Michèle Petit constituye un acervo de gran interés por lo que reporta de rica lectura y aprendizaje para las personas vinculadas a la educación, la lectura, los libros y las bibliotecas. Los responsables de las bibliotecas escolares encontrarán en sus libros reflexiones, argumentos, ideas y conocimientos para nutrir de estrategias y sentido su labor mediadora en función de los contextos de trabajo. 

Petit escucha a lectores de distintas latitudes en situaciones de vidas complicadas a veces. Su atenta escucha ha arrojado luz sobre la recepción de la lectura, sobre el comportamiento de los lectores y el impacto de la lectura en el ser humano. Tenemos la fortuna de que ha difundido sus investigaciones y conocimientos en libros, artículos, conferencias, encuentros, manteniéndose hoy activa en redes de comunicación social. A continuación destaco algunos de sus libros y extraigo una mínima muestra de textos susceptibles de reflexión en relación a una dimensión específica del trabajo en las bibliotecas de los centros escolares como es la promoción de la experiencia literaria y el fomento de la lectura. CONTINUAR LEYENDO

viernes, 27 de enero de 2017

5 autores para aproximarse a la literatura africana.

En el siglo XXI, la literatura se ha vuelto un arte más democrático, aunque aún queden muchas batallas por ganar y prejuicios que sortear. Una situación que responde a una corriente en la que, durante siglos, la literatura occidental se impuso en todo el mundo, incluyendo aquellos continentes en los que el hombre blanco puso los pies, condicionando el arte de un páis o de una región, así como su cultura, sin permitirles expresarlo en su estado de gracia. Ngũgĩ wa Thiong’o, procedente de Kenia y eterno compañero de Murakami en eso de optar el Nobel, es una de las mejores voces del continente respecto a este tema y
uno de estos 5 autores para aproximarse a la literatura africana.

Infectada. Leila Guerreiro. El País.

Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain, y Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, fueron retirados de los programas escolares de un condado de Virginia por quejas de una madre cuyo hijo adolescente se perturbó ya que incluían “insultos raciales y palabras ofensivas”. Sucede en Estados Unidos pero, como allí empieza todo (del nacionalismo recio al blanqueamiento dental), hacia allí vamos. Por eso quiero dejar expuesto mi pecado, del que no me arrepiento: para recordarme a mí misma, cuando los adolescentes sean almas tan sensibles que no puedan leer Platero y yo sin ir al psiquiatra, cómo era este mundo cuando podía lastimarte pero valía la pena. No me pesa, señor, ni me arrepiento de haber hojeado, siendo pequeña, libros que mis padres me pedían que no leyera porque tenían escenas de sexo o de violencia, ni de haber leído los cuentos bestiales de Horacio Quiroga donde nenitas preciosas eran degolladas por sus hermanos con deficiencias mentales, ni del chorro de entrañas de Santiago Nasar. No sé qué de todo eso me hizo lo que soy, alguien que era feliz incluso cuando creía que no lo era, que alguna vez leyó, asociada con Jack London, la frase “ningún hombre sobre mí” y la hizo su escudo. Pero no me arrepiento. De chica leí libros que me destrozaron —Los niños terribles, de Cocteau—, que me produjeron pesadillas —El país de octubre, de Bradbury—, o que no entendí —Muerte en Venecia, de Thomas Mann—. Y no estuve en el infierno pero sé cómo es porque leí El pozo y el péndulo,de Poe. Cuando este sea un mundo repleto de adolescentes hipersensibles que no puedan comer un pollo sin echarse a llorar, yo seguiré con mi presa entre los dientes, viviendo de la forma en que los libros me enseñaron a vivir. Me gusta mi mundo sucio, contradictorio, mugriento y bajo. No lo cambio por el lugar desinfectado que, dentro de poco, será.

jueves, 26 de enero de 2017

"Sé tú mi límite". Un poema de José Ángel Valente.


 
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.

Resolución de conflictos. El puente

El niño yuntero. Un poema de Miguel Hernández.

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

miércoles, 25 de enero de 2017

LOS PROBLEMAS Y LOS DILEMAS MORALES (Wiki).

LOS PROBLEMAS Y LOS DILEMAS MORALES

Uno de los ámbitos de la filosofía tradicional que muestra en estos tiempos una mayor vitalidad es el de la filosofía práctica. En concreto, desde que en los años sesenta del pasado siglo aparecieran las éticas aplicadas, no ha dejado de trabajarse en este dimensión práctica de la filosofía. Podemos señalar tres sub-ámbitos de gran interés:
  1. Los problemas planteados por la ética médica y por la experimentación genética
  2. Los problemas planteados en la práctica jurídica
  3. Los problemas planteados en la vida política.
El primer sub-ámbito, debido sobre todo al desarrollo tecnológico, plantea algunos problemas de gran interés: manipulación genética, interrupciones terapéuticas del embarazo, eutanasia...

El segundo sub-ámbito es el que tiene una historia más larga en el tiempo, si bien la complejidad de las relaciones sociales en la actualidad ha incrementado la necesidad de reflexionar sobre estos temas tanto en el momento de elaborar las leyes como en el momento de aplicarlas.

El tercer sub-ámbito es muy general, pero quizá el aspecto que adquiere una mayor relevancia en estos momentos es el incremente o la perpetuación de la corrupción incluso en países de una gran tradición democrática.

El objetivo de esta Wiki es elaborar un conjunto de materiales teóricos y prácticos que ayuden a la gente a mejorar su capacidad de argumentación moral, gracias a la cual podrán enfrentarse en mejores condiciones con todos esos problemas.

Tiene un especial interés para quienes trabajan en ámbitos educativos, ya sea en la enseñanza formal, con asignaturas específicas centradas en la reflexión moral, ya sea en la enseñanza no formal e incluso informal.


"La ética del cuidado". Carol Gilligan

Con la invención de la ética del cuidado, Carol Gilligan ha conseguido dar un giro al marco conceptual del patriarcado y diseñar un nuevo paradigma que ensancha el horizonte de la ética y de la democracia. Un paradigma destinado a eliminar el modelo jerárquico y binario del género, que durante siglos ha venido definiendo el sentido y las funciones de la masculinidad y la feminidad. En el libro In a Different Voice, salió al paso de la teoría de Kohlberg sobre la evolución moral de la persona, para poner de manifiesto que el patriarcado había preparado el terreno concienzudamente para no escuchar la voz de las mujeres y establecer unos parámetros que silenciaban lo que brotaba de lo más profundo del ser de las personas, sólo porque no se correspondía con «lo que había que decir». A través del estudio y el análisis directo del sentir y el razonar de las niñas, Gilligan descubrió el valor del cuidado, un valor —afirmó en el libro mencionado— que debiera ser tan importante como la justicia, pero no lo era porque se desarrollaba sólo en la vida privada y doméstica protagonizada por las mujeres. 

Como ocurre con los pensadores que idean un vocablo que hace fortuna, porque explica algún aspecto de la realidad que había permanecido oculto, Gilligan no ha podido hacer nada más que profundizar sobre el concepto de cuidado desde que lo dio a la luz pública. Las dos conferencias que pronunció en Barcelona, en el marco de las “Conferencias Josep Egozcue”, y que se publican a continuación, tratan respectivamente de la ética del cuidado relacionada con lo que Gilligan denomina «daño moral» y con «la resistencia a la injusticia». En ambas se pone un énfasis especial en la necesidad de cambiar de paradigma o de marco conceptual pues, de no ser así, se perderá una dimensión tan importante para el bienestar del individuo y de la sociedad como la capacidad de amar y de generar confianza entre unos y otros. La democracia se basa en la igualdad, pero el modelo patriarcal excluyó el amor entre iguales y las relaciones interpersonales se hicieron ásperas, hostiles e hipócritas. Si hoy sigue amenazada la ética del cuidado es porque el patriarcalismo se resiste a abandonar su posición de poder: la sociedad quiere seguir siendo patriarcal. (Inicio de la Presentación por Victoria Camps)


SUMARIO  
Presentación 
Victoria Camps . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . .... ... .... . 7 
El daño moral y la ética del cuidado 
Carol Gilligan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ....... . . .... . 10 
La resistencia a la injusticia: una ética feminista del cuidado 
Carol Gilligan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . ... ....... . 40 
Aportaciones de la mesa de debate Introducción 
Montserrat Busquets . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ........ ...... . . 68 
Los trabajos de cuidado: de una obligación tradicional a un derecho social 
Lluís Flaquer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. ..... . .... . 72 
Los cuidados y la vida cotidiana 
Teresa Torns . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ........... . 86 
El cuidado enfermero: cuatro imágenes de la ética del cuidado 
Maria Eulàlia Juvé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...... ...... 97 
Sobre el cuidado de una persona enferma: relato de una experiencia real 
Germán Diestre . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .... ..... . 104 
Acerca de la autora. Carol Gilligan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . ....... . 111 
Títulos publicados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... .. ....... . 112

lunes, 23 de enero de 2017

Jack London y la “enfermedad de leer”. Cristian Vázquez. Revista "Letras Libres".

A un siglo de su muerte, la obra de Jack London conserva todo su vigor, aunque ha sido objeto de lecturas oblicuas o de lo que un crítico español llama la “enfermedad de leer”

En su ensayo “La enfermedad de leer”, incluido en La cena de los notables(2008), el editor y crítico español Constantino Bértolo utiliza tres relatos clásicos como modelos para desarrollar sus tesis: Madame Bovary, la novela de Flaubert; La historia de Naneferkaptah, un joven perteneciente a la familia real egipcia diez siglos antes de Cristo, y Martin Eden, de Jack London. En los tres casos (y en muchos otros, como el Quijote), de un modo u otro, la lectura lleva a sus protagonistas a la perdición.

“Historias para leer en las que hay un aviso contra la lectura”, explica Bértolo. “Historias que parecen confirmar los resquemores y desconfianzas que la ficción narrativa ha despertado de manera recurrente a lo largo de la Historia”. Si bien hoy en día “nadie dice —continúa el autor— que la lectura trastoque el entendimiento […] la vieja desconfianza rebrota en la denuncia de que la lectura de determinados libros fomenta la estupidez del público, estropea el gusto o incrementa la alienación individual o colectiva”.

Si nos limitamos al área de la narrativa, los libros que reciben esas acusaciones son los best-sellers y los correspondientes a los llamados géneros populares, como las novelas rosas o de vaqueros, cierta clase de policiales y muchas colecciones de literatura infantil o juvenil. Estas últimas han ejercido sobre determinadas obras y autores un doble efecto, negativo y positivo a la vez: por un lado, les colgaron la etiqueta de obras menores; por el otro, hicieron que se sigan leyendo. Jonathan Swift, Walter Scott, Robert L. Stevenson y el propio Jack London son algunas de las víctimas-beneficiarios de esta tensión.

A esto, precisamente, se refiere José María Brindisi en un artículo reciente del diario La Nación, de Buenos Aires, en ocasión del centenario de la muerte de Jack London, que se cumple hoy. Brindisi se pregunta quién lee y cómo se lee a este autor en nuestros días. En América Latina, dice, “se trata de una obra reconocida, sí, pero a la que se recuerda con nostalgia, casi como un encantador pecado de juventud”. Es decir, como si releer Colmillo blanco en la adultez fuera algo de lo cual hubiera que avergonzarse. Jack London, sin embargo, es muchísimo más que un autor de libros de aventuras para adolescentes. Sus cuentos, sin duda, están entre los mejores de la narrativa breve norteamericana, y a sus novelas el tiempo no les ha quitado ni un pedacito de su vigor. CONTINUAR LEYENDO


Jubilado ofrecese gratis para recados. Hartu-Emanak (Colaboración).

Esto se podía leer recientemente en la sección de anuncios de un diario catalán. En medio de un modelo social que les aparca, los casi seis millones de españoles mayores de 65 años se están empezando a ofrecer como voluntarios para todo. Cuidar personas necesitadas, guiar visitas de museos, arreglar trámites o asesorar a otros con su experiencia. La motivación se encuentra a medio camino entre la solidaridad y la realización personal, porque, como dice un recién jubilado, llega una edad en la que, “de lo que decidamos hacer va a depender alargar o acortar nuestro ciclo vital”.

Se suele contar el chiste de los dos modelos de viejos: el viejo lapa, que está pegado al médico buscándose los dolores todo el día, y el del viejo capullo, hiperprotegido e invalidado por los miedos de la familia. “Nosotros no queremos ser ninguno de los dos”, dice el recién jubilado citado, que hoy es un guía de museo.

Durante dos días a la semana este jubilado se echa a sus espaldas por las rutas del arte precolombino a grupos de escolares. Y eso a cambio de nada. O de mucho, según se mire. Ha encontrado un hobby: ha recuperado el estímulo de aprender y la energía que emplea en ayudar a los demás, dice, que retorna redoblada. Dice que el más beneficiado por el trabajo voluntario es el que lo ejecuta. Y añade: “estás creando futuro y el que tiene futuro tiene ganas de vivir”.

Llegó hasta este momento como llega la mayoría en medio del “bullicio mental” que sigue a la jubilación. Y lo explicó en unas jornadas sobre voluntariado de la personas mayores organizadas por el Imserso.

“Los primeros tiempos de la jubilación son de progresivo vacío. Si no se reacciona a tiempo, el jubilado verá disminuir sus facultades físicas y psíquicas, y acabará estando a un paso de la depresión”, dijo.

Fue la depresión la que reclutó a Pilar para el voluntariado. A ella lo que le jubiló fue la vida. Parecía haberse acabado cuando, en poco tiempo, fallecieron su marido y su única hija. Pero se ha recuperado con creces. A sus 71 años esta madrileña ayuda dos días semanales a un matrimonio de 91 años. “A veces vamos a otras casas a coser ropa”. Está encantada. “Es por el bien mío y el de otros”, dice.

Pilar coincide con Juan en una asociación de tercera edad. Juan lo tiene claro: no es tercera edad: “soy juventud acumulada”.

Empezó el voluntariado arreglando papeles a una anciana. Ahora, con su mujer que le acompaña, atienden a esa anciana y a otras. Se plantean hacer a otros lo que algún día tal vez deseen que les hagan a ellos.

El voluntariado ha enganchado a personas de todas las condiciones. Muchas de las cosas que se pueden hacer en el voluntariado permiten estar al día, aprender y servir a los demás. A cualquier edad hay parcelas de la personalidad que se identifican con la ayuda a los demás.

domingo, 22 de enero de 2017

"El año que no llegó". Un cuento de Ana Mª Matute.

El niño debía cumplir un año. Salió a la puerta y miró el borde de las cosas, donde se puso una luz de color distinto a todo. «Voy a cumplir un año, esta noche, a las diez», dijo. La luz se hizo más viva, extendiéndose, llenando la corteza del cielo. El niño tendió los brazos y empezó a andar, torpemente. Tenía, sujeto a cada pie, un saquito de arena dorada. Oyó el grito estridente de los vencejos Subían, como una salpicadura de tinta, hacia aquella luz hermosa. «Voy a cumplir un año, esta noche, a las diez». Pero el grito de los vencejos agujereó la corteza de luz, el color que era distinto a todas las cosas, y aquel año, nuevo, verde, tembloroso, huyó. Escapó por aquel agujero, y no se pudo cumplir.
FIN

"Defensa de la alegría". Un poema de Mario Benedetti.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Barack Obama recomendó la lectura de 4 libros a su hija Malia

Malia, una de las hijas de Barack Obama, irá próximamente a la universidad. Es por esta razón, que su padre, el hasta hoy presidente de Estados Unidos, ha querido recomendarle a su hija la lectura de 4 libros, dos de de ellos claramente feministas.

Una de las aficiones de las que más ha presumido el ex-presidente Obama durante su tiempo de mandato, ha sido la literatura. En una entrevista afirmó, que había sido esta la que lo había hecho ser mejor persona, y la que lo había acompañado en sus duros (a veces) años de Casa Blanca. Llegó a decir incluso, que gracias a los libros, había sobrevivido a esos años de mandato. 

Estas fueron las recomendaciones:

“El cuaderno dorado” de Doris Lessing

Este libro de la escritora Doris Lessing, relata la profunda crisis vital de Anna Wulf, una escritora divorciada y militante comunista. Solo la nueva forma de mirar la realidad puede salvarla, y a tal fin Anna se lanza a escribir varios cuadernos, cada uno dedicado a una parcela de su existencia. Al no conseguir que den una imagen completa de su existencia, empieza a escribir el cuaderno dorado, en el que ambiciona plasmar todos los cabos sueltos de su historia. 

“Los desnudos y los muertos” de Norman Maler

“Los desnudos y los muertos” apareció en los Estados Unidos en mayo de 1948, exactamente tres años después del día de la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Norman Mailer, su autor, tenía entonces veintiséis años, y tras graduarse en Harvard y alistarse en el ejército había estado entre las tropas que ocuparon Japón después de la derrota. La crítica calificó su obra como “la más grande novela de guerra escrita en este siglo”, que con el tiempo se ha convertido en un libro mítico. Mailer fue comparado con Hemingway y Tolstói y se situó de inmediato entre los grandes de la literatura americana.

“La mujer guerrera” de Maxine Hong Kingston

Esta novela es autobiográfica. Se publicó en un contexto en el que el rol literario de las mujeres era fuertemente cuestionado. Actualmente, este ejemplar es una de las novelas feministas por excelencia. Según tenemos entendido, es el texto de la enseñanza universitaria moderna más comúnmente enseñado y utilizado en los EEUU.

“Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez

Este gran y conocido libro de Gabriel García Márquez también ha sido destacado por Obama. Hemos de recordar que se trata de uno de los libros más vendidos de la historia y como seguro saben todos (¿puede haber alguien que sea lector asiduo que aún no haya leído esta novela?) narra la historia de la familia Buendía a lo largo de siete generaciones en el pueblo ficticio de Macondo.

sábado, 21 de enero de 2017

“CANTO A MÍ MISMO” de Walt Whitman - Traducción de Jorge Luis Borges

Yo me celebro y yo me canto,
y todo cuanto es mío también es tuyo,
porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca.

Indolente y ocioso convido a mi alma,
me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano.

Mi lengua, cada átomo de mi sangre, hechos con esta tierra, con este aire,
nacido aquí, de padres cuyos padres nacieron aquí, lo mismo que sus padres,
yo ahora, a los treinta y siete años de mi edad y con salud perfecta, comienzo,
y espero no cesar hasta mi muerte.

Me aparto de las escuelas y de las sectas, las dejo atrás;
me sirvieron, no las olvido;
soy puerto para el bien y para el mal, hablo sin cuidarme de riesgos,
naturaleza sin freno con elemental energía.

Creo en ti, mi alma, el otro que soy no se rebajará ante ti,
y tú no te rebajarás ante él.

«Castigar con silencio es más peligroso que con palabras. Y se hereda de padres a hijos». Los autores de «La ciencia del lenguaje positivo» nos explican cómo construir un plan linguístico familiar

«Las palabras son poderosísimas. Pueden llegar a determinar el rumbo de nuestro pensamiento, nuestra actitud ante la vida e incluso, nuestra salud y longevidad». Esa es la teoría de Luis Castellanos y su equipo, expertos en neurociencia, y autores del libro «La Ciencia del lenguaje positivo». En él plantean que el uso de determinadas palabras (o la ausencia de estas) en el día a día puede suponer la diferencia entre el éxito y la derrota en cualquier ámbito. «El lenguaje nos permite gestionar nuestra propia inteligencia», asegura. «Si nos parece normal dedicar todos los días un tiempo a cuidar nuestro cuerpo, a asearnos, vigilar nuestra dieta o hacer algo de ejercicio, ¿por qué no dedicar también a cuidar cada una de nuestras palabras?», se pregunta Castellanos.
[...] Castigar con el silencio es más peligroso que con palabras. El silencio es asesino, y se hereda de padres a hijos. Es un pozo sin fondo porque cuando se intenta salir ya no hay marcha atrás, se trata de un camino sin retorno cierto. Pertenece a la familia de la ira, pero puede ser más dañino que ella. Es casi imposible mentir cuando se habla enfadado, lo decimos mal, pero decimos lo que pensamos.

Consejos de Castellanos (coautor del libro) para trazar un plan linguístico en nuestro entorno familiar

1. Incrementemos las palabras que tienen que ver con el sentimiento positivo y hagamos visibles esas palabras de algún modo; una forma creativa consiste en hacer de la cocina un «fortín» de positividad, es allí donde solemos invertir más tiempo, tomar decisiones, compartir una buena charla o desvelar lo que nos preocupa en busca de un buen consejo mientras tomamos un café o preparamos la cena, así que colocar a la vista—en los azulejos o en la nevera—unas simples palabras elegidas hacen que nos sintamos francamente bien.

2. Sorprendamos con algún «detallito», música, algo rico para compartir y, por supuesto, un post-it con algún mensaje especial que se desliza en una cartera, un bolso o un estuche escolar; elijamos las palabras y el momento donde ese mensaje puede ser más eficaz. Atrevámonos, incluso, a dejarlo en algún lugar donde esa persona tarde en encontrarlo, como en el bolsillo de un abrigo, debajo de una almohada o la sorpresa de la luna del coche.

3. Rebajemos el verbo «ser» y sus consecuencias que nos limitan, etiquetan y generan prejuicios; utilicemos mejor el verbo «estar», «parecer» o «comportarse», de forma que un «eres tonto» quede en un «estás tonto».

4. Hagamos asambleas divertidas centrándonos en las fortalezas de cada uno, juguemos a decirnos cómo nos vemos desde lo positivo, precisamente, para construir posteriormente aquello que tenemos que mejorar. Podemos expresarlo mediante palabras, dibujos, cuentos, etc.

5. Cuando preguntemos «¿cómo estás?», procuremos sentarnos, apagar la tele y callar, no sólo exterior, sino interiormente, anulemos los prejuicios, detengamos los argumentos o las interpretaciones que suelen ocupar nuestra mente y busquemos la calma interior.

8. Elaboremos un calendario emocional para expresar nuestros sentimientos, hagámoslo físicamente con cuadros grandes para que cualquiera pueda poner en la casilla correspondiente palabras a lo que les ocurre por dentro, propiciando el conocimiento emocional compartido. Expresar emociones de esta forma nos capacita para convivir con ellas creando ambientes protectores.

9. Incrementemos la cantidad de «síes» y rebajemos la de los «noes», fijémonos más en lo que tienen y no tanto en lo que les falta, anotemos logros, méritos, agradecimientos, hagámosles saber unos y otros de forma directa, sencilla, pública y abundante; equilibremos de una vez las incapacidades con las capacidades, convirtamos los imposibles en improbables, cambiemos la tendencia y empoderemos a las personas que nos acompañan vitalmente. Saldremos realmente favorecidos.

10. Demos más importancia a la voz humana... La tradición oral, escuchar algo de alguien, algo que nos importa de alguien que, incluso, no conocemos. La historia que se cuenta en el reino confortable de la cama convierte a nuestros hijos se vuelven más inteligentes, su inconsciente aprende y retiene nuevas palabras, giros complicados incluso. De todas las historias, las que más captan nuestra atención son las que hablan de nosotros mismos, las que hablan de lo cotidiano, de lo que les sucedió hace ya tiempo a nuestros mayores.

viernes, 20 de enero de 2017

La Felicidad. Un cuento de María Teresa Andruetto.

Buscamos la felicidad sin saber dónde está,
como los borrachos buscan su casa,
sabiendo que tienen una. 

Voltaire

La felicidad se llamaba aquella película de Agnés Varda de la que todo el mundo hablaba y que ella vio una tarde de septiembre del setenta y tres. Todavía recuerda con nitidez uno de los cuadros, esa mujer rubia como un ángel de estampita, sentada contra un árbol, con la cabeza del joven marido en la falda. La mujer rubia y el marido habían salido de picnic en aquella película, el sencillo paseo de dos que se aman, como la salida que ella misma está preparando ahora con su marido para este día en las sierras, treinta años más tarde. El peceto que acomodó en la conservadora hirvió anoche con un puñado de aromáticas de su pequeña huerta, mientras miraban un documental. Le costó quedarse sentada en el sofá, se levantó varias veces a ver cómo hervía el peceto y largaba ese olor intenso a laurel, después a hacer una llamada a su hijo que acababa de llegar de San Pablo y más tarde a chequear los mensajes que tal vez hubieran quedado en el contestador. Ya no tenía paciencia para ver entera una película, había empezado a sucederle en estos últimos años, pocas veces algo la atrapaba lo suficiente como para instalarse una hora en el sofá o en una butaca. Sin embargo alguna vez ella había tenido ganas de sentarse una hora en el cine, pendiente de la historia del carpintero y su mujer y le había dado buenos resultados.

Era un cine de la avenida Colón, al que iban los estudiantes. En mitad de la película, un desconocido sentado butaca de por medio, había estirado hacia ella su cabeza, ahora blanca de canas, y le había preguntado si quería maníes, y ella había tomado un puñado de maníes con cáscara, se lo había puesto en la falda y había seguido mirando la película como si quien se lo había ofrecido hubiera sido su hermano o un amigo de toda la vida. Ahora, mientras acomoda dos peras, dos manzanas, el peceto y los tomates en el fondo de la conservadora, ve por la ventana de la cocina que Humberto pone leña a reparo, bajo la galería. Después entra, dice que pronto empezará el frío, se saca las botas, se refriega los pies; le duele un poco la cintura. Se acerca y pregunta cómo va todo. Todo va bien, según ella, porque él la abraza ahora, y porque dice: todavía puedo, y ríen. El siempre hace bromas sobre los años y los achaques de los años. CONTINUAR LEYENDO

El Roto: Magnífico, nuevamente.


jueves, 19 de enero de 2017

LA VERDADERA HISTORIA DETRÁS DE CAPERUCITA Y OTROS CUENTOS DE HADAS. Alejandro Albarrán.

Qué tanto de lo que conocemos como “historia” es “verdad” es algo que supongo nunca sabremos. La verdad también es, de algún modo, un acto de fe. La historia está hecha de decisiones y omisiones, de elección. Al final, el giro historiográfico nos dice justo eso: no debemos dejar de cuestionar que la historia escrita está escrita también por seres humanos, bajo una percepción que no puede pretenderse una visión total de los hechos de un tiempo específico ni de sus involucrados. Es decir, leemos sólo observaciones sobre observaciones. La historia es, de alguna manera, la invención de sí misma y con el paso del tiempo sufre modificaciones.

Lo mismo sucede con la tradición oral, que dice justamente mucho de la historia del lugar y el momento en el que se escribió. En esos relatos también existe información que nos puede hacer entender cómo pensaban personas específicas en lugares particulares. Sin embargo, tampoco la tradición oral es pura, y con el paso del tiempo sufre múltiples modificaciones, como en el caso de la mayoría de los cuentos que leímos o nos leyeron (o contaron) de niños. En este teléfono descompuesto de la historia también la ficción ha sido alterada con más ficción. Al trasladar un cuento de una tradición a otra sucede lo mismo que señala el historiador Peter Burke: “De manera más general, se ha sugerido que todos somos traductores culturales cuando adaptamos una palabra, una idea, un artefacto o práctica a nuestro propio uso”. Las primeras versiones de cuentos como “Caperucita Roja”, “La Cenicienta” o “La Bella Durmiente” son muy distintas de como se conocen ahora.

Por medio del folclor de un lugar, se puede intentar comprender o buscar las herramientas para comprender el pensamiento de una época. Pero las cosas se mueven y cambian, y en esos cambios también la tradición tiene que sufrir modificaciones que se adapten a la nueva manera de pensar de determinado lugar.

[...] Aquí abajo aparece una de las primeras versiones del cuento de Caperucita, tomado de la recopilación realizada por Paul Delarue y Marie-Louise Tenèze en Le Conte populaire français(París, 1976), en la que ordenan todas las versiones registradas de cada cuento con información de cómo fueron reunidos de la fuente oral. Además están catalogados para poder comparar las distintas versiones del mismo cuento en otras tradiciones orales:

Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó adonde se dirigía.
– A la casa de mi abuela, le contestó.
– ¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?
– El camino de las agujas.
El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa. Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama. La niña tocó a la puerta.
– Entra, hijita.
– ¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.
– Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.
La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:
– ¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!
Después el lobo le dijo:
– Desvístete y métete en la cama conmigo.
– ¿Dónde pongo mi delantal?
– Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.
Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:
– Tírala al fuego; nunca más la necesitarás.
Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:
– Abuela, ¿por qué estás tan peluda?
– Para calentarme mejor, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esos hombros tan grandes?
– Para poder cargar mejor la leña, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esas uñas tan grandes?
– Para rascarme mejor, hijita.
– Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes?
– Para comerte mejor, hijita.
Y el lobo se la comió.


Fuente: http://pijamasurf.com/

Alain Badiou, fiel a la filosofía. Un artículo de Patricia de Souza.

Alain Badiou no teme bajar al ruedo para enfrentar los demonios de este tiempo, los nuevos totalitarismos, los prejuicios, la falta de ideas, la alienación, para demostrar que no hemos llegado “al fin de ninguna historia”, más bien a un “nuevo comienzo” que se inicia justo cuando se piensa que todo está ya dicho. La labor de un intelectual: nunca dejar de hacerse preguntas. Convencido que parte de nuestros males provienen del fracaso histórico del comunismo y de la dominación ideológica de una sola forma de entender el mundo (la mercancía, la ganancia, la acumulación de riqueza), su trayectoria es accidentada, muchas veces agredida por sus detractores, aunque él se mantiene fiel al tema fundamental que ocupa gran parte de su trabajo, el sujeto. En un mundo sin contornos, plano, por donde rueda la moneda fatua del capital, el sujeto padece el ruido ensordecedor del canto de sirena. Filósofo, hijo de padres normalistas, una de los centros de producción de la elite francesa, Badiou, a sus 79 años, no puede evitar involucrarse en el devenir acelerado de nuestro tiempo para ubicarse del lado de los excluidos del sistema (por vocación y elección, escribe) y luchar contra la vulgata instalada: no hay otra forma de vida más que la propone el capitalismo, la propiedad privada es sagrada. La propiedad privada es un robo, escribió Proudhon.

Aunque Badiou es de un pensamiento matemático y sus libros mantengan las reglas clásicas del discurso, toca todos los temas, desde el amor, en su Elogio del amor, hasta el tema fundamental de su último libro (La vraie vie, Fayard 2016), ¿qué es la verdadera vida, cómo accedemos a la vida buena? De ahí podremos deducir que si elegimos lo que sería verdadero, podríamos estar en el proceso de una transformación fundamental. Si para Marx la filosofía no solo debía explicar el mundo sino transformarlo, para Badiou solo se transforma si nosotros lo hacemos con él. Es el tema de sus reflexiones, “filosofar es buscar, dentro de las circunstancias de una época, el tema obsesivo de la verdad”. De hecho, la modernidad en Occidente rompió con la tradición, aquella del mundo antiguo, de castas, noblezas, monarquías heredadas, obligaciones religiosas, ritos iniciáticos de la juventud y sometimiento de mujeres iniciado en el Renacimiento, consolidado en el Siglo de las luces, y materializado con esta larga profusión de tecnología y medios de comunicación que libran un combate político entre el capitalismo globalizado y las ideas colectivistas y comunistas que han abortado varias veces.

La ruptura radical con la tradición rompió, apenas en tres siglos, miles de años de organización de la sociedad, dando lugar a “una crisis subjetiva”, cuyo aspecto más visible es la incapacidad de la juventud para saber orientarse en su tiempo, explica Badiou. Estamos en un mundo donde el 10% de la población mundial posee el 86% del capital disponible, 50 millones no posee estrictamente nada. La famosa frase thacheriana (no podemos hacerlo de otra manera) es una tautología que condena al ostracismo a la población mundial. Para Badiou, lo que este “monstruoso capitalismo” pretende es que una persona consuma mientras pueda, y sino, que se quede quieta. Esta verdad de polichinela impone a los más viejos a ser eternamente jóvenes (“para consumir se necesita estar siempre jugando con objetos nuevos”) a mujeres y hombres, (síndrome Peter Pan o la prematura vejez de un Rimbaud) al desarraigo. Las mujeres somos adultas desde la niñez, señala Badiou, objetos sexuados desde la pubertad, encerradas en una inmanencia castradora que no desaparece ni siquiera con el matrimonio, un rito iniciático que ha perdido todo su valor simbólico. El hombre está también atrapado por su parte en esa figura absoluta del Único, que sirve para consolidar un sujeto autista, pasivo, incapaz de pasar a la edad adulta. En cambio, el “devenir mujer”, tema del que también trata este libro, aunque con pinzas, es devenir la “parte maldita” de la existencia como decía Bataille, encerrada en la noción binaria de madre-puta, ser mujer es muchas veces una necesidad de amor, entre lo puro y lo impuro, el eterno femenino y la construcción constante de identidad. Este proceso se enfrenta a las fauces del capitalismo devorador, empujando a las mujeres a imitar al Único, al gran hermano, con la misma voracidad consumista y el mismo ánimo de competencia. Una vida desprovista de Idea, sin ideas, que busca aturdir y sumir a la gente en un sopor continuo, necesita según Badiou, hacer que desaparezca de la vida todo ejercicio del pensamiento, la gratuidad del gesto que no encuentra su lugar donde solo el valor mercantil. Una vida sin creatividad, con un mundo simbólico fagocitado, sin poesía, repetitivo, es en suma, el resultado de esta homogenización planetaria. Por eso, todo nuevo punto de partida no será para Badiou biológico, ni social, ni jurídico (las mujeres que consideramos suficiente que se dicten leyes), sino que deberá estar ligado a la creación simbólica, a un cambio de subjetividad, pero sobre todo, será un gesto ligado a las aventuras de la filosofía y el pensamiento. Las mujeres, que deberán inscribir la maternidad en un plano que no sea solo la animalidad reproductiva, evitar caer en el misticismo, son las invitadas a este banquete platónico que se puede celebrar si somos capaces de asistir a esta aventura. Para Badiou serán justamente las mujeres las que trazarán el camino entre la tradición y lo contemporáneo dominante, abrirán brecha entre el matorral. Una nueva mujer que quizás sea un nuevo comienzo para una vida distinta en el planeta.
Fuente: El País

miércoles, 18 de enero de 2017

"Blancaflor, la hija del diablo". Un cuento de hadas o de tradición oral (Recogido por Antonio R. Almodóvar)

Había una vez un rey y una reina que, después de casados, estuvieron mucho tiempo sin tener descendencia. La reina iba todos los días a pedirle a Dios que les mandara un hijo, aunque a los veinte años se lo llevara el diablo. El rey iba a cazar fieras todos los días, pero había tantas fieras para él solo, que un día vino del bosque y le dijo a su mujer: 

—El primer hijo que tengamos se lo prometo al diablo. 

Por fin Dios les mandó un hijo tan hermoso, que no había otro como él. Era además tan fuerte, que a los tres años ya iba a matar fieras y mataba más que su padre. 

Pero de mayor se hizo también muy jugador y a todo el mundo le ganaba. Un día se encontró con un caballero que resultó ser el diablo. Se puso a jugar con él, y el diablo dejó que le ganara todo el dinero. Quedaron citados para jugar otro día, pero ese día el diablo le ganó al hijo del rey todo el dinero que llevaba. Entonces le preguntó que si quería jugarse el alma, y el hijo del rey contestó que sí. Se pusieron a jugar y le ganó el alma. El diablo le dijo entonces que si quería recuperarla tenía que ir a su castillo a realizar tres trabajos que le mandaría. 

A esto ya tenía el hijo del rey veinte años, cuando le dijo a su padre: 

—Padre, prepáreme usted un caballo y unas alforjas, que me voy camino adelante. CONTINUAR LEYENDO

Existen bastantes versiones de este cueno. He aquí algunas




Cuando me amé de verdad. Charles Chaplin.


Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Charles Chaplin.