jueves, 26 de febrero de 2026

"EJERCER DE ABUELOS MEJORA LAS FACULTADES MENTALES". Ignacio Morgado Bernal, El País

Un estudio mide que quienes cuidan a sus nietos presentan mayores niveles de fluidez verbal y memoria episódica

Aunque mantener y potenciar las facultades mentales no sea el motivo que induce a los abuelos a cuidar de sus nietos, tampoco les viene nada mal ese posible y ventajoso añadido. La neurociencia ya ha demostrado que cualquier actividad física o mental regular ayuda a mantener dichas facultades cuando nos hacemos mayores, pero, quien sabe si la particular y específica actividad de los abuelos puede superar en beneficios a otras actividades de los mayores no siempre tan agradables como compartir la vida con los pequeños o los más jóvenes.

Son muchas las preguntas que podemos hacernos al tratar de evaluar las ventajas mentales de cuidar de los nietos. ¿Qué tipo de actividades pueden favorecerlas, el dormir con ellos, el pasearlos, el jugar con ellos, el leerles cuentos, el asearlos, el cocinarles y ayudarles a comer, el responder a sus preguntas y curiosidades o el enseñarles canciones e historias? Y, quizá lo más especial, ¿se benefician por igual de ese cuidado abuelos y abuelas o hay alguna diferencia entre ellos? La psicobiología trata de responder a esas preguntas.

Un grupo de investigadores de varias universidades y centros europeos especializados en gerontología, partiendo del hecho demostrado de que una mayor frecuencia en el cuidado de los nietos favorece la cognición de los abuelos, lo ha corroborado yendo más allá para investigar las actividades particulares que pueden aumentarla y reducir el deterioro mental en la vejez.

Con más de 1.700 abuelos y abuelas de más de 50 años y la aplicación de un reconocido aplicativo inglés de envejecimiento longitudinal (ELSA) durante varios años, los investigadores compararon a abuelos cuidadores de nietos con abuelos no cuidadores, marcándose como objetivos concretos entender si actividades como la frecuencia de los cuidados, la actividad específica desarrollada o, en su conjunto, la variedad de las actividades ejercidas pudieran relacionarse con los niveles mentales resultantes y su declinar en los abuelos.

El trabajo, que acaba de publicarse en la revista Psychology and Aging de la American Psychological Association, ha puesto de manifiesto que ambos, abuelos y abuelas cuidadores, presentan mayores niveles de fluidez verbal y de memoria episódica (la que tenemos para recordar sucesos ocurridos en determinados lugares y tiempo) que los no cuidadores, pero, sorprendentemente, solo las abuelas, pero no los abuelos, mostraron un menor deterioro cognitivo con el paso de los años. Tratando de explicar esa llamativa diferencia, los autores especulan sobre si radica en que los abuelos se sienten familiarmente más obligados que las abuelas a cuidar de los pequeños o si generalmente a las abuelas se les considera como cuidadoras primarias y a los abuelos como un soporte secundario menos implicado, algo, en definitiva, más cultural que biológico, que habrá que seguir investigando.

En contraste con los resultados de investigaciones previas, en este estudio la frecuencia de los cuidados no predijo el estado cognitivo de los cuidadores, aunque sus autores sugieren que lo demandante de cada tipo de cuidados más que su frecuencia sí que podría estar relacionado con la mejor cognición de los abuelos. También se observó, como era de esperar, que los abuelos que inicialmente tenían un estado mental superior estuvieron más implicados y participaron más en actividades específicas de los nietos, como el juego o la ayuda en los deberes, que los abuelos con inferior estado mental inicial, un factor que, al igual que otros como la edad de los nietos y su interacción con la edad de los abuelos, el afecto o el ambiente y los valores familiares, que no fueron controlados, también podrían haber condicionado los resultados, sin nunca olvidar como las normas sociales y la cultura de cada país, como ya hemos insinuado, podrían influenciar también el cuidado de los nietos.

Aun con sus limitaciones y carencias, el trabajo realizado muestra que los abuelos que cuidan de sus nietos tienden a mostrar un mejor funcionamiento mental que quienes no lo hacen, siendo las abuelas las más beneficiadas porque esa práctica reduce además significativamente en ellas su deterioro cognitivo en la vejez. Los nietos, por tanto, además de con su cariño, compensan a sus abuelos con ese fenomenal regalo cognitivo.

miércoles, 25 de febrero de 2026

"LA PERLA". Un cuento de Yukio Mishima

El 10 de diciembre era el cumpleaños de la señora Sasaki. La señora Sasaki deseaba celebrar el acontecimiento con el menor ajetreo posible y solamente había invitado para el té a sus más íntimas amigas, las señoras Yamamoto, Matsumura, Azuma y Kasuga, quienes contaban exactamente la misma edad que la dueña de casa. Es decir, cuarenta y tres años.

Estas señoras integraban la sociedad “Guardemos nuestras edades en secreto” y podía confiarse plenamente en que no divulgarían el número de velas que alumbraban la torta. La señora Sasaki demostraba su habitual prudencia al convidar a su fiesta de cumpleaños solamente a invitadas de esta clase.

Para aquella ocasión la señora Sasaki se puso un anillo con una perla. Los brillantes no hubieran sido de buen gusto para una reunión de mujeres solas. Además, la perla combinaba mejor con el color de su vestido.

Mientras la señora Sasaki daba una última ojeada de inspección a la torta, la perla del anillo, que ya estaba algo floja, terminó por zafarse de su engarce. Era aquel un acontecimiento poco propicio para tan grata ocasión, pero hubiera sido inadecuado poner a todos al tanto del percance. La señora Sasaki depositó, pues, la perla en el borde de la fuente en que se servía la torta y decidió que luego haría algo al respecto.

Los platos, tenedores y servilletas rodeaban la torta. La señora Sasaki pensó que prefería que no la vieran llevando un anillo sin piedra mientras cortaba la torta y, muy hábilmente, sin siquiera darse vuelta, lo deslizó en un nicho ubicado a sus espaldas.

El problema de la perla quedó rápidamente olvidado en medio de la excitación producida por el intercambio de chismes y la sorpresa y alegría que producían a la dueña de casa los acertados regalos de sus amigas. Muy pronto llegó el tradicional momento de encender y apagar las velas de la torta. Todas se congregaron agitadamente alrededor de la mesa, cooperando en la complicada tarea de encender cuarenta y tres velitas.

Tampoco podía esperarse que la señora Sasaki, con su limitada capacidad pulmonar, apagara de un solo soplido tantas velas y su apariencia de total desamparo suscitó no pocos comentarios risueños.

Después del decidido corte inicial, la señora Sasaki sirvió a cada invitada una tajada del tamaño deseado en un pequeño plato que, luego, cada una llevaba hasta su respectivo asiento. Alrededor de la mesa se produjo una confusión bastante considerable. Todas extendían sus manos al mismo tiempo. CONTINUAR LEYENDO


"CUENTOS COMPLETOS". Elena Garro


La obra de Elena Garro es fundamental para las letras mexicanas e hispanoamericanas: su narrativa introdujo nuevas maneras de concebir el tiempo dentro del relato, sus historias, tan fantásticas como verosímiles, introdujeron en la literatura la cosmovisión de los pueblos de provincia y del imaginario campesino e indígena. Este volumen compila la narrativa cuentística completa de Elena Garro, incluyendo dos piezas inéditas, con prólogo de Geney Beltrán

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martes, 24 de febrero de 2026

"EL ANILLO". Un cuento de Elena Garro

—Siempre fuimos pobres, señor, y siempre fuimos desgraciados, pero no tanto como ahora en que la congoja campea por mis cuartos y corrales. Ya sé que el mal se presenta en cualquier tiempo y que toma cualquier forma, pero nunca pensé que tomara la figura de un anillo. Cruzaba yo la Plaza de los Héroes, estaba oscureciendo y la boruca de los pájaros en los laureles empezaba a calmarse. Se me había hecho tarde. «Quién sabe qué estarán haciendo mis muchachos», me iba yo diciendo. Desde el alba me había venido para Cuernavaca. Tenía yo urgencia de llegar a mi casa, porque mi esposo, como es debido cuando una es mal casada, bebe, y cuando yo me ausento se dedica a golpear a mis muchachos. Con mis hijos ya no se mete, están grandes, señor, y Dios no lo quiera, pero podrían devolverle el golpe. En cambio con las niñas se desquita. Apenas salía yo de la calle que baja del mercado, cuando me cogió la lluvia. Llovía tanto, que se habían formado ríos en las banquetas. Iba yo empinada para guardar mi cara de la lluvia, cuando vi brillar a mi desgracia en medio del agua que corría entre las piedras. Parecía una serpientita de oro, bien entumida por la frescura del agua. A su lado se formaban remolinos chiquitos.

«¡Ándale, Camila, un anillo dorado!». y me agaché y lo cogí. No fue robo. La calle es la calle y lo que pertenece a la calle nos pertenece a todos. Estaba bien frío y no tenía ninguna piedra: era una alianza. Se secó en la palma de mi mano y no me pareció que extrañara ningún dedo, porque se me quedó quieto y se entibió luego. En el camino a mi casa me iba yo diciendo: «Se lo daré a Severina, mi hijita mayor». Somos tan pobres, que nunca hemos tenido ninguna alhaja y mi lujo, señor, antes de que nos desposeyeran de las tierras para hacer el mentado tiro al pichón en donde nosotros sembrábamos, fue comprarme unas chanclitas de charol con trabilla, para ir al entierro de mi niño. Usted debe acordarse, señor, de aquel día en que los pistoleros de Legorreta lo mataron a causa de las tierras. Ya entonces éramos pobres, pero desde ese día sin mis tierras y sin mi hijo mayor, hemos quedado verdaderamente en la desdicha. Por eso cualquier gustito nos da tantísimo gusto. Me encontré a mis muchachos sentados alrededor del comal. CONTINUAR LEYENDO

lunes, 23 de febrero de 2026

"AMIGOS POR EL VIENTO". Un libro de cuentos de Liliana Bodoc

Siete relatos que dejan marcas. Tal como la vida que a veces se comporta como el viento y entonces trae aires de amor, o aires llenos de desengaño, aires que con su paso nos transforman.

Relatos introspectivos de delicada poética. Cuentos sensibles que impactan en el lector y seguramente lo transforman. Relatos de temáticas diversas, pero cohesionados por un lenguaje preciso, emotivo y delicado. De ese modo, el lector pasará por la cotidianeidad familiar y ciertas tristezas a elaborar en ese núcleo, por problemáticas sociales complejas en contextos de guerras o por el descubriendo del amor profundo que transforma tanto como para hacernos parecer otra persona.

*Nueva edición ilustrada por Poly Bernatene con divertido diseño interior. Incluye palabras de la autora donde comparte reflexiones sobre su escritura.

AQUÍ TE DEJO ALGUNOS PÁRRAFOS QUE HAN LLAMADO MI ATENCIÓN.

Caramelos de fruta y ojos grises

Los dos hermanos tenían su clientela fija: viejos hombres de bar que compraban caramelos y los olvidaban en sus bolsillos. Los viejos hombres de bar no podían comer caramelos porque tenían la boca ocupada con cigarrillos negros y palabras para arreglar el mundo. Pág. 21

El puente de arena

A veces, los cuentos son retumbos y destellos de hechos ciertos. Contamos lo que ocurrió. Otras veces, los cuentos son pedazos de sueños. Contamos para que ocurra. Pág. 51

Liliana Bodoc te cuenta

A veces (la soledad) es dulce o necesaria. Pero sí creo que una cosa es aquella soledad que elegimos y otra, muy distinta, es la soledad irremediable. Estoy solo, estoy sola, extiendo las manos y nadie las toma; pregunto y nadie contesta; tengo miedo y nadie me abraza. Pág 55

Pero, se trate de días felices o de días amargos, siempre el número dos es la opción más interesante. Si es tristeza, mejor compartirla porque disminuye. Si es felicidad, mejor compartirla porque se acrecienta. Pág 56

domingo, 22 de febrero de 2026

"EL LIBRO DE MI DESTINO". Parinoush Saniee

El libro de mi destino retrata la vida en Teherán desde los años previos a la revolución de 1979 hasta el presente a través de la mirada de Masumeh, una mujer inquieta e inteligente criada en el seno de una familia tradicional iraní.

Masumeh tiene quince años cuando conoce a Said, un aprendiz de farmacéutico, y entre ambos nace un sentimiento intenso y difícil de esconder. La relación termina saliendo a la luz, lo que provoca una inmensa decepción en su padre y la feroz oposición de sus hermanos. Condenada a recluirse en casa y aislada del mundo exterior, la única vía de escape es un matrimonio concertado. El elegido es Hamid, un hombre afable, culto y entregado a sus actividades políticas, que casi no presta atención a su joven esposa ni a los hijos que van llegando.

Así pues, a lo largo de los siguientes treinta años, Masumeh sufrirá en carne propia las radicales transformaciones que experimentará Irán hasta que, cumplidos sus deberes de madre, un giro inesperado la obligará a escoger entre la felicidad individual o salvaguardar el honor que imponen las tradiciones.

El libro de mi destino es una cautivadora historia de amor y amistad, esperanza y dolor que, a través de una singular perspectiva íntima, nos abre las puertas a la turbulenta realidad de una sociedad obstinada en relegar a las mujeres a un degradante segundo plano.

"SUEÑO INFANTIL". Un poema de Antonio Machado seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado

Otro 22 de febrero, el de 1939, moría en el exilio, en la localidad francesa de Colliure, Antonio Machado. Y como acostumbro a hacer todos los años en estas fechas comparto un poema suyo. Es mi personal manera de hacer presente su poesía y rendir homenaje al poeta que tanto admiro. En esta ocasión he elegido el poema LXV, subtitulado ‘Sueño infantil’, perteneciente al libro ‘Soledades. Galerías. Otros poemas’, publicado en 1907. El poema, penetrado por la melancolía que impregna todo el libro, expresa la conciencia del paso inexorable de los años, tan presente en su obra, y el peso de la memoria de la infancia, ese tiempo en el que una fiesta en la plaza puede colmar de asombro y felicidad la vida de un niño. (Andrea Villarrubia Delgado)

Una clara noche
de fiesta y de luna,
noche de mis sueños,
noche de alegría
    -era luz mi alma,
que hoy es bruma toda,
no eran mis cabellos
negros todavía-,
    el hada más joven
me llevó en sus brazos
a la alegre fiesta
que en la plaza ardía.
    So el chisporroteo
de las luminarias,
amor sus madejas
de danzas tejía.
    Y en aquella noche
de fiesta y de luna,
noche de mis sueños,
noche de alegría,
    el hada más joven
besaba mi frente...,
con su linda mano
su adiós me decía...
    Todos los rosales
daban sus aromas,
todos los amores
amor entreabría.