martes, 21 de julio de 2026

"LA ESCUELA DONDE LA CONFIANZA CAMBIÓ LAS REGLAS". Nacho Meneses, El País

Una madre inmigrante y su hijo durante una actividad de lectura en familia,
en el CEIP Ramiro Solans de Zaragoza
El CEIP Ramiro Solans, Premio Escuela del Año 2024, transformó un antiguo colegio gueto después de cambiar una pregunta: dejó de decir a las familias qué necesitaban y empezó a preguntarles qué podía hacer por ellas

En el CEIP Ramiro Solans de Zaragoza resulta difícil saber dónde termina la escuela y dónde empieza la comunidad. Mientras los niños entran en clase, varias madres magrebíes cruzan el patio para asistir a las clases de español. En otra sala, un grupo de profesoras jubiladas prepara el material con el que enseñan a leer y escribir a mujeres que nunca tuvieron esa oportunidad, ni siquiera en su país ni en su propio idioma. Y unas puertas más allá, las integrantes de Hilvana, el taller de costura alojado en el centro, empiezan la jornada alrededor de sus máquinas de coser. Todo sucede al mismo tiempo y nada parece ajeno a la vida del colegio.

En una de las aulas de Primero, madres y padres comparten una sesión de lectura con sus hijos. Mientras la actividad continúa, Diego Escartín, tutor del curso, señala discretamente a uno de los pocos hombres en el aula. Es el padre de Fátima, de Gambia. Trabaja de noche y, antes incluso de irse a dormir, ha pasado por el colegio para participar en esta actividad con su hija. “Se trata de compartir espacio de aula con las familias y que entren en el aula, que para nosotros es algo fundamental. Aquí ese vínculo es muy importante porque esa confianza es la que ha conseguido que entiendan cada vez más la importancia de la educación para sus hijos e hijas”, explica.

Ese modo de entender la escuela es, precisamente, el que ha llevado al Ramiro Solans a recibir el Premio Escuela del Año 2024 de la Fundación Princesa de Girona. El reconocimiento distingue una transformación educativa y social que ha convertido a un antiguo colegio gueto en un referente para la escuela pública. Pero recorrer sus pasillos durante una mañana invita a pensar que el verdadero cambio no empezó en las aulas, sino en la relación que el centro fue capaz de construir con las familias y con un barrio que durante demasiado tiempo vivió de espaldas a la escuela.

Hace dos décadas, las cifras contaban otra historia. Cuando Rosa Llorente, hoy directora, llegó al Ramiro Solans como orientadora, el fracaso escolar rondaba el 95 %, y los niños, mayoritariamente de etnia gitana, procedían de entornos donde nadie estaba incorporado al mundo laboral: vivían principalmente de las ayudas que recibían, de la recogida de chatarra y de la venta ambulante. Dos décadas después, el colegio acredita tasas de éxito educativo de entre el 70 y el 80 %, el absentismo ha caído del 40 al 4 % y la conflictividad se ha reducido del 45 al 3 %: “Lo fácil era resignarse y buscar justificaciones en el contexto”, recuerda. “Pero nosotros aprendimos a elevar expectativas, a soñar en grande y a creer que era posible”. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 19 de julio de 2026

"EL CASO DEL BOULEVARD BEAUMARCHAIS". Georges Simenon

A las ocho menos diez, cuando Martin, de la brigada de intervención inmediata, abandonó su despacho, se quedó sorprendido al ver el pasillo todavía lleno de periodistas y fotógrafos. Hacía mucho frío y algunos, con el cuello del abrigo subido, comían un bocadillo.

—¿Todavía no ha acabado Maigret? —preguntó al paso.

Al fondo del vasto pasillo, Martin, en lugar de coger la escalera, empujó una puerta de cristales. Como en todos los locales de la Policía Judicial, la luz estaba mezquinamente distribuida. En medio de esta estancia, que era la antesala de la dirección, se daba aires de superioridad un enorme canapé redondo forrado de terciopelo rojo.

Un hombre estaba sentado en él, con abrigo, con el sombrero en la cabeza. A algunos pasos, dos inspectores, de pie, fumaban cigarrillos, mientras que el viejo ujier cenaba en su jaula de cristal.
Martin llenaba su pipa. En un cuarto de hora estaría en su casa, cenando en familia.

Distraídamente acababa de echar una ojeada hacia aquel lado, porque desde hacía dos días no se hablaba de otra cosa.

—¿Qué tal? —preguntó a media voz a uno de los inspectores.

Y este, suspirando, señaló la segunda puerta, la del despacho de Maigret.

—¿Con quién está?

—Sigue con la cuñada…

El hombre, que oía cuchichear, alzó lentamente la cabeza y lanzó a sus compañeros una mirada triste en la que había como un reproche. Era un personaje delgado, de mala apariencia, de unos cuarenta años, tal vez algo menos, de ojos muy ojerosos, de bigotito moreno.

—Está ahí desde la mañana… —susurró el inspector a Martin.

En aquel momento la puerta de Maigret se abrió. El comisario apareció y, como no cerró tras de sí, se vio el despacho lleno de humo y, en un sillón verde, la silueta de una muy joven mujer rubia.

—¡Lucas!… —llamó Maigret buscándolo con los ojos como alguien que no ve el asunto muy claro—. Corre a traerme unos bocadillos… Pasa por la cervecería y haz que suban unos medios…

Martin aprovechó para estrechar la mano de su colega.

—¿Marcha eso?

Y Maigret, congestionado, presentaba unos ojos brillantes. Se hubiera jurado que hubiese dado cualquier cosa por una bocanada de aire fresco.

—Escucha —murmuró bajando la voz—. Te voy a decir algo bueno… Si no acabo esta noche con esta investigación, abandono… No lo comprendes, ¿verdad?… Pues bien, no puedo vivir más tiempo ahí dentro…

El hombre del canapé, que no podía oír sus palabras, esperaba, temblando, pero el comisario volvió a entrar en su despacho, la puerta se cerró, Martin se alejó, mientras la aguja del reloj avanzaba un nuevo minuto y llegaban hasta allí las voces de los periodistas. CONTINUAR LEYENDO

sábado, 18 de julio de 2026

"ORACIÓN EN EL MEDITERRÁNEO". Un poema de la poeta portugesa Ana Luísa Amaral

En vez de peces, Señor,
danos paz,
un mar que sea de olas inocentes,
y una vez en la arena
gente que mire con el corazón abierto,
voces que nos acepten

El viaje es tan difícil
que hasta la espuma hiere y hierve,
y es tan alta que ciega
durante la entera travesía

Haz, Señor, que no haya
muertos esta vez,
deja las rocas lejos,
que el viento amaine
y que tu paz por fin
se multiplique

Que después de la balsa
la guerra, la fatiga,
tras los brazos abiertos y sonoros,
haya, Señor,
un poco de pan tierno
y un pescado, tal vez,
del mar

que es también nuestro
 
(Traducción de Marisa Martínez Pérsico)

viernes, 17 de julio de 2026

"ENSEÑAR A LEER CON JUSTICIA SOCIAL: LO QUE LA EVIDENCIA TAMBIÉN MUESTRA. Una réplica al documento ERI-LMIC y las visiones restringidas de la alfabetización.

El informe Enseñanza eficaz de la lectura en países de ingresos bajos y medios: lo que muestra la evidencia (2025), validado por el Global Education Evidence Advisory Panel (GEEAP) y convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo (FCDO), el Banco Mundial y UNICEF, propone un modelo universal de 
enseñanza de la lectura centrado en la Ciencia de la Lectura (CdeL) y la Visión Simple de la Lectura (VSL). El documento reaviva un viejo debate sobre los métodos de enseñanza de la 
lectura, promoviendo nuevamente la enseñanza a partir de letras y sonidos, de manera aislada, como solución universal para la alfabetización inicial.

El ERI-LMIC parte de un dato alarmante: antes de la pandemia, el 57% de los niños y las niñas de 10 años en países de ingresos bajos y medios no podía leer ni comprender un relato simple, condición que denomina "pobreza lectora". A partir de este diagnóstico, el documento propone intervenciones basadas en estudios experimentales y metaanálisis, sin considerar diferencias de contexto, tradiciones pedagógicas, aportaciones regionales, la coexistencia de múltiples lenguas, ni la perspectiva de los propios aprendices. El problema que identificamos no es solo metodológico: es político y epistemológico. El informe, producido y difundido por organismos multilaterales de gran influencia internacional, tiene un fuerte impacto en las políticas educativas de países de ingresos bajos y
medianos. Su visión simplificada de la lectura se basa en lo que denomina genéricamente “la Ciencia de la Lectura”, aunque solo retoma algunas líneas dentro de este campo de investigación. Las propuestas se basan en evidencia procedente únicamente de estudios experimentales de corte cuantitativo. De este modo, se ignoran décadas de investigación cualitativa, antropológica, sociolingüística, psicogenética, histórica y sociocultural que ofrecen una comprensión mucho más amplia, integral y compleja de lo que significa aprender a leer y escribir en distintos contextos.

Nuestro texto surge como una respuesta al ERI-LMIC y presenta una revisión crítica de sus planteamientos a partir de un amplio corpus de investigaciones sobre alfabetización, cultura escrita y aprendizaje de la lectura y la escritura, con el propósito de mostrar la relevancia de este conocimiento para la construcción de políticas educativas, orientaciones pedagógicas y procesos de formación docente. En este sentido, nuestro objetivo es llamar la atención sobre asuntos urgentes que han quedado fuera de la discusión propuesta por el ERI-LMIC: la complejidad de las prácticas letradas, su carácter histórico, social y culturalmente situado, y las desigualdades que atraviesan las experiencias de  alfabetización de amplios sectores de la población. Al recuperar estas dimensiones, nos proponemos contribuir a una discusión más amplia e inclusiva, que reconozca y valore la diversidad de lenguas, recursos comunicativos y prácticas de lectura y escritura presentes en distintos contextos sociales.


miércoles, 15 de julio de 2026

"EL ALIMENTO DE LOS DIOSES". Un cuento de Arthur C. Clarke

Es una mera cuestión de honradez, señor presidente, el advertirle que gran parte de mi testimonio va a ser sumamente desagradable; implica aspectos de la naturaleza humana que muy rara vez han sido discutidos en público, y menos ante una comisión del Congreso. Pero me temo que no tienen más remedio que afrontarlo; hay momentos en que debemos rasgar el velo de la hipocresía, y éste es uno de ellos.

Ustedes y yo, señores, descendemos de una larga estirpe de carnívoros. Veo por sus expresiones que muchos de ustedes desconocen el término. Bueno, no es de extrañar; pertenece a una lengua que cayó en desuso hace uno dos mil años. Tal vez sea mejor que nos dejemos de eufemismos y seamos brutalmente sinceros, aun cuando tenga que emplear expresiones que no se han oído jamás entre gente educada. Pido perdón de antemano a todo aquél a quien pueda ofender.

Hasta hace unos siglos, el alimento predilecto de casi todos los hombres había sido la carne: la carne de animales que se sacrificaban. No pretendo revolverles el estómago; es sencillamente la constatación de un hecho que pueden comprobar en cualquier manual de historia…

Pues claro que sí, señor presidente. Estoy totalmente dispuesto a esperar a que el senador Irving se sienta mejor. Nosotros los profesionales olvidamos a veces las reacciones que pueden experimentar los profanos ante declaraciones de esta naturaleza. Al mismo tiempo debo advertir a la junta que lo que viene a continuación es mucho peor. Si alguno de los presentes es algo delicado, le sugiero que siga el ejemplo del senador, antes de que sea demasiado tarde…

Bueno, pues continúo. Hasta los tiempos modernos, todo el alimento estaba clasificado en dos categorías. La mayor parte se derivaba de las plantas: cereales, frutas, plancton, algas y otras formas de vegetación. Nos es difícil comprender que la inmensa mayoría de nuestros antepasados fueran granjeros y sacaran el alimento de la tierra o del mar mediante técnicas primitivas, a menudo muy penosas, pero ésa es la pura verdad.

El segundo tipo de alimento, si se me permite volver sobre tan desagradable tema, era la carne, obtenida de un número relativamente pequeño de animales. Puede que sus nombres les resulten familiares: vacas, cerdos, ovejas, ballenas. La mayoría de la gente —lamento insistir en esto, pero el hecho está fuera de toda discusión— prefería la carne a cualquier otra clase de alimento, pese a que sólo los más ricos podían satisfacer este apetito. Para la mayor parte de la humanidad, la carne era un bocado exquisito, casi desconocido, en una dieta compuesta en más de un noventa por ciento de verduras. CONTINUAR LEYENDO

martes, 14 de julio de 2026

«FUNERAL BLUES». Un poema de Wystan Hugh Auden

Paren todos los relojes, descuelguen el teléfono,
Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso,
Silencien los pianos, y con un apagado timbal,
Saquen el ataúd, dejen pasar a los deudos.

Que los aviones nos sobrevuelen en círculos luctuosos
garabateando en el cielo el mensaje Él ha muerto,
Pongan un crespón alrededor de los cuellos blancos de las palomas,
Que los policías de tráfico usen guantes negros de algodón.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
Mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
Mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción;
Creí que el amor sería eterno, pero me equivoqué.

Ya no deseo las estrellas: apáguenlas todas;
Llévense la luna y desmantelen el sol;
Vacíen el océano y talen los bosques,
Porque ya nada puede volver a ser como antes.

Poema original en inglés:

«Funeral blues»

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

lunes, 13 de julio de 2026

"GUÍA: ¿CÓMO TE HA IDO EL DÍA? GUÍA PARA ABORDAR LA SALUD MENTAL Y EMOCIONAL DE NUESTROS HIJOS E HIJAS". Save the Children


Como madres y como padres nos preocupa, y mucho, la salud de nuestros hijos e hijas. Queremos que crezcan sanos y sanas, por ello, cuidamos su alimentación, le facilitamos que hagan ejercicio, les abrigamos cuando hace frio y les llevamos al médico cuando es necesario. Pero, ¿Estamos cuidando también de su salud emocional y mental?

Cuidar su salud mental y sus necesidades emocionales es tan importante como cuidar su salud física si queremos contribuir a su bienestar y desarrollo adecuado. La infancia y la adolescencia son etapas claves pues determinarán su bienestar en la vida adulta. En estas etapas, es donde se producen muchos cambios a nivel físico, emocionales y hormonal. También es cuando aprenden a tener más autonomía, se producen sus primeras vivencias afectivas-sociales y se forman el concepto sobre si mismas/os y sobre lo que les rodea.

A lo largo de sus vidas, a veces, no podremos evitar que se enfrenten a situaciones difíciles y a que vivan momentos que les pueda afectar a su salud mental y emocional. Por ello, como madres y padres es imprescindible que les ayudemos a desarrollarse adecuadamente, proporcionándoles entornos seguros donde la comunicación, el respeto, la confianza y las relaciones afectivas sean una base sólida. Debemos enseñarles y darles las herramientas necesarias para saber afrontar estas situaciones y a pedir ayuda si lo necesitan.

Con esta guía pretendemos ayudar, de manera sencilla, a padres y madres para que sean capaces de abordar el tema de la salud mental y emocional de sus hijos e hijas. El objetivo es que puedan comprender qué les ocurre y a que dispongan de recursos prácticos que les ayuden a actuar de una forma respetuosa y positiva.