Esta página ha sido identificada como un manuscrito de Shakespeare. Forma parte de una obra teatral sobre Tomás Moro en la que encargaron a William la escena más álgida. Se enmarca en el motín de 1517, cuando los habitantes de Londres se alzaron para reclamar que los inmigrantes fueran expulsados. Tomás Moro, alcalde de la ciudad, intenta convencer a la multitud para que los acoja. La pieza nunca se estrenó, fue prohibida por la censura de la reina. (Irene Vallejjo)
«Imaginad que veis a los desdichados forasteroscon sus hijos a la espalda y su equipaje humilde
arrastrándose a los puertos y costas para ser deportados,
y vosotros, sentados como reyes sobre vuestros deseos,
la autoridad silenciada por vuestra trifulca,
y vosotros, ataviados con vuestras opiniones,
¿qué habríais conseguido? Yo os lo diré. Habríais probado
que la insolencia y la mano dura prevalecen
y en ese escenario ninguno de vosotros llegaría a viejo,
ya que otros rufianes a su antojo
con la misma mano, las mismas razones y el mismo derecho,
os depredarían, y los hombres, como peces voraces,
se devorarían los unos a los otros (…)
Digamos ahora que el rey os destierra. ¿Adónde os marcharíais?
¿Qué país os daría asilo? Marchaos a Francia
o Flandes, a alguna provincia alemana, a España o Portugal,
a cualquier parte que no esté en alianza con Inglaterra,
donde no podéis ser sino extranjeros. ¿Os agradaría
encontrar una nación con temperamento tan bárbaro
que, estallando con una violencia espantosa,
no os proporcionase un hogar en sus dominios,
afilase sus abominables cuchillos contra vuestras gargantas,
os desdeñará como a perros, como si Dios
no fuera vuestro dueño ni os hubiera creado, como si los elementos
no fueran en absoluto apropiados para vuestro bienestar,
sino un privilegio reservado a ellos? ¿Qué pensaríais
si se os tratara de esa manera? Este es el caso de los extranjeros
y tal es vuestra monumental falta de humanidad».
Texto completo en la Revista Contexto (mayo 2016)


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