martes, 28 de marzo de 2017

"Andaluces de Jaén". Un poema de Miguel Hernández musicado por Paco Ibáñez

En el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández aquí os dejo este precioso poema del autor, musicado por Paco Ibáñez, en homenaje al gran poeta y dedicado a todos mis amigos y amigas de Jaén, un lugar en donde gracias a la amistad la pseudociencia no podrá nunca silenciar mi voz y la de las personas que se levanten para no ser esclavas de la verdad.

"El cientificista es igualmente intolerante, porque toma o entiende la ciencia como la verdad última y nada vale fuera de ella, pues es ella la que nos da la seguridad de la que no se puede dudar. No hay como ser tolerantes si estamos inmersos en el cientificismo, cosa que no debe llevarnos a la negación de la ciencia." 
Paulo Freire. Cartas a quien pretende enseñar.

"Vender el celular". ¿Cómo hablarles a los niños de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? Un artículo de Yolanda Reyes.

“El ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) recomienda a los papás y a las mamás no regalar celulares inteligentes a los niños menores de 14 años. Son muchos los riesgos!!!”, exclamó la directora Cristina Plazas en su cuenta institucional, con ese esquematismo de los 140 caracteres de Twitter, que puede convertir cualquier tema, por complejo que sea, en frase hecha.

Su recomendación fue leída como una prohibición o como una directriz impartida nada menos que por la máxima autoridad del Estado en políticas de infancia, niñez y adolescencia, y suscitó diversas reacciones, desde la preocupación de las familias (¿habría que esconder los celulares en presencia de la autoridad?) hasta la polémica sobre el papel de un instituto que parecía confundir su misión de garantizar los derechos de los niños con la de aconsejar a los padres sobre el manejo de los dispositivos electrónicos.

[...] En un mundo abierto de par en par al conocimiento y a la invención y, paradójicamente también, a los peligros que entraña esa apertura, es necesario repensar y recuperar el sentido de las viejas palabras que enmarcan las relaciones entre niños y adultos. ¿Qué significan, por ejemplo, conceptos como la confianza, la comunicación, el tiempo y el cuidado? ¿Qué significan los límites, en un mundo sin fronteras? ¿Cómo acompañar paulatinamente a estos nativos digitales que saben muchísimo más de tecnología que nosotros, pero que necesitan más que nunca de nuestros saberes ancestrales sobre las emociones de la vida?

Es sintomático que este debate sobre la comunicación (pero no solo celular) se haya “activado” en 140 caracteres frente a estas pantallas que emiten destellos permanentes de nosotros y que nos mantienen absortos, sin levantar apenas la cabeza para mirar a nuestros seres queridos. Me pregunto qué pensarán los niños de esta disociación entre lo que hacemos los adultos todo el día con nuestros talismanes electrónicos y lo que esperamos que ellos NO hagan. ¿Cómo hablarles de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? ¿Cómo pedirles que no exhiban fotos de sus cuerpos si, en vez de mirarlos a los ojos, los hemos visto crecer pegados al ojo de una cámara?

Fuente: eltiempo.com

lunes, 27 de marzo de 2017

"Luvina". Un cuento de Juan Rulfo.

De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que hacen la cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho. Allí la llaman piedra cruda, y la loma que sube hacia Luvina la nombran Cuesta de la Piedra Cruda. El aire y el sol se han encargado de desmenuzarla, de modo que la tierra de por allí es blanca y brillante como si estuviera rociada siempre por el rocío del amanecer; aunque esto es un puro decir, porque en Luvina los días son tan fríos como las noches y el rocío se cuaja en el cielo antes que llegue a caer sobre la tierra. 

…Y la tierra es empinada. Se desgaja por todos lados en barrancas hondas, de un fondo que se pierde de tan lejano. Dicen los de Luvina que de aquellas barrancas suben los sueños; pero yo lo único que vi subir fue el viento, en tremolina, como si allá abajo lo hubieran encañonado en tubos de carrizo. Un viento que no deja crecer ni a las dulcamaras: esas plantitas tristes que apenas si pueden vivir un poco untadas en la tierra, agarradas con todas sus manos al despeñadero de los montes. Sólo a veces, allí donde hay un poco de sombra, escondido entre las piedras, florece el chicalote con sus amapolas blancas. Pero el chicalote pronto se marchita. Entonces uno lo oye rasguñando el aire con sus ramas espinosas, haciendo un ruido como el de un cuchillo sobre una piedra de afilar. 

-Ya mirará usted ese viento que sopla sobre Luvina. Es pardo. Dicen que porque arrastra arena de volcán; pero lo cierto es que es un aire negro. Ya lo verá usted. Se planta en Luvina prendiéndose de las cosas como si las mordiera. Y sobran días en que se lleva el techo de las casas como si se llevara un sombrero de petate, dejando los paredones lisos, descobijados. Luego rasca como si tuviera uñas: uno lo oye mañana y tarde, hora tras hora, sin descanso, raspando las paredes, arrancando tecatas de tierra, escarbando con su pala picuda por debajo de las puertas, hasta sentirlo bullir dentro de uno como si se pusiera a remover los goznes de nuestros mismos huesos. Ya lo verá usted. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 26 de marzo de 2017

“Las mujeres son esclavas de la maternidad”. Entrevista a Nawal al Saadawi, doctora, escritora y activista por los derechos de las mujeres.

¿Dios no cabe en un libro?
No, lo aprendí de mi abuela, que, siendo muy valiente, se enfrentó al alcalde del pueblo cuando este, mofándose de ella, le dijo: “Tú nunca conocerás a Dios porque no puedes leer el Corán”.
¿Una sabia analfabeta?
“¿Y quién te ha dicho a ti que Dios es el Corán? –le espetó–. Dios no cabe en un libro. Dios es justicia, libertad y amor”. Así descubrí que los textos sagrados son una cárcel para las mujeres.
A los 13 años le escribió una larga carta a Dios.
Intentaron prometerme varias veces, la primera a los 10 años, pero yo me portaba fatal con los pretendientes. Mis padres me pegaban y amonestaban sin resultado, y finalmente me enviaron lejos, a un internado. Allí escribí esa carta.
¿Qué le decía a Dios?
Que no creería en él si no era justo. Y que no era justo que mi hermano, mucho peor que yo en los estudios, fuera el preferido. Mi profesor, un musulmán fanático, se puso furioso, así que escondí esa carta, pero mi madre la encontró y me dio la razón, eso me hizo escritora.
¿Qué ha entendido de esencial en estos 86 años que lleva vividos?
Que la esencia de la vida es la vida misma, no tiene motivo ni razón. La vida es placer, amor, disfrute, libertad y creatividad.
¿Esa es su filosofía?
Sí, soy optimista y soy poderosa, porque la esperanza es poder. Incluso cuando Sadat me encarceló por ser crítica con su gobierno no perdí la esperanza.
Fue dueña de sí misma.
El cambio no emana de una única batalla, requiere toda una vida. Pero el paso fundamental es cambiarse a una misma, eso te convierte en poderosa.
¿De qué cambio me está hablando?
Tú te cuestionas y te construyes constantemente. Nos dicen que Eva trajo el pecado al mundo... ¿Alguna mujer siente eso? El día que superemos esas ideas viviremos todos mejor.
Luchar es su verbo.
Sí, escribir y luchar por la justicia y la igualdad. Sin igualdad no habrá amor verdadero entre hombres y mujeres, habrá sólo matrimonio; por eso me divorcié de tres maridos.
En su país eso es ser muy valiente.
No hay amor auténtico en un mundo construido sobre el patriarcado, el dominio del dinero y la religión. Dios entregó el poder al hombre. Dios es muy patriarcal.
...Nuestra interpretación de Dios.
Sí, el Dios macho, el que eligió al hombre para subyugar al mundo. Los dioses de todas las religiones monoteístas ordenan sacrificios y muertes. Y los políticos, con sus ejércitos, su policía, su organización económica al servicio de unos pocos, están llenando el mundo de sangre.
¿Por dónde pasa la conquista de la igualdad de la mujer?
Las mujeres terminan por oprimirse a sí mismas: muchas creen en el matrimonio para toda la vida, y aguantan; otras ejecutan la mutilación genital a sus hijas o, obedientes, cubren sus cabezas. Necesitamos ser conscientes de la opresión de la cultura, la política, la religión y la maternidad.
¿La maternidad?
Sí, las mujeres son esclavas de la maternidad. La maternidad es una cárcel. El padre es libre, pero la madre no. Las mujeres sacrifican sus vidas y su libertad por sus hijos.
Es que son tus hijos.
Debemos ser psicológicamente independientes de nuestros hijos. Las madres hacen que los hijos sean dependientes de ellas, les imponen su autoridad, reproducen lo que padecen.
Hay verdad en sus palabras, aunque sean radicales.
Se nos ha criado hasta llegar al sacrificio, sacrificio por la familia, por los hijos, por el país. Pero ni el país ni el marido ni los hijos se sacrifican por las mujeres. Aun así, nosotras lo toleramos. Tenemos que erradicar esta psicología de la ­esclavitud.
Nacemos con ella.
Yo me desprendí de todo lo que se supone que debe ser una mujer, de todo lo que me hacía ser esclava. Y con mis hijos la relación mejoró muchísimo cuando estuve desprendida, alejada de esa dependencia psicológica que me oprimía y les oprimía.
Entonces, la gran rebeldía sería que las mujeres no tuvieran hijos.
Sin duda, pero eso no es natural. Para cambiar las cosas debemos conversar, crear conciencia y ser solidarias entre nosotras.
Amenazada de muerte por sus ideas, tuvo que refugiarse en EE.UU. ¿Qué vio allí?
La autoridad del marido es superior a la de la esposa, y esto es algo universal. Y los seres más oprimidos del mundo son las mujeres pobres. Necesitamos justicia, vivir en igualdad de condiciones, entonces nos podremos casar felizmente y tener hijos libres.
Pero eso no existe en el mundo.
Ese cambio vendrá, el mundo no puede seguir sangrando. Pero tendremos que pagar el precio de la libertad y el de la igualdad.
¿Y cuál es ese precio?
A veces vamos a la cárcel, o nos matan, o la rebeldía nos condena a ser pobres o arrinconadas. Personalmente no me importa perder mi vida, llevo años en una lista de condenados a muerte, pero nuestra vida es horrible, no queda otra que luchar.
Fuente: lavanguardia.com

Señales. Un poema de Mario Benedetti.

En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

viernes, 24 de marzo de 2017

TERTULIAS LITERARIAS DIALÓGICAS EN LA KORRIKA.



La semana pasada celebramos una Tertulia Literaria Dialógica de Barrio en el Centro Cultural Montehermoso de la parte vieja de Vitoria-Gasteiz. La Tertulia estaba organizada por la Plataforma "Sareak Josten / Tejiendo redes" constituida por representantes de diferentes recursos y entidades que trabajan en ese espacio, el Casco Antiguo, y que sienten que la diversidad de culturas y personas en un territorio es un elemento de enriquecimiento sociocultural. 

En este caso, esta actividad que ya se llevó a cabo el curso pasado, se desarrolló como parte de la Korrika 2017, dentro de los actos culturales que enmarcan esta acción, concretamente, en la Korrika Kultural, anticipo de la carrera a favor del euskera. 




El lema de Korrika de este año será Batzuk, como reflejo de la diversidad que constituyen las lenguas, culturas y mundos diferentes. Se trata de un juego de palabras entre ‘bat’ (uno/a) y ‘zuk’ (tú), para invitar a la ciudadanía a acercarse al euskara y “a la fiesta por la igualdad de las lenguas y sus hablantes”. Aprovechando este lema, los textos seleccionados eran pequeños trozos literarios de diferentes países y culturas que hacían relación a la fuerza de la palabra, a la riqueza de la diversidad cultural y lingüística, a la supervivencia y la igualdad de las lenguas, etc. 



Antes de empezar la/s Tertulia/s representantes de Sareak Josten explicaron lo que queríamos hacer con aquel acto y cómo se había estructurado. Por su parte, desde AEK, entidad que organiza la Korrika, se dio información sobre la misma y se informó de que querían incorporar las Tertulias Literarias a diferentes espacios y lugares dentro de la Korrika Kultural. ¡¡¡UNA GRAN NOTICIA!!!


En cuanto a mi experiencia personal, estuve en un grupo en donde había personas de Vitoria junto con otras de Camerún, Senegal y Marruecos. Y he de confesar que fue una tertulia extraordinaria. Compartir lecturas y palabras con personas tan diversas genera un conocimiento rico tanto en el plano intelectual como en el emocional. 

¡¡¡ ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS!!! 

ZORIAONAK ETA HURRENGORA ARTE!!!


Parábolas. Antonio Machado.

Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!