domingo, 24 de junio de 2018

La herencia de Matilde Arcángel. Un cuento de Juan Rulfo.


En Corazón de María vivían, no hace mucho tiempo, un padre y un hijo conocidos como los Eremites; si acaso, porque los dos se llamaban Euremios. Uno, Euremio Cedillo; otro, Euremio Cedillo también, aunque no costaba ningún trabajo distinguirlos, ya que uno le sacaba al otro una ventaja de veinticinco años bien colmados.

Lo colmado estaba en lo alto y garrudo de que lo había dotado la benevolencia de Dios Nuestro señor al Euremio grande. En cambio al chico lo había hecho todo alrevesado, hasta se dice que de entendimiento. Y por si fuera poco el estar trabado de flaco, vivía, si es que todavía vive, aplastado por el odio como por una piedra; y válido es decirlo, su desventura fue la de haber nacido.


Quien más lo aborrecía era su padre, por más cierto mi compadre; porque yo le bauticé al muchacho. Y parece que para hacer lo que hacía se atenía a su estatura. Era un hombrón así de grande, que hasta daba coraje estar junto a él y sopesar su fuerza, aunque fuera con la mirada. Al verlo uno se sentía como si a uno lo hubieran hecho de mala gana o con desperdicios. Fue en Corazón de María, abarcando los alrededores, el único caso de un hombre que creciera tanto hacia arriba, siendo que los de por ese rumbo crecen a lo ancho y son bajitos; hasta se dice que es allí donde se originan los chaparros; y chaparra es allí la gente y hasta su condición. Ojalá que ninguno de los presentes se ofenda por si es de allá, pero yo me sostengo en mi juicio.

Y regresando a donde estábamos, les comenzaba a platicar de unos fulanos que vivieron hace tiempo en Corazón de María.

Euremio grande tenía un rancho apodado Las Ánimas, venido a menos por muchos trastornos, aunque el mayor de todos fue el descuido.

Y es que nunca quiso dejarle esa herencia al hijo que, como ya les dije, era mi ahijado. Se la bebió entera a tragos de “bingarrote”, que conseguía vendiendo pedazo tras pedazo de rancho y con el único fin de que el muchacho no encontrara cuando creciera de dónde agarrarse para vivir. Y casi lo logró. El hijo apenas si se levantó un poco sobre la tierra, hecho una pura lástima, y más que nada debido a unos cuantos compadecidos que le ayudaron a enderezarse; porque su padre ni se ocupó de él, antes parecía que se le cuajaba la sangre de sólo verlo.

Pero para entender todo esto hay que ir más atrás. Mucho más atrás de que el muchacho naciera, y quizá antes de que Euremio conociera a la que iba a ser su madre.

La madre se llamó Matilde Arcángel. Entre paréntesis, ella no era de Corazón de María, sino de un lugar más arriba que se nombra Chupaderos, al cual nunca llegó a ir el tal Cedillo y que si acaso lo conoció fue por referencias. Por ese tiempo ella estaba comprometida conmigo; pero uno nunca sabe lo que se trae entre manos, así que cuando fui a presentarle a la muchacha, un poco por presumirla y otro poco para que él se decidiera a apadrinarnos la boda, no me imaginé que a ella se le agotara de pronto el sentimiento que decía sentir por mí, ni que comenzaran a enfriársele los suspiros, y que su corazón se lo hubiera agenciado otro. Lo supe después. CONTINUAR LEYENDO

Bonito pensamiento de Michèle Petit


viernes, 22 de junio de 2018

Una ópera contra la violencia entre iguales.


El pasado martes tuve la ocasión de asistir a la puesta en escena de una ópera compuesta e interpretada por los alumnos y alumnas de 4º de Primaria del CPI Samaniego de Vitoria-Gasteiz.
Son los alumnos con los que he estado realizando Tertulias Literarias el curso pasado y el actual.


La representación fue fantástica. Ha sido un gran trabajo el desarrollado por este grupo de la mano de su profesora Isabel. La creación de la Compañía, la composición de las canciones, el vestuario, la escenografía, etc. ha supuesto un reto que, además de unir más al grupo, ha generado mayores aprendizaje y mejora de la convivencia.


El tema elegido ha sido el de la violencia entre iguales. Y lo ha sido porque es algo que les preocupa y que con su esfuerzo quieren erradicar. Me gustó mucho el planteamiento que hacen, sobre todo el que hacen con el agresor, el victimario, ya que, aunque crean una barrera entre ellos y él, no le abandonan a su suerte, sino que en todo momento le tienden la mano para que abandone la violencia. Claro, que todo esto atendiendo y ayudando en primer lugar a la víctima.

En fin, un gran trabajo que merece ser aplaudido y reconocido. ¡¡¡FELICIDADES!!!





miércoles, 20 de junio de 2018

INFANCIA, LECTURA, EMOCIONES. Un artículo de JUAN MATA. Universidad de Granada. Asociación Entrelibros.

Resulta extraño hablar en unas jornadas profesionales de médicos pediatras sobre una cuestión tan aparentemente ajena a su trabajo como es la lectura y la escritura y el papel de las familias en ese aprendizaje. No debería sin embargo sorprender si pensamos que, al fin y al cabo, hay algo que une tanto a padres y madres como a profesores y pediatras: la preocupación por asegurar el bienestar de la infancia. Y a ese bienestar contribuye de manera decisiva el éxito escolar, una parte importante del cual tiene que ver con el uso y la comprensión del lenguaje, y específicamente de la lectura y la escritura.

1. A las familias les está reservado un papel determinante en el estímulo de la lectura. ¿Por qué habríamos de implicar a los padres en una tarea que, como viene siendo aceptado socialmente, corresponde a las escuelas, institutos y bibliotecas? ¿En qué medida es irreemplazable la cooperación de las familias en la formación lectora de los niños? La mera observación de la realidad escolar nos da a entender que esa colaboración es siempre fecunda. No son necesarios argumentos muy concluyentes: basta con prestar atención al reverso de esa experiencia –es decir, los contratiempos que ocasionan el desentendimiento o la indiferencia de los padres hacia los estudios de los hijos- para darse cuenta de que la cooperación es fundamental.

Pero podríamos, si fuera necesario, acudir a razonamientos más fundados. Por ejemplo, los que se desprenden del análisis de los resultados de las pruebas e informes internacionales de evaluación de la comprensión lectora.

¿Qué demuestran los informes PIRLS (Progress in International Reading Literacy Study), que evalúan la comprensión lectora de los alumnos de 4º de Primaria en numerosos países del mundo, incluido el nuestro? Sencillamente que la competencia lectora está estrechamente relacionada con la actitud de los padres hacia la lectura de sus hijos, de manera que la capacidad de comprensión es mayor cuanto mayor es el interés personal de los padres hacia los libros y mayores son las expectativas que proyectan sobre los hijos, pues los evaluadores consideran asimismo que el rendimiento lector está determinado por la mayor o menor presencia de libros infantiles en la casa. Lo cual nos lleva a afirmar que cuanto más se lee en el hogar y mayor cantidad de libros hay en él, incluidos los específicamente infantiles, más capacidad de comprensión lectora manifiestan los niños.

Y con respecto a los adolescentes, ¿a qué conclusiones llegan los sucesivos informes PISA (Programme for Internacional Student Assessment)? No hay diferencias al respecto: el entorno familiar y cultural es uno de los factores más influyentes en los resultados de la comprensión lectora de los alumnos de 15 años. O expresado de otro modo: que la comprensión lectora está directamente relacionada con el nivel de estudios de los padres, de modo que a mayor nivel, mayor capacidad lectora de los hijos, y a menor nivel, más dificultad de comprensión. Entre los investigadores es comúnmente aceptado que el ESCS (Economic, Social and Cultural Status), que es uno de los principales elementos usados en los análisis de los resultados de las evaluaciones educativas internacionales, repercute de modo categórico en el rendimiento escolar, específicamente en el éxito en lectura. Las puntuaciones de los alumnos cuyos padres no han finalizado los estudios obligatorios son significativamente inferiores a las de aquellos alumnos cuyos padres tienen estudios universitarios, una diferencia que se acentúa entre los alumnos en cuyos hogares hay de 0 a 10 libros y aquellos en los que hay más de 500. CONTINUAR LEYENDO

lunes, 18 de junio de 2018

El Zarevich Cabrito. Cuento popular ruso, Aleksandr Nikolaevich Afanasiev

Eran un zar y una zarina que tenían un hijo y una hija. El hijo se llamaba Ivanuchka y la hija Alenuchka. 

Cuando el zar y la zarina murieron, los hijos, como no tenían ningún pariente, se quedaron solos y decidieron irse a recorrer el mundo. 

Se pusieron en camino y anduvieron hasta que el sol subió en el cielo a su mayor altura y sus rayos les quemaban implacablemente, haciéndoles ahogarse de calor sin ver a su alrededor vivienda alguna que les sirviera de refugio, ni árbol a la sombra del cual pudieran acogerse. 

En la extensa llanura percibieron un estanque, al lado del cual pastaba un rebaño de vacas.

-Tengo sed -dijo Ivanuchka.

-No bebas, hermanito, porque si bebes te transformarás en un ternero -le advirtió Alenuchka. 

Ivanuchka obedeció y ambos siguieron su camino. 

Anduvieron un buen rato y llegaron a un río, a la orilla del cual pacía una manada de caballos. 

-¡Oh, hermanita! ¡Si supieras qué sed tengo! -dijo otra vez Ivanuchka. 

-No bebas, hermanito, porque te transformarás en un potro. 

Ivanuchka obedeció y continuaron andando; después de andar mucho tiempo vieron un lago, al lado del cual pacía un rebaño de ovejas. 

-¡Oh, hermanita! ¡Quiero beber!

-No bebas, Ivanuchka, que te transformarás en un corderito. 

Obedeció el niño otra vez; siguieron adelante y llegaron a un arroyo, junto al cual los pastores vigilaban a una piara de cerdos. 

-¡Oh, hermanita! ¡Ya no puedo más, tengo una sed abrasadora! -exclamó Ivanuchka. 

-No bebas, hermanito, porque te transformarás en un lechoncito. 

Otra vez obedeció Ivanuchka, y ambos siguieron adelante. Anduvieron, anduvieron; el sol estaba todavía alto en el cielo y quemaba como antes; el sudor les corría por todo el cuerpo y todavía no habían podido encontrar ninguna vivienda. Al fin vieron un rebaño de cabras que pacía cerca de una laguna. CONTINUAR LEYENDO


Cuando seas vieja y El vino entra en la boca. Dos poemas de William Butler Yeats, uno de los más grandes poetas de Irlanda, Premio Nobel de Literatura en 1923.

Cuando seas vieja

Cuando seas vieja, gris y cansada,
y cabeceando junto al fuego tomes este libro,
y lentamente leas, soñando con la mirada suave
que tus ojos un día tuvieron, con sus profundas sombras;
cuántos adoraron tus instantes de alegre gracia,
y amaron tu belleza con amor falso, o verdadero;
pero un hombre amó el alma peregrina en ti,
y amó las penas de tu rostro que cambiaba.
E inclinándote junto al resplandor de los leños,
murmures, un poco triste, cómo huyó el amor,
cómo flotó lejos sobre las montañas,
y escondió su rostro entre una multitud de estrellas.

El vino entra en la boca 

El vino entra en la boca
y el amor entra en los ojos;
esto es todo lo que en verdad conocemos
antes de envejecer y morir.
Así llevo el vaso a mi boca,
y te miro, y suspiro.

domingo, 17 de junio de 2018

Tertulia Literaria Dialógica de la Prisión de Zaballa 2017-2018. Despedida y nueva etapa.

El pasado jueves cerramos por este curso la Tertulia Literaria de la prisión. Fue un acto muy especial en el que recordamos los 19 años que llevamos haciendo esta Actuación Educativa que, pese a quien le pese, sigue siendo de Éxito. Y digo que fue especial porque tuvo todo el ambiente de una celebración. Y si no véase el documento gráfico que acompaña esta entrada. Otra nota que le daba ese carácter de celebración era la de mi jubilación, que llevaré a cabo en menos de dos meses. Lo que no quiere decir que la Tertulia vaya a desaparecer, sino que cambiará en algunos aspectos. Quizás lo más significativo sea que serán los propios tertulianos los que la gestionarán completamente, quedando mi papel en un mero apoyo a esa labor; aunque siempre que pueda estaré de cuerpo presente.

En esta última sesión recordamos algunas de las anécdotas más significativas y volvimos a hablar del papel que ha tenido en nuestra existencia esta lectura compartida. En esto tuvimos ventaja Montse, la profesora, y yo, ya que llevamos en ella desde su inicio. Recordamos, por ejemplo, la primera reunión en la que Montse convocó a seis internos para que yo les explicara lo que era una Tertulia a fin de tratar de convencerles de la bondad de la misma. Me acuerdo que cuando estuve ante ellos les hablé con el corazón en la mano cuando les dije que les venía a vender una moto que no sabía muy bien cómo funcionaba. La verdad es que fueron muy amables y dijeron que adelante. Y no sé si será por lo de la moto, pero el primer libro que compartimos fue Dios vuelve en una Harley, de Joan Brady, y resultó bastante bien. Luego vinieron, los Kafka. Aristófanes, Shakespeare, Sófocles, Platón, Miller, Ibsen, Matute, Woolf, Cervantes, etc. El último que hemos leído ha sido Adiós muchachos, de Sergio Ramírez, premio Cervantes 2017, en el que nos cuenta su vivencia de la revolución sandinista en Nicaragua. 

También les comenté que esta Tertulia Literaria había sido la madre de todas las Tertulias, ya que con lo que había aprendido allí, las inicié en Secundaria y luego en Primaria. Fueron, a pesar de lo que se diga por ahí y de lo que aparece en una tesis doctoral, las primeras Tertulias Literarias Dialógicas en esas etapas y a esas edades. 

En recuerdo de los jueves y los libros
con el viejo profesor
Eso sí, tampoco faltaron los regalos. Por parte de los tertulianos recibí dos preciosos dibujos enmarcados. Uno hecho por uno de ellos con una dedicatoria y firmado por todos y todas las tertulianas, y el otro, el de la derecha, un encargo hecho a un interno que se dedica a ello, que en la prisión tenemos de todo. Uno, el primero, es un retrato de mesa y el otro es de pared. En fin, una maravilla los dos. Por mi parte, les regalé a cada uno un ejemplar del Libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, para que, como les decía en la dedicatoria que les hice, fuese un pequeño manual que nos preparase para el eterno abrazo que nos daremos cuando nos encontremos fuera de allí, en un espacio preñado de libertad.

Finalmente, les di las gracias por todo lo que me habían aportado los allí presentes y los que habían ido pasando por la Tertulia -alrededor de 200- ya que esta actividad ha sido una de las que más sentido ha dado a mi vida persona y profesional. Tanto que no podría entender mi existencia sin ella.

¡¡¡GRACIAS DE CORAZÓN - ESKERRIK ASKO BIHOTZEZ!!!