LOS VENCIDOS
(…con los pies rotos
entre polvo y piedra,
por el duro camino catalán,
bajo las balas últimas
caminando,
ay, hermanos valientes,
al destierro.)
PABLO NERUDA
Yo estuve allí también.
Era tan sólo
una mínima hoguera donde ardía,
sin que yo lo supiera,
mi esperanza, mi fe, mi dignidad futura.
Todo fue consumiéndose y consumándose
bajo el crepúsculo de enero,
sobre la tierra helada,
allá, en los campos míos,
entre las viñas que mostraban
sus oscuros muñones como indomables puños.
Los vi pasar ‘con los pies rotos
entre polvo y piedra’.
Nunca he visto otros ojos
más arados por el dolor,
más transitados por la pesadumbre.
Bajo la tarde, hambrientos
de pan, de muerte, de soledad,
fueron pasando.
Los pies
calzados con la sangre
que caía
‘por el duro camino catalán’,
condecorando hermosamente
la tierra aquella donde yo nací
y donde
mi corazón se cubre de hojas verdes
todas las primaveras,
como si fuera un árbol,
una vid,
o acaso
una gota pequeña
de aquella sangre
que iluminó mi patria.
Los vi pasar. Llevaban
apagadas las frentes,
las manos señaladas
por la costumbre del fusil;
sus ojos
eran como náufragos en el crepúsculo
que, cómplice, caía
solapadamente, borrando
los últimos caminos.
Uno de aquellos hombres
-casi blanco el cabello-
tocó con un temblor
mis trenzas,
que fueron en sus manos
como un presentimiento
de cadenas futuras,
y dijo,
con una voz que nunca
podré olvidar:
‘Nina, no´m donaries
un tros, solamente un tros
de pa?
Le di mi pan, las rubias
avellanas del huerto,
el agua…
Le di, definitivamente,
un lugar en mi vida;
un pequeño recinto
donde su voz me dura,
donde sus ojos
hallaron estadía,
donde sus labios
alguna vez me hablan
con nuestro dulce acento inolvidable,
con las bellas palabras
que los vencedores quisieron
borrar…Y aunque la muerte
rondara sus cabellos,
con aquel mismo gesto largo y torpe
con que él rozó los míos,
y no sé dónde yace
su cuerpo desgarrado
por la derrota,
no he podido olvidar su sombra triste
que cruzó mi niñez
y acuñó en ella, para siempre,
la ira y la impotencia.
Desde aquel día
-25 de enero de 1939-
el pan sabe a vergüenza y a cobarde
consentimiento,
y cuando acerco
un pedazo a mis dientes,
en vez de iluminarse se me tiñen
de un rubor infinito.
Y me acude al recuerdo, inevitablemente,
aquel pan y aquel hombre.
Fueron pasando, uno tras otro, los vencidos
por mis ojos de niña
‘bajo las balas últimas’
que partían
de los avellanos,
de los bosques fríos,
de la tarde…
Los vi pasar -eran los míos-
‘caminando,
ay, hermanos valientes, al destierro’.
ANGELINA GATELL
-"No es posible crecer en la intolerancia. El educador coherentemente progresista sabe que estar demasiado seguro de sus certezas puede conducirlo a considerar que fuera de ellas no hay salvación. El intolerante es autoritario y mesiánico. Por eso mismo en nada ayuda al desarrollo de la democracia." (Paulo Freire). - "Las razones no se transmiten, se engendran, por cooperación, en el diálogo." (Antonio Machado). - “La ética no se dice, la ética se muestra”. (Wittgenstein)
viernes, 3 de julio de 2026
"LOS VENCIDOS". Un poema de Angelina Gatell seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado
jueves, 2 de julio de 2026
"LO QUE TOY STORY 5 ENSEÑA SOBRE LAS CÁMARAS DE ECO". Violeta Assiego, elDiario.es
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| Bonnie, en 'Toy Story 5' |
miércoles, 1 de julio de 2026
"LA SEÑORITA CORA". Un cuento de Julio Cortázar
martes, 30 de junio de 2026
"JUSTO CUANDO EL CALENDARIO EMPIEZA A DECIR VERANO". Un poema de Mary Oliver seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado
Llega el verano y con él un tiempo para el gozo y las experiencias sensoriales, imprevistas. Con este motivo quiero compartir un poema de la poeta estadounidense Mary Oliver que nos anima a disfrutar de todo lo que ofrece el estío, principalmente durante la infancia, lejos de los deberes escolares y más cerca de los saberes naturales. La poesía de Mary Oliver está impregnada de la contemplación de la belleza y de la observación de la naturaleza, tan unidas. ... Disfrutad del verano, tal y como nos invita Mary Oliver. (Andrea Villarrubia Delgado)
JUSTO CUANDO EL CALENDARIO EMPEZABA A DECIR VERANO
Salí rápida de la escuelay a través de los jardines y los bosques
y me pasé todo el verano olvidando lo que me habían enseñado;
dos veces dos, y diligencia, y lo demás,
cómo ser modesta y útil, y cómo triunfar y todo eso,
máquinas y aceite y plástico y dinero y esas cosas.
En otoño de algún modo ya me había curado, pero fui convocada de nuevo
a las aulas de tiza y a los pupitres, a sentarme y recordar
la manera en que el río revolvía sus cantos rodados,
el modo en que el chochín salvaje canta aunque no tenga un céntimo en el banco,
el modo en que las flores iban vestidas de luz nada más.
lunes, 29 de junio de 2026
"LA MIGRACIÓN NO ES UN PROBLEMA". Sergio del Molino, El País
domingo, 28 de junio de 2026
"PRIMERA LEY". Un cuento de Isaac Asimov
sábado, 27 de junio de 2026
"ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ (XIV)". Un poema de César Vallejo
Niños del mundo,
si cae España —digo, es un decir—
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!
¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra madre con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!
Si cae —digo, es un decir— si cae
España, de la tierra para abajo,
niños ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!
Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
en su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera, aquella de la trenza;
la calavera, aquella de la vida!
¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae —digo, es un decir—,
salid, niños, del mundo; id a buscarla!…
Cesar Vallejo
miércoles, 24 de junio de 2026
"¿NOS DEFINEN LOS LIBROS QUE LEEMOS?: LA IDENTIDAD LECTORA Y LA IDENTIDAD PERSONAL". Alberto Escalante Varona (Universidad de La Rioja), Theconversation.com
domingo, 21 de junio de 2026
"EL SECRETO DEL BARRANCO DE MACARGER". Un cuento de Ambrose Bierce
viernes, 19 de junio de 2026
Como tú, un poema de León Felipe musicado por Paco Ibáñez.
jueves, 18 de junio de 2026
"TIZA, PLÁTANOS Y LIBROS NUEVOS". Najat El Hachmi, El País
lunes, 15 de junio de 2026
"UNA MUJER RESPETABLE". Un cuento de Kate Chopin.
domingo, 14 de junio de 2026
"LA SEGUNDA VENIDA / EL SEGUNDO ADVENIMIENTO". Un poema de W. B. Yeats
Girando y girando en el creciente círculo
El halcón no puede oír al halconero;
Todo se deshace; el centro no puede sostenerse;
Mera anarquía es desatada sobre el mundo,
La oscurecida marea de sangre es desatada, y en todas partes
La ceremonia de la inocencia es ahogada;
Los mejores carecen de toda convicción, mientras los peores
Están llenos de apasionada intensidad.
Seguramente alguna revelación está cerca;
Seguramente la Segunda Venida está cerca.
¡La Segunda Venida! Apenas pronunciadas esas palabras
Cuando una vasta imagen del Spiritus Mundi
Inquietó mi vista: en algún lugar en las arenas del desierto
Una forma con cuerpo de león y cabeza de hombre,
Una mirada vacía y despiadada como el sol,
Mueve sus pausados muslos, mientras por doquier
Circundan las sombras de las indignadas aves del desierto.
La oscuridad cae de nuevo; pero ahora sé
Que veinte siglos de un pétreo sueño
Fueron contrariados hasta la pesadilla por el mecer de una cuna,
¿Y qué tosca bestia, cuya hora llega al final,
Cabizbaja camina hacia Belén para nacer?
«El segundo advenimiento»
Dando vueltas y vueltas en la espiral creciente
no puede ya el halcón oír al halconero;
todo se desmorona; el centro cede;
la anarquía se abate sobre el mundo,
se suelta la marea de la sangre, y por doquier
se anega el ritual de la inocencia;
los mejores no tienen convicción, y los peores
rebosan de febril intensidad.
Una revelación se aproxima;
se aproxima el Segundo Advenimiento.
¡El Segundo Advenimiento! Lo digo,
y ya una vasta imagen del Spiritus Mundi
turba mi vista; allá en las arenas del desierto
una figura con cuerpo de león y cabeza de hombre,
una mirada en blanco y despiadada como el sol,
mueve sus lentos muslos, y en rededor planean
sombras de airadas aves del desierto.
Cae la oscuridad de nuevo, mas ahora sé
que a veinte siglos de obstinado sueño
los meció una pesadilla en su cuna,
¿y qué escabrosa bestia, llegada al fin su hora,
se arrastra hasta Belén para nacer?
viernes, 12 de junio de 2026
"LEER Y ESCRIBIR PUEDE REDUCIR EL RIESGO DE DEMENCIA EN CASI UN 40%". Andrew Gregory (editor de salud), The Guardian
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| Las inversiones públicas que amplían el acceso a entornos enriquecedores como las bibliotecas podrían contribuir a reducir la incidencia de la demancia, afirmó el autor del estudio |
"MI AMOR DESGRACIADO". Lola López Mondejar (2010), Madrid, Siruela
- A menudo he pensado que los hijos no soportan ver a una madre que desea el mundo, que no los tiene a ellos en el punto fijo de su mirada. La prefieren divina, como esa madonna de Rafael, como todas las madonnas, por otra parte; una madre sin historia, atemporal, sin pasado ni futuro, a quien uno puede solicitar todo cuanto necesita, sabedor de que ella, la madre divina, procurará complacerlo. Pero ¿a quién recurre la madre? Página 150
- Sus mensajes son fríos, nada que ver con esas largas confidencias de entonces, cuando todavía representaba para ella la encarnación de esa madonna eterna, y podía recurrir a mí como si formase parte de su propio cuerpo, sin cuestionarse para nada mi identidad, rechazando incluso que la mostrase. Está herida esa criatura, se resiste a aceptar que no existe en la tierra nadie que la coloque por encima de sus propias necesidades, y me acusa de algún modo por haberla defraudado, por ser el vocero de esa verdad. Página 150
- Reconocer el anhelo de protección no es estar dispuesta a inventar un objeto con el que llenar la fuente de la que el anhelo parte. Y yo no voy a inventarlo. Miro las vírgenes que se representan en los cuadros que posee o en los numerosos catálogos que pueblan los estantes de su casa, y comprendo. Eso es todo. ¿Quién no encontraría consuelo creyendo en un amor semejante? El dulce invento del amor maternal, infinito, a prueba de desalientos. Página 202
- Cuando se prueba el odio no se puede dejar de gozar de él, es una droga el odio. Te hace fuerte. Página 218
- El amor maternal es un invento de los hombres, se lo digo yo, son los hombres quienes necesitan creer que les amamos por encima de nosotras mismas, sólo ellos. A la larga, las mujeres llegamos a saber qué es una madre, la amalgama de sentimientos que se esconden tras sus cuidados, la muerte de nosotras mismas que comporta; los hombres no. Nunca podrán saberlo. Página 219
jueves, 11 de junio de 2026
"LAS MUÑECAS". Un cuento de Juan Rodolfo Wilcock
Es un gran armario de madera de nogal, simple, vertical, al mismo tiempo pesado y elegante, casi un símbolo de la digna estabilidad; por otra parte está siempre cerrado. Por dentro, el armario está dividido con estantecitos, y en cada uno de estos estantes vive una escritora; en realidad son las viejas muñecas que se volvieron escritoras solamente por obra de la inacción, la oscuridad y el aburrimiento. Por esa razón todas llevan trajes coloridos, a menudo los trajes de alguna región o provincia, y la cabeza ligeramente desproporcionada respecto al cuerpo, demasiado aplanada, demasiado en punta o simplemente demasiado voluminosa; salvo una poetisa que la tiene pequeñísima, y esto hace reír mucho a las demás, como si tener la cabeza pequeña fuese más gracioso que tenerla grande.
miércoles, 10 de junio de 2026
UN POEMA DE JORGE REICHMANN seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado
1
Y ¿qué es entonces lo más valioso, amigos,lo verdaderamente valioso?
No esas onzas de oro ensangrentado
que en cualquier parte se pueden cambiar por cualquier mercancía
No el tiempo largo de una vida colmada de placeres
-alguien puede extraviarse en muchos años de soledad infértil
No el poder casi omnímodo de quien puede destruirlo casi todo
(y es al mismo tiempo impotente para crear casi nada)
Ni siquiera la belleza -la luna sobre el lago, el alcaudón
en la dehesa con su antifaz negro
o las caderas que dibujan su bóveda de baile enfebrecido
No, quizá lo que tiene valor
es ese puñado de palabras que pueden ser transmitidas
como una lumbre pequeña que pasa de viejas manos
a manos jóvenes, esas palabras-ascua
que no necesariamente dan respuestas, que acaso casi ninguna
dan respuestas
pero nos ayudan a entender las preguntas
2
La justicia, sí,
pero el humor y la piedad
El conocimiento
trabajoso y largo como convoy colonial, en efecto,
pero el humor y la piedad
Los derechos, quién va a cuestionar
esa reclamación de los derechos debido
aunque al hincarle el diente no resulten a la postre
tan nutritivos… Los derechos, claro
pero algo de humor
y sobre todo un poco de piedad
(qué lastima de todo el mundo,
decía la vieja señora andaluza)
JORGE RIECHMANN
martes, 9 de junio de 2026
Beatriz Martínez, psiquiatra: “En unos años, dejar a los niños con las pantallas se verá como cuando se mojaba el chupete en anís”. PABLO LINDE, El País 14 FEB 2026.
lunes, 8 de junio de 2026
"DESPUÉS DE LOS LOBOS". Un cuento de Liliana Bodoc ("Amigos por el viento") en el que pone el acento en la "Diversidad"
domingo, 7 de junio de 2026
"VIUDA". Un poema de Sylvia Plath
Viuda. Palabra que se autoconsume:
cuerpo, hoja de periódico en el fuego,
por el aire un instante sostenida
sobre la geografía roja y cálida
que arrancará su corazón cual ojo.
Viuda. Sílaba muerta, con su sombra
de un eco, abre el resorte en el tabique
del pasado secreto: aire gastado,
recuerdos fétidos, escalinatas
mecánicas que a ningún sitio conducen…
Viuda. La amarga araña se sienta
en el centro de sus ejes resecos.
La muerte es su vestido, gorro, cuello.
El rostro del marido, blanco, inválido,
la cerca como a presa que con gusto
de nuevo mataría, verle cerca
cual rostro de papel contra su pecho,
como sus cartas conservar solía
tornándolas piel nueva, viva y cálida,
pero ahora ella es papel, y fría siempre.
Viuda: ¡estado vacío y grande! Llena
de aire traidor está la voz divina,
los arduos astros fáciles promete,
y el espacio inmortal entre los astros,
no cadáveres, flechas hacia el cielo.
Viuda, inclínanse árboles piadosos,
árboles de dolor y soledades.
Como sombras en torno al verde campo
o incluso como bocas negras ciérnense.
La viuda les semeja, es una sombra.
Las manos bien cogidas, nada en ellas.
Alma sin cuerpo que otra alma pide
en este aire sereno y no lo nota:
un alma frágil como el humo entra
en otra sin saber por dónde pasa.
Es este su temor: es el temor
de que su alma late aún y late sorda
como el ángel mariano, cual paloma
contra un cristal a todo ciega, menos
al hueco hoyo que mira y mirar debe.
sábado, 6 de junio de 2026
"SOLO UNA MIERDA QUIERE SER PROFESOR". Eliane Brum, El País
![]() |
| Un colegio público en Alagoinha do Piauí (Brasil) |
-
El cuento transcurre en un espacio acotado, un hotel al que suelen concurrir viajantes de comercio. Un lugar de tránsito. Todo hace pensa...
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Llegaban por bandadas las torcazas a la hacienda y el ruido de sus alas azotaba el techo de calamina. En cambio las calandrias llegaban s...
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MIS HIJOS ME TRAEN FLORES DE PLÁSTICO Os enseñé muy pocas cosas. (Se hacen proyectos..., se imagina..., se sueña... La realidad es difer...
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Saltó la barda de su casa. Detrás del solar de doña Luz estaba la calle; la otra calle, con sus piedras untadas de sol, que se hacían musica...
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La navidad en que Papá Noel pasó la noche en casa fue la última vez que estuvimos todos juntos, después de esa noche papá y mamá terminaro...















