La reedición de dos de sus novelas devuelve a la actualidad a la autora iraní más leída del mundo, y una de las más combativas y prohibidas
“La gente ha llegado psicológicamente al límite de su tolerancia. Ya no pueden silenciar sus gritos; incluso frente a las balas de este régimen brutal se mantienen firmes y gritan para recuperar con sus voces los derechos perdidos y lograr sus reivindicaciones”, cuenta a EL PAÍS Parinoush Saniee sobre la situación actual de Irán. Socióloga y psicóloga de formación, novelista por necesidad, Saniee se ha convertido en la autora iraní más leída y traducida del mundo, mientras sus libros siguen rigurosamente prohibidos en su país. Ahora, la reedición en español de Una voz escondida y El libro de mi destino (Alianza) devuelve al centro del debate una obra que dialoga de forma directa con las protestas que desde hace años, y especialmente en las últimas semanas, sacuden las calles del país.
Dada la situación actual de Irán, la entrevista se gestiona vía correo electrónico, a pesar de que, ante la progresión de las protestas, el régimen iraní cortó internet en todo el territorio. Durante unos días, silencio total: la editorial, que funciona de enlace, se explicaba: “Hemos perdido todo contacto con Parinoush. No sabemos nada de ella en la última semana. El apagón por lo visto ha sido muy fuerte. Suponiendo que solo sea eso, porque estamos preocupados”. Afortunadamente, la comunicación se puede recuperar vía mail y en sus respuestas escritas resuena la misma tensión que atraviesa sus novelas: el momento exacto en el que callar deja de ser una opción, porque el silencio se transforma en una forma de violencia contra uno mismo.
Nacida en Teherán hace 77 años, Saniee pertenece a una generación que ha visto cómo Irán cambiaba de rostro varias veces en apenas medio siglo. Antes, durante y después de la Revolución Islámica, la escritora ha observado —y analizado— el impacto de las transformaciones políticas en la vida cotidiana, especialmente en la de las mujeres. Durante años trabajó como investigadora, dirigiendo estudios sociales y manejando estadísticas para comprender el comportamiento humano, pero llegó un punto en el que los informes académicos le parecieron insuficientes: “Podría haber escrito un informe de investigación, como tantos otros que había redactado y que solo llegaban a un público limitado, pero el tema de la vida de las mujeres era diferente y merecía una narración más profunda”, explica sobre la génesis de El libro de mi destino, su obra más aclamada, publicada originalmente en 2003.
‘Best seller’ internacional
La novela, traducida a 26 idiomas, cuenta la historia de la joven Masumeh, supone un retrato de la vida en Teherán desde antes de la revolución de 1979 hasta este siglo y condensa la experiencia de miles de mujeres iraníes cuya vida ha sido moldeada por fuerzas externas: la familia, la religión, el Estado, la moral pública. Saniee la construyó combinando estudios históricos, cuestionarios y testimonios reales. “Uno de los conflictos culturales más importantes después de la Revolución era la tensión entre religión y modernidad”, recuerda, y explica que por eso decidió que Masumeh naciera en Qom, la ciudad más religiosa de Irán, y se trasladara a Teherán, símbolo de modernidad. Incluso su nombre —que significa “inocente”— es una declaración política: “No hay culpa individual en la opresión estructural”. CONTINUAR LEYENDO

No hay comentarios:
Publicar un comentario