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viernes, 26 de junio de 2020

Yo soñaba en clasificar. Un poema de Dulce ;aría Loynaz


Yo soñaba en clasificar
el Bien y el Mal, como los sabios
clasifican las mariposas:

Yo soñaba en clavar el Bien y el Mal
en el obscuro terciopelo
de una vitrina de cristal...

Debajo de la mariposa
blanca, un letrero que dijera: “EL BIEN”.
Debajo de la mariposa
negra, un letrero que dijera: “EL MAL”.

Pero la mariposa blanca
no era el bien, ni la mariposa negra
era el mal... ¡Y entre mis dos mariposas,
volaban verdes, áureas, infinitas,
todas las mariposas de la tierra!...

sábado, 30 de mayo de 2020

Los puentes. Un poema de Dulce María Loynaz

Yo vi un puente cordial tenderse generoso
de una roca erizada a otra erizada roca,
sobre un abismo negro, profundo y misterioso
que se abría en la tierra como una inmensa boca.

Yo vi otro puente bueno unir las dos orillas
de un río turbio y hondo, cuyas aguas cambiantes
arrastraban con furia las frágiles barquillas
que chocaban rompiéndose en las rocas distantes.

Yo vi también tendido otro elevado puente
que casi se ocultaba entre nubes hurañas...
¡Y su dorso armonioso unía triunfalmente,
en un glorioso gesto, dos cumbres de montañas!...

Puentes, puentes cordiales... Vuestra curva atrevida
une rocas, montañas, riberas sin temor...
¡Y que aun sobre el abismo tan hondo de la vida,
para todas las almas no haya un puente de amor...!

lunes, 1 de junio de 2015

Eternidad. Un poema de Dulce María Loynaz

Eternidad

Dulce María Loynaz

No quiero, si es posible
que mi beneficio desaparezca,
sino que viva y dure toda
la vida de mi amigo.

Séneca

En mi jardín hay rosas:
Yo no te quiero dar
las rosas que mañana...
Mañana no tendrás.

En mi jardín hay pájaros
con cantos de cristal:
No te los doy, que tienen
alas para volar...

En mi jardín abejas
labran fino panal:
¡Dulzura de un minuto...
no te la quiero dar!

Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o esta muda tristeza
que no comprenderás...

La tristeza sin nombre
de no tener que dar
a quien lleva en la frente
algo de eternidad...

Deja, deja el jardín...
no toques el rosal:
Las cosas que se mueren
no se deben tocar.

sábado, 23 de agosto de 2014

Juegos de agua. Un poema de Dulce María Loynaz



Juegos de agua

Los juegos de agua brillan a la luz de la luna
como si fueran largos collares de diamantes:
Los juegos de agua ríen en la sombra... Y se enlazan,
y cruzan y cintilan dibujando radiantes
garabatos de estrellas...
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