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viernes, 27 de febrero de 2026

"EL RÍO Y EL MAR". Un poema del Poeta, pintor, novelista y ensayista libanés Khalif Gibran (1883-1931)


Dicen que antes de entrar al mar, el río tiembla de miedo.

Mira para atrás todo el camino recorrido, las cumbres, las montañas, el largo y sinuoso camino a través de selvas y poblados, y ve frente a sí un océano tan grande que entrar en él sólo puede significar desaparecer para siempre.

Pero no hay otra manera, el río no puede volver. Volver atrás es imposible en la existencia.

 El río necesita aceptar su naturaleza y entrar en el océano.

Solamente entrando en el océano se diluirá el miedo, porque sólo entonces sabrá el río que no se trata de desaparecer en el océano, sino convertirse en él ”.

sábado, 2 de diciembre de 2023

Clarice Lispector. "Ya escondí un amor con miedo a perderlo..."

Ya escondí un amor con miedo de perderlo, ya perdí un amor por esconderlo.
Ya estuve en manos de alguien por miedo, ya tuve tanto miedo al punto de ni sentir mis manos.
Ya expulsé de mi vida a personas que amaba, ya me arrepentí por eso.
Ya pasé noches llorando hasta caer de sueño, ya me fui a dormirme tan feliz al punto de ni conseguir cerrar los ojos.
Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que no existen.
Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo intentando descubrir quien soy, ya tuve tanta certeza de mí al punto de querer desaparecer.
Ya mentí y me arrepentí después, ya dije la verdad y también me arrepentí.
Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para mas tarde llorar silenciosa en mi canto.
Ya sonreí llorando lagrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír
Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían.
Ya tuve crisis de risa cuando no podía, ya quebré platos, copas y vasos de rabia.
Ya eché de menos a alguien pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar
Muchas veces dejé de decir lo que siento para agradar a unos, otras veces dije lo que no pensaba para lastimar a otros.
Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros.
Ya conté chistes y más chistes sin gracia solo para ver a un amigo feliz.
Ya inventé historias con final feliz para dar esperanza a quien lo necesitaba.
Ya soñé demasiado, al punto de confundir con la realidad
Ya tuve miedo de la obscuridad, hoy en la obscuridad "me encuentro, me agacho, me quedo ahí"
Ya caí innumerables veces pensando que no me iba a levantar, ya me levanté innumerables veces pensando que no caería más.
Ya llamé a quien no quería solo para no llamar a quien realmente quería.
Ya corrí tras un carro, porque se llevaba a quien yo amaba.
Ya llamé a mi madre en el miedo de la noche huyendo de una pesadilla, mas ella no apareció y la pesadilla fué aún mayor.
Ya llamé "amigo" a personas cercanas y descubrí que no lo eran, algunas personas nunca necesité llamarles nada y siempre fueron y serán especiales para mí.
No me den formulas exactas, porque no espero acertar siempre.
No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.
No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente.
No sé amar a medias, no sé vivir de mentiras, no sé volar con los pies en la tierra.
Soy siempre yo misma, mas ciertamente no seré la misma para SIEMPRE!
Gusto de los venenos más lentos, de las bebidas más amargas,
de las drogas más poderosas, de las ideas más locas,
de los pensamientos más complejos, de los sentimientos más fuertes
Tengo un apetito voraz y los delirios más locos.
Me puedes hasta empujar de un acantilado que yo voy a decir:
- ¿Y qué? ¡AMO VOLAR!

domingo, 11 de febrero de 2018

TAL VEZ MI ÚLTIMA CARTA A MEHMET. Nazim Hikmet, poeta turco.

Este poema lo escribe en el exilio, alejado de su esposa y de su hijo, solo en su soledad y sintiéndose ya enfermo. Es un texto de despedida en le que, en breves líneas, trata, desde el profundo amor que siente y desde la insoportable lejanía, de aconsejar a su hijo sobre la vida.

TAL VEZ MI ÚLTIMA CARTA A MEHMET

Por una parte los verdugos como un muro nos separan
Y además este cochino corazón me ha hecho una malvada jugarreta
Mi niño, mi Memet quizá la suerte no me permitirá volver a verte
Lo sé tú serás un muchacho a la espiga de trigo parecido
Cuando joven yo también era así de elevada estatura, rubio, esbelto
Vastos serán tus ojos como los de tu madre
con un rastro de pena amarga a veces.
Tendrás la frente inmensamente clara
y una voz muy hermosa
Atroz era la mía
Cuando cantes habrás de desgarrar los corazones
Y sabrás conversar brillantemente
Yo también fui un maestro en la materia cuando no me irritaban
Desde tu boca brotará la miel ¡Ah, Memet, qué verdugo serás de corazones!
No es fácil educar a un hijo sin su padre
No apenes a tu madre. 
Yo no he podido darle la alegría
Que la tenga de ti
Tu madre como la seda fuerte, dulce como la seda.
Tu madre será bella aún a la misma edad de las abuelas
como aquel primer día en que la vi cuando tenía diecisiete años a la orilla del Bósforo
Era el claro de luna era el claro del día
semejante a la fruta más perfecta (*)
Tu madre 
Una mañana, como de costumbre
nos separamos ¡hasta luego!
Era para no vernos nunca más
Tu madre es la más bondadosa de las madres
Que ella viva cien años y que Dios la bendiga
Mi hijo, mi Memet, yo no temo morir
pero a pesar de todo a veces, trabajando,
o en esa soledad precursora del sueño
repentinamente siento un sacudimiento
Contar los días es difícil
Uno no puede hartarse del mundo
Memet no puede hartarse
No vivas en la tierra como un inquilino
ni en la naturaleza al modo de un turista
Vive en este mundo cual si fuera la casa de tu padre
Cree en los granos en la tierra, en el mar,
pero ante todo en el hombre.
Ama la nube, la máquina y el libro
pero ante todo, ama al hombre
Siente la tristeza de la rama que se seca del planeta
que se extingue del animal inválido
pero siente ante todo la tristeza del hombre.
Que todos los bienes terrestres te prodiguen la alegría
Que la sombra y la luz te prodiguen la alegría
Que las cuatro estaciones te prodiguen la alegría
Pero ante todo, que el hombre te prodigue la alegría.
Nuestra patria, Turquía es un país hermoso entre tantos países
y sus hombres los que no están falseados
son laboriosos meditativos y valientes pero atrozmente miserables
Se ha sufrido, se seguirá sufriendo todavía,
pero a pesar de todo habrá un futuro espléndido.
Tú en nuestra tierra, con tu pueblo construirás el comunismo
Con tus ojos lo verás
Con tus manos lo tocarás.
Memet, yo moriré tal vez
muy lejos de mi idioma lejos de mis canciones
muy lejos de mi sal y de mi pan
con la nostalgia de tu madre y de ti
y de mi pueblo y de mis camaradas 
Pero no en el exilio
Mas no en el extranjero
En el país de mis sueños moriré
En la blanca ciudad de mis más bellos días
Memet, mi niño
Te confío al partido comunista de Turquía
Me voy pero estoy calmo
La vida que se va extinguiendo en mí
proseguirá por largo tiempo en ti y en nuestro pueblo, eternamente.

(*) 
Semejante a la fruta más perfecta: Aquí el poeta ha incluido una expresiónturca, que resulta imposible traducir a otras lenguas, y que implica dos graciosas imágenes. Llama a la amada «ciruela del alma», como popularmente se designa en Turquía a la más apetitosa de las ciruelas cuando está verde aún. Alude, a la vez, a aquella que en los cuentos de hadas de Oriente es llamadala bella entre las bellas, «la bella del mundo».

Nazım Hikmet
Nazım Hikmet Ran ( SalónicaImperio Otomano20 de noviembre de 1901 - Moscú3 de junio de 1963) fue un poeta y dramaturgo turco, considerado en Occidente el poeta más importante en lengua turca del siglo XX. Sus obras han sido traducidas a numerosos idiomas. Largamente exiliado de su país de origen a causa de su militancia comunista, murió en 1963 como ciudadano polaco.
Nació en la ciudad de Salónica, actualmente Tesalónica, en Grecia, pero que en la época de su nacimiento formaba parte del Imperio Otomano. Aunque en realidad había nacido dos meses antes, su nacimiento se registró el 15 de enero de 1902, y ésta fue considerada la fecha oficial . Su padre, Nazım Hikmet Bey, era un alto funcionario imperial, y su madre, Ayşe Dshalila, una destacada pintora. Estudió en el instituto francés Galatasaray de Estambul, y más adelante en la escuela naval de Turquía, aunque no llegó a embarcarse a causa de su estado de salud. Durante la guerra de independencia, se unió a Atatürk en Anatolia y ejerció de maestro en Bolu. En 1921, impresionado por la revolución rusa, viajó a la Unión Soviética. Estudió sociología y ciencias económicas en laUniversidad de Moscú e ingresó en el partido comunista turco.
En diciembre de 1924 regresó a Estambul y se incorporó a la redacción del diario Aydınlık (Claridad), órgano del Partido Comunista, que fue clausurado por las autoridades en febrero de 1925, coincidiendo con las medidas excepcionales que el Gobierno había adoptado tomando como pretexto un alzamiento kurdo. Los colaboradores de Aydınlık fueron detenidos y procesados. Nazım Hikmet logró evitar ser arrestado huyendo a Esmirna y pasando a la clandestinidad. Juzgado en rebeldía, fue condenado a 15 años de cárcel, por lo que, en septiembre de 1925, volvió a escaparse a la Unión Soviética. Allí tomó parte en la creación de un teatro-estudio (METLA), que desapareció en marzo de 1927.
Regresó a Turquía en 1928, sin pasaporte, y, tras pasar seis meses en prisión, se dedicó a escribir para el diario Akşam poemas, novelas, relatos, artículos, ensayos y teatro. En 1929 publicó sus libros de poemas 835 lineas, La Gioconda y Si-Ya-U. En esta época formó parte también del comité de redacción de la revista vanguardista Resimli Ay (Mensual Ilustrado), que causó gran revuelo en medios intelectuales. Conoce entonces a su futura primera esposa, Pirayé, que entonces contaba apenas 22 años.
En 1930 publica dos nuevos poemarios, Varan 3 (Y van 3) y 1+1=2, el segundo en colaboración con Nail V. (Nail Çakirhan); en 1931, La ciudad que perdió la voz, ilustrada por Abidin Dino; y, en 1932, la antología de poemas Telegrama nocturno, y ¿Por qué se ha suicidado Benerci?. También escribió obras teatrales: Kafatası (El cráneo) y La casa de un muerto, estrenadas ambas en Estambul en 1932.
En 1933 fue detenido y encarcelado, acusado de asociación ilegal y de pretender implantar el régimen soviético, aunque en 1935 se benefició de una amnistía general. Al salir de la cárcel contrajo matrimonio con Pirayé. En los años treinta publica dos de sus obras más importantes: los poemas narrativos La epopeya del jeque Bedreddin (Şeyh Bedrettin Destanı, 1936), en la que glosa la figura de un líder religioso revolucionario del siglo XIV; y Cartas a Taranta Babd (Taranta Babu'ya Mektuplar, 1935), sobre la invasión de Etiopía por las tropas de Mussolini.
En 1938 fue condenado a 28 años y 4 meses de prisión por sedición. Pasó doce años en la cárcel. En la prisión de Bursa conoció a los jóvenes Orhan Kemal, futuro gran escritor, e Ibrahim Balaban, que alcanzaría el éxito con su obra pictórica. Durante su permanencia en prisión contrajo matrimonio con Münevver Andaç (fue su segundo matrimonio). En la cárcel escribió sus Poemas de las 22-23 horas, y su obra más ambiciosa, Paisajes humanos de mi país, en la que se proponía retratar a su pueblo en diferentes momentos históricos.
Gracias a una importante campaña internacional para pedir su liberación, es amnistiado en 1951. Ese mismo año abandona Turquía para siempre. Despojado de su nacionalidad turca, terminó su vida en el exilio como ciudadano polaco. Murió de un ataque al corazón en Moscú.
Hıkmet abandonó las formas métricas tradicionales de la poesía turca en busca de nuevas formas de expresión. Esta búsqueda formal alcanzó su momento culminante durante sus primeros años en la Unión Soviética, entre 1922 y 1925. En esta época comenzó a utilizar el verso libre. Su obra está muy influenciada por la poesía de Mayakovski y de los futuristas rusos.
La obra de Hıkmet se caracteriza por el compromiso político. Uno de sus poemas, traducido al inglés como "I Come and Stand at Every Door", musicado por varios cantautores norteamericanos (entre ellos Pete Seeger y los Byrds, en cuyo disco Fifth Dimension figura la canción), da la palabra a un niño de siete años fallecido en Hiroshima, y es uno de los más duros alegatos contra la guerra jamás escritos.
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Traducciones al español:
Duro oficio el exilio, Ediciones Lautaro, Buenos Aires, 1959 (también en La Habana, 1975 y Batlló, Barcelona, 1976).
La miel de la esperanza y otros poemas precedidos de un mensaje a los poetas, La Habana, 1961
Selime, hijo de Chabane y su libro, Veracruz, Instituto Veracruzano de Cultura (Cuadernos del Baluarte), 1995
Leyenda de amor (pieza en tres actos y cinco cuadros), Ariadna, Buenos Aires, 1964
Antología, Visor, Madrid, 1970. ISBN 84-7053-024-0. Traducción de Soliman Salom
La vida es linda, hermano, Futuro, Buenos Aires, 1965
Antología poética, Quetzal, Buenos Aires, 1974
Poemas, Ed. Arte y Literatura, La Habana, 1978
La nube enamorada, Guadarrama, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 1989
Últimos poemas I (1959-1964-1961), Guadarrama, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2000

domingo, 3 de marzo de 2013

La canción de la vida: un poema personal



Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño.

Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás.

Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción.

Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción.

Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.

En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor.

Entonces le cantan su canción…

La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el AMOR y el recuerdo de su verdadera identidad.

Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros. Tus amigos conocen tu canción y te la cantan cuando la olvidaste.

Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imágenes que muestras a los demás.

Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu totalidad cuando estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu propósito cuando estás confundido.

No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.

jueves, 17 de enero de 2013

Derecho al delirio. Eduardo Galeano


EL DERECHO AL DELIRIO
Eduardo Galeano

¿Qué tal si deliramos por un ratito?
¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?
  • El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones...
  • En las calles los automoviles serán aplastados por los perros...
  • La gente no será manejada por el automovil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será, tampoco, mirada por el televisor.
  • El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha, o el lavarropas.
  • Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar en vez de vivir por vivir nomás... Como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
  • En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen por cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.
  • Nadie vivirá para trabajar, pero todos trabajaremos para vivir.
  • Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
  • Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
  • Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
  • Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
  • La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie, nadie, tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
  • La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
  • La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio... porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
  • Nadie morirá de hambre... porque nadie morirá de indigestión.
  • Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
  • Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
  • La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
  • La justicia y la libertad... hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda..
  • En Argentina, las locas de plaza de mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
  • La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará: festejar el cuerpo. La Iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios: amarás a la naturaleza de la que formas parte.
  • Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
  • Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
  • Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza, y voluntad de Justicia... hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.
  • Seremos... imperfectos, porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses.
  • Pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche cómo si fuera la última.

jueves, 3 de enero de 2013

Toco tu boca. Julio Cortázar (Capítulo 7 de Rayuela)



Rayuela Cap.: Nº 7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.