lunes, 28 de septiembre de 2020

Lo que leo. Leer y escribir en familia. Yolanda Reyes



Yolanda Reyes reflexiona y propone, contestando a dos preguntas, formas de hacer para animar a la lectura y a la escritura.
  • ¿Qué beneficios ofrece la lectura para el desarrollo y el proceso de formación de niños y jóvenes?
  • ¿Qué actitudes puedo utilizar para fomentar el hábito de la lectura en mi hijo o en mi hija, desde la primera infancia a la adolescencia?

Leer para fecundar el futuro. Kepa Osoro (Revista Cuatrogatos).

Rara es la revista especializada que no incluye en cada uno de sus números algún artículo que describe apasionadamente las virtudes de determinada estrategia de animación lúdico/cósmico/literario/festiva. Y nuestra intención no es criticar el trabajo de nadie, sino tratar de aderezar tanta música celestial con un poco de "fundamento"conceptual y pedagógico. 

Y es que –volvemos a argumentar una vez más– si después de veinte años tejiendo hermosísimos y coloristas tapices para animar a nuestros niños y jóvenes a leer los resultados no son precisamente alentadores, la más sincera y modesta autocrítica nos tiene que conducir a reconocer que nuestra didáctica de la lectura no es todo lo eficaz que debiera. Y ante esta constatación debemos ser rigurosos en nuestro análisis buscando los puntos fuertes y débiles de nuestra metodología. Ni hemos de desechar todo lo que estamos haciendo (¡hay cosas excelentes, sobre todo a nivel de actitudes y deseos!) ni podemos seguir mirándonos al ombligo echando balones fuera y culpabilizando a la TV, los videojuegos y las nuevas tecnologías de nuestro fracaso. 

¿Por qué no cuaja la animación lectora? Las causas son complejas y no pretendemos tener todas las respuestas, pero trataremos de realizar un planteamiento crítico, pero positivizante. Tal vez la conclusión más global sería esta: no podemos entender la lectura como una simple técnica instrumental ni como una operación mental uniforme y unidireccional. Bajo el término "lectura" se agrupan una infinita y heterogénea serie de procesos metacognitivos, intelectuales, afectivos, lúdicos y sociales por lo cual su didáctica debe ser afrontada desde ángulos muy diversos, con el empleo de recursos estimulantes y variados y con el concurso de profesionales de diferentes campos del conocimiento.

¿Por qué no somos tan creativos y estimulantes con nuestros alumnos en las diversas facetas de la didáctica de la lectura? A la hora de planificar y llevar a cabo estrategias de animación lectora damos de sí hasta el infinito, pero tal vez deberíamos poner el mismo énfasis imaginativo y motivador cuando estamos trabajando la técnica lectora (iniciación, entonación, ritmo, velocidad), las habilidades lectoras (neuropsicológicas, lingüísticas, intelectuales, emocionales, sociales), la lectura de investigación, las técnicas de estudio basadas en el acto lector reflexivo, la lectura selectiva, las estrategias metacognitivas de comprensión... CONTINUAR LEYENDO

viernes, 25 de septiembre de 2020

Rashomon, un cuento de Ryunosuke Akutagawa

 Era un frío atardecer. Bajo Rashomon, el sirviente de un samurai esperaba que cesara la lluvia. No había nadie en el amplio portal. Sólo un grillo se posaba en una gruesa columna, cuya laca carmesí estaba resquebrajada en algunas partes. Situado Rashomon en la Avenida Sujaltu, era de suponer que algunas personas, como ciertas damas con el ichimegasa o nobles con el momiebosh, podrían guarecerse allí; pero al parecer no había nadie fuera del sirviente. Y era explicable, ya que en los últimos dos o tres años la ciudad de Kyoto había sufrido una larga serie de calamidades: terremotos, tifones, incendios y carestías la habían llevado a una completa desolación. Dicen los antiguos textos que la gente llegó a destruir las imágenes budistas y otros objetos del culto, y esos trozos de madera, laqueada y adornada con hojas de oro y plata, se vendían en las calles como leña. Ante semejante situación, resultaba natural que nadie se ocupara de restaurar Rashomon. Aprovechando la devastación del edificio, los zorros y otros animales instalaron sus madrigueras entre las ruinas; por su parte ladrones y malhechores no lo desdeñaron como refugio, hasta que finalmente se lo vio convertido en depósito de cadáveres anónimos. Nadie se acercaba por los alrededores al anochecer, más que nada por su aspecto sombrío y desolado.

En cambio, los cuervos acudían en bandadas desde los más remotos lugares. Durante el día, volaban en círculo alrededor de la torre, y en el cielo enrojecido del atardecer sus siluetas se dispersaban como granos de sésamo antes de caer sobre los cadáveres abandonados.

Pero ese día no se veía ningún cuervo, tal vez por ser demasiado tarde. En la escalera de piedra, que se derrumbaba a trechos y entre cuyas grietas crecía la hierba, podían verse los blancos excrementos de estas aves. El sirviente vestía un gastado kimono azul, y sentado en el último de los siete escalones contemplaba distraídamente la lluvia, mientras concentraba su atención en el grano de la mejilla derecha.

Como decía, el sirviente estaba esperando que cesara la lluvia; pero de cualquier manera no tenía ninguna idea precisa de lo que haría después. En circunstancias normales, lo natural habría sido volver a casa de su amo; pero unos días antes éste lo había despedido, no obstante los largos años que había estado a su servicio. El suyo era uno de los tantos problemas surgidos del precipitado derrumbe de la prosperidad de Kyoto.

Por eso, quizás, hubiera sido mejor aclarar: “el sirviente espera en el portal sin saber qué hacer, ya que no tiene adónde ir". Es cierto que, por otra parte, el tiempo oscuro y tormentoso había deprimido notablemente el sentimentalismo de este sirviente de la época Heian. CONTINUAR LEYENDO

Transfigurar el horror en belleza, por Michèle Petit.

“Todos los vivíparos tienen su guarida”, decía Pascal Quignard. Estamos desnudos y somos frágiles, necesitamos un piso debajo de nuestros pies y paredes a nuestro alrededor. Puntos de referencia visuales, un paisaje. El abismo nos horroriza. Nos espanta ver que se hunda el suelo, que nuestra guarida se fisure.

Nunca he experimentado terremotos o guerras importantes (aunque sí varios ataques terroristas). Sin embargo, un cambio reciente y brutal en mi paisaje familiar me ayuda a sentirme más cerca de aquellos que atraviesan por tales dificultades.

En los últimos meses, justo al lado de mi casa, fueron destruidos varios edificios. En su lugar hay montañas de escombros y un gran agujero. Una flotilla de camiones transporta bloques de concreto y escombro a lo largo del día, mientras que grúas armadas con alicates gigantes continúan rompiendo los edificios que quedan en pie, aplastándolos y triturándolos. No tiene nada de dramático, nada en común con lo que la gente experimentó recientemente en la Ciudad de México: esta destrucción está bajo control, llevada a cabo por una empresa especializada, y los edificios destruidos eran feos, nadie los extraña. 

Sin embargo, este cambio está perturbando a mucha gente. Una amiga, cuando pasa por el sitio, desvía la mirada. “¿Qué es lo que no quieres ver?”, “la destrucción, eso me asusta. El agujero”, como si ahí hubiera una gran tumba. Una de mis vecinas sufre de depresión, ya no puede soportar este caos. Mis vecinos mayores temen que nuestro edificio, construido sobre una cantera, se derrumbe: todos los días tiembla cuando golpean los edificios cercanos. Y es verdad que las vibraciones son impresionantes. Cuando las paredes se mueven, todos nos imaginamos tres pisos más abajo, enterrados bajo los escombros. 

A mí, sobre todo, me disgusta este polvo gris cubriéndolo todo día tras día. Tiene un sabor a muerte, y nos recuerda la fragilidad de nuestra condición. Además, ya no vivimos a color, todo se confunde. Alejandro, el guardián, pelea contra él sin cesar, riega el suelo y las plantas en el patio, para que encuentren un poco de sus matices, un poco de alivio. Tanto alboroto causó que la pareja de cernícalos que había anidado aquí cerca decidió mudarse. Ya no disfrutaré aquellas conversaciones poéticas con una dama que se instalaba en el camino con un catalejo y me explicaba sus hábitos. ¿Cuántos años tardarán las aves en regresar? No lo sé. Tampoco sé si plantarán un árbol en lugar de nuestro viejo castaño que tendremos que talar: él tampoco pudo soportar tantos trastornos. CONTINUAR LEYENDO

jueves, 24 de septiembre de 2020

Contar cuentos con libros álbum sin palabras (CHILDREN'S LITERATURE IN CRITICAL CONTEXTS OF DISPLACEMENT)

FUNDAMENTOS

Los libros álbum sin palabras, donde las imágenes llevan el peso de la narrativa, se conocen como álbumes “sin palabras” o “mudos”. Al no tener un texto escrito que pueda presentar una barrera para niños pequeños o incluso para algunos adultos, pueden animar a quienes se sienten incómodos con la lectura a acercarse al libro. Son textos hospitalarios, ideales para compartir en grupos multilingües o en grupos donde hay una variedad de niveles de lectura y / o lenguaje, pero también donde hay una variedad de edades. Las imágenes secuenciadas invitan a los lectores a expresar la historia en sus propias palabras y, dado que no hay interpretaciones correctas o incorrectas, todos pueden convertirse en coautores. Por lo tanto, los álbumes sin palabras promueven una participación activa y conjunta, además de conversación, aprendizaje de idiomas, construcción de significados y habilidades en cuanto a la narración de cuentos. Ofrecen oportunidades para hablar sobre las imágenes y las formas en que los ilustradores utilizan los elementos  visuales, por ejemplo, el color, los marcos y la perspectiva, para contar una historia. Además, pueden ser especialmente útiles para invitar a los participantes a responder a la historia de diferentes formas, desde la dramatización hasta la escritura.

CONSEJOS PARA LOS MEDIADORES

• Por lo general, en las imágenes de estos álbumes hay mucho que ver, así que asegúrese de que los participantes tengan suficiente tiempo para mirar el libro y que lo puedan mirar una y otra vez si lo
desean.
• Deje pasar un tiempo antes de pedir a los participantes que intenten contar la historia en palabras, más bien, ofrezca oportunidades para conversar sobre sus inferencias e impresiones del libro y asegúrese de que todos sientan que su versión de la historia es valorada.
• En lugar de “caminar y hablar” a través del libro, muéstreles cada página sin decir nada, pero manténgase atento a si alguien quiere decir algo, señalar un detalle o hacer una pregunta. Al final,
pídales a los participantes que piensen en una palabra que resuma el libro.
• Piensen en cómo los elementos visuales se usan para contar historias (colores, perspectiva etc.) y crear significado.
• Intente contar la historia usando sonidos, ruidos o incluso canciones y música, puede comenzar y luego pedirles a los participantes que ayuden o pedirles que cuenten otro álbum sin palabras de esta manera.
• La historia también se puede contar o acompañar con una acción dramática, haciendo movimientos corporales y gestos.
• Hagan una lista de palabras, quizás en diferentes idiomas, para describir los objetos o los caracteres de las imágenes.
• Anime a los participantes a agregar burbujas de diálogo o de pensamiento a las imágenes (vea la actividad sobre Anotaciones).
• Grabe en audio las historias que los participantes cuentan sobre los libros y compártalas. Las grabaciones también se pueden hacer para comparar las historias contadas después de cada lectura o para ayudar a escribir las historias.
• Escriba la historia colectivamente, asegúrese de que todos sientan que tienen algo valioso para contribuir a la historia colectiva: una palabra, un sentimiento, un recuerdo.

TOMANDO NOTAS DE LAS REACCIONES DE LOS NIÑOS

Tanto los niños como los adultos, incluso los propios mediadores, a menudo se sorprenden cuando ven un libro sin palabras por primera vez y se preguntan cómo se puede ‘leer’. También se preguntan si estos libros ofrecen algo de ‘beneficio’, especialmente para niños mayores. Por lo tanto, es importante aprovechar la oportunidad para hablar sobre el papel de las palabras y las imágenes en una historia y quizás también sobre las imágenes y símbolos que vemos a nuestro alrededor y cómo los interpretamos. Los mediadores también a menudo se sorprenden de la concentración que puede ocurrir durante la lectura de un álbum sin palabras mientras que los participantes intentan darle sentido a la historia. Esta es la razón por la cual se debe permitir suficiente tiempo para leer y mirar con cuidado. En nuestra experiencia, los niños que han leído estos álbumes a menudo hacen comentarios como “te hace pensar más”, “tienes que usar más tu imaginación” o “tienes que inventar tus propias palabras / historias”. Al tomar notas sobre cómo las historias que los niños y otros participantes cuentan después de varios encuentros con el mismo libro, los mediadores pueden observar cómo han aumentado sus habilidades en cuanto a lenguaje y narración.

CRÉDITO Y LECTURAS RECOMENDADAS
Gracias a Nora Obregón por sus comentarios y consejos.

Algunas de estas ideas han sido adaptadas de tres recursos en inglés:

https://www.ibby.org/fileadmin/user_upload/Tips_for_SB.jpg
https://www.scottishbooktrust.com/uploads/store/mediaupload/128/file/Using%20wordless%20picture%20books.pdf
https://www.ibby.org/fileadmin/user_upload/Silent_Books_ENG.pdf

Artículos y listas de álbumes sin palabras en español:






martes, 22 de septiembre de 2020

Me basta así, un poema de Ángel González



Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo, mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

 

CHILDREN'S LITERATURE IN CRITICAL CONTEXTS OF DISPLACEMENT. Kit de herramientas

 CHILDREN'S LITERATURE IN CRITICAL CONTEXTS OF DISPLACEMENT


Hemos reunido una serie de recursos, estrategias y actividades artísticas utilizando la literatura infantil. Estos archivos del kit de herramientas deben convertirse en puntos de referencia útiles para los mediadores. Se presentan en un formato PDF descargable para que sea fácil para usted guardar y consultar. Por favor, vuelva de vez en cuando a medida que agregamos a este recurso en crecimiento.

ACCEDER AL KIT DE HERRAMIENTAS

El kit de herramientas se basa en varios principios clave: 

1. La literatura actúa como un espacio seguro que invita a los lectores, y a los espectadores si usamos libros ilustrados, a pensar, reflexionar y/o hablar sobre temas e ideas que se muestran en el texto cuando se sientan listos para hacerlo. Los temas de un libro pueden ser delicados, pero los lectores/ espectadores no tienen queexpresar su reacción a menos que se sientan cómodos para hacerlo.

2. La literatura actúa como espejo, ventana y puerta. Cuando un texto actúa como un espejo, el lector/ espectador puede verse representado en el texto a través de los personajes, su contexto y sus acciones. Cuando los niños pueden ver elementos en un libro que se relacionan con sus propias vidas, pueden desarrollar un sentido de pertenencia imaginándose en el libro. Rodear a los niños con dichos textos puede llevarlos a desarrollar un sentido empoderado de identidad y una mayor comprensión de su comunidad y cultura. 
Cuando la literatura actúa como una ventana, esta presenta opciones alternativas para el lector/ espectador y cuando ellos comienzan a contrastar lo que ven por la ventana con lo que ven en el espejo, a menudo emprenden una mayor reflexión sobre los problemas graves que les preocupan. El proceso puede replantear la visión del mundo de los lectores.
Cuando los lectores/espectadores cruzan el umbral y se abren a nuevas posibilidades de ser y comprender el mundo que los rodea, abrir esa puerta les permite adoptar nuevas formas de ver y de pensar. 
3. Las palabras e imágenes les dan el sentido a los libros ilustrados, esto significa que los lectores y los espectadores cuentan con múltiples formas de aprovechar el espacio seguro del texto y responder al mismo usándolo como espejo, ventana o puerta. 

4. Existen muchas formas creativas de responder a un libro que incluyen hablar, escribir, actuar y dibujar. Este kit de herramientas analiza algunos ejemplos que llamamos “estrategias de respuesta creativa”. Los profesionales pueden usar estas estrategias como se describe en el kit de herramientas o pueden adaptarlas a sus propias necesidades y contextos. Junto con el kit de herramientas, mantendremos un blog en el que podrá compartir ejemplos de respuestas creativas que haya diseñado.