martes, 8 de marzo de 2022

"LUCIÉRNAGAS". Un poema de Gioconda Belli.

A las cinco de la tarde
cuando el resplandor se queda sin brillo
y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día
oigo el grupo bullicioso de niños
que salen a cazar luciérnagas.

Corriendo sobre el pasto
se dispersan entre los arbustos,
gritan su excitación, palpan su deslumbre
se arma un círculo alrededor de la pequeña
que muestra la encendida cuenca de sus manos
titilando.

Antiguo oficio humano
este de querer apagar la luz.

¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar
la noche?

El tiempo nos ha vaciado de fulgor.
Pero la oscuridad
sigue poblada de luciérnagas.


lunes, 7 de marzo de 2022

LLAMAMIENTO CONTRA LA PREPARACIÓN DE UNA GUERRA ATÓMICA". Un poema del argentino Juan Gelman

Juan Gelman besa a su nieta Macarena en marzo de 2012 (Miguel Rojo).
Voy a firmar aquí porque me digo
que es bueno andar con la sonrisa entera,
silbar bajito una canción cualquiera,
tener un perro, un árbol, un amigo.

Voy a firmar aquí con el testigo
del cielo azul sobre la lapicera,
porque me acuerdo de una primavera
que se coló una vez por mi postigo.

Voy a firmar aquí porque me toco
el corazón creciendo poco a poco
por este amor que brota de mi hueso.

Voy a firmar aquí contra el espanto,
por la paz, por la vida, por el canto,
por el gorrión que vuela cuando beso.

 Juan Gelman nació en Buenos Aires, hijo de una pareja de inmigrantes judíos ucranianos que huyeron de las barbaries del estalinismo. Esa experiencia familiar no disuadió a Juan de encuadrarse en la organización peronista Montoneros. En 1975 viajó a Roma, donde inició un prolongado exilio.
En la dictadura que sobrevino en Argentina entre 1976 y 1983 perdió a su hijo Marcelo, secuestrado con su mujer embarazada. Tras una ardua serie de investigaciones, en 2000 Gelman pudo reencontrar a su nieta Macarena. Cuatro generaciones azotadas por la persecución y el desarraigo.

sábado, 5 de marzo de 2022

SESIÓN DE LECTURA DIALÓGICA COMPARTIDA EN LA ESCUELA DE LA MUJER DE LAS AULAS DE CULTURA POPULAR DE CÁRITAS-VITORIA

El pasado miércoles, 2 de febrero, celebramos en las Aulas de Cultura Popular de Cáritas una sesión de Lectura Dialógica Compartida centrada en la Mujer.

Para ello elegimos dos textos. Una poesía de Magdalena Sánchez Blesa, "Te necesitas" y un artículo de Irene Vallejo, "Tu otoño brilla".

Ambos textos nos trasladaron a cuestiones por las que se ven afectadas la mayoría de las mujeres que asisten a estos Centros de Formación.

El poema nos habla de ese desprendimiento, de esa generosidad por parte de las mujeres que desde el patriarcado ha impregnado artificialmente su feminidad y que ha hecho que durante muchas generaciones las mujeres se olvidasen de sí mismas a cuenta de ocuparse y de cuidar a los demás. Y eso fue lo que quedó reflejado en los diálogos que siguieron a su lectura. Mujeres, la mayoría mayores que, sin entrar en victimismos, se vieron reflejadas en las palabras de la poeta.

"No te das la importancia que mereces
y vas dejando que la vida pase,
y para ti no hay tiempo casi nunca,
y nunca te regalas un detalle.
Y corres, por la prisa de los otros,
y llegas a tu vida siempre tarde,
y va pasando el tiempo, y va pasando,
y vas envejeciendo en el paisaje..."

El artículo nos habla del transcurso del tiempo y de las artimañas que hoy en día se emplean para ocultar su paso o, en su caso, para invisibilizar el deterioro que provoca la vejez. Irene Vallejo, como en todos sus artículos, nos habla desde el mundo clásico, y nos comenta la vivencia de la vejez en otros momentos y circunstancias de la Historia, tanto desde el plano mitológico como literario. El artículo termina con una exaltación de la épica de las personas mayores que viven su madurez con el orgullo de saber que el peso de las hora vale oro. Orgullo que se intuye y se vislumbra en esas mujeres con las que tengo el privilegio de aprender compartiendo lecturas, palabras y sentimientos

"Hay algo heroico en quien hoy luce con orgullo las canas, las arrugas, los achaques, las varices, los signos y los surcos de la vida: saben que el peso de las horas vale oro."

Finalmente trabajamos con tres citas de textos escritos por distintas mujeres comprometidas con la lucha por la consecución de la igualdad, la libertad y la fraternidad entre las distintas orientaciones e identidades sexsuales.
  • Mujer y revolución: En todos los esfuerzos revolucionarios las mujeres se hicieron más cargo del espacio público que los hombres del espacio privado. Las mujeres se apropiaron con más entusiasmo de sus deberes con la sociedad que con sus derechos plenos y así el terreno que quedó más intocado fue el de lo privado. La lucha por la justicia y por la dignidad que vanguardizaron los hombres apenas penetró por la puertas de los hogares, donde siguió reinando la violencia machista y el abuso sexual, que es siempre abuso de poder. Mientras en las calles y en las montañas los revolucionarios combatían las dictaduras, en sus casas imperaba el patriarcado. Estamos en deuda con millones de mujeres marginadas por el machismo de nuestros revolucionarios. María López Gil, Autocrítica.
  • Mujer y transformación social: Somos cada vez más mujeres las que estamos convencidas de que el bien-vivir no se consigue desde la lógica del individualismo, la competitividad y la acumulación, porque no es la mano invisible del mercado la que sostiene la vida cotidiana, sino que son los trabajos invisibles, los cuidados, los que arreglan sus desajustes y los que se preocupan por la calidad de vida de las personas. Por eso somos cada vez más las que queremos subvertir la economía, es decir, darle la vuelta y que lo que está en la base del iceberg sea visibilizado, desplazar del centro a los mercados y poner en su lugar a las personas y la sostenibilidad de la vida. Porque, como dice una compañera centroamericana: “quien cuida conoce la vida en profundidad”. Pepa Torres, Decir haciendo.
  • Mujer y religión:
  • María ―dice la teóloga Elizabeth Schüssler Fiorenza― la humilde sierva del Señor, abnegada, pura, madre paciente llena de aflicción, se predica a las mujeres como el modelo que debe ser imitado, pero que nunca puede ser alcanzado totalmente. Por otra parte, María, la hermosa virgen y la madre misericordiosa, es también una expresión de ese deseo masculino del “eterno femenino” proyectado en los cielos.
  • El dios del judaísmo, Yahvéh, a diferencia de otros dioses de la antigüedad, es un dios super-masculino, solitariamente masculino: no tiene ni madre ni esposa. Es un dios padre ancestral, tribal, guerrero y celoso. En esa cultura y en esa religión, los hombres son superiores a las mujeres y crecen creyéndolo así. Los judíos piadosos rezaban y rezan hasta el día de hoy una oración en la que dan gracias a Dios por haber nacido judíos y no paganos y por haber nacido hombres y no mujeres. Se sienten elegidos como pueblo y también como género. María López Vigil, Otro Dios es posible.


viernes, 4 de marzo de 2022

"HISTORIA DE PHILLIPS WHEATLEY". Eduardo Galeano, “El cazador de historias”

“Fue llamada Phillips, porque así se llamaba el barco que la trajo, y Wheatley, que era el nombre del mercader que la compró. Había nacido en Senegal. En Boston, los negreros la pusieron en venta:

– ¡Tiene siete años! ¡Será una buena yegua!

Fue palpada, desnuda, por muchas manos. A los trece años, ya escribía poemas en una lengua que no era la suya. Nadie creía que ella fuera la autora. A los veinte años, Phillips fue interrogada por un tribunal de dieciocho ilustrados caballeros con toga y peluca.

 Tuvo que recitar textos de Virgilio y Milton y algunos pasajes de la Biblia, y también tuvo que jurar que los poemas que había escrito no eran plagiados.

Desde una silla, rindió su largo examen, hasta que el tribunal la aceptó: era mujer, era negra, era esclava, pero era poeta”.

jueves, 3 de marzo de 2022

"CÓMO CONSEGUIR QUE LOS NIÑOS ODIEN LEER". Por Diana Oliver en El País de 10 FEB 2022.

Detrás de un niño que detesta leer es probable que haya una imposición a la lectura y que los libros no formen parte de su vida cotidiana.

“Si alguien lee para ti, desea tu placer; es un acto de amor y un armisticio en medio de los combates de la vida”, escribe Irene Vallejo en El infinito en un junco. Caminamos tan agobiados y tan cansados sobre las horas del día que a menudo olvidamos las cosas pequeñas. Las que dan sentido a todo lo demás. Como leer. Leerles. Y acoger esos deliciosos momentos con nuestros hijos e hijas sin el tributo de la prisa. Con ganas. Ay, sí, es cierto, ¿quién llega con combustible a las nueve de la noche? ¿Cómo se acaba con ese cansancio tan entusiasta? He escuchado muchas veces a amigos y conocidos decir que sus hijos no leen, que no les gusta leer. Recuerdo a una vecina que imponía a su hijo tres páginas de lectura para poder jugar después. Me pregunto entonces cuántos libros se les han leído, cuántas historias se les han contado, a esos niños a los que se les pide la luna. Resistir a los combates cotidianos leyéndoles, leyendo, sin pedir nada a cambio, puede rozar lo revolucionario. ¿Qué es leer si no es placer?

Crear un hábito de lectura

“La lectura no puede ser nunca una obligación. La lectura debe ser divertida, un juego, en esa primera etapa de aprendizaje del ser humano”, dice Elena Jiménez, profesora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada y presidenta de la Asociación Española de Comprensión Lectora. Lo mismo señala Jesús López Moya, profesor, escritor y fundador de la editorial Funreaders: “La base sobre la que se sientan las últimas investigaciones invitan a que la lectura se fomente desde la diversión, la motivación y, muy especialmente, mostrar la lectura como una vía de ocio más que complemente a otras (videojuegos, tablet, televisión, etc.)”. La lectura no es sustituta de otras vías de entretenimiento, sino que debe ser una más. Y hay que darle su espacio, para que forme parte del día a día. ¿Cuántos libros tenemos en casa? ¿Cuántas veces acudimos a la biblioteca o a una librería? ¿Les regalamos libros en momentos especiales? ¿Ven leer a sus adultos de referencia? ¿Les leemos? En definitiva: ¿forman parte los libros de la vida cotidiana de los niños y niñas?  CONTINUAR LEYENDO

miércoles, 2 de marzo de 2022

"EL ENTIERRO". Un cuento de Amparo Dávila

Volvió en sí en un hospital, en un cuarto pequeño donde todo era blanco y escrupulosamente limpio, entre tanques de oxígeno y frascos de suero, sin poder moverse ni hablar, sin permiso de recibir visitas. Con la conciencia vino también la desesperación de encontrarse hospitalizado y de una manera tan estricta. Todos sus intentos de comunicarse con su oficina, de ver a su secretaria, fueron inútiles. Los médicos y las enfermeras le suplicaban a cada instante que descansara y se olvidara, por un tiempo, de todas las cosas, que no se preocupara por nada. —”Su salud es lo primero, descanse usted, repose, repose, trate de dormir, de no pensar...” —“Pero, ¿cómo dejar de pensar en su oficina abandonada de pronto sin instrucciones, sin dirección? ¿Cómo no preocuparse por sus negocios y todos los asuntos que estaban pendientes? Tantas cosas que había dejado para resolver al día siguiente. Y la pobre Raquel sin saber nada... Su mujer y sus hijos eran acompañantes mudos. Se turnaban a su cabecera pero tampoco lo dejaban hablar ni moverse.” —“Todo está bien en la oficina, no te preocupes, descansa tranquilo”—. Él cerraba los ojos y fingía dormir, daba órdenes mentalmente a su secretaria, repasaba todos sus asuntos, se desesperaba. Por primera vez en la vida se sentía maniatado, dependiendo sólo de la voluntad de otros, sin poder rebelarse porque sabía que era inútil intentarlo. Se preguntaba también cómo habrían tomado sus amigos la noticia de su enfermedad, cuáles habrían sido los comentarios. A veces, un poco adormecido a fuerza de pensar y pensar, identificaba el sonido del oxígeno con el de su grabadora, y sentía entonces que estaba en la oficina dictando como acostumbraba hacerlo, al llegar por las mañanas; dictaba largamente hasta que, de pronto y sin tocar la puerta, entraba su secretaria con una enorme jeringa de inyecciones y lo picaba cruelmente; abría entonces los ojos y se encontraba de nuevo allí, en su cuarto del hospital.

Todo había empezado de una manera tan sencilla que no le dio importancia. Aquel dolorcillo tan persistente en el brazo derecho, lo había atribuido a una simple reuma ocasionada por la constante humedad del ambiente, a la vida sedentaria, tal vez abusos en la bebida... tal vez. De pronto sintió que algo por dentro se le rompía, o se abría, que estallaba, y un dolor mortal, rojo, como una puñalada de fuego que lo atravesaba; después la caída, sin gritos, cayendo cada vez más hondo, cada vez más negro, más hondo y más negro, sin fin, sin aire, en las garras de la asfixia muda. CONTINUAR LEYENDO

martes, 1 de marzo de 2022

"POSTAL TERESIANA A UNA AMIGA SOBRE LAS REDES SOCIALES". Un poema de Daisy Zamora

Para B.R.M.
Que la avalancha de fotos
de gentes que postean
sólo bellezas
no te turbe

Que no te espante comparar
tu vida con sus vidas
plenas y exitosas
tu familia con sus familias
de las que tantas maravillas
cuentan

El afán de mostrar al mundo
los triunfos propios y de sus vástagos
es en vano

Que te baste ser vos misma

Quien a sí misma se tiene
nada le falta

Pues, al final, todo se pasa

Porque la muerte no se muda
y su paciencia
todo lo alcanza