miércoles, 18 de abril de 2018

EL GATOPATO Y LA PRINCESA MONILDA. Un cuento de María Elena Walsh.


Una vez,en el bosque de Gululu,aparecio un Gatopato. 
¿Como era? 
Bueno,con pico de pato y cola de gato.Con un poco de plumas
y otro poco de pelo.Y tenia cuatro patas,pero en las cuatro calzaba 
zapatones de pato. 
¿Y como hablaba? 
Lunes,miercoles y viernes decia miau. 
Martes,jueves y sabados decia cuac. 
¿Y los domingos? 
Los domingos,el pobre Gatopato se quedaba turulato sin saber qué decir. 
Una mañana calurosa tuvo ganas de darse un baño 
y fue hasta la laguna de Gululu. 
Toda la pateria lo recibio indignada. 
-¿Que es esto?-decian los patos-,¿un pato con cola de gato? 
Y como era lunes,el Gatopato contesto miau. 
¡Imaginense! 
¿Se lo imaginaron? 
Los patos se reunieron en patota y le pidieron amablemente que se marchara, 
porque los gatos suelen dañar a los patitos. 
Y el pobre Gatopato se fue muy callado,porque si protestaba le iba a salir otro miau. 
Camino hasta un rincon del bosque donde los gatos estaban en 
asamblea de ronron,al solecito. 
Y como el Gatopato los saludo diciendo miau,lo dejaron estar un rato con ellos, 
pero sin dejar de mirarlo fijamente y con desconfianza. 
El pobre Gatopato se sintio muy incomodo entre gente tan distinguida. 
Muchos dias paso el pobre completamente turulato y llorando 
a cada rato adentro de un zapato.Hasta que una tarde paso por el bosque 
la princesa Monilda,toda vestida de organdi, 
y lo vio,llorando sin consuelo,a la sombra de un mani. 
-¡Que presioso Gatopato!-dijo la princesa. 
-¿De veras te parezco lindo,Princesa?-pregunto el Gatopato ilusionado. 
-¿Precioso,ya te dije!-contesto la princesa. 
-Sin embargo,aqui en el bosque nadie me quiere-se lamento el Gatopato. 
-Si quieres,yo te puedo querer-le dijo la princesa cariñosa. 
-Si,quiero que me quieras-dijo el Gatopato-,siempre que tu quieras 
que yo quiera que me quieras, Princesa. 
-Yo si que quiero que quieras que yo te quiera-respondio la Princesa. 
-¡Que suerte!-dijo Gatopato. 
-Hacia años que queria tener un Gatopato en mi palacio,.dijo la Princesa. 
Y lo alzo delicadamente,le hizo mimos y se lo llevo al palacio, 
donde el Gatopato jugó,trabajó,estudió y finalmente se casó con una sabia Gatapata. 
La princesa cuidó a toda la familia Gatipatil, dándoles todos los días una rica 
papilla de tapioca con crema Chantilly. 
Y todos vivieron felices hasta la edad de 99 años y pico. 

Y de este modo tan grato 
se acaba el cuento del Gatopato.
 

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