Mostrando entradas con la etiqueta Mis lecturas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis lecturas. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de febrero de 2019

UN HOMBRE DE VERDAD. Lecciones de un boxeador que peleaba para abrazar mejor. Thomas Page McBee.

Después de escuchar en el programa "A vivir que son dos días" de la Cadena SER, una entrevista con el autor, me sentí atraído por el libro y, una vez que estuvo a mi alcance, me puse a leerlo y no paré hasta que di con él. 

Es un libro unido a la vida del autor. Un libro que en el que nos hace partícipes de su experiencia de cambio de género. Thomas, desde muy pequeño, se dio cuenta de que había nacido en un cuerpo de mujer, en un cuerpo equivocado. Pero hasta los 30 años no empezó a inyectarse testosterona. 

Thomas ha vivido dos géneros y dos universos que los acompañan: la feminidad y la masculinidad. En el texto nos da noticias de esas vivencias, de lo que las une y las diferencia. De los privilegios de una frente a la otra, privilegios que ahora disfruta por ser un hombre. De ahí una de las grandes aportaciones del libro, ya que los hombres, por mucho que empaticemos, no tenemos la vivencia de ser mujer. La otra viene de la construcción que hace de su masculinidad. No tiene nada que ver el nacer y desarrollarse dentro de un género dado, que el llegar a él al cabo de bastantes años. Y ese es el dilema para Thomas: masculinidad sí, ¿pero cuál?. Cómo elegir y cómo construirla desde la igualdad. Es decir, ¿cómo dar sentido igualitario a eso que se califica, según la sociedad, la cultura, la tradición... como ser "un hombre de verdad"? 

martes, 5 de septiembre de 2017

Helena o el mar del verano. Un libro de Julián Ayesta.

Cuando apareció en 1952, Helena o el mmar del verano fue coniderada por un pequeño grupo de entusiastas lectores una de las obras más extraordinarias de la narrativa española de la posguerra. A través de los años permanece intacto el poder de sugestión y el lirismo de la escritura de Ayesta.

Realmntte es una deliciosavela corta que se desarrola en Gijón. El narrador, un adolescente, nos va contando au vida cotidiana, sus inquietudes religiosas -muy de la época-, y su relación con Helena: una relación llena de inocencia y sensibilidad. Son dos veranos y un invierno. En éste nos relata magistralmente  lo que en aquellos tiempos suponía para un chaval cuestiones como la tentación, el pecado, el remordimiento y el perdón. 

"Y la final teníamos los pies fríos y la cabeza caliente y una cosa como un sopor y un velo rojizo sobre los ojos y la boca temblorosa y reseca. Pero lo peor no era nada de esto, sino el remordimiento..."
 

sábado, 24 de junio de 2017

Alexis o el tratado del inútil combate. Una novela de Marguerite Yourcenar.

Acabo de leer el libro de Marguerite Yourcenar, Alexis o el tratado del inútil combate. En él, la autora, plasma la angustia de un hombre homosexual que, no teniendo el coraje de hablar de su condición sexual a su esposa cara a cara, la abandona dejándole una larga carta, que es la que compone el texto. El libro está escrito en 1929, una época nada propicia -si es que ha habido alguna vez alguna- para hablar de este tema. En cierta medida, me recuerda otra larga y angustiosa epístola, De profundis, que Oscar Wilde escribió desde la cárcel al que fue su compañero y gran amor Lord Alfred Douglas y con el que aparece en la fotografía.
 
He aquí nos de los párrafos iniciales de la carta que Alexis escribe a Mónica, su esposa, y en la que trata de justificar el no habérselo dicho directamete

"Quizás hubiera hecho mejor en no marcharme sin decir nada, como si me diera vergüenza o como si tú hubieras comprendido. Debería habértelo explicado en voz baja, muy lentamente, en la intimidad de una habitación, en esa hora sin luz en que se ve tan poco que casi nos atrevemos a confesarlo todo. Pero te conozco, amiga mía. Eres muy buena. En un relato como éste hay algo lastimero que te hubiera podido inducir a enternecerte; por haberte compadecido de mí, creerías haberme comprendido. Te conozco. Hubieras querido ahorrarme lo que tiene de humillante una explicación tan larga; me habrías interrumpido demasiado pronto y, a cada frase, yo hubiera tenido la debilidad de esperar que me interrumpieras. También tienes otra cualidad (un defecto, quizás) de la que hablaré más adelante y de la que no quiero abusar más. Soy demasiado culpable para contigo y tengo que obligarme a establecer una distancia entre tu compasión y yo."

miércoles, 11 de enero de 2017

"Ayudar a morir". Un libro de la Dra. Iona Heat. Buenos Aires, Katz, 2008


Acabo de leer el libro de la Doctora Iona Heat y he de decir que me ha parecido un texto interesante y que viene a confirmar lo que he leído en otros libros y que ha ido conformando mi idea acerca de la muerte. Efectivamente, como dice la autora, "morir es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte". Lo que me lleva a ese magnífico artículo de Rosa Montero, Morir muy vivos

Ahora bien, lo que más me ha llamado la atención es que a la hora de analizar y de reflexionar sobre la muerte y el morir, la autora hecha mano de la literatura, y, de forma especial, de la poesía. Así, en la página 119 dice habla de la complementariedad de poesía y ciencia.
"La definición de Heaney (una poesía donde las coordenadas de lo imaginado corresponden a la compleja carga de nuestra propia experiencia y nos permiten contemplarla) refleja con precisión el don del poeta: aclarar sin simplificar. Es casi exactamente lo opuesto al don de la ciencia, que es buscar comprender mediante la simplificación. La complementariedad de poesía y ciencia es asombrosa: ambas tienen la capacidad de enriquecer a la otra. Los médicos necesitan tanto de la ciencia como de la poesía, sobre todo en lo relativo a la atención de los moribundos.
Gracias a la ciencia conocemos los muchos modos en que el cuerpo falla, y la humanidad pudo hacer grandes avances en la lucha contra la muerte. Pero cuando la muerte se hace inevitable y la lucha es cada vez más inútil, la ciencia tiene muy poco que ofrecer y los recursos de la poesía se tornan mucho más importantes.”
En fin, un libro recomendable para aquellas personas que no quieran dar la espalda a ese momento del vivir que es el morir. Y si queréis conocer algo más del libro, aquí os dejo los párrafos que más me han llamado la atención.


sábado, 1 de octubre de 2016

Lo difícil es perdonarse a uno mismo. Matar en nombre de ETA y arrepentirse por amor. Iñaki Rekarte.

Acabo de terminar de leer este libro y me ha dejado impactado. Conocí a Iñaki Rekarte en un seminario organizado por la Fundación Fernando Buesa, dentro de una mesa redonda en la que, junto a Rekarte, participaba Iñaki García Arrizabalaga, cuyo padre fue asesinado por ETA. La mesa estaba moderada por el periodista Gorka Landáburu, otra persona contra la que la organización terrorista atentó por medio de una carta bomba que explotó en sus manos. Entre el público se encontraba también la viuda de Fernando Buesa, Nati, asesinado por ETA en el 2000. Era la primera vez que se llevaba a cabo un acto como este, en la que una víctima y un victimario compartían un espacio público y dialogaban sobre su experiencia como tales en ese ámbito de sufrimiento que viene conformado por la violencia ejercida por unos liberticidas. Aquí podéis ver el vídeo del acto.


Pero si hoy traigo a esta ventana que es este blog es para ,además de recomendar la lectura del testimonio de esa travesía que le llevó a dejar ETA y a arrepentirse de todo el daño causado, es porque en ese libro hay una referencia a la literatura y al poder de la lectura (332).
"En esa época me sentía muy influenciado por los libros que había leído en la cárcel y por las reflexiones que me habían surgido a raíz de ellos. Mis pensamientos habían ido madurando a lo largo de los años. Poco a poco fui aceptando que, a pesar de lo ocurrido, a pesar del daño que había hecho en aquellos breves pero intensos meses de acción armada, a pesar del mal que me había acompañado durante tantos años, tenía que abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar la guardia y extender las manos, como decía una poesía del escritor uruguayo Mario Benedetti.
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo. […]
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

Me parecía que aquellas palabras estaban escritas especialmente para mí."

sábado, 27 de agosto de 2016

Mis lecturas: Fragmentos. George Steiner. Editorial Siruela

Acabo de terminar este libro y he de confesar que me ha encantado. Son una serie de reflexiones que hace el autor tomando como referencia un imaginario documento de Epicarnio de Grana. El pergamino encontrado está en mal estado y sólo se pueden leer frases sueltas. Steiner, aprovechando esas frases (Cuando el rayo habla, dice oscuridad. Amistad, homicida del amor. Hay leones, hay ratones. El mal es.Canta dinero a la diosa. Desmiente al Olimpo si puedes.¿Por qué lloro cuando canta Arión? Amiga muerte) va desgranando su visión sobre toda una serie de asuntos vitales.

En otras entradas he puesto algunos párrafos de esta obra. Hoy terminaré con un trozo correspondiente al último fragmento: Amiga muerte.

"Pero el remedio está al alcance. El suicidio encarga, respalda la libertad. No elegimos nuestro nacimiento. Peo podemos reclamar la autonomía de nuestro ser, de nuestra “autoposesión” –un término definitivo- al elegir la manera y el momento de nuestra muerte. La geriatría, remanente de teologías obsoletas, busca privarnos de esta libertad fundamental. ¿Hay algo más cruel, más éticamente reproblable que el dictado que mantiene vi o a quien está mentalmente extinguido, al paralítico, a quienes son alimentados mediante tubos? ¿Qué tiranía hay más obscena que la que prohíbe liberar al que se encuentra en coma, a quienes están encarcelados por la inmovilidad, a los muertos vivientes conectados a un respirador artificial, vaciando sus intestinos bajo licencia química? Está en juego más que la dignidad. Es nuestra humanidad esencial. A la larga, comprender esto significa ganar terreno. Los derechos estoicos, epicúreos, a la libertad de la muerte elegida están volviendo. El acceso a la muerte asistida ahora oscila de la representación real a una multitud de disertaciones clínicas en cubiertas. La institución médica muestra signos de un incómodo sentido común. Sin embargo, aún está por venir una revolución social y legal más radical. Solo entonces nuestra conciencia, nuestro espíritu, podrá “liberarse a los elementos”.

Sólo entonces, para usar los términos de Epicarpio, la muerte en verdad se volverá una amiga, una invitada de honor incluso al rayar el alba."


Como se puede ver, el tema de este fragmento va relacionado con la muerte y con la posibilidad de elección de la manera de morir. Hace ya algún tiempo publiqué un artículo sobre este tema que titulé: "Morir con dignidad". Comenzaba así: "Hace algunos días leí en la prensa la noticia acerca de una chica chilena de 14 años que había subido un vídeo grabado por ella misma en el que pedía a la presidenta de su país, Michelle Bachelet, su autorización para “dormirla para siempre”. Valentina sufre desde los seis meses fibrosis quística, una enfermedad hereditaria y degenerativa que afecta a pulmones, hígado y páncreas. Valentina afirma que está cansada de luchar, que han sido 14 años de lucha para ella y que para su familia aún ha sido más. “Estoy cansada de seguir luchando, porque veo el mismo resultado siempre. Es muy cansado”, dice con resignación en el vídeo. Su hermano falleció a los seis años y hace menos de un mes perdió a uno de sus amigos del hospital por la misma enfermedad: "Él era uno de mis mejores amigos y ver que estaba dando todo al 100% e igual sufría, verlo morir, me impactó". CONTINUAR LEYENDO

martes, 20 de octubre de 2015

Nueva pestaña en el blog: MIS LECTURAS

En esta pestaña iré reflejando los libros de no ficción que voy leyendo y que más me llaman la atención. Que nadie vea en ellos una recomendación, y mucho menos un canon; tan sólo una humilde opinión de un pequeño lector que quiere compartir con otras personas sus buenos ratos de lectura.