lunes, 30 de octubre de 2023

"MUERTE". Un poema de W. B. Yeats

 



Ni temor ni esperanza asisten
a un animal moribundo;
un hombre siente acercarse su final
temiendo y esperándolo todo;
ha muerto muchas veces,
muchas veces se ha levantado de nuevo,
un gran hombre con su orgullo
haciendo frente a asesinos
lanza burlas en torno
a suprimir la respiración;
conoce la muerte hasta los tuétanos…
el hombre ha creado la muerte

W. B. Yeats


Sobre la muerte pienso que lo más riguroso

lo escribió Yeats: nosotros la creamos.

Nuestros son todo tipo de esqueletos,

guadañas, paraísos y las resurrecciones.

Voy conociendo cada vez mejor

ese bosque interior donde uno acaba solo

con un convencimiento:

nada ennoblece como comprender.

Porque la poesía es, para quien la escribe,

aprender a escribirse así mismo.

Y para quien la lee, aprender a leerse.

 

"DE PURO DISTRAÍDO". Un cuento de Mario Benedetti

Nunca se consideró un exiliado político. Había abandonado su tierra por un extraño impulso que se fraguó en tres etapas. La primera, cuando lo abordaron sucesivamente cuatro mendigos en la Avenida. La segunda, cuando un ministro usó la palabra Paz en la televisión e inmediatamente comenzó a temblarle el párpado derecho. La tercera, cuando entró a la iglesia de su barrio y vio que un Cristo (no el más rezado y colmado de cirios sino otro alicaído, de una nave lateral) lloraba como un bendito.

Quizá pensó que si se quedaba en su país se iba a desesperar a corto plazo y él bien sabía que no estaba hecho para la desesperación sino para el vagabundeo, la independencia, el modestísimo disfrute. Le gustaba la gente pero no se encadenaba. Se entretenía con el paisaje pero al final se empalagaba de tanto verde y añoraba el hollín de las ciudades. Saboreaba las tensiones metropolitanas pero llegaba un día en que se sentía cercado por los imponentes bloques de cemento.

Así como había vagado por las calles y los caminos de su tierra, empezó a vagar por los países, las fronteras y los mares. Era terriblemente distraído. A menudo no sabía en qué ciudad se encontraba, pero no por eso se decidía a preguntar. Simplemente seguía caminando, y, en todo caso, si se equivocaba, no le importaba salir del error. Si precisaba algo, ya fuera para comer o para dormir, disponía de cuatro idiomas para buscarlo y siempre había alguien que lo comprendía. En el peor de los casos, le quedaba el esperanto de los gestos.

Viajaba en ferrocarril o en autobús, pero normalmente lograba que lo recogieran en algún auto o camión. Inspiraba confianza. La gente le creía las cosas más absurdas, y no se equivocaba, porque todo en él era un poco absurdo. Por lo común andaba solo, y era lógico, ya que ningún hombre ni, menos aún, ninguna mujer, habría sido capaz de soportar tanta injuria y tanto desorden.

Cuando pasaba por una frontera, mostraba el pasaporte con un gesto displicente o mecánico, pero inmediatamente se olvidaba de qué frontera se trataba. Permanecía poco tiempo en el centro de las ciudades. Prefería los barrios marginales, donde se llevaba bien con los niños y los perros.

A veces surgía algún detalle que le servía de orientación. Pero no siempre. Una mañana se halló junto a un canal y creyó que estaba en Venecia, pero era Brujas. Confundir el Sena con el Rhin, y viceversa, le ocurrió por lo menos en tres ocasiones. No llevaba brújula sino que se orientaba por el sol, pero cuando le tocaban días tormentosos, de cielo oscuro, no tenía la menor idea de dónde quedaba el norte. Y eso tampoco lo afectaba, ya que no tenía preferencia por ninguno de los puntos cardinales.

Cierto mediodía se enteró de que caminaba por Helsinki porque vio una cabina telefónica que decía PUHELIN. Era uno de sus escasos datos sobre Finlandia. Otro día sintió un alarmante tirón de hambre en el estómago y extrajo de su morral un poco de queso; cuando masticaba con fruición advirtió que se había recostado a una columna que le trajo el recuerdo de las de mármol pentélico que había visto en alguna foto del Partenón, y claro, a partir de esa asociación se dio cuenta de que efectivamente estaba en la Acrópolis. Sí, era terriblemente distraído. En otra ocasión nevaba y para protegerse del frío se metió en las galerías comerciales del moderno subsuelo de Les Halles. Cuando, un semestre después, emergió de otras galerías subterráneas en pleno centro de Estocolmo, se alegró sinceramente de que ya no nevara.

De vez en cuando iba a los aeropuertos, pero casi nunca viajaba en avión, entre otras cosas porque, después de presentarse en el mostrador correspondiente y despachar su liviano equipaje, se iba a la terraza a ver cómo despegaban y aterrizaban las grandes aeronaves y no prestaba la menor atención a los altavoces, que repetían su nombre con insistencia.

En cierta ocasión, sin embargo, y vaya a saber por qué extraño mecanismo, permaneció junto a la puerta de embarque y subió confiadamente al avión con los demás pasajeros. Cuando llegó a destino y mostró su pasaporte, tan displicentemente como de costumbre, un funcionario de emigración lo miró con atención y le dijo: «Venga conmigo.» Él lo siguió mansamente por un corredor desierto. Cuando llegaron a una puerta con un letrero Prohibido el paso, el funcionario la abrió y lo conminó a entrar. Así lo hizo, desprevenido. Pensó acercarse a una mesa que había en el centro de la habitación, pero de improviso no vio nada. Alguien, desde atrás, le había colocado una capucha. Solo entonces comprendió que, de puro distraído, se encontraba de nuevo en su patria.

FIN

domingo, 29 de octubre de 2023

"VOLVERA A LOS 17". De Violeta Parra, por Mercedes Sosa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Milton Nascimento y Gal Costa.


Volver a los diecisiete, después de vivir un siglo
Es como descifrar signos sin ser sabio competente
Volver a ser de repente tan frágil como un segundo
Volver a sentir profundo como un niño frente a Dios
Eso es lo que siento yo en este instante fecundo

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

Mi paso retrocedido cuando el de ustedes avanza
El arca de las alianzas ha penetrado en mi nido
Con todo su colorido se ha paseado por mis venas
Y hasta la dura cadena con que nos ata el destino
Es como un diamante fino que alumbra mi alma serena

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber
Ni el más claro proceder, ni el más ancho pensamiento
Todo lo cambia al momento cual mago condescendiente
Nos aleja dulcemente de rencores y violencias
Solo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

El amor es torbellino de pureza original
Hasta el feroz animal susurra su dulce trino
Detiene a los peregrinos, libera a los prisioneros
El amor con sus esmeros al viejo lo vuelve niño
Y al malo solo el cariño lo vuelve puro y sincero

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

De par en par la ventana se abrió como por encanto
Entró el amor con su manto como una tibia mañana
Al son de su bella diana, hizo brotar el jazmín
Colando cual serafín al cielo le puso aretes
Y mis años en diecisiete los convirtió el querubín

Se va enredando, enredando
Como en el muro la hiedra
Y va brotando, brotando
Como el musguito en la piedra
Como el musguito en la piedra, ay si, si, si

sábado, 28 de octubre de 2023

"LA CONVERSACIÓN LITERARIA COMO SITUACIÓN DE ENSEÑANZA". Un interesante artículo de Cecilia Bajour

Texto de la conferencia pronunciada por la autora en el marco de la VII Jornada de Reflexión sobre Lectura y Escritura, organizada por Asociación Colombiana de Lectura y Escritura (Asolectura) en la Biblioteca Pública “Virgilio Barco” (Bogotá, Colombia, 17 de agosto de 2010).

Quiero compartir con ustedes algunas reflexiones acerca de las conversaciones sobre literatura como corazón, como eje central del encuentro de saberes literarios entre docentes y alumnos. Son reflexiones que venimos realizando hace varios años junto con un equipo de profesores en una intensa experiencia de formación que tiene que ver con la literatura infantil y juvenil y su enseñanza. Les hablo del Postítulo de Literatura Infantil y Juvenil, una carrera de un año y medio para docentes de distintos niveles, pública y gratuita, que venimos llevando adelante desde el año 2002 en la Ciudad de Buenos Aires. Una carrera que tiene que ver fundamentalmente con la literatura, la lectura de imágenes y los lectores considerados en un amplio sentido: como docentes, como personas que actúan en determinados contextos vitales y sociales, como participantes y herederos activos de una historia de la lectura que los precede y los involucra, como escuchadores conscientes y formadores de lectores infantiles y juveniles y como diseñadores y gestores de experiencias de lectura. 


He aquí un par de citas del texto que invitan a la reflexión de aquellas personas que hacemos Lectura Compartida:

A propósito de la selección de textos para una lectura compartida.

"Pensar con antelación en los textos es imaginar preguntas, modos de presentar y entrar a los textos, tácticas de lectura y también de escritura ficcional, puentes posibles entre ese texto y otros, etc. Es hacerse una representación provisoria de la escena con unos lectores que aunque sean conocidos nunca se conoce del todo, que más allá de nuestras previsiones seguramente nos sorprenderán ya que nadie puede predecir con certeza el rumbo de las construcciones de sentidos de los textos. La predisposición a la sorpresa por parte del mediador es de por sí una postura metodológica e ideológica en toda conversación sobre libros ya que supone partir de la base de que las significaciones o los modos de entrar a los textos no están dados de antemano o que hay alguien, en este caso el docente, que tiene la llave de la verdad."

Sobre el diálogo en las Tertulias Literarias o en los Clubes de Lectura.

"Habilitar la apertura a lo inesperado en el guión imaginario de la futura práctica de lectura literaria con otros, no significa que basta con dar lugar a las voces de los lectores para que sean escuchadas sin otra intervención del docente más que organizar la manifestación más o menos ordenada de esas voces. Es decir, no se trata únicamente de una celebración acrítica de la escucha."


viernes, 27 de octubre de 2023

"CUENTOS QUE CUIDAN". UNICEF ARGENTINA

Esta colección de cuentos de UNICEF Argentina aborda el derecho a la educación, la inclusión, la equidad, la salud y la protección a través de historias pensadas para la primera infancia. Los recursos incluyen una guía para que las familias puedan dialogar y reflexionar sobre cada uno de estos temas con las niñas y los niños, para acompañar su crecimiento y darles herramientas para su cuidado y protección de sus derechos.

ACCEDE A LOS CUENTOS DIGITALES Y A LOS VIDEOCUENTOS EN LENGUA DE SEÑAS

martes, 24 de octubre de 2023

"POEMAS DE GUERRA, DE PAZ, DE MUJERES, DE PODER". Suheir Hammad, poeta de origen palestino

La poeta Suheir Hammad recita dos piezas escalofriantes de la narrativa: "What I Will" (Lo que haré) y "Break Clustered" (Ruptura en racimo): meditaciones sobre la guerra y la paz, sobre la mujer y el poder.


Lo que haré (“What I Will»)

No bailaré al ritmo de su tambor de guerra.
No prestaré mi alma y mis huesos a su tambor
[de guerra.
No bailaré a su ritmo.
Conozco ese ritmo, es un ritmo sin vida.
Conozco muy bien esa piel que usted golpea.
Estuvo viva aún después de cazada, robada,
[expandida.
No bailaré al ritmo de su tambor de guerra.
Yo no voy a estallar por usted.
Yo no voy a odiar por usted,
ni siquiera voy a odiarlo a usted.
No voy a matar por usted.
Especialmente, no moriré por usted.
No voy a llorar la muerte con asesinato ni suicidio.
No me pondré de su lado ni bailaré con bombas
[porque todos los demás están bailando.
Todos pueden estar equivocados.
La vida es un derecho, no un daño colateral
[o casual.
No olvidaré de dónde vengo.
Yo tocaré mi propio tambor.
Reuniré a mis amados cercanos y nuestro
[canto será danza.
Nuestro zumbido será el ritmo.
No seré engañada.
No prestaré mi nombre ni mi ritmo a su sonido.
Yo bailaré y resistiré y bailaré y persistiré y bailaré.
Este latido de mi corazón suena más alto que
[la muerte.
Su tambor de guerra no sonará más alto que
[mi aliento.

Ruptura en racimo

Toda la Historia Sagrada, prohibida.
Libros no escritos predijeron el futuro,
proyectaron el pasado,
pero mi cabeza desenvuelve lo que parece no
[tener límite,
la violencia creativa del hombre.
¿Qué hijo, el de quién, será?
¿Qué hijo varón perecerá un nuevo día?
La muerte de nuestros niños nos impulsa.
Acariciamos cadáveres.
Lloramos mujeres, es complicado.
A las putas les pegan a diario.
Se obtienen beneficios,
se ignora a los profetas.
Guerra y diente esmaltaron, echaron sal,
[a infancias de limón.
Todos los colores corren, nadie es firme.
No busques sombra detrás de mí.
La llevo dentro.
Vivo ciclos de luz y oscuridad.
El ritmo es mitad silencio.
Lo veo ahora, nunca fui una y no la otra.
Enfermedad, salud, violencia tierna:
pienso ahora que nunca fui pura.
Antes que forma, fui tormenta, ciega
[tonta —aún lo soy.
La Humanidad se contrae ciega, maligna.
Nunca fui pura.
Niña consentida antes de madurar.
El lenguaje no puede reducirme.
Experimento de manera exponencial.
Todo es todo.
Una mujer pierde 15, puede que 20, miembros
[de su familia. Una mujer pierde seis.
Una mujer pierde su cabeza.
Una mujer busca en los escombros.
Una mujer se alimenta de basura.
Una mujer se pega un tiro en la cara.
Una mujer le pega un tiro a su marido.
Una mujer se amarra.
Una mujer da a luz a un bebé.

lunes, 23 de octubre de 2023

"LEER PARA ENTENDER Y TRANSFORMAR EL MUNDO". Un artículo de Carlos Lomas (se puede descargar)


Resumen
La enseñanza de la lectura y la escritura ha sido una prioridad en todas las épocas puesto que estos procesos constituyen acciones lingüísticas, cognitivas y socioculturales que inciden en la apropiación de los conocimientos, permitiendo al sujeto en interacción significar, interpretar y comprender el mundo. Los usos sociales de la lectura y la. escritura, el disfrute de la literatura y los usos técnicos se involucran en la vida personal y social de adolescentes mediante todo tipo de textos que ofrece la vida escolar y los medios. Logrr una lectura comprensiva e intertextual exige trabajo colectivo, reflexión sobre los usos del lenguajé, y el análisis del discurso, así como también con4ebir su enseñanza como procesos de interacción entre un lector, un texto y su contexto.