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martes, 17 de abril de 2018

La poesía, al alcance de los niños. Gabriel García Márquez. (El País, 27 de enero de 1981)

Un maestro de literatura le advirtió el año pasado a la hija menor de un gran amigo mío que su examen final versaría sobre Cien años de soledad. La chica se asustó, con toda la razón, no sólo porque no había leído el libro, sino porque estaba pendiente de otras materias más graves. Por fortuna, su padre tiene una formación literaria muy seria y un instinto poético como pocos, y la sometió a una preparación tan intensa que, sin duda, llegó al examen mejor armada que su maestro. Sin embargo, éste le hizo una pregunta imprevista: ¿qué significa la letra al revés en el título de Cien años de soledad? Se refería a la edición de Buenos Aires, cuya portada fue hecha por el pintor Vicente Rojo con una letra invertida, porque así se lo indicó su absoluta y soberana inspiración. La chica, por supuesto, no supo qué contestar. Vicente Rojo me dijo cuando se lo conté que tampoco él lo hubiera sabido. Ese mismo año, mi hijo Gonzalo tuvo que contestar un cuestionario de literatura elaborado en Londres para un examen de admisión. Una de las preguntas pretendía establecer cuál era el símbolo del gallo en El coronel no tiene quien le escriba. Gonzalo, que conoce muy bien el estilo de su casa, no pudo resistir la tentación de tomarle el pelo a aquel sabio remoto, y contestó: «Es el gallo de los huevos de oro». Más tarde supimos que quien obtuvo la mejor nota fue el alumno que contestó, como se lo había enseñado el maestro, que el gallo del coronel era el símbolo de la fuerza popular reprimida. Cuando lo supe me alegré una vez más de mi buena estrella política, pues el final que yo había pensado para ese libro, y que cambié a última hora, era que el coronel le torciera el pescuezo al gallo e hiciera con él una sopa de protesta.

Desde hace años colecciono estas perlas con que los malos maestros de literatura pervierten a los niños. Conozco uno de muy buena fe para quien la abuela desalmada, gorda y voraz, que explota a la cándida Eréndira para cobrarse una deuda es el símbolo del capitalismo insaciable. Un maestro católico enseñaba que la subida al cielo de Remedios la Bella era una transposición poética de la ascensión en cuerpo y alma de la virgen María. Otro dictó una clase completa sobre Herbert, un personaje de algún cuento mío que le resuelve problemas a todo el mundo y reparte dinero a manos llenas. «Es una hermosa metáfora de Dios», dijo el maestro. Dos críticos de Barcelona me sorprendieron con el descubrimiento de que El otoño del patriarca tenía la misma estructura del tercer concierto de piano de Bela Bartok. Esto me causó una gran alegría por la admiración que le tengo a Bela Bartok, y en especial a ese concierto, pero todavía no he podido entender las analogías de aquellos dos, críticos. Un profesor de literatura de la Escuela de Letras de La Habana destinaba muchas horas al análisis de Cien años de soledad y llegaba a la conclusión -halagadora y deprimente al mismo tiempo- de que no ofrecía ninguna solución. Lo cual terminó de convencerme de que la manía interpretativa termina por ser a la larga una nueva forma de ficción que a veces encalla en el disparate.

Debo ser un lector muy ingenuo, porque nunca he pensado que los novelistas quieran decir más de lo que dicen. Cuando Franz Kafka dice que Gregorio Samsa despertó una mañana convertido en un gigantesco insecto, no me parece que eso sea el símbolo de nada, y lo único que me ha intrigado siempre es qué clase de animal pudo haber sido. Creo que hubo en realidad un tiempo en que las alfombras volaban y había genios prisioneros dentro de las botellas. Creo que la burra de Ballam habló -como lo dice la Biblia- y lo único lamentable es que no se hubiera grabado su voz, y creo que Josué derribó las murallas de Jericó con el poder de sus trompetas, y lo único lamentable es que nadie hubiera transcrito su música de demolición. Creo, en fin, que el licenciado Vidriera -de Cervantes- era en realidad de vidrio, como él lo creía en su locura, y creo de veras en la jubilosa verdad de que Gargantúa se orinaba a torrentes sobre las catedrales de París. Más aún: creo que otros prodigios similares siguen ocurriendo, y que si no los vemos es en gran parte porque nos lo impide el racionalismo oscurantista que nos inculcaron los malos profesores de literatura.

Tengo un gran respeto, y sobre todo un gran cariño, por el oficio de maestro, y por eso me duele que ellos también sean víctimas de un sistema de enseñanza que los induce a decir tonterías. Uno de mis seres inolvidables es la maestra que me enseñó a leer a los cinco años. Era una muchacha bella y sabia que no pretendía saber más de lo que podía, y era además tan joven que con el tiempo ha terminado por ser menor que yo. Fue ella quien nos leía en clase los primeros poemas que me pudrieron el seso para siempre. Recuerdo con la misma gratitud al profesor de literatura del bachillerato, un hombre modesto y prudente que nos llevaba por el laberinto de los buenos libros sin interpretaciones rebuscadas. Este método nos permitía a sus alumnos una participación más personal y libre en el prodigio de la poesía. En síntesis, un curso de literatura no debería ser mucho más que una buena guía de lecturas. Cualquier otra pretensión no sirve para nada más que para asustar a los niños. Creo yo, aquí en la trastienda.

domingo, 19 de febrero de 2017

El aprendizaje de la lectura comprensiva y crítica. Por José Manuel Pérez Tornero Para leer.es

Leer es comprender, es razonar, es comunicarse. De aquí la importancia que tiene la promoción de la lectura en todo sistema educativo. Y de aquí la trascendencia de estimular un tipo de lectura profunda y crítica

Una buena parte de las actividades de aprendizaje y enseñanza, en cualquier sistema escolar, se basa en la utilización de documentos y en su lectura. La mayoría de estos documentos suelen ser escritos. Pero también los hay gráficos, en lenguaje matemático, etc. ¿Qué sucede si, como parece bien probable que esté pasando hoy en día en muchas escuelas, la lectura y la comprensión fallan? ¿Qué sucede si  solo se consigue, por parte de los estudiantes, una lectura superficial y una comprensión bastante ligera de los textos?

Pues bien, si esto sucede, lo que no se alcanza una lectura que permita comprender y razonar. Porque no se comprende bien lo leído. Y si no hay lectura comprensiva, el riesgo de deterioro e, incluso, de colapso del sistema educativo es casi total. Peligran seriamente el aprendizaje y la instrucción. Pero también el razonamiento y el estudio.

Si falla la posibilidad de ir más allá de la lectura superficial, la amenaza es que estemos propiciando un sistema educativo basado únicamente en una comprensión aparente y ligera de los textos. Y de ahí, a la promoción subrepticia del adocenamiento y de la conformidad solo hay un paso.

De aquí la importancia que tiene la promoción de la auténtica lectura en todo sistema educativo. Y de aquí la trascendencia de estimular un tipo de lectura comprensiva, profunda y crítica. Una lectura que abra  la posibilidad de mejorar nuestra conciencia del mundo y la de imaginar mundos alternativos.

Sin embargo, pese a lo mucho que se ha avanzado en reconocer la importancia de leer en el sistema educativo, la falta de un marco teórico que permita comprender el fenómeno de la lectura en su integridad y en toda su extensión crea dificultades. Dificultades técnicas y pedagógicas. Porque sin este marco, no es fácil definir buenas estrategias, ni es sencillo desarrollar técnicas adecuadas para promover la lectura.

En este artículo nos gustaría proporcionar algunas ideas clave para tratar de alcanzar ese marco de amplio de comprensión y avanzar, así, en la construcción de métodos que permitan desarrollar estrategias efectivas de promoción de la lectura. CONTINUAR LEYENDO

viernes, 6 de junio de 2014

Catherine Snow (Universidad de Harvard) habla sobre el desarrollo del lenguaje en el diario La Nación


‘Hay énfasis en lectura técnica, pero no en comprensión’

Catherine Snow es catedrática de la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard y experta en lenguaje y alfabetización de niños. Respondió preguntas de La Nación y aconsejó a los padres de familia ayudar a que sus hijos tengan riqueza de lenguaje.

"El énfasis en lectura técnica sin énfasis suficiente en comprensión, en conocimiento, que es el fundamento para comprender con más profundidad. Sabemos cómo dar enseñanza en las letras, los sonidos, la ortografía, y por eso se enfoca en estas habilidades tan estrechas, pero no tenemos tiempo dentro del aula para expandir el conocimiento de los niños, de los estudiantes." Leer la entrevista.

Fuente: http://www.gse.harvard.edu/

miércoles, 12 de marzo de 2014

AVISO de Mark Twain a la clase docente y más.


He aquí lo que escribió Mark Twain al inicio de Las aventuras de Huckleberry Finn (1884): "AVISO: Las personas que intenten encontrar un motivo en esta narración, serán perseguidas. Aquellas que intenten hallar una moraleja, serán desterradas, y las que traten de encontrar un argumento, serán fusiladas". (Twain, M.  Las aventuras de Huckleberry Finn, Barcelona: Planteta, 1993, p. 3)

¡¡¡ A ver si algunos y algunas se van enterando. Que no me sean más papistas que el papa !!!

viernes, 29 de noviembre de 2013

Catherine Snow (Leer para aprender). Emilio Sánchez de Miguel (Alumnos y profesores: ¿qué necesitan aprender para promover una comprensión profunda?)

 

Dentro de la XXIII Semana Monográfica de la Educación promovida por la Fundación Santillana, destaco estos dos artículos.
  • Catherine Snow (Leer para aprender)
  • Emilio Sánchez de Miguel (Alumnos y profesores: ¿qué necesitan aprender para promover una comprensión profunda?)
Pulsa AQUÍ para acceder a los artículos

martes, 15 de octubre de 2013

SIN COMPRENSIÓN LECTORA LA EXCLUSIÓN SOCIAL ESTA GARANTIZADA


Si la base del éxito escolar y el acceso a la información radica en una buena comprensión lectora. Quizás, uno de los problemas de que la escuela, no de una respuesta adecuada al aprendizaje lector de todo el alumnado, sea precisamente no haber adaptado el aprendizaje lector a los requerimientos de la sociedad de la información. De lo contrario es difícil de entender que un niño ó niña, después de estar seis años en Primaria y cuatro en la ESO, pueda salir del sistema educativo sin la competencia lectora para interpretar la variedad de los artefactos letrados presentes en nuestras vidas. Porque todas las personas son capaces de poder interpretar los textos que se proponga y aportar su propia valoración ya que la capacidad de lenguaje es innata al ser humano, y que por tanto cualquier sujeto puede desarrollarla y mejorarla continuamente, Chomsky (1985).

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Fuente: Foro por la Educación Pública

sábado, 20 de abril de 2013

LECTURA – LECTURA EN VOZ ALTA – ORALIZACIÓN. Un artículo de Kepa Osoro.



Interesante artículo sobre la lectura oral que también puede ser aplicado en la Educación de Personas Adultas. Por mi parte le haría algunas matizaciones, ya que no tiene en cuenta la Lectura Dialógica, en general, y, en particular, la lectura en voz alta que se hace en las Tertulias Literarias Dialógicas. Aunque, a la luz del artículo, se podría decir que esa lectura entraría en la categoría de lectura expresiva.