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viernes, 20 de marzo de 2026

"LEER A SOLAS EN UNA HABITACIÓN". Antonio Muñoz Molina, El País

Mientras decenas de millones de niñas no pueden ir a la escuela, en nuestro mundo de desganado cinismo aprender se ve como algo superfluo

En el mundo privilegiado, ir a la escuela puede ser un hábito aburrido y banal, y la educación un bien nada brillante, mucho menos valioso que el dinero y el éxito. Fuera de aquí, la educación es a veces un don por el que vale la pena arriesgar la vida, y caminar hacia la escuela y pasar el día en ella puede ser un sueño que no se cumpla nunca, o una trampa mortal. En Gaza, el ejército israelí se ha especializado heroicamente estos últimos años en bombardear las escuelas con la misma saña que los hospitales. En sus tiendas de refugiados en su propio país, niños y niñas rescatan libros y cuadernos escolares de los escombros y aprenden caligrafía donde pueden, en papeles rotos, en los márgenes de periódicos y libros medio quemados.

El poeta Cezslaw Milosz contaba que durante la ocupación alemana la resistencia polaca mantenía escuelas, bibliotecas y hasta universidades clandestinas, y, aparte de luchar contra el invasor con las armas en la mano, organizaba conciertos y funciones teatrales para mantener vivo el amor del conocimiento y la belleza. Lo mismo hacían los judíos confinados en los guetos, y hasta en los campos de exterminio. Uno de los pasajes más conmovedores de Si esto es un hombre es aquel en el que Primo Levi, a punto de rendirse al embrutecimiento de la miseria y el miedo, consigue recordar y recitar de memoria un pasaje de la Divina Comedia. El que ha pasado hambre mantendrá siempre un respeto litúrgico hacia los alimentos. Para los condenados al analfabetismo, el saber es el alimento necesario del espíritu, y su imposibilidad o su escasez una privación de la que nunca se consuelan.

He visto desde niño que el ansia de aprender con mucha frecuencia estaba más acentuada en las mujeres, sin duda porque para ellas era más grave la condena a la ignorancia. Las madres de la clase y la generación de la mía se han pasado la vida sintiendo la amargura de lo que no pudieron aprender, y la nostalgia de una escuela a la que solo asistieron de manera esporádica, y en circunstancias precarias. Mi abuelo materno, casi del todo autodidacta, escribía con muy buena letra, aunque a veces juntara las palabras y cometiera faltas. Mi abuela solo sabía firmar su nombre, con mucha torpeza. Mi madre recordaba como un breve paraíso los días que pasó en la escuela antes de la guerra, y aunque su memoria ya va disgregándose, aún conserva un rastro del resentimiento que alimentó siempre contra las normas de un mundo en el que todo se conjuraba para impedirle aprender.

La frustración personal la compensaban esas mujeres empeñándose, a veces contra la indiferencia o la oposición de los hombres, en que sus hijas y sus hijos estudiaran. Entre los escasos regalos de Reyes que recibíamos mi hermana y yo siempre había algún libro. Para elegirlos, nuestra madre se dejaba aconsejar por el dueño de la papelería en la que comprábamos también los materiales escolares. Lo que no tuvieron en la infancia, cuando la pobreza y la obligación del trabajo se lo vedaron, pudieron disfrutarlo con mucho retraso, pero no menos felicidad, cuando en los años ochenta se matricularon, ellas sobre todo, aunque también muchos de ellos, en las escuelas para adultos, en las que unos maestros jóvenes se les aparecían como héroes providenciales. Ahora escribían con corrección y claridad, aunque siempre despacio, porque a esas edades era más difícil que se volvieran ágiles con el bolígrafo aquellas manos endurecidas por el trabajo. Y además se descubrían leyendo con una fluidez y una comprensión que no mucho antes les habrían parecido imposibles. Leían sin silabear, y pasaban con mucho cuidado las páginas, humedeciendo el pulgar con un gesto preservado o revivido de la infancia.

Durante muchos años, y hasta hace muy poco, mi madre ha sido una lectora asidua de literatura. Se sentaba con las gafas de coser y abría el libro alisándolo sobre la mesa, y luego sobre un atril, y decía que se olvidaba de poner la televisión, y el tiempo se le pasaba sin sentir. Leía Don Quijote de la Mancha y le daban ataques de risa. Leía Fortunata y Jacinta y se indignaba con las crueldades de señorito explotador de Juanito Santa Cruz, y el destino de infortunio al que se veía arrastrada Fortunata, en un mundo en el que no había posibilidad de albedrío para una mujer sola. Cuando se le empezaron a debilitar la vista y las manos, mi hermana la introdujo en el uso del Kindle. Pesa menos, y se puede agrandar la letra tanto como haga falta. Hay señoras nonagenarias que dan órdenes impacientes a Alexa, como a una sirvienta algo alelada, para que les cambie de canal, y tecnólogos futuristas que nunca imaginaron que los abuelos fueran a ser el mejor público del libro electrónico.

La habitación propia de Virginia Woolf es una conquista tan decisiva para una lectora como para una escritora. Mi madre leyendo tranquilamente a solas en su habitación estaba gozando de una de las reivindicaciones fundamentales de su vida. En los museos holandeses hay muchos cuadros del siglo XVII que retratan a mujeres solas que leen en uno de esos interiores confortables y limpios que no se ven nunca en la pintura española de la época, igual que no se ven mujeres lectoras, a no ser la Virgen María, que ve su soledad importunada por un ángel. Ha estado brevemente en España la gran activista pakistaní Malala Yousafzai y le ha dicho a Patricia R. Blanco en una entrevista: “Leer un libro sola en su habitación es un acto de resistencia para una niña afgana”. Malala sabe de lo que está hablando. Creció en una región de Pakistán donde los talibanes, para asegurarse de que las niñas se quedaban sin educación, bombardeaban las escuelas. Hija de un padre con vocación de educador y activista social, a los 12 años Malala dominaba perfectamente el inglés, además del urdu, su lengua nativa, y escribía con seudónimo un blog para la BBC, en el que daba cuenta de los abusos de los talibanes contra niñas y mujeres en su provincia. Descubierto su verdadero nombre, los mulás integristas la condenaron a muerte por la herejía femenina de adquirir una educación.

En los países privilegiados, chicos y chicas salen de un examen y se lanzan ávidamente a la libertad de la calle. A los 15 años, volviendo en autobús de un examen junto a unas amigas, Malala vio que un hombre barbudo gritaba Allahu Akbar delante de ella y le ponía una pistola en la cara, y ya no vio más. La bala le atravesó el cerebro pasando muy cerca de un ojo, y quedó alojada en su espalda. Estuvo durante meses entre la vida y la muerte. Volvió del coma con una determinación invariable de seguir aprendiendo, pero ahora no quería ser doctora, sino activista por la educación de las niñas.

En nuestro mundo de desganado cinismo, el aprendizaje es una cosa más bien superflua, y las escuelas y las universidades de los ricos, lo mismo en Madrid que en Harvard, no ofrecen ya una educación; tan solo venden credenciales y contactos. Pero algo muy serio, profundo, hasta peligroso, tiene que haber en el deseo de aprender de una niña de 15 años para que se considere necesario asesinarla. Malala salió de Pakistán no por ver mundo, sino para que no la mataran, y se doctoró en Oxford, además de ganar a los 17 años ese Premio Nobel de la Paz que al octogenario Donald Trump le da tanta rabia no haber conseguido. Malala, ahora una mujer de 28, consagra su prestigio universal a la causa de la educación de las niñas, y no parece que pierda ni la serenidad ni el entusiasmo. Hay en el mundo, nos dice, 120 millones de niñas que no pueden ir a la escuela. Quién puede imaginar lo qué pasaría si esa formidable multitud pudiera escapar al cautiverio de la ignorancia.

martes, 13 de junio de 2023

La lectura cambia el cerebro hasta lo más profundo. Un artículo de Judith de Jorge Gama publicado en ABC Ciencia.

Un estudio con mujeres indias analfabetas demuestra que aprender a leer y escribir, incluso en la edad adulta, tiene impresionantes efectos en la estructura cerebral 

La lectura supone un reto enorme para el cerebro y sus efectos en el mismo son asombrosos, hasta el punto de que puede moldearlo y transformarlo profundamente, incluso cuando somos adultos. Esta es la principal conclusión de un nuevo estudio realizado con mujeres indias en la treintena, completamente analfabetas, cuyo cerebro se transformó de forma extraordinaria cuando aprendieron a leer y escribir por primera vez. La investigación, publicada en la revista Science Advances, viene a reforzar la idea de la increíble plasticidad del órgano que rige nuestras vidas y puede arrojar luz sobre algunos trastornos de la lectura, como la dislexia.

Leer es una capacidad tan nueva en nuestra historia evolutiva que no puede estar «grabada» en los genes. Cuando aprendemos a hacerlo, el cerebro debe pasar por una especie de «reciclaje»: Las áreas destinadas al reconocimiento de objetos complejos, como las caras, tienen que participar en la traducción de las letras. Y algunas regiones de nuestro sistema visual se convierten en «interfaces» entre lo que el ojo ve y el lenguaje.

La cuestión es que, hasta ahora, los científicos suponían que esos cambios se limitaban a la capa externa del cerebro, la corteza, que se adapta rápidamente a los nuevos desafíos. Pero resulta que la transformación que provoca abrir un libro y comprenderlo va mucho más allá. Investigadores alemanes del Instituto Max Planck de Psicolingüística y del Max Planck de Cognición humana y Ciencias del Cerebro, junto con científicos indios del Centro de Investigación Biomédica Lucknow y la Universidad de Hyderabad, descubrieron que cuando una persona adulta aprende a leer, su cerebro pasa por una reorganización que se extiende a estructuras profundas en el tálamo y el tallo cerebral. El relativamente joven fenómeno de la escritura humana, por tanto, cambia regiones cerebrales que son muy antiguas en términos evolutivos, e incluso partes centrales del cerebro de los ratones y otros cerebros de los mamíferos. CONTINUAR LEYENDO

martes, 15 de febrero de 2022

"LEER Y ESCRIBIR EN EL MUNDO SOCIAL". Obras escogidas de Judith Kalman (2018).

El volumen que tiene en sus manos recupera algunos de los textos más ilustrativos de la obra que la Dra. Judith Kalman ha desarrollado en el campo de la cultura escrita, en poco más de 20 años de vida académica. El trabajo desarrollado por ella a lo largo de su trayectoria ofrece una perspectiva novedosa: comprender el sentido que tiene la lectura y la escritura para las personas requiere entender primero las prácticas sociales en las cuales se utiliza el lenguaje escrito. En este sentido, los usos de la lectura y la escritura tienen que ver más con la participación en la vida social y las relaciones entre las personas, y menos como una cuestión de aprendizaje individual en donde leer y escribir consisten sólo en aprender y emplear las reglas de codificación del lenguaje escrito. En los textos reunidos en esta antología la autora explora y reflexiona sobre las prácticas letradas en diversos ámbitos de la vida social, bajo una mirada sociocultural.


El trabajo desarrollado por Judith Kalman a lo largo de su trayectoria, constituye un punto de referencia obligado para quienes se interesan en la temática de la cultura escrita porque ofrece una perspectiva novedosa: comprender el sentido que tiene la lectura y la escritura para las personas requiere entender primero las prácticas sociales en las cuáles se utiliza el lenguaje escrito. En este sentido, los usos de la lectura y la escritura tienen que ver más con la participación en la vida social y las relaciones entre las personas, y menos como una cuestión de aprendizaje individual en donde leer y escribir consisten sólo en aprender y emplear las reglas de codificación del lenguaje escrito. En los textos reunidos en esta antología la autora explora y reflexiona sobre las prácticas letradas en diversos ámbitos de la vida social, bajo una mirada sociocultural en la que el uso de la lectura y la escritura, así como su aprendizaje, son prácticas sociales que se entienden en función de los contextos de participación y de acuerdo a los intereses y a los propósitos de las personas. (Introducción. Óscar E. Hernández Razo)

CONTENIDO
Agradecimientos  9
Introducción  11
Alfabetización en teoría y práctica
La imaginación pedagógica. El alfabetizador y el nuevo enfoque 19
¿Qué tiene de novedoso el nuevo enfoque? Una respuesta desde la teoría y la práctica 29
Discusiones conceptuales en el campo de la cultura escritura 39
Alianzas en favor de la cultura escrita:
el acceso a la lectura y a la escritura a través de la mediación 61
La complejidad de traducir el concepto de Literacy 79
Leer y escribir en la escuela
El diseño, la práctica docente y las Tecnologías de Información en la educación básica  85
Los profesores y la tecnología: una mirada desde la perspectiva de la práctica social 95
Usar antes de saber: enseñar con tecnología en una escuela pública mexicana 119
El aprendizaje docente, las tecnologías digitales y las nuevas prácticas de lenguaje 139
Lo académico, la escritura y el giro digital 161
Leer y escribir en el mundo social

La composición conjunta.
La escritura colaborativa de cartas entre un escribano y su cliente en México  171
La alfabetización desde una perspectiva social:
los evangelistas en la Plaza de Santo Domingo   197
Aprender a escribir en la calle  217
El escribano público, mediador de la cultura escrita para la clase popular  239
De madres a hijas, del pueblo a la ciudad:
cambios en la identidad de la mujer en la construcción del ser letrado  253
La tecnología, la cultura escrita y el aprendizaje en dos microempresas en la Ciudad de México. Una mirada tras bambalinas  277

martes, 1 de diciembre de 2020

Alfabetización de niños y adultos. Textos escogidos. Emilia Ferreiro (CREFAL. México, 2007)


“Los objetivos pedagógicos más básicos siguen espe­rando su realización. Recordemos que la UNESCO definió esta década como la "década de la alfabetización", porgue los objetivos de educación para todos están lejos de haberse cumplido. La profunda desigualdad que caracteriza a la relación entre países (Y dentro de cada país) atenta contra el cumpli­miento de objetivos educativos que suponen igualdad de derechos y oportunidades. ¿Cómo alfabetizar en un mundo profundamente desigual, donde el incremento de la concentra­ción de la riqueza en pocas familias y pocas empresas es tan escandaloso como el número de niños que nacen con una esperanza de vida menor a cinco años y con el aumento del número de adultos que sobreviven con menos de un dólar diario?

LEE Y DESCARGA EL LIBRO AQUÍ


CONTENIDO

Al lector ............................................................................................................................. 9 

Nota introductoria ........................................................................................................................... 11

Breves comentarios sobre la trayectoria académica de Emilia Ferreiro ................................. 13 

PARTE I

Los adultos no alfabetizados y sus conceptualizaciones del sistema de escritura ................ 19

La escritura antes de la letra. La evolución de las conceptualizaciones de la escritura....................... 209

PARTE II

Alfabetización digital. ¿De qué estamos hablando? .......................................................... 259 

La revolución informática y los procesos de lectura y escritura ..................................... 279

Nuevas tecnologías y escritura .............................................................................................. 289

El mundo digital y el anuncio del fin del espacio institucional escolar .......................... 299

La formación docente en tiempos de incertidumbre ...................................................... 307

PARTE III

Apuntes sobre alfabetización, oralidad y escritura ......................... : .................................. 319

Alternativas a la comprensión del analfabetismo en la región ........................................ 325

El Proyecto Principal de Educación y la alfabetización de niños: un análisis cualitativo ................. 345

Comentarios sobre la noción de "necesidades básicas de aprendizaje" ....................... 377

El bilingüismo: una visión positiva ....................................................................................... 385

PARTE IV

La adquisición de los objetos culmmles: el caso particular de la lengua escrita ............................ 399

Aplicar, replicar, recrear. Acerca de las dificultades inherentes a la incorporación de nuevos objetos al cuerpo teórico de la teoría de Piaget .............. ..... ...... ... ... ..... 411

BIBLIOGRAFÍA GENERAL ........................................................................................................ 421

domingo, 2 de octubre de 2016

Leer la vida. Alfabetización de mujeres adultas para mejorar la calidad de vida.

LEER LA VIDA es un documental rodado en Guatemala y República Dominicana en el que se refleja la importancia que la alfabetización y la educación básica tienen para impulsar el derecho a una educación integral y de calidad. Y como, a través de ella, se consigue mejorar las condiciones de vida de personas jóvenes y adultas permitiéndoles una participación activa en el desarrollo local de sus comunidades desde un enfoque de derechos, con equidad de género e interculturalidad.

miércoles, 10 de febrero de 2016

ELINET La Red Europea de Políticas de Alfabetización

ELINET, la Red Europea de Políticas de Alfabetización (European Literacy Policy Network) es un proyecto nacido como resultado del informe del Grupo de Alto Nivel sobre Alfabetización de la UE (EU High Level Group of Experts on Literacy) dentro del marco europeo de los programas de aprendizaje a lo largo de vida. Se creó con el objetivo de recopilar información y analizar las políticas lectoras vigentes dirigidas a reducir, antes de 2020, el número de niños, jóvenes y adultos con niveles bajos de alfabetización en Europa. En el gráfico de la izquierda, se puede comprobar el porcentaje de adolescentes y de adultos con dificultades lectoras en Europa.

El proyecto ELINET que comenzó en 2014, finaliza ahora su período de financiación por parte de la Comisión Europea. Durante dos años, los países participantes han analizado las políticas lectoras a nivel local, regional, nacional y transnacional; han identificado los problemas lectores y han creado campañas de concienciación sobre dichos problemas; además de tomar iniciativas destinadas a fomentar y mejorar las competencias lectoras de la población europea.El proyecto ha pretendido establecer estándares y crear herramientas que permitan desarrollar actividades lectoras heterogéneas en todos los niveles y en todos los países. Los resultados de estas investigaciones y las buenas prácticas, identificadas por ELINET, se han presentado en la Conferencia Europea sobre Alfabetización ELINET 2016 que tuvo lugar los días 21 y 22 de enero en Amsterdam. A ella asistieron representantes de más de setenta entidades de carácter público y privado que promueven actuaciones dirigidas a toda la población desde la infancia hasta la edad adulta. Se trata de instituciones y agencias nacionales, universidades, departamentos de investigación e innovación, sociedades, asociaciones nacionales, regionales y locales que trabajan en el ámbito de la educación y la pedagogía, y más concretamente, en la lectura y escritura.

Como culminación del encuentro, se aprobó la Declaración del Derecho de los Ciudadanos Europeos a la Alfabetización, que contiene las siguientes condiciones necesarias para poner en práctica este derecho básico:
  1. Animar a los niños a la adquisición de la lectoescritura desde sus casas.
  2. Que los padres reciban apoyo a la hora de ayudar a sus hijos en el proceso de alfabetización.
  3. Una Educación Infantil (o guardería) de calidad a un precio asequible fomenta el desarrollo del lenguaje y la alfabetización inicial de los niños.
  4. Considerar la alfabetización de alta calidad para los niños, adolescentes y adultos como una de las tareas fundamentales de todas las instituciones educativas.
  5. Que todos los profesores reciban una formación inicial y permanente eficaz para la enseñanza de la alfabetización, con el fin de estar bien preparados para este exigente cometido.
  6. Promover la Competencia Digital en todos los grupos de edad.
  7. Promover y fomentar activamente la Lectura por placer.
  8. Que las bibliotecas sean accesibles y estén bien dotadas.
  9. Que los niños y jóvenes que presenten problemas de alfabetización reciban apoyo especializado adecuado.
  10. Que los adultos reciban apoyo con el fin de desarrollar las habilidades de alfabetización necesarias para poder participar plenamente en la sociedad.
  11. Que los responsables políticos, profesionales, padres y comunidades trabajen conjuntamente para garantizar la igualdad de acceso a la alfabetización, eliminando la brecha entre los distintos niveles sociales y educativos.

miércoles, 20 de enero de 2016

Libros, lectores y lectura en la literatura infantil y juvenil: Personajes analfabetas y “abyectos”. Un artículo de Evelyn Arizpe (Universidad de Glasgow, Escocia). Revista Bellaterra

Resumen

La presencia de los libros, los lectores y la lectura en la literatura infantil y juvenil es más común de lo que pensamos y sin embargo, siguen siendo una minoría los libros donde aparece el acto de la lectura como algo más que una herramienta para obtener información. La presencia o ausencia de las representaciones son indicadores de la forma en que la sociedad construye la relación entre los niños y jóvenes y la lectura.  Este artículo analiza un grupo de textos donde aparece el tema de la alfabetización en cuanto a personajes que pueden considerarse como “abyectos” según el trabajo de Julia Kristeva (1982), en este caso, niños y jóvenes que viven en los márgenes de la sociedad, en la calle o en el tiradero. Las consecuencias de aprender a leer no siempre son las que nos imaginamos ya que tienen el poder de subvertir a las autoridades opresivas. El artículo se refiere también al Proyecto “Reading Fictions” dentro del cual se llevó a cabo este estudio.


Fuente: Bellaterra Journal of Teaching & Learning Language & Literature. Vol. 8(4), Nov-Dec 2015, 9-23