lunes, 4 de abril de 2016

La canción que oyó en sueños el viejo. Un poema Rosalía de Castro

La canción que oyó en sueños el viejo
Rosalía de Castro

A la luz de esa aurora primaveral, tu pecho
vuelve a agitarse ansioso de glorias y de amor.
¡Loco...!, corre a esconderte en el asilo oscuro
donde ya no penetra la viva luz del sol.

Aquí tu sangre torna a circular activa,
y tus pasiones tornan a rejuvenecer...
huye hacia el antro en donde aguarda resignada
por la infalible muerte la implacable vejez.

Sonrisa en labio enjuto hiela y repele a un tiempo;
flores sobre un cadáver causan al alma espanto;
ni flores, ni sonrisas, ni sol de primavera
busques cuando tu vida llegó triste a su ocaso.

domingo, 3 de abril de 2016

Tertulia Literaria Dialógica en el Centro de Internamiento de Menores de "Las lagunillas" (Jaén).

Ya es el tercer año que tengo la oportunidad de compartir palabras con los menores del Centro de "Las Lagunillas" de Jaén. Así, el miércoles pasado, y acompañado de Laura Cañas, Asesora del CEP de Jaén, nos dirigimos a este Centro para llevar a cabo una Tertulia Literaria Dialógica con el primer capítulo del libro de Franz Kafka: La metamorfosis. De esta manera respondían al reto que les lancé el año pasado cuando hicimos la tertulia con el cuento de Mario Benedetti: Pacto de Sangre.

Allí nos esperaban la directora, algunos educadores y los menores que se habían apuntado a esta aventura. Tras los consabidos saludos empezamos la tertulia. Al principio costó un poco romper el hielo, pero no mucho, ya que pronto todo el mundo se sumó al diálogo con sus aportaciones. Y allí apareció de todo: desde las opiniones más atadas al texto, hasta las que veían detrás de aquellas líneas un mensaje que iba más allá de la transformación -que es como titula Kafka a su relato- de Gregor Samsa. Poco a poco, página a página, fuimos entendiendo el texto, es decir, fuimos creando significados que nacían del diálogo igualitario y compartido acerca de lo leído. Entre ellos destacaría, como ejemplo de la riqueza que hubo, la aportación de una persona que manifestaba que para ella fue Gregor Samsa el que provocó esa metamorfosis ya que era él precisamente el que no estaba conforme con su persona y con la situación que le estaba tocando vivir. 

En cuanto a los tertulianos, he de decir que todos habían leído el texto y que todos participaron con sus comentarios y aportaciones a esa construcción de significados a la que me refería antes. Pero de entre ellos, me llamó la atención un menor que no era español y que intervenía con mucha asiduidad. Era curioso constatar que, aunque a veces no se sujetaba a la página en la que estábamos, se podría decir que no le hacía falta leer el párrafo porque se sabía el texto. Pero lo que me llamó más la atención es cuando nos contó que ese era el primer libro que leía en su vida. Algo que comentamos y con lo que nos reímos, ya que le dije que vaya libro que había cogido para iniciarse. Fuera de bromas, pienso que no es la complejidad del libro lo que aleja a las personas de la lectura, sino otras variables que tienen que ver con la calidad del texto y, sobre todo, con el afecto con que esa persona se vea rodeada en su aventura de leer.

Prácticamente se nos fueron dos horas con esta sesión de tertulia. Finalizamos dejando en el aire toda una serie de expectativas acerca de lo que vendría en los siguientes capítulos y viendo en sus miradas el deseo de continuar haciendo más tertulias. Fue, como las otras tertulias anteriores, una experiencia maravillosa y plenamente enriquecedora. Espero poder volver el año que viene para seguir compartiendo palabras con estas personas tan ricas en conocimientos y experiencias. Y así se lo manifesté, aunque les señalé que esperaba que de aquí a un año estuvieran haciendo tertulias fuera de allí.

¡¡¡ GRACIAS Y ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS!!!

HASTA EL AÑO QUE VIENE

Cuentos sin hadas: La historia de Ivine y Almohada | UNICEF

El viaje de Ivine desde Siria es un Cuento sin hadas que un niño jamás debería imaginar ni mucho menos afrontar. Acabemos con la información errónea sobre los refugiados
 

Concedido el X Premio Pep Sempere (Asociación Cultural Pizpirigaña) a mis amigas de la Casa de Tomasa.

La Asociación Cultural Pizpirigaña ha otorgado el X Premio Pep Sempere a La Casa de Tomasa.

El jurado reunido en la biblioteca Josefina Carabias de Arenas de San Pedro (Ávila) el día 2 de abril, falló el premio a favor de La Casa de Tomasa por su fomento y promoción de la lectura (https://casadetomasa.wordpress.com).

El premio, dotado con 50 libros y un canasto de cerezas, como ya es costumbre, se entregará en el XII Encuentro de Animadores a la Lectura “Los senderos del bosque”, que se realizará entre el 2 y 5 de junio de 2016 en Arenas de San Pedro (Ávila).

Un premio muy merecido por toda la labor que vienen desarrollando en La Rioja y fuera de ella en la promoción de la lectura. La Casa de Tomasa es una Asociación sin ánimo de lucro, y no una editorial como cree algún listillo, que con mucho cariño, dedicación y formación van acompañando a muchas personas, asociaciones, centros educativos e instituciones en esa aventura tan extraordinaria de la lectura.

¡¡¡ ENHORABUENA A TODAS LAS TOMASAS !!!

Reseña de la noticia en el Diario de Ávila

sábado, 26 de marzo de 2016

En diálogo con Michèle Petit: "Uno puede ser un lector oculto porque no encontró a nadie dispuesto a escucharle, a intercambiar con él. Leer hace hablar a los niños, a los adolescentes, o a los padres con sus hijos." (Revista Imaginaria)

Michèle Petit, antropóloga francesa, ha realizado también estudios de sociología, psicoanálisis y lenguas orientales. Es investigadora del laboratorio "Dinámicas sociales y recomposición de espacios" del Centro Nacional de la Investigación Científica de la Universidad de París I. Desde 1992 trabaja sobre la lectura y la relación de distintos sujetos con los libros desde una perspectiva cualitativa.

Sus investigaciones han tenido un lugar relevante en los estudios sobre la lectura en el medio rural y el papel de las bibliotecas públicas en la lucha contra los procesos de exclusión. En esta línea coordinó una investigación con base en entrevistas a jóvenes de barrios urbanos desfavorecidos cuyas vidas habían sido modificadas por la práctica de la lectura. En los últimos años, se dio a la tarea de profundizar el análisis de la contribución de la lectura en la construcción o en la reconstrucción de sí mismo, en particular en espacios en crisis, que estén afectados por guerras o violencias repetidas, por desplazamientos forzados de poblaciones o por degradaciones económicas rápidas.

Entre sus obras se destacan: Lecteurs en campagnes (1993), y De la bibliothèque au droit de cité (1996), realizadas en colaboración con otros investigadores y publicadas por la Bibliothèque Publique d'Information del Centre Georges Pompidou, así como Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura, y Lecturas: del espacio íntimo al espacio público, publicadas por el Fondo de Cultura Económica.

Durante su última visita a nuestro país en 2006, invitada por la Biblioteca Nacional de Maestros del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, pronunció tres conferencias. Entre ellas, la titulada "Lo mío, lo tomo siempre de otras manos", fue pronunciada en el encuentro Arte y Cultura organizado por el Plan Nacional de Lectura y la Biblioteca Nacional de Maestros. A propósito de este trabajo en el contexto de su obra, le solicitamos mantener con ella un diálogo a la manera de una entrevista. La realidad es que no nos vimos, ni nos entre-vimos. El diálogo que van a leer tuvo lugar en forma epistolar, por medio del correo electrónico. Fue un ejercicio de lectura y escritura.


La escucha como postura pedagógica en la enseñanza literaria. Cecilia Bajour (Revista Imaginaria)

[...] uno de los temas que más nos llamó la atención tanto en nuestra posición de capacitadores como en las formas en que los maestros se veían a sí mismos como mediadores de lectura, fue el modo en que se destacaba, ya sea explícita o implícitamente, el rol de la escucha en los vínculos pedagógicos que se generaban con sus alumnos a partir de la lectura.

Nos llamó mucho la atención que cuando los docentes reflexionaban sobre cómo llevaban adelante experiencias de lectura con sus alumnos, aparecía de múltiples maneras una nueva forma de posicionarse frente a lo que ellos traían, a lo que ellos decían. Algo así como que estaban comenzando a escucharlos de otro modo. Este descubrimiento tenía muchas coincidencias con el que vislumbrábamos nosotros cuando pensábamos tanto en el armado como en el efecto en nuestros alumnos de las clases del Postítulo y de otros lugares donde trabajábamos. También sentíamos que junto con ellos íbamos aprendiendo una postura de escucha que se caracteriza por una tensión, muchas veces incómoda quizás para los hábitos con que nos fuimos formando, pero sumamente desafiante, entre dos decisiones: una, la necesidad de suspender los prejuicios (o al menos revelar o dar a entender su carácter de provisorios) acerca de lo que un texto “debe” significar para los lectores y otra, la de habilitar, a través de la divulgación y circulación de saberes y aproximaciones teóricas, formas nuevas y diversas de pensar esos textos. Es decir, no es una escucha “light”, sin consecuencias, sino que se trata de una escucha cargada de interrogantes teóricos que no pretenden ser autorreferenciales o totalitarios, sino abiertos al diálogo con las formas en que los docentes construyen sentidos acerca de los textos literarios.

[...] Si atendemos a lo que nos muestra la experiencia didáctica, por ejemplo mirando muchas de las prácticas docentes, en una primera representación la escucha podría ser retratada en el gesto en el que uno suspende sus palabras para dar lugar a la palabra del otro. Sin embargo esto puede ser sólo una ilusión, una puesta en escena de la escucha, ya que no puede reducirse a la supuesta corrección de las formas, a la relación cordial de quien respeta los turnos de conversación. En diversas situaciones educativas todos pasamos por situaciones de intercambio donde alguien escucha para luego ejercer algún tipo de control sobre el otro. También suceden situaciones de escucha en las que subyace sólo el deseo de confirmar una verdad inamovible, previa, de quienes representan en apariencia el acto de escuchar. En esas situaciones parece que lo que uno piensa o dice ya está previsto en la decisión del otro, del que nos presta su oído o atención, aun cuando el otro crea o exprese que ha tendido un puente entre él y nosotros. En relación con esto es interesante traer lo que plantea Bajtín, quien en su análisis de cómo se expresa la subjetividad en los enunciados parece estar hablando todo el tiempo de la escucha, cuando dice “no se debe interpretar la comprensión como traducción de una lengua ajena a la propia”. Si relacionamos este planteo con nuestro tema, la escucha supondría no disolverse en el otro, sino el diálogo de dos culturas que “no se funden ni se mezclan, sino que cada una conserva su unidad e integridad abierta, pero las dos se enriquecen mutuamente”.

Desde esta visión dialógica de la escucha, podríamos afirmar que se trata fundamentalmente de un vínculo de dos conciencias que se reconocen. Sobre todo, lo que importa en la relación pedagógica es la forma en que el que escucha atiende a las circunstancias únicas y particulares en las que una voz, la voz escuchada, tiene lugar.

viernes, 25 de marzo de 2016

Entrevista a Chimamanda Ngozi: “No hay motivos para tanto enfado en Estados Unidos”. La escritora nigeriana denuncia el auge de Donald Trump y el sexismo en la campaña presidencial. “La tecnología nos ha dado opciones, hay que preguntarse por qué no se usa”

Chimamanda Ngozi Adichie (Enugu, Nigeria, 1977) recuerda su operación de apendicitis, cuando tenía unos 10 años, como unos días de fiebre escritora en los que se merendaba los cuadernos en un abrir y cerrar de ojos. Criada en Nigeria y hoy afincada en la ciudad estadounidense de Columbia (Maryland), empezó a una edad muy precoz a leer y construir historias, personajes que tenían nombre en inglés aunque vivieran en Nigeria porque así eran los personajes que leía. A las novelas La flor púrpura, que ahora recupera Random House, y Medio sol amarillo (editadas por el mismo sello) y los cuentos agrupados en Algo alrededor de tu cuello le seguiría Americanah, en 2013, que le valió el premio de los críticos en Estados Unidos. Si hay un hilo conductor en su obra es Nigeria y la negación de la historia única, que es como Chimamanda denomina lo que sería el pensamiento único, el estereotipo dominante, la versión única de las cosas.

PREGUNTA. La protagonista de Americanah no se da cuenta de que es negra hasta que se muda a Estados Unidos (EE UU). La raza, para ella, no es un tema hasta que nota que se la trata de forma diferente. ¿Es algo que también le ocurrió a usted?

RESPUESTA. Sí, cuando vivía en Nigeria nunca pensé en mí misma como negra, no tuve que hacerlo porque casi todo el mundo era negro. Crecí pensando en mí misma como igbo [etnia nigeriana] o como católica…, pero nunca como negra. Y eso no significa que, al mirarme al espejo, no viera que mi piel era de color chocolate, algo que me gusta mucho, sino que yo no le otorgaba un valor. Pero al llegar aquí me di cuenta de que en América sí le añade un valor, que la gente tiene asunciones sobre ti solo por el color de la piel. Me pareció muy curioso, y también molesto, ver que la gente negra no era considerada inteligente.

Fuente: Babelia. El país