-"No es posible crecer en la intolerancia. El educador coherentemente progresista sabe que estar demasiado seguro de sus certezas puede conducirlo a considerar que fuera de ellas no hay salvación. El intolerante es autoritario y mesiánico. Por eso mismo en nada ayuda al desarrollo de la democracia." (Paulo Freire). - "Las razones no se transmiten, se engendran, por cooperación, en el diálogo." (Antonio Machado). - “La ética no se dice, la ética se muestra”. (Wittgenstein)
jueves, 2 de abril de 2026
"CUANDO EL ODIO SE DISFRAZA DE BROMA". Nacho Meneses, El País
miércoles, 1 de abril de 2026
"LA TERCERA ORILLA DEL RÍO". Un cuento de Joao Guimaraes Rosa
martes, 31 de marzo de 2026
"MUJERES". Un poema de Luis García Montero
MUJERES
Mañana de suburbio
y el autobús se acerca a la parada.
Hace frío en la calle, suavemente,
casi de despertar en primavera,
de ciudad que no ha entrado
todavía en calor.
Desde mi asiento veo a las mujeres,
con los ojos de sueño y la ropa sin brillo,
en busca de su horario de trabajo.
Suben y van dejando al descubierto,
en los cristales de la marquesina,
un anuncio de cuerpos escogidos
y de ropa interior.
Las muchachas nos miran a los ojos
desde el reino perfecto de su fotografía,
sin horarios, sin prisa,
obscenas como un sueño bronceado.
Yo me bajo en la próxima, murmuras.
Me conmueve el recuerdo
de tu piel blanca y triste
y la hermandad humilde de tu noche,
la mano que dejaste
olvidada en mi mano,
al venir de la ducha,
hace sólo un momento,
mientras yo me negaba a levantarme.
Que tengas un buen día,
que la suerte te buque
en tu casa pequeña y ordenada,
que la vida te trate dignamente.LUIS GARCÍA MONTERO
lunes, 30 de marzo de 2026
"EL EFECTO MATEO". Corandino Vega, El País
domingo, 29 de marzo de 2026
El encaje roto, un cuento de Emilia Pardo Bazán
sábado, 28 de marzo de 2026
"LA JUSTICIA POR LA MANO / A XUSTICIA POLA MAN". Un poema de Rosalía de Castro seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado
Los que más honrados son, allá en la villa,
me robaron toda mi blancura limpia;
mancharon de estiércol mis galas de un día,
y mi pobre ropa me la hicieron tiras.
Ni piedra dejaron donde yo vivía;
sin casa ni abrigo, moré en las campiñas,
y en el campo al raso con liebres dormía;
mis hijos…, ¡mis ángeles…!, que tanto quería,
murieron de hambre, que hambre tenían.
Quedé deshonrada, marchita mi vida,
un lecho me hicieron de tojos y espinas
y mientras, los zorros de sangre maldita,
en lecho de rosas, tranquilos, dormían.
-¡Salvadme, jueces!,- grité…, ¡Tontería!
de mí se mofaron, justicias vendidas.
-¡Ayuda, Dios mío!- gritando seguía…
De lo alto que , el buen Dios no oía.
Entonces, cual loba doliente o herida,
de un salto, rabiosa, con la hoz bien cogida,
me fui, paso a paso… ¡Nada se sentía!
Se escondió la luna; la fiera dormía
con sus compañeros en cama mullida.
Los miré con calma; con mis manos rígidas,
de un golpe… ¡uno solo! Los dejé sin vida;
y me senté a un lado, cerca de mis víctimas,
tranquila, esperando el alba del día.
Entonces… entonces se hizo justicia:
yo, en ellos; las leyes, en mi mano altiva.
ROSALÍA DE CASTRO
Traducción de Juan Barja
A XUSTICIA POLA MAN
Aqués que tn fama d’honrados na vila
roubáronme tanta brancura qu’eu tiña,
botáronme estrume nas galas dun día,
a roupa decote puñéronma en tiras.
Nin pedra deixaron, en dond’eu vivira;
sin lar, sin abrigo, morei nas curtiñas,
ó raso cas lebres dormín nas campías;
meus fillos… ¡meus anxos!… que tant’eu quería,
¡morreron, morreron, ca fame que tiñan!
Quedei deshonrada, murcháronm’a vida,
fixéronm’un leito de toxos e silvas;
i en tanto, os raposos de sangre maldita,
tranquilos nun leito de rosas dormían.
-Salvádeme, ¡ouh, xueces!, berrei… ¡Tolería!
De min se mofaron, vendeum’a xusticia.
-Bon Dios, axudaime, berrei, berrei inda…
Tan alto qu’estaba, bon Dios non m’oíra.
Entonces cal loba doente ou ferida,
dun salto con rabia pillei a fouciña,
rondei paseniño… (Ne’as herbas sentían)
i a lúa escondíase, i a fera dormía
cos seus compañeiros en cama mullida.
Mireinos con calma, i a fera dormía,
dun golpe, ¡dun soio!, deixeinos sin vida.
I ó lado, contenta, senteime das vítimas,
tranquila, esperando pola alba do día.
I estonces… estonces, cumpreuse a xusticia:
eu, neles; i as leises, na man qu’os ferira.
viernes, 27 de marzo de 2026
"MALDITO IDIOMA". Luis García Montero, infoLibre.es
miércoles, 25 de marzo de 2026
"ABRAHAM E ISAAC". Un cuento de Woody Allen
Y Abraham se despertó en mitad de la noche y dijo a su único hijo Isaac:
martes, 24 de marzo de 2026
"LA NOCHE". Un poema de Alejandra Pizarnik
Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí,
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.
Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.
Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.
Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.
Alguna vez volveremos a ser.
lunes, 23 de marzo de 2026
"TODO, EN UN PARPADEO". Juan José Millás, El País
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| La poeta estadounidense Emily Dickinson |
domingo, 22 de marzo de 2026
"EL CAMINO ES ASÍ". Un cuento de Alfredo Bryce Echenique
sábado, 21 de marzo de 2026
"PERMITID, SEÑOR". Un poema de Juan Bernier seleccionado y comentado por Andrea Villarrubia Delgado
PERMITID, SEÑOR
Permitid, Señor, un poco de lujuria en este mundo.
Permitid que el roce de los labios sea caliente levadura,
permitid que las pupilas de luto del deseo se hundan en el pozo de otros ojos,
permitid que la mano del osado amante palpe la sangre ajena estremecida.
Dejad hervir la entraña de los machos sobre la piel desnuda,
dejad el juego de los adolescentes labios bucear en los senos de los lirios,
dejad las vírgenes con su secreto fuego ardiendo en piras escondidas,
dejad los muslos de los verdes tallos mezclarse en llamas
de tacto, en apretadas lianas de caricias.
Que el rubor se desnude enteramente y la escultura
surja de tactos y torrentes,
que los zumos de ojos exprimidos y de brazos
manen de fuentes secretas y de labios.
Permitidlo, Señor, que ya sufrieron sus penas los humanos,
que ya, bastante, la carga duró sobre los hombros.
JUAN BERNIER
viernes, 20 de marzo de 2026
"LEER A SOLAS EN UNA HABITACIÓN". Antonio Muñoz Molina, El País
jueves, 19 de marzo de 2026
"PERDIDOS EN UNA PIRÁMIDE, O LA MALDICIÓN DE LA MOMIA". Un cuento de Louisa May Alcott
miércoles, 18 de marzo de 2026
"EPIGRAMA CONTRA STALIN". Un poema de Ósip Mandelshtam que le costó la vida

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.
La más breve de las pláticas
gravita, quejosa, al montañés del Kremlin.
Sus dedos gruesos como gusanos, grasientos,
y sus palabras como pesados martillos, certeras.
Sus bigotes de cucaracha parecen reír
y relumbran las cañas de sus botas.Entre una chusma de caciques de cuello extrafi no
él juega con los favores de estas cuasipersonas.
Uno silba, otro maúlla, aquel gime, el otro llora;
sólo él campea tonante y los tutea.
Como herraduras forja un decreto tras otro:
A uno al bajo vientre, al otro en la frente, al tercero en
la ceja, al cuarto en el ojo.
Toda ejecución es para él un festejoque
alegra su amplio pecho de oseta.
Traducido por José Manuel Prieto
martes, 17 de marzo de 2026
"LA MEJOR ES LA ÚNICA BUENA". Antonio Lobo Antunes, El País 22 JUL 2006
lunes, 16 de marzo de 2026
La barra de pan, un cuento de Manuel Rivas
!Mira qué formal está!, decía ella. Y le mandaba un beso soplando en la palma de su mano hacia la pantalla.
Fontana interpretaba aquella desmemoria como una señal de protesta, de acusación indirecta por sus largas ausencias. Estaba soltero como todos nosotros y le iba la bohemia. Le llegó a tener mucha antipatía al Hombre del Tiempo. Hasta que O'Chanel le dijo un día: Es que se parece a ti, Fontana. Es igualito a ti.
Y Fontana se puso un traje de chaqueta cruzada como el de aquel Hombre del Tiempo y le dijo: Mamá, soy yo.
Ya veo que eres tú, le respondió su madre sonriente. Mucho he rezado para te dejasen salir de las isobaras.
En la barra del bar estaba Corea. Era un bebedor solitario, que no se metía con nadie. Pero en lo poco que hablaba, incluso cuando quería ser amable, le salían apocalipsis por la boca, que decía con una voz grave, como palabras de tierra. Por eso, cuando se acercó a Fontana, nos pusimos en guardia. Pero Corea le puso la mano en el hombro y le dio el pésame sorprendente: A los muertos hay que dejarles ir. No hay que tirar de ellos hacia abajo. Hay que abrir una teja en el tejado. Y que el alma busque su sitio.
Sin más, Corea se fue hacia la barra, bebió el trago que le quedaba, pagó la ronda y se marchó por la puerta sin despedirse.
Por un tiempo, nos quedamos mudos. Es una hermosa oración, dijo por fin O'Chanel.
La mejor, añadió Fontana pensativo.
Va un brindis por el alma.
¡Por el alma!
Es cierto, dijo O'Chanel. Es cierto que hay cosas que tienen alma. O dicho de otra manera, hay sitios en los que se posan las almas como pájaros en las ramas.
O'Chanel siempre tenía un cuento en la recámara para tapar los tiempos muertos. Solo necesitaba un trago para, según decía él, mojar la prosodia. Había emigrado a Francia de joven, en uno de esos trenes que salían atestados de Galicia. Y le había ido bien. Oye, tú, ¡yo colocaba guardabarros en la Renault!, decía como un mariscal victorioso. Incluso contaba que había estado sentado con un Filósofo célebre en la terraza de un café a la orilla del Sena y que el filósofo había tomado notas de cuanto él le decía. Por supuesto, aseguraba O'Chanel, antes me pidió permiso. ¡Ese sí que es un país con cultura y educación! Y es que a veces le entraba nostalgia del revés: ¡Aún he de volver a París! Un hombre con prosodia allí es un galán. CONTINUAR LEYENDO
domingo, 15 de marzo de 2026
"¿EN PERSEGUIRME, MUNDO, QUÉ INTERESAS ...?". Un poema de Sor Juana Inés de la Cruz
¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando solo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?
Yo no estimo tesoros ni riquezas,
y así, siempre me causa más contento
poner riquezas en mi entendimiento
que no mi entendimiento en las riquezas.
Yo no estimo hermosura que vencida
es despojo civil de las edades
ni riqueza me agrada fementida,
teniendo por mejor en mis verdades
consumir vanidades de la vida
que consumir la vida en vanidades.
sábado, 14 de marzo de 2026
"SER BUENA GENTE". José Luis Sastre, El País
viernes, 13 de marzo de 2026
"EL MONO QUE QUISO SER ESCRITOR SATÍRICO". Una fábula de Augusto Monterroso
jueves, 12 de marzo de 2026
"MIS OJOS, SIN TUS OJOS, NO SON OJOS". Un poema de Miguel Hernández
Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.
No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.
No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.
Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.
miércoles, 11 de marzo de 2026
"VÍVERES". Luis García Montero, El País
lunes, 9 de marzo de 2026
"LAS DESNUDAS". Un cuento de Emillia Pardo Bazán
domingo, 8 de marzo de 2026
"TÚ ME QUIERES BLANCA". Un poema de Alfonsina Storni
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada
Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.
Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.
Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!
Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.
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