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domingo, 8 de septiembre de 2024

"¿POR QUÉ INTRODUCIR EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO EN LA ENSEÑANZA DESDE EDADES TEMPRANA? Carlos Javier González Serrano (elvuelodelalechuza.com)

En un escenario vital que va tan rápido y que se acelera progresivamente, enganchado enfermizamente a las dinámicas de productividad y rentabilidad, se olvida en muchas ocasiones el valor de la pausa y la lentitud y, asociado a él, el de la curiosidad y el asombro. Al aceptar sin cuestionamiento la aceleración de cualquier actividad y proceso vital, se pierde, también, la capacidad para detenernos y contemplar nuestro paisaje interior y exterior.

En este contexto, altamente tecnologizado y dominado por las pantallas y por el auge de la inteligencia artificial, la importancia de las humanidades -en particular de la filosofía- cobra un papel central, imprescindible, insustituible en términos individuales y sociales. Cuando alcanzamos la valentía para pensar nuestro mundo y nuestra circunstancia concreta, con ello impedimos igualmente ser víctimas de la perversa polarización y de la constante hiperestimulación a la que nuestros sentidos y nuestro intelecto quedan expuestos. Cuando todo va más rápido, resulta más sencillo caer en las garras de la manipulación, tanto emocional como intelectual.

Por todo ello deberíamos preguntarnos por la paulatina erosión que la filosofía y la ética, como disciplinas académicas, sufren en los planes académicos de los estudiantes. Sobre todo en el caso de los más jóvenes (en la educación secundaria); en paralelo, en el ámbito universitario, disciplinas como las filologías, la música o la historia del arte están sufriendo serios varapalos propiciados por el imperativo del provecho y del rendimiento. Ya lo denunció Friedrich Schiller hace más de dos siglos: «La utilidad es el gran ídolo de nuestra época, y a él deben complacer todos los poderes y rendir homenaje todos los talentos» (Cartas sobre la educación estética de la humanidad).

Se pide a los jóvenes que tengan más criterio propio y piensen por sí mismos mientras las humanidades sufren una silenciosa merma en la enseñanza. El conocimiento no puede ser esclavo del sistema productivo. Una educación que sólo enseña lo útil sólo sirve para servir sin pensar. No se trata de enseñar en las aulas, desde la niñez, la historia de la filosofía. En términos de psicología evolutiva, hay conceptos complejos (como los de belleza, justicia, igualdad, bondad o verdad) que necesitan cierto recorrido experiencial y un alto grado de madurez cognitiva para ser comprendidos, discutidos o desarrollados. Sin embargo, sí se puede mostrar, fomentar y educar en la actitud filosófica. Este es el punto clave. Porque, como apuntó Kant, no consiste en enseñar pensamientos, sino en invitar a pensar. CONTINUAR LEYENDO

martes, 24 de mayo de 2022

"FILOSOFÍA PARA PRINCIPIANTES". V.1 y V.2. Richard Osborne & Ralph Edney.

 

Filosofía para principiantes volúmenes 1 y 2. Una introducción ligera, pero bastante amplia sobre la historia de la filosofía, sus pensadores, obras, problemas y contextos. Con un particular sentido de se facilita la lectura y el estudio de la temática introduciendo en una secuencia histórica las corrientes del pensamiento e intercalando fragmentos de distensión en la que da la palabra a personajes comunes que cuestionan las ideas que se presentan.

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martes, 4 de junio de 2019

El sentido del pensamiento, un gran libro del filósofo Markus Gabriel.

Acabo de leer este libro y he de reconocer que me ha hecho reflexionar en profundidad. Forma parte de una trilogía (Por qué el mundo no existe, Yo no soy micerebro y El sentido del pensamiento) escrita por Markus Gabriel (1980), filósofo alemán defensor del nuevo realismo.

Desde aquí os animo a leerlo bien de forma individual o compartida en forma de tertulia, ya que es un libro que está centrado en los problemas que actualmente enfrenta la humanidad dentro de una gran crisis del pensamiento. Como muestra, os dejo un trozo de su introducción.
Desafortunadamente, en las últimas décadas se ha producido un deterioro parcial de la cultura del debate filosófico público en Alemania. En mi opinión, esto se debe principalmente al naturalismo. El naturalismo proclama que todo conocimiento y progreso real puede reducirse a una combinación de ciencia y dominio tecnológico de las condiciones de supervivencia humana.
Pero se trata de un error fundamental; de hecho, es un peligroso engaño que hoy en día nos ronda en forma de crisis ideológicas: esto se refleja en el retorno de la religión, que nunca desapareció del todo realmente, como un modelo explicativo de la realidad a gran escala; en las tentaciones demagógicas de los llamados “populistas”, que evocan antiguas identidades nacionales que nunca existieron realmente; y en la crisis de lo público propiciada por el nuevo medio de comunicación de Internet. No se puede hacer frente a todas estas crisis desde una perspectiva intelectual sin realizar esfuerzos filosóficos renovados. Porque el progreso en ciencias naturales y tecnológicas no contribuye sistemáticamente a una mejora de la vida sin una reflexión ética subyacente. Más bien, estamos destruyendo nuestro planeta a través de un progreso sin restricciones, lo que debería dar pie a la reflexión y a una corrección de rumbo.
Y como añade más adelante, y lo digo por si alguien considera la filosofía como algo extraño y muy lejano:
Los libros de filosofía tienen la función de estimular a los lectores a una reflexión propia. Aquello que se puede aprender de la filosofía es la reflexión y organización clara de los propios prejuicios que tenemos sobre cuestiones esenciales de la condición humana como ¿qué o quién es realmente el ser humano? ¿qué nos distingue del resto de animales? ¿Tienen los ordenadores la capacidad de pensar?

sábado, 31 de marzo de 2018

"Los jóvenes no deben hacer caso a los políticos, lo que necesitan es leer filosofía”. Entrevista a Raimund Herder, director de la editorial Herder en España. Tatiana Rojas (ARCADIA).

Herder es una de las editoriales académicas más antiguas del mundo. Fue creada a finales del siglo XVIII en Alemania y, en medio de un ámbito lleno de tendencias fugaces,continúa creciendo con la ayuda de un público selecto que no solo está en la academia sino en las librerías de barrio y las de cadena. En 1948 abrió las puertas de una sede en Barcelona que distribuye sus libros de filosofía, teología, psicología, sociología y pedagogía en distintos países. Entre ellos está Colombia, el segundo mercado más importante en América Latina, según Raimund Herder, director y editor de Herder Barcelona, quien lleva 24 años ejerciendo en el campo.

Su carrera empezó en una editorial alemana de ficción pero, hace 18 años, tomó las riendas de la editorial familiar en Barcelona. En una visita reciente a Bogotá, habló con ARCADIA sobre sus intenciones editoriales en Colombia, la dificultad para encontrar autores que aporten nuevas miradas sobre la sociedad actual, y el sorpresivo éxito de Byung Chun Han, filósofo surcoreano autor de La sociedad del cansancio, uno de los autores más leídos de Herder.

¿Es difícil encontrar filósofos que aporten una mirada distinta, y que además estén dispuestos a escribir sobre esas ideas?

Es muy difícil. La filosofía en especial siempre se mueve dentro de la historia de la filosofía, no es como en la ciencia, que te llegan con algo totalmente nuevo. En la filosofía todo ya está, la cuestión es cómo se expresa, se piensa y cómo se analizan los fenómenos actuales. Es allí que uno encuentra autores que tienen más capacidad que otros de analizar, de comunicar y, a veces, de escoger términos para lo que están diciendo y lo que están viendo. Encontrar estos autores no es tan fácil y a pesar de que hay unos escritores muy buenos, a veces no llegan al público. Ahora mismo tenemos a un autor que tiene mucho éxito, que es Byung Chun Han, pero también a otros que valoro en la misma medida. Pero esos no se conocen y no sé por qué, ya que en ambos casos hicimos el mismo trabajo de promoción.

Así que no solo es cuestión de encontrar a los autores, sino también de hacerlos públicos. Y esto último es un misterio.

La editorial no es de best seller, pero, como señala, hace poco Chun Han se convirtió en uno. Incluso la entrevista que le hicieron en el diario El País de España fue una de las notas más leídas de su portal. ¿Qué lo hace conectar tanto con sus lectores?

Esto pasa pocas veces. Han tiene algo especial. Antes de convertirse en un autor de mucho reconocimiento en nuestros mercados publicamos La sociedad del cansancio (2011) y no fue un gran éxito. Pasó lo mismo con sus otros títulos. Pero con el cuarto, de repente, se convirtió en un autor de prestigio. ¿Qué pasó? Yo creo que salió del ámbito académico con la ayuda de la gente del mundo del arte, del cine y literatura, que por alguna vía u otra, llegaron a conocer a Han y lo empezaron a citar. Sus libros son sencillos, de 100 páginas, algo que también ayuda. Precisamente es un autor que, con el conocimiento de toda la historia de la filosofía, analiza fenómenos de nuestro tiempo y le da buenos nombres. Él aterriza la filosofía para la gente, sin ser trivial. CONTINUAR LEYENDO

lunes, 29 de mayo de 2017

La filosofía es rebeldía. Entrevista a Ellen Duthie.

En el último número de El Culturista, dedicado a la Filosofía, entrevistan a Ellen Duthie entre otras cosas muy recomendables.

¿QUÉ ES PARA TI LA FILOSOFÍA?

La filosofía es rebeldía. Cuando filosofamos nos atrevemos a cuestionar todas las certezas que nos vienen dadas y las que creemos haber construido hasta el momento sobre el mundo y sobre nuestra relación con el mundo.

La filosofía es juego y como cualquier juego, es cosa seria. Cuando hacemos filosofía debemos asegurarnos primero de que tenemos todas las piezas del puzle sobre la mesa. Luego podemos ver cuáles encajan. Con las piezas que no encajan, debemos pensar si podemos prescindir de ellas o si debemos dejarlas a un lado para tratar de incorporarlas la próxima vez que juguemos a esa pregunta o puzle.

La filosofía es también búsqueda de sentido. La vida es extraña, el mundo es misterioso y los seres humanos estamos repletos de contradicciones. Partiendo del asombro que nos provoca esa extrañeza, la filosofía busca formular las preguntas precisas, ordenar las posibles respuestas a esas preguntas y someterlas a examen. Luego vemos con cuáles nos podemos ir quedando para construir sentido y cuáles hay que ir desechando. Curiosamente, en esa búsqueda de sentido, la filosofía se convierte también en fuente de sentido: filosofar es una de las cosas más humanas a las que nos podemos dedicar.

[...] ¿PARA QUÉ CREES QUE SIRVE?

En cierto sentido, la filosofía, como la literatura, no “sirve” para nada, ¡y a mucha honra!

Pero la filosofía es muy valiosa por muchos motivos. Es valiosa porque interroga al mundo y a todas las demás disciplinas, formulando buenas preguntas y exigiendo respuestas pausadas y razonadas.

Es valiosa porque nos hace conscientes de que gran parte de lo que consideramos de sentido común, lejos de ser cierto, está basado en errores e imprecisiones. La filosofía nos obliga a someter a examen nuestras convicciones, creencias y prejuicios. Nos obliga a pensar sobre la calidad de nuestro razonamiento, a examinar nuestra propia mente y a conocernos mejor. Es valiosa porque nos exige pensar por nosotros mismos. 

La filosofía es valiosa también porque nos puede aportar un sentido de la perspectiva sobre qué es lo que importa y qué es lo que no importa tanto para nuestro mundo y para nuestra vida.

[...] ¿CREES QUE COMO SOCIEDAD TENEMOS MIEDO A PENSAR?

Creo que lo que tenemos es poca práctica. Nos pasamos la vida practicando duro para no pensar. El sistema educativo dominante, desde hace mucho tiempo, ha eliminado cualquier rastro de reflexión sobre lo que se está aprendiendo, especialmente en las edades más tempranas. Si llevamos toda la vida practicando la irreflexión, es difícil de repente empezar a pensar en profundidad en las cosas y es normal que dé no sólo miedo, sino también pereza.

Puede resultar más incómodo o más trabajoso pensar por uno mismo que aceptar una verdad dada o dejar que otros decidan por ti. Hay también una sensación de que no es práctico, incluso de que no es realista, ponerse a pensar. ¿Quién tiene tiempo para esas cosas? Como si pensar fuera prescindible.

Por otra parte, hay cierta tendencia a imaginar que si pensamos profunda y seriamente sobre la vida, descubriremos inevitablemente una realidad terrible y nos sumiremos en la desesperación o en el abismo. O que si no se tiene una respuesta clara, la sensación será inaguantable. ¿Pero no es preferible seguir pensando, que conformarse con una respuesta que en realidad no nos convence? ¡Qué idea tan tremenda la de que para ser medianamente felices, más vale ir por la vida sin pensarla!

Lo que nos debería aterrorizar es el miedo a pensar.

[...] ¿QUÉ LIBRO RECOMENDARÍAS A LOS PADRES PARA ACERCAR LA FILOSOFÍA A SUS HIJOS Y PARA ELLOS?

Cualquier libro-juego de Wonder Ponder, ¡qué voy a decir yo!

Mundo cruel, para pensar sobre la crueldad, Yo, persona, para pensar sobre qué somos y quién somos, y Lo que tú quieras para pensar sobre la libertad.

Lo cierto es que cualquier ejemplo de buena literatura también puede usarse como trampolín para el diálogo. Aquí es importante huir de libros que contengan lecciones (no suelen dar para un diálogo muy rico) y buscar libros que dejen al lector con una pregunta en lugar de con un mensaje.


Ellen Duthie (Cádiz, 1974) es autora, traductora, editora y profesora. Creadora del proyecto Wonder Ponder de Filosofía visual para niños y autora de los blogs “Lo leemos así», «Filosofía de cuento» y «Filosofía a la de tres». Su trabajo se centra en los campos de literatura infantil y filosofía para niños, a veces por separado pero normalmente revueltos.

lunes, 20 de marzo de 2017

"Filosofía y Dominación". Una interesante conferencia del filósofo del indigenismo Luis Villoro.

[...] En nuestra época la actividad filosófica se ha vuelto motivo de perplejidad. Sus doctrinas parecen estar destinadas a dar paso a un saber racionalmente más seguro, la ciencia, o bien a disfrazar opiniones socialmente manejables, las ideologías. ¿Entre ciencia e ideología queda algún lugar para la filosofía? ¿Tiene algún objeto aún, entre la fascinación por la mentalidad científica y las intoxicaciones ideológicas, aquél pretendido saber que nunca estuvo demasiado seguro de sí mismo? ¿Para qué la filosofía? preguntamos con frecuencia. En breves reflexiones, más tentativa que logro, buscarán una respuesta por un camino sesgado: la filosofía vista desde la estructura social de dominio.

[...] Por su preguntar mismo y por su operación crítica, no por su intención expresa, la actividad filosófica es un pensamiento disruptivo, es decir, cumple una función de ruptura de las creencias."

[...] Doctrina es un conjunto enlazado de opiniones que pueden enseñarse. Trasmitir la filosofía como actividad reflexiva consistía en despertar en cada quien su propia razón para que ésta viera por sí misma. Aceptar un enunciado filosófico significaba seguir y reproducir con la propia razón la pregunta, el análisis y la argumentación que condujo a ese enunciado. Comunicar una doctrina filosófica, en cambio, consiste en proponer un conjunto de creencias conectadas entre sí, para que el otro se adhiera a ellas. No se transmite la actividad racional sino su producto. Codificado en su propia germanía, sellado como un sistema consistente de opiniones, el producto de la razón, separado de su práctica productora, puede manejarse como una “concepción del mundo”, creencia común de una escuela, de una “corriente filosófica”, cuando no de un grupo, de una secta. El aprendiz de filósofo ya no es llamado a repetir en sí mismo el asombro y la inquisición de su propia razón, ahora es invitado a seguir un “ismo”, a dejarse guiar por las tesis de una escuela. El pensamiento liberador de toda creencia compartida ha dado lugar a un nuevo sistema compartido de creencias.

[...] Su codificación en una doctrina es la amenaza que pesa sobre todo pensamiento liberador, tanto el que busca la emancipación personal, en una práctica moral, como el que intenta una liberación colectiva, en la práctica política. En todos los casos, el pensamiento disruptivo puede coagularse en un sistema codificado de sentencias, tesis, preceptos, recetas. Detenido, separado de la práctica individual o social, según el caso, ya no se transforma al tenor de la vida que lo produjo. Comunicar la filosofía convertida en doctrina, ya no consiste en invitar a un cambio de actitud para que el otro elija libremente una práctica nueva de vida, sino en transmitir un conjunto de creencias, para que el otro sujete su vida a ellas.

[...] Un mismo discurso al ser transmitido puede suscitar en el otro la liberación de sus prejuicios y el despertar de la propia razón, o bien, por el contrario, imponérsele como una opinión indiscutida que lo ocupa e integra en una estructura de dominio; en este segundo caso, el “maestro interior” de cada quien cede su lugar a toda clase de maestros “externos.

[...] ¿Y no es ahora más necesario que nunca ese pensamiento de ruptura en esa época de pensamiento homogeneizado reducido a lugares comunes, enlatado, consumido en grandes cantidades en esa sociedad de pensamiento manipulado servicial fascinado por la fuerza y el poder en esta época en esta sociedad en suma en que la razón parece haber sido domesticada por el afán de ganancia y de dominio? Si la ideología nace de la necesidad de seguridad e integración sociales, la filosofía satisface una necesidad de autenticidad y libertad. ¿No está ahora más viva que nunca esa necesidad? ¿No requerimos con urgencia aprender a asombrarnos de nuevo ante las opiniones que por “obvias”, se nos quieren inculcar, aprender a poner en cuestión de nuevo todos los mitos con que nos han adormecido, recuperar la presión y veracidad de los conceptos bajo los disfraces gastados de los discursos en uso?

[...] la filosofía no puede reducirse a su práctica profesional. Ningún profesor guarda el monopolio de la actividad filosófica ni hay academia alguna que garantice su ejercicio. La filosofía es la actividad disruptiva de la razón y ésta se encuentra en el límite de todo pensamiento científico. Porque toda ciencia genuina, al ser radical, es crítica constante del pensamiento usado y usual propio de la ideología. La filosofía no es una profesión, es una forma de pensamiento, el pensamiento que trabajosamente, una y otra vez, intenta concebir, sin lograrlo nunca plenamente, lo otro lo distinto, lo alejado de toda sociedad en que la razón esté sujeta. Lo otro nunca alcanzado, buscado siempre en la perplejidad y en la duda, es veracidad frente a prejuicio, ilusión o engaño; autenticidad frente a enajenación libertad frente a opresión."

Fuente: Revista "Nexos"

miércoles, 8 de febrero de 2017

Ellen Duthie: “La filosofía pone orden y da rigor a la curiosidad”.

¿En qué consisten los juegos Yo, persona, Mundo cruel y Lo que tú quieras?
Son libro-juegos o juego-libros, es difícil decidirse por el orden, pero los tres comparten que vienen en caja, con las páginas sueltas para poder barajarlas al azar u ordenarlas con el criterio que apetezca a los lectores / jugadores. Cada uno de nuestros títulos es una invitación a explorar y reflexionar sobre un gran tema filosófico (la identidad -quién somos y qué somos- en el caso de Yo, persona; la crueldad en el caso de Mundo cruel, y la libertad en el caso de Lo que tú quieras). Son juegos que invitan a pararse a pensar, a solas o en compañía, pero concibiendo “pensar” como una posible actividad a la que uno puede dedicarse un rato.

¿Por qué es importante enseñar filosofía en la escuela?
Es importante porque la filosofía es la base de la curiosidad; pone orden y le da rigor a la curiosidad. Es esencial como base o trampolín a la curiosidad en otras asignaturas. Me parece importante promover una actitud filosófica hacia el mundo que, por ende, lo es también hacia las asignaturas. Es una actitud crítica y cuestionadora

¿Y el llamado espíritu crítico? ¿Cómo cree que se puede potenciar en los más pequeños?
Hay muchas maneras de fomentar un espíritu crítico, que al fin y al cabo no es otra cosa que hacer consciente a los niños de que son sujetos e interlocutores reales en el mundo. Que tienen el derecho y la obligación de reaccionar ante el mundo con su propio camino de reflexión, sin adoptar sin más el camino que nos viene dado. Leer prensa, analizar publicidad, cuestionar ciertas verdades dadas y buscar la base científica o de razonamiento detrás de las ideas se puede llevar a muchas de las asignaturas. Sobre todo, creo que debe ser algo transversal. Una actitud hacia el mundo, para desarrollar un criterio de qué información es fiable y cuál podría no serlo, de qué postura es respetable y cuál se cae por no tener donde apoyarse.

Si tuviera que recomendar a las familias y maestros tres recursos educativos que incidan en las materias y ámbitos citados, ¿cuáles le recomendaría?
Un recurso muy interesante, y muy accesible para todos, es la buena literatura. No la literatura ejemplarizante ni que contenga lecciones, ni la que “sirva para trabajar” según qué tema. Sino la literatura que cuente buenas historias sobre personajes complejos, ideas ricas y trayectos interesantes, literatura que muestre nuestro mundo desde otros puntos de vista, o bien otros mundos posibles que nos hagan reflexionar sobre la realidad del nuestro.

¿Y recursos digitales?
Hay un recurso estupendo desde el que se plantean dilemas morales para reflexionar sobre ellos. Está realizado por un equipo de personas especializadas en la práctica de filosofía para niños y dirigido más a secundaria, pero muchos de los dilemas son también muy adaptables a niveles de primaria. Con frecuencia, la educación en valores se realiza desde un intento de inculcar determinados valores desde el ejemplo o la condena. Y es justamente en la reflexión sobre los casos más difíciles o menos claros en cuanto a qué deberíamos hacer donde realmente surge una reflexión genuina, una educación real sobre la complejidad del mundo y una formación más significante en valores.


lunes, 30 de enero de 2017

"La libertad de expresión se degrada si sólo sirve para decir tonterías". Entrevista a Emilio Lledó, filósofo.

El salón está trepado de libros. En las mesas quedan rastros de lecturas de periódicos. En la penumbra la conversación va tomando brío y Emilio Lledó no pierde el entusiasmo si habla de Platón, de Aristóteles, de su infancia de niño de la guerra, de su exilio de estudiante seguro del camino y a la vez desconcertado. A los 89 años mantiene la inteligencia alerta. Suave de modales y contundente en convicciones. No le pierde al presente la pista y a la actualidad le ve más peligro que promesas.

He aquí algunas perlas de la entrevista

Qué duda cabe de que la libertad de expresión es el origen de todo esto que hablamos, pero la libertad de expresión se degrada si sólo sirve para decir tonterías. Me refiero con esto a aquellos individuos, hombres o mujeres, que tienen la obligación de observar, entender, reflexionar y decidir en asuntos que nos afectan a todos. Ésta es una enseñanza esencial de la filosofía, que no es sólo amor a la sabiduría sino amor a las preguntas, a la curiosidad, al asombro. Pero sin dogmatismos, sin grumos mentales.

Escuchando las tertulias de radio, por ejemplo, me sorprende la incapacidad de pensar de muchos de los que reflexionan a través del tópico, la frase hecha y el concepto estereotipado. Esto se podría remediar defendiendo en serio la Educación. Recuerdo cada día esa intuición tan certera de Kant. "El ser humano es lo que la educación hace de él". Pero en este tiempo nuestro existe también una educación inmovilizadora cada vez más extendida. Es la que tiene que ver con el ámbito de las redes sociales y de los teléfonos móviles. Eso podría conducirnos a una sociedad inmovilizada. Los flashes momentáneos que generan las redes sociales impiden el pensamiento, lo anestesian. Pues pensar es una forma de dotar al individuo de fluidez, de agilidad, de amplitud. Lo opuesto al sedentarismo de los mensajes instantáneos. El mejor reflejo para representar esta idea es el libro y la lectura. Ellos, los libros, ofrecen siempre una posibilidad de diálogo. Pero cada vez hay menos interés por dialogar. 

Aristóteles cuenta que la característica fundamental del político es que debe ser decente, porque tiene que entregarse a los demás. Esa generosidad la tenemos algo olvidada. El político corrupto acaba corrompiéndolo todo. Ahí está el tema del Yak-42. No fue una secuencia de errores inevitables, sino el resultado de una acción de mentes corruptas. Vivimos en una sociedad donde cada vez cunde más el amigante, concepto que combina muy bien con mangante y se apoya en el deterioro. La cultura, tan denostada, es principal para evitar que sucedan estas cosas.

Está en peligro, pero nuestra responsabilidad es la de cuidarlo, corregirlo y mantenerlo. He vivido casi 15 años en Alemania y el peligro que ahora detecto es la resurrección del nacionalismo. Es algo que no entiendo. No entiendo el nacionalismo más que como un asunto de dineros de unos cuantos interesados. Están jugando con la emocionalidad de la gente justificando diferencias que no existen. Nacer en un país o en otro no es más que una cuestión de azar.

La lucha por la enseñanza pública y por la Sanidad pública. Acabar con ese equilibrio es romper los espacios de oportunidad de mucha gente. Menos colegios religiosos y más públicos. La escuela debe ser algo más que una educación religiosa. El fanatismo religioso no provoca más que violencia. Llevemos cuidado.

 

miércoles, 25 de enero de 2017

LOS PROBLEMAS Y LOS DILEMAS MORALES (Wiki).

LOS PROBLEMAS Y LOS DILEMAS MORALES

Uno de los ámbitos de la filosofía tradicional que muestra en estos tiempos una mayor vitalidad es el de la filosofía práctica. En concreto, desde que en los años sesenta del pasado siglo aparecieran las éticas aplicadas, no ha dejado de trabajarse en este dimensión práctica de la filosofía. Podemos señalar tres sub-ámbitos de gran interés:
  1. Los problemas planteados por la ética médica y por la experimentación genética
  2. Los problemas planteados en la práctica jurídica
  3. Los problemas planteados en la vida política.
El primer sub-ámbito, debido sobre todo al desarrollo tecnológico, plantea algunos problemas de gran interés: manipulación genética, interrupciones terapéuticas del embarazo, eutanasia...

El segundo sub-ámbito es el que tiene una historia más larga en el tiempo, si bien la complejidad de las relaciones sociales en la actualidad ha incrementado la necesidad de reflexionar sobre estos temas tanto en el momento de elaborar las leyes como en el momento de aplicarlas.

El tercer sub-ámbito es muy general, pero quizá el aspecto que adquiere una mayor relevancia en estos momentos es el incremente o la perpetuación de la corrupción incluso en países de una gran tradición democrática.

El objetivo de esta Wiki es elaborar un conjunto de materiales teóricos y prácticos que ayuden a la gente a mejorar su capacidad de argumentación moral, gracias a la cual podrán enfrentarse en mejores condiciones con todos esos problemas.

Tiene un especial interés para quienes trabajan en ámbitos educativos, ya sea en la enseñanza formal, con asignaturas específicas centradas en la reflexión moral, ya sea en la enseñanza no formal e incluso informal.


jueves, 19 de enero de 2017

Alain Badiou, fiel a la filosofía. Un artículo de Patricia de Souza.

Alain Badiou no teme bajar al ruedo para enfrentar los demonios de este tiempo, los nuevos totalitarismos, los prejuicios, la falta de ideas, la alienación, para demostrar que no hemos llegado “al fin de ninguna historia”, más bien a un “nuevo comienzo” que se inicia justo cuando se piensa que todo está ya dicho. La labor de un intelectual: nunca dejar de hacerse preguntas. Convencido que parte de nuestros males provienen del fracaso histórico del comunismo y de la dominación ideológica de una sola forma de entender el mundo (la mercancía, la ganancia, la acumulación de riqueza), su trayectoria es accidentada, muchas veces agredida por sus detractores, aunque él se mantiene fiel al tema fundamental que ocupa gran parte de su trabajo, el sujeto. En un mundo sin contornos, plano, por donde rueda la moneda fatua del capital, el sujeto padece el ruido ensordecedor del canto de sirena. Filósofo, hijo de padres normalistas, una de los centros de producción de la elite francesa, Badiou, a sus 79 años, no puede evitar involucrarse en el devenir acelerado de nuestro tiempo para ubicarse del lado de los excluidos del sistema (por vocación y elección, escribe) y luchar contra la vulgata instalada: no hay otra forma de vida más que la propone el capitalismo, la propiedad privada es sagrada. La propiedad privada es un robo, escribió Proudhon.

Aunque Badiou es de un pensamiento matemático y sus libros mantengan las reglas clásicas del discurso, toca todos los temas, desde el amor, en su Elogio del amor, hasta el tema fundamental de su último libro (La vraie vie, Fayard 2016), ¿qué es la verdadera vida, cómo accedemos a la vida buena? De ahí podremos deducir que si elegimos lo que sería verdadero, podríamos estar en el proceso de una transformación fundamental. Si para Marx la filosofía no solo debía explicar el mundo sino transformarlo, para Badiou solo se transforma si nosotros lo hacemos con él. Es el tema de sus reflexiones, “filosofar es buscar, dentro de las circunstancias de una época, el tema obsesivo de la verdad”. De hecho, la modernidad en Occidente rompió con la tradición, aquella del mundo antiguo, de castas, noblezas, monarquías heredadas, obligaciones religiosas, ritos iniciáticos de la juventud y sometimiento de mujeres iniciado en el Renacimiento, consolidado en el Siglo de las luces, y materializado con esta larga profusión de tecnología y medios de comunicación que libran un combate político entre el capitalismo globalizado y las ideas colectivistas y comunistas que han abortado varias veces.

La ruptura radical con la tradición rompió, apenas en tres siglos, miles de años de organización de la sociedad, dando lugar a “una crisis subjetiva”, cuyo aspecto más visible es la incapacidad de la juventud para saber orientarse en su tiempo, explica Badiou. Estamos en un mundo donde el 10% de la población mundial posee el 86% del capital disponible, 50 millones no posee estrictamente nada. La famosa frase thacheriana (no podemos hacerlo de otra manera) es una tautología que condena al ostracismo a la población mundial. Para Badiou, lo que este “monstruoso capitalismo” pretende es que una persona consuma mientras pueda, y sino, que se quede quieta. Esta verdad de polichinela impone a los más viejos a ser eternamente jóvenes (“para consumir se necesita estar siempre jugando con objetos nuevos”) a mujeres y hombres, (síndrome Peter Pan o la prematura vejez de un Rimbaud) al desarraigo. Las mujeres somos adultas desde la niñez, señala Badiou, objetos sexuados desde la pubertad, encerradas en una inmanencia castradora que no desaparece ni siquiera con el matrimonio, un rito iniciático que ha perdido todo su valor simbólico. El hombre está también atrapado por su parte en esa figura absoluta del Único, que sirve para consolidar un sujeto autista, pasivo, incapaz de pasar a la edad adulta. En cambio, el “devenir mujer”, tema del que también trata este libro, aunque con pinzas, es devenir la “parte maldita” de la existencia como decía Bataille, encerrada en la noción binaria de madre-puta, ser mujer es muchas veces una necesidad de amor, entre lo puro y lo impuro, el eterno femenino y la construcción constante de identidad. Este proceso se enfrenta a las fauces del capitalismo devorador, empujando a las mujeres a imitar al Único, al gran hermano, con la misma voracidad consumista y el mismo ánimo de competencia. Una vida desprovista de Idea, sin ideas, que busca aturdir y sumir a la gente en un sopor continuo, necesita según Badiou, hacer que desaparezca de la vida todo ejercicio del pensamiento, la gratuidad del gesto que no encuentra su lugar donde solo el valor mercantil. Una vida sin creatividad, con un mundo simbólico fagocitado, sin poesía, repetitivo, es en suma, el resultado de esta homogenización planetaria. Por eso, todo nuevo punto de partida no será para Badiou biológico, ni social, ni jurídico (las mujeres que consideramos suficiente que se dicten leyes), sino que deberá estar ligado a la creación simbólica, a un cambio de subjetividad, pero sobre todo, será un gesto ligado a las aventuras de la filosofía y el pensamiento. Las mujeres, que deberán inscribir la maternidad en un plano que no sea solo la animalidad reproductiva, evitar caer en el misticismo, son las invitadas a este banquete platónico que se puede celebrar si somos capaces de asistir a esta aventura. Para Badiou serán justamente las mujeres las que trazarán el camino entre la tradición y lo contemporáneo dominante, abrirán brecha entre el matorral. Una nueva mujer que quizás sea un nuevo comienzo para una vida distinta en el planeta.
Fuente: El País

viernes, 18 de noviembre de 2016

“Ignorar la filosofía anula el espíritu crítico de los jóvenes”. El pasado jueves, Día Mundial, es una buena fecha en la que los expertos recuerdan que es fundamental que vuelva a los planes de estudios.

Todos los niños sin excepción hacen preguntas. Es la base del aprendizaje. Y la filosofía consiste en hacerse preguntas. El 28 de noviembre de 2013, el Congreso de los Diputados aprobó en España una de las leyes más polémicas para la educación: que la filosofía solo sería obligatoria en primero de bachillerato. Medida que se consiguió gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular y que ha provocado que desde entonces muchos docentes y alumnos se hayan movilizado para evitar que los fundamentos del pensamiento occidental salgan del aula. Este jueves, tercero del mes de noviembre, está señalado por la UNESCO como el Día Mundial de la Filosofía, una jornada ideal para recordar su importancia. ¿Cómo es posible que un Gobierno pueda hacer esto a su población más joven? ¿Cómo es posible que a alguien se le haya ocurrido desterrar de los planes educativos algo tan básico y tan útil como es la filosofía?

Para muchos catedráticos, la filosofía no debería ser una asignatura, debería ser el leit motiv de la enseñanza desde el principio hasta el final ya que es fundamental para la construcción del pensamiento y de la cultura saber qué pensaron quienes nos precedieron. No solo sirve para entender el pasado, sirve para entender el presente en todos los ámbitos. Sirve para comprender a los políticos (es tarea difícil, pero con filosofía menos), una exposición de arte gótica, barroca, de lo que sea. Sirve para comprender una obra literaria. Sirve para vivir, para disfrutar.
[...]  ¿Para qué nos sirve la filosofía?

“La filosofía sirve ante todo para reemplazar el vergonzoso utilitarismo individualista actual, cuyo mayor responsable es la economía pervertida de la especulación financiera, por la solidaridad generosa y gozosa de la socio-economía reorientada al servicio equitativo de las necesidades domésticas de todos los ciudadanos", responde Bardón. "A la luz de la justicia distributiva, Europa dispone de los medios necesarios para salir de la crisis socioeconómica del utilitarismo individualista que tiene puestas de rodillas a nuestra juventud, a nuestra clase media y a nuestro cuarto mundo y que día tras día recoge los desechos humanos del desempleo”.

Fuente: elpais.com

lunes, 31 de octubre de 2016

Entrevista a JOSEP MARÍA ESQUIROL. FILÓSOFO. “A pesar de los avances, la ciencia no va a resolver el sentido de la vida”. El filósofo propone en 'La resistencia íntima' la vuelta a casa y elogia la cotidianidad.

Profesor de filosofía en la Universidad de Barcelona y autor de varios ensayos, Josep Maria Esquirol (Sant Joan de Mediona, Barcelona, 1963) acaba de publicar La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad, (Acantilado en español y Quaderns Crema en catalán) donde propone la vuelta a casa, el elogio de la cotidianidad y la resistencia al “dogmatismo de la actualidad”, con la casa, el hogar, como metáfora central.

Pregunta. Usted dice que urge “repensar la comunidad más allá de la unidimensionalidad neoliberal, la abstracción comunista o las restricciones del comunitarismo”. ¿La resistencia íntima apunta a una lectura política?

Respuesta. Tiene que ver con la vida cotidiana, profesional, personal, antes de lo que sería luego la política. Los cambios políticos son fecundos no sólo cuando son estructurales sino también infraestructurales y compaginan las dos dimensiones: la vida pública y la vida personal, de la cotidianidad, de las relaciones con los demás. En este terreno también debe haber un cambio para que después los cambios propiamente políticos puedan sostenerse. Pensé La resistencia íntimacomo prefacio a una reflexión sobre la vida política, que he ido posponiendo siguiendo el parecer de algunos grandes filósofos que sostienen que el pensamiento político debe expresarse más bien en la madurez o incluso en la ancianidad, porque es el que requiere mayor experiencia.

P. Así que aún habrá que esperar mucho, pues usted aún es joven…

R. No tardaré demasiado porque empecé joven y ya llevo casi treinta años explicando pensamiento político en la Facultad de Filosofía: así que, en cierto modo, ya debería haber alcanzado esa madurez, espero.

P. “Evitemos buscar siempre lo extraordinario, admirémonos de lo simple y llano y aprendamos a apreciarlo porque desde cierto punto de vista es lo más sublime de todo”. ¿Es una crítica al romanticismo, que valora lo heroico, lo extremo, lo insólito?

R. Sí que hay un contraste con ciertos planteamientos románticos. Pero mi referente más cercano sería el del existencialismo o el de algunas divulgaciones del existencialismo, en las cuales se ha puesto demasiado énfasis en la idea de proyecto y por lo tanto de la realización personal y de éxito. Se insiste en que la vida es proyecto y, por tanto, se busca una realización, una expansión, una cierta aventura, lo nuevo, lo especial, lo singular. Y, desde luego, el éxito, conseguir lo que uno se propone. Frente a ello me parece muy necesario reivindicar la profundidad del gesto cotidiano. Hay cosas que no por repetirse son banales. En lo cotidiano hay mucha sedimentación, hay una riqueza que no puede menospreciarse…

[...] P. Habla usted de “Resistencia íntima”, de “Volver a casa”, del valor de la cotidianidad, de “Lo sencilla que es la vida”, de la importancia del “amparo” y de “cuidarse”. ¿Habla de “amparo” porque la naturaleza humana está especialmente desamparada en este momento nihilista y tecnológico?

R. El gesto de amparo, que es el gesto de la casa —porque “casar” es reunir, y hacer casa— es la idea de hogar, de franqueza. Esto es casar. Y esa necesidad de hacer casa no es relativa sólo a una época, porque la misma situación humana es de intemperie. Intemperie física pero también metafísica: de falta de sentido. Como vivimos en la intemperie hemos de reunir, amparar, casar. Se ha hecho siempre, aunque es cierto que cada época tiene unas modalidades específicas de exposición y, evidentemente, la nuestra se caracteriza por esta revolución tecnológica sin precedentes… CONTINUAR LEYENDO
Fuente: cultura.elpais.com

viernes, 12 de agosto de 2016

“El Titanic se está hundiendo, y la gente se pone a cazar Pokemon en cubierta”. Entrevista al filósofo Jordi Pigem.

Autor de seis libros en torno al post-materialismo y la inteligencia vital, hemos hablado con este pensador, que, en la senda de los hermanos Panikkar/Pániker,cree que debemos superar el estado adolescente de adoración del ego, de la arrogancia del ser humano frente al resto de los seres vivos, y reconciliar nuestra mente con la naturaleza para salir de “la burbuja cognitiva” y de tanto vacío e incertidumbre en la sociedad occidental.

[...] Parte de algo consensuado por una corriente de la Psicología, que los seres humanos nos movemos primordialmente por dos fuerzas: el amor, por resumir en un término lo que representan la solidaridad, la empatía, la cooperación, el compañerismo, la amistad; y el miedo, con todo lo que entraña de protegerse, de luchar y competir para sobrevivir. “Puede haber una actitud de miedo o una actitud de amor. Y ha habido muchos intereses en el sistema capitalista para imponernos la idea de que somos seres individuales, que hemos venido aquí para consumir y competir. Cuando si partimos desde la otra perspectiva, la de la cooperación en vez de la competición, la de desarrollarnos en vez de arrollarnos, la de vivir y compartir en vez de luchar para sobrevivir, nos sentimos como parte de un todo, y no con la soberbia de creernos que hemos venido aquí para dominar el planeta y doblegar la naturaleza. De Darwin no han cogido ni sus reflexiones sobre que hay emociones en los animales, no, también han reducido su pensamiento para quedarse con lo que le interesaba al discurso capitalista, que es la parte de la lucha por la supervivencia, que sólo sobreviven los más aptos. El sistema ha tomado de Darwin lo que le interesaba, para afianzar su esquema competitivo de la sociedad, que hemos venido al mundo para competir”.

Pero a renglón seguido reconoce que resulta descorazonador que aún en 2016 sigamos jugando a no enterarnos. Y tomando una de las anécdotas, pero muy significativa, de este verano, recogida por todos los medios, el boom de realidad ampliada de los caza-Pokemon, piensa en voz alta para transmitirnos nuestra irresponsabilidad: “Se está hundiendo el Titanic y nosotros nos dedicamos a jugar cazando Pokemon en la cubierta. ¿Cómo es posible que un mundo con tanta información sobre lo que estamos destruyendo, que estamos destruyendo la base de nuestra existencia, mire para otro lado y no decida cambiar el rumbo? Hay más conciencia ambiental, sin duda, y hay parcelas en las que hemos avanzado muchísimo, como en todo lo referente al reciclaje. Hay más conciencia de los problemas, pero también veo más distracción. En un mundo al borde del colapso, es curioso que cada vez haya más entretenimientos para que nos olvidemos de pensar, para que ocultemos las cabezas como avestruces. Yo creo que no es casualidad, sino que hay un interés poco disimulado del sistema en ese potencial de distracción”.

Fuente: elasombrario.com

miércoles, 8 de junio de 2016

Victoria Camps: “La Filosofía ha sido invadida por la autoayuda, que no es pensar”

La catedrática de Filosofía Moral y Política, que ha ejercido la docencia en la UAB desde los inicios de la universidad del Vallès, reflexiona sobre la deriva de la educación superior.

Prácticamente se puede decir que fue de las que puso la primera piedra de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Victoria Camps es una erudita de la ética y la filosofía, asesora en ámbitos que van desde la educación hasta la política, pasando por el periodismo y la medicina. Sin embargo, dice que no es sabia sino “una amante de la sabiduría”. Una charla con ella se puede convertir en una clase de filosofía improvisada. Muy crítica con el modelo educativo actual, apuesta por una escuela que cuestione “lo preconcebido que se da como bueno”. La filosofía no da respuestas, pero ayuda, asegura.

Fuente: La Vanguardia

viernes, 20 de noviembre de 2015

11 cosas en las que nuestros hijos e hijas serán peores si no estudian Filosofía

Parece que eso del pensamiento no está muy de moda hoy en día, así que la asignatura de Historia de Filosofía ha sido relegada a la categoría de optativa en los estudios de 2º de Bachillerato. Los profesores de Filosofía, obviamente, están a la gresca. “Vivimos en un mundo neoliberal donde parece que la economía y la tecnología son lo único importante y que no hay más riqueza que sirva que la que se genera de inmediato”, se queja Luis María Cifuentes, presidente de la Sociedad Española de Profesores de Filosofía (SEPFI). Consideran, con razón, que es importante conocer la tradición de los grandes pensadores occidentales, que de alguna manera han prefigurado el mundo en el que hemos nacido, y que no hacerlo supone un déficit importante de cultura.

Por otro lado, también están preocupados por la posible falta de músculo en el pensamiento y el diálogo cuestionador en el alumnado: estas habilidades se trabajaban justamente a través de la asignatura de Filosofía. “Esto puede provocar que los ciudadanos del futuro se encuentren con menos herramientas y menos conocimientos para vivir democráticamente y para transformar de manera crítica y constructiva su realidad”, comenta Ana García, consultora filosófica y formadora en Práctica Filosófica. “De Platón a Wittgenstein y llegando a los autores actuales, la filosofía es fundamental para no caer en los engaños del poder”.
Mas allá de los libros de texto y las aulas, la filosofía tiene importancia en la vida cotidiana. “No solo es lo que se da en clase, no se reduce a lo académico, la filosofía ayuda a pensar y a repensar, incluso ya han aparecido iniciativas de consultoría filosófica”, dice Manuel Sanlés, miembro de la Red Española de Filosofía (REF) y vicepresidente de la SEPFI. Así que, ¿para qué sirve la filosofía? La pregunta precisamente suena muy filosófica, pero apuntamos algunas carencias que tendrán en su vida aquellos alumnos que no elijan el camino del, etimológicamente, amor al conocimiento. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: El País

viernes, 9 de octubre de 2015

Cosas modernas que solo entenderás si estudias Filosofía.

Parece que la nueva reforma educativa permite que un alumno se gradúe sin pasar por el estudio de la Filosofía. No es necesaria, dirán muchos, o, al menos, no tanto como las ciencias, que abren la puerta a carreras universitarias 'con futuro'. Además, es un rollazo lleno de palabras raras y ejemplos que poco tienen que ver con la vida real, pensarán algunos jóvenes. Menuda inutilidad, ¿verdad?

Pero la diferencia de la Filosofía con respecto a otras asignaturas es que, por muy rollazo que sea o por muy inútil que parezca, ayuda a ver las cosas con ojos críticos. No construye puentes, ni gestiona empresas, pero siembra dudas necesarias en todo lo que sucede a nuestro alrededor. Enseña a leer entre líneas y a no dar por sentado todo lo que nos cuentan. Menuda chorrada, ¿eh? CONTINUAR LEYENDO.
Fuente: El País

viernes, 3 de julio de 2015

El pensamiento africano existe, aunque lo ignoremos o lo desconozcamos.

El historiador y antropólogo senegalés Cheikh Anta Diop publicó en 1955 su tesis doctoral en el libroNations nègres et culture sobre la idea de que el antiguo Egipto había sido una cultura negra. Peroafirmó además que Egipto había sido la cuna de la civilización occidental. Diop aseguró que la filosofía nació en Egipto, fruto de los viajes a esta tierra que llevaron a cabo pensadores como Tales de Mileto, Aristóteles, Pitágoras o Platón, que se formaron en Heliópolis, Hermópolis, Menfis o Tebas, los centros del saber egipcios (e, incluso, hay base para hablar de un origen de la filosofía en Etiopía).

Lo anterior es una muestra más de lo poco que conocemos sobre nuestra propia cultura y pensamiento. Y lo mucho que nos han (re)conducido hacia ese lugar único al que (re)conocemos como la única civilización: occidente. Para después verter buenas capas de negación en torno al constatado hecho de que los africanos han elaborado (antes y después) sistemas de pensamientos complejos y dignos de ser escuchados, tenidos en cuenta y estudiados. La creencia colonialista que mantenía que el negro no podía crear filosofía alguna debido a su mente pre-lógica fue la antesala de la negación de su existencia. El anterior solo es uno de los muchos clichés que pesan sobre ella, al igual que el creer que no existe actividad filosófica fuera del tipo o método occidental de filosofar tan sustentado en el razonamiento lógico. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: afribuku.com