viernes, 31 de marzo de 2017

El amor sin tabúes entre sor Juana Inés de la Cruz y la virreina de México


Un libro reúne los poemas que la gran escritora barroca dedicó a su protectora, la condesa de Paredes



Fue una niña prodigio y una mujer de portentoso talento. De madre criolla analfabeta y padre militar español, aprendió a leer a muy corta edad (cuentan que a los tres años) en el nada feminista siglo XVII y tuvo la osadía de consagrar su vida al estudio y la escritura y no a su marido y a su progenie. Para ello se hizo monja, primero carmelita y luego jerónima, no tanto por vocación divina como por necesidad de encontrar un espacio para sí misma y para dedicarse al conocimiento. Convirtió su celda en una gran biblioteca y en un punto de encuentro cultural. Fue una poeta intelectual, según Octavio Paz. Gracias a su determinación, la literatura tardía del Barroco, el Siglo de Oro de las letras en español, ganó una de sus escritoras más insignes y la lucha por la igualdad de las mujeres, a uno de sus referentes protofeministas. Fue Juana de Asbaje o Juana Ramírez, nacida en 1648 (puede que en 1651) en la población mexicana de Nepantla y fallecida en 1695 en la Ciudad de México, aunque muy pronto se la conoció como sor Juana Inés de la Cruz.

Ahora, un libro reúne algunos de sus poemas más íntimos. No se trata de una compilación al uso, sino una revisión de su obra a la luz del afecto mutuo que se profesaban la monja y la virreina de México María Luisa Gonzaga Manrique de Lara, condesa de Paredes, protectora de la escritora y promotora de su obra tanto en México como sobre todo en España. Un amar ardiente es el título de la obra, que la editorial Flores Raras lanza la próxima semana, bajo la coordinación de Sergio Téllez-Pon. Es el compilador de la antología poética que versa sobre los desvelos amorosos de una escritora que empezó a darse a conocer muy joven con composiciones religiosas.

"Yo adoro a Lisi, pero no pretendo
que Lisi corresponda mi fineza;
pues si juzgo posible su belleza,

a su decoro y mi aprehensión ofendo." 


Fuente: http://cultura.elpais.com/

Modalidades textuales. Esquema. (Marian Calvo. Blog Hautatzen).

Según la organización del contenido, los textos presentan varias modalidades textuales básicas: narración, descripción, exposición argumentación y diálogo Cada una de ellas tiene unas características lingüísticas y textuales específicas que presentamos en el siguiente material.
Las modalidades, solas o frecuentemente combinadas con otras, aparecen tanto en la lengua oral como en la lengua escrita y se utilizan con distintos objetivos comunicativos: informar, explicar, compartir una experiencia o sentimiento, divertir, persuadir, demostrar un saber determinado, crear un mundo de ficción, etcétera.
Las modalidades están presentes en todas las clases o tipos de textos según su ámbito de uso: literarios (líricos, narrativos, dramáticos), científicos o técnicos, humanísticos, jurídicos y administrativos, periodísticos y publicitarios.

Fuente: hautatzen.net

jueves, 30 de marzo de 2017

La lectura: clave del aprendizaje permanente. (2004) Dirección General de Bibliotecas.


Entre las tareas que se están impulsando en las bibliotecas públicas de la Red Nacional, ocupan un lugar muy importante la capacitación para los bibliotecarios y la elaboración de publicaciones destinadas a su sensibilización, para brindarles las herramientas y las estrategias que contribuyan a la promoción de la lectura como un ejercicio no sólo de utilidad en el proceso educativo, sino también como una practica cotidiana y placentera.

Al paso de los años y luego de una experiencia acumulada en el trabajo directo con bibliotecarios, destinatarios de los programas de capacitación que diseña y realiza la Dirección General de Bibliotecas del Conaculta, tenemos la certeza de que es necesario brindarles materiales diversos a esos bibliotecarios, quienes asumen su labor e interactúan con nuestros instructores como interlocutores atentos y entusiastas. Por ello, nos interesa avanzar en la reflexión acerca del sentido de la labor la biblioteca pública y, específicamente, acerca de la importancia de la promoción de la lectura como parte de su oferta básica de servicios al usuario.

A partir de los datos que aportan diversas voces autorizadas en el tema del fomento a la lectura, y de la investigación reciente en materia de desarrollo infantil, además de las conclusiones derivadas del trabajo directo de varios años con bibliotecarios y con niños en las bibliotecas públicas de todo el país, se ha integrado este libro que reúne una serie de propuestas, ideas prácticas y actividades de utilidad para los maestros, padres de familia y bibliotecarios, así como reflexiones acerca de la vinculación entre la escuela, la biblioteca pública y el entorno familiar como factores determinantes en la formación de lectores.

En este trabajo ponemos sobre la mesa temas que pertenecen a varios campos pero que, indudablemente, tienen muchas zonas de contacto que resulta muy útil considerar, siempre desde una perspectiva de interacción entre la biblioteca, la escuela y la casa; hablamos de lo que es y puede ser enseñar a leer y a escribir, o más ampliamente formar niños que sean eficaces receptores y productores de textos, y simultáneamente contagiarles el placer de leer. Asimismo, partimos de uno de los puntos considerados en el Manifiesto de la IFLA/Unesco sobre la biblioteca pública, acerca del valor de la educación permanente, entendida como el aprendizaje durante toda la vida (lifelong learning), una de las prioridades que la IFLA considera como su misión impulsar en las bibliotecas públicas, dado que es una condición necesaria para el desarrollo de los individuos y de las sociedades.
 

"La princesa y el plebeyo". Cuento popular.

Una bella princesa buscaba consorte. Aristócratas y adinerados señores llegaron de todas partes para ofrecer maravillosos regalos: joyas, tierras, ejércitos y tronos. Entre los candidatos estaba un joven plebeyo que no tenía más riquezas que amor y perseverancia.

Cuando le llegó el momento de presentarse, dijo: “Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor… Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas. Esa es mi dote”.

La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, respondió: “Tendrás tu oportunidad. Si pasas la prueba, me desposarás”.

El pretendiente soportó los vientos, la nieve y las noches heladas. Con la vista fija en el balcón de su amada, se mantuvo firme en su empeño día tras día. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena.

Algunos optimistas habían empezado a planear los festejos. Al llegar el día noventa y nueve, todos los pobladores acudieron a animar al joven. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante el asombro de todos, el muchacho se levantó, y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.

Semanas después, cuando el plebeyo deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca le preguntó por qué se había retirado cuando estaba a un paso de lograr la mano de la princesa. Con lágrimas mal disimuladas, contestó en voz baja: “Si ella no me ahorró un día de sufrimiento, ni siquiera una hora, un minuto…no merecía mi amor­”.

FIN

miércoles, 29 de marzo de 2017

"El ausente". Un poema de Alejandra Pizarnik.

La sangre quiere sentarse.
Le han robado su razón de amor.
Ausencia desnuda.
Me deliro, me desplumo.
¿Qué diría el mundo
si Dios lo hubiera abandonado así?

II 
Sin ti el sol cae como un muerto abandonado.
Sin ti
me tomo en mis brazos
y me llevo a la vida
a mendigar fervor.


Nació en Buenos Aires, Argentina el 29 de abril de 1936.
El 25 de septiembre de 1972, con sólo 36 años de edad, se quitó la vida ingiriendo cincuenta pastillas de un barbitúrico durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico de Buenos Aires, donde se hallaba internada debido a una gran depresión y tras dos intentos de suicidio. - See more at: http://trianarts.com/alejandra-pizarnik-el-ausente/#sthash.DV6l45hL.dpuf

Nació en Buenos Aires, Argentina el 29 de abril de 1936.
El 25 de septiembre de 1972, con sólo 36 años de edad, se quitó la vida ingiriendo cincuenta pastillas de un barbitúrico durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico de Buenos Aires, donde se hallaba internada debido a una gran depresión y tras dos intentos de suicidio. 
Fuente: trianarts.com
Nació en Buenos Aires, Argentina el 29 de abril de 1936.
El 25 de septiembre de 1972, con sólo 36 años de edad, se quitó la vida ingiriendo cincuenta pastillas de un barbitúrico durante un fin de semana en el que había salido con permiso del hospital psiquiátrico de Buenos Aires, donde se hallaba internada debido a una gran depresión y tras dos intentos de suicidio. - See more at: http://trianarts.com/alejandra-pizarnik-el-ausente/#sthash.DV6l45hL.dpuf

martes, 28 de marzo de 2017

"Andaluces de Jaén". Un poema de Miguel Hernández musicado por Paco Ibáñez

En el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández aquí os dejo este precioso poema del autor, musicado por Paco Ibáñez, en homenaje al gran poeta y dedicado a todos mis amigos y amigas de Jaén, un lugar en donde gracias a la amistad la pseudociencia no podrá nunca silenciar mi voz y la de las personas que se levanten para no ser esclavas de la verdad.

"El cientificista es igualmente intolerante, porque toma o entiende la ciencia como la verdad última y nada vale fuera de ella, pues es ella la que nos da la seguridad de la que no se puede dudar. No hay como ser tolerantes si estamos inmersos en el cientificismo, cosa que no debe llevarnos a la negación de la ciencia." 
Paulo Freire. Cartas a quien pretende enseñar.

"Vender el celular". ¿Cómo hablarles a los niños de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? Un artículo de Yolanda Reyes.

“El ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) recomienda a los papás y a las mamás no regalar celulares inteligentes a los niños menores de 14 años. Son muchos los riesgos!!!”, exclamó la directora Cristina Plazas en su cuenta institucional, con ese esquematismo de los 140 caracteres de Twitter, que puede convertir cualquier tema, por complejo que sea, en frase hecha.

Su recomendación fue leída como una prohibición o como una directriz impartida nada menos que por la máxima autoridad del Estado en políticas de infancia, niñez y adolescencia, y suscitó diversas reacciones, desde la preocupación de las familias (¿habría que esconder los celulares en presencia de la autoridad?) hasta la polémica sobre el papel de un instituto que parecía confundir su misión de garantizar los derechos de los niños con la de aconsejar a los padres sobre el manejo de los dispositivos electrónicos.

[...] En un mundo abierto de par en par al conocimiento y a la invención y, paradójicamente también, a los peligros que entraña esa apertura, es necesario repensar y recuperar el sentido de las viejas palabras que enmarcan las relaciones entre niños y adultos. ¿Qué significan, por ejemplo, conceptos como la confianza, la comunicación, el tiempo y el cuidado? ¿Qué significan los límites, en un mundo sin fronteras? ¿Cómo acompañar paulatinamente a estos nativos digitales que saben muchísimo más de tecnología que nosotros, pero que necesitan más que nunca de nuestros saberes ancestrales sobre las emociones de la vida?

Es sintomático que este debate sobre la comunicación (pero no solo celular) se haya “activado” en 140 caracteres frente a estas pantallas que emiten destellos permanentes de nosotros y que nos mantienen absortos, sin levantar apenas la cabeza para mirar a nuestros seres queridos. Me pregunto qué pensarán los niños de esta disociación entre lo que hacemos los adultos todo el día con nuestros talismanes electrónicos y lo que esperamos que ellos NO hagan. ¿Cómo hablarles de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? ¿Cómo pedirles que no exhiban fotos de sus cuerpos si, en vez de mirarlos a los ojos, los hemos visto crecer pegados al ojo de una cámara?

Fuente: eltiempo.com

lunes, 27 de marzo de 2017

"Luvina". Un cuento de Juan Rulfo.

De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que hacen la cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho. Allí la llaman piedra cruda, y la loma que sube hacia Luvina la nombran Cuesta de la Piedra Cruda. El aire y el sol se han encargado de desmenuzarla, de modo que la tierra de por allí es blanca y brillante como si estuviera rociada siempre por el rocío del amanecer; aunque esto es un puro decir, porque en Luvina los días son tan fríos como las noches y el rocío se cuaja en el cielo antes que llegue a caer sobre la tierra. 

…Y la tierra es empinada. Se desgaja por todos lados en barrancas hondas, de un fondo que se pierde de tan lejano. Dicen los de Luvina que de aquellas barrancas suben los sueños; pero yo lo único que vi subir fue el viento, en tremolina, como si allá abajo lo hubieran encañonado en tubos de carrizo. Un viento que no deja crecer ni a las dulcamaras: esas plantitas tristes que apenas si pueden vivir un poco untadas en la tierra, agarradas con todas sus manos al despeñadero de los montes. Sólo a veces, allí donde hay un poco de sombra, escondido entre las piedras, florece el chicalote con sus amapolas blancas. Pero el chicalote pronto se marchita. Entonces uno lo oye rasguñando el aire con sus ramas espinosas, haciendo un ruido como el de un cuchillo sobre una piedra de afilar. 

-Ya mirará usted ese viento que sopla sobre Luvina. Es pardo. Dicen que porque arrastra arena de volcán; pero lo cierto es que es un aire negro. Ya lo verá usted. Se planta en Luvina prendiéndose de las cosas como si las mordiera. Y sobran días en que se lleva el techo de las casas como si se llevara un sombrero de petate, dejando los paredones lisos, descobijados. Luego rasca como si tuviera uñas: uno lo oye mañana y tarde, hora tras hora, sin descanso, raspando las paredes, arrancando tecatas de tierra, escarbando con su pala picuda por debajo de las puertas, hasta sentirlo bullir dentro de uno como si se pusiera a remover los goznes de nuestros mismos huesos. Ya lo verá usted. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 26 de marzo de 2017

“Las mujeres son esclavas de la maternidad”. Entrevista a Nawal al Saadawi, doctora, escritora y activista por los derechos de las mujeres.

¿Dios no cabe en un libro?
No, lo aprendí de mi abuela, que, siendo muy valiente, se enfrentó al alcalde del pueblo cuando este, mofándose de ella, le dijo: “Tú nunca conocerás a Dios porque no puedes leer el Corán”.
¿Una sabia analfabeta?
“¿Y quién te ha dicho a ti que Dios es el Corán? –le espetó–. Dios no cabe en un libro. Dios es justicia, libertad y amor”. Así descubrí que los textos sagrados son una cárcel para las mujeres.
A los 13 años le escribió una larga carta a Dios.
Intentaron prometerme varias veces, la primera a los 10 años, pero yo me portaba fatal con los pretendientes. Mis padres me pegaban y amonestaban sin resultado, y finalmente me enviaron lejos, a un internado. Allí escribí esa carta.
¿Qué le decía a Dios?
Que no creería en él si no era justo. Y que no era justo que mi hermano, mucho peor que yo en los estudios, fuera el preferido. Mi profesor, un musulmán fanático, se puso furioso, así que escondí esa carta, pero mi madre la encontró y me dio la razón, eso me hizo escritora.
¿Qué ha entendido de esencial en estos 86 años que lleva vividos?
Que la esencia de la vida es la vida misma, no tiene motivo ni razón. La vida es placer, amor, disfrute, libertad y creatividad.
¿Esa es su filosofía?
Sí, soy optimista y soy poderosa, porque la esperanza es poder. Incluso cuando Sadat me encarceló por ser crítica con su gobierno no perdí la esperanza.
Fue dueña de sí misma.
El cambio no emana de una única batalla, requiere toda una vida. Pero el paso fundamental es cambiarse a una misma, eso te convierte en poderosa.
¿De qué cambio me está hablando?
Tú te cuestionas y te construyes constantemente. Nos dicen que Eva trajo el pecado al mundo... ¿Alguna mujer siente eso? El día que superemos esas ideas viviremos todos mejor.
Luchar es su verbo.
Sí, escribir y luchar por la justicia y la igualdad. Sin igualdad no habrá amor verdadero entre hombres y mujeres, habrá sólo matrimonio; por eso me divorcié de tres maridos.
En su país eso es ser muy valiente.
No hay amor auténtico en un mundo construido sobre el patriarcado, el dominio del dinero y la religión. Dios entregó el poder al hombre. Dios es muy patriarcal.
...Nuestra interpretación de Dios.
Sí, el Dios macho, el que eligió al hombre para subyugar al mundo. Los dioses de todas las religiones monoteístas ordenan sacrificios y muertes. Y los políticos, con sus ejércitos, su policía, su organización económica al servicio de unos pocos, están llenando el mundo de sangre.
¿Por dónde pasa la conquista de la igualdad de la mujer?
Las mujeres terminan por oprimirse a sí mismas: muchas creen en el matrimonio para toda la vida, y aguantan; otras ejecutan la mutilación genital a sus hijas o, obedientes, cubren sus cabezas. Necesitamos ser conscientes de la opresión de la cultura, la política, la religión y la maternidad.
¿La maternidad?
Sí, las mujeres son esclavas de la maternidad. La maternidad es una cárcel. El padre es libre, pero la madre no. Las mujeres sacrifican sus vidas y su libertad por sus hijos.
Es que son tus hijos.
Debemos ser psicológicamente independientes de nuestros hijos. Las madres hacen que los hijos sean dependientes de ellas, les imponen su autoridad, reproducen lo que padecen.
Hay verdad en sus palabras, aunque sean radicales.
Se nos ha criado hasta llegar al sacrificio, sacrificio por la familia, por los hijos, por el país. Pero ni el país ni el marido ni los hijos se sacrifican por las mujeres. Aun así, nosotras lo toleramos. Tenemos que erradicar esta psicología de la ­esclavitud.
Nacemos con ella.
Yo me desprendí de todo lo que se supone que debe ser una mujer, de todo lo que me hacía ser esclava. Y con mis hijos la relación mejoró muchísimo cuando estuve desprendida, alejada de esa dependencia psicológica que me oprimía y les oprimía.
Entonces, la gran rebeldía sería que las mujeres no tuvieran hijos.
Sin duda, pero eso no es natural. Para cambiar las cosas debemos conversar, crear conciencia y ser solidarias entre nosotras.
Amenazada de muerte por sus ideas, tuvo que refugiarse en EE.UU. ¿Qué vio allí?
La autoridad del marido es superior a la de la esposa, y esto es algo universal. Y los seres más oprimidos del mundo son las mujeres pobres. Necesitamos justicia, vivir en igualdad de condiciones, entonces nos podremos casar felizmente y tener hijos libres.
Pero eso no existe en el mundo.
Ese cambio vendrá, el mundo no puede seguir sangrando. Pero tendremos que pagar el precio de la libertad y el de la igualdad.
¿Y cuál es ese precio?
A veces vamos a la cárcel, o nos matan, o la rebeldía nos condena a ser pobres o arrinconadas. Personalmente no me importa perder mi vida, llevo años en una lista de condenados a muerte, pero nuestra vida es horrible, no queda otra que luchar.
Fuente: lavanguardia.com

Señales. Un poema de Mario Benedetti.

En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

viernes, 24 de marzo de 2017

TERTULIAS LITERARIAS DIALÓGICAS EN LA KORRIKA.



La semana pasada celebramos una Tertulia Literaria Dialógica de Barrio en el Centro Cultural Montehermoso de la parte vieja de Vitoria-Gasteiz. La Tertulia estaba organizada por la Plataforma "Sareak Josten / Tejiendo redes" constituida por representantes de diferentes recursos y entidades que trabajan en ese espacio, el Casco Antiguo, y que sienten que la diversidad de culturas y personas en un territorio es un elemento de enriquecimiento sociocultural. 

En este caso, esta actividad que ya se llevó a cabo el curso pasado, se desarrolló como parte de la Korrika 2017, dentro de los actos culturales que enmarcan esta acción, concretamente, en la Korrika Kultural, anticipo de la carrera a favor del euskera. 




El lema de Korrika de este año será Batzuk, como reflejo de la diversidad que constituyen las lenguas, culturas y mundos diferentes. Se trata de un juego de palabras entre ‘bat’ (uno/a) y ‘zuk’ (tú), para invitar a la ciudadanía a acercarse al euskara y “a la fiesta por la igualdad de las lenguas y sus hablantes”. Aprovechando este lema, los textos seleccionados eran pequeños trozos literarios de diferentes países y culturas que hacían relación a la fuerza de la palabra, a la riqueza de la diversidad cultural y lingüística, a la supervivencia y la igualdad de las lenguas, etc. 



Antes de empezar la/s Tertulia/s representantes de Sareak Josten explicaron lo que queríamos hacer con aquel acto y cómo se había estructurado. Por su parte, desde AEK, entidad que organiza la Korrika, se dio información sobre la misma y se informó de que querían incorporar las Tertulias Literarias a diferentes espacios y lugares dentro de la Korrika Kultural. ¡¡¡UNA GRAN NOTICIA!!!


En cuanto a mi experiencia personal, estuve en un grupo en donde había personas de Vitoria junto con otras de Camerún, Senegal y Marruecos. Y he de confesar que fue una tertulia extraordinaria. Compartir lecturas y palabras con personas tan diversas genera un conocimiento rico tanto en el plano intelectual como en el emocional. 

¡¡¡ ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS!!! 

ZORIAONAK ETA HURRENGORA ARTE!!!


Parábolas. Antonio Machado.

Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!

jueves, 23 de marzo de 2017

7 GRANDES LECCIONES DE VIDA QUE NOS ENSEÑA EL PRINCIPITO. Un artíuclo de Jennifer Delgado.




Recuerdo que hace unos años, cuando iba a dar un curso sobre tertulias literarias en Valencia, me comentaron que una persona de las que dice saber cuáles son, no ya los clásicos, sino los "clásicos universales", les había dicho que "El Principito" no era un clásico universal. ¡Pero qué atrevida es la ignorancia! Y para salir de ella, nada mejor que leer este artículo que versa sobre este clásico de la literatura.

El Principito es una de esas obras que traspasan la frontera del tiempo y la edad. No es casualidad que haya sido traducida a más de 180 idiomas y se haya convertido en uno de los libros más vendidos de la historia que inspira a diferentes generaciones.

La obra de un hombre que quería rescatar la esperanza y el amor

Su escritor, Antoine de Saint-Exupéry, vivió en una época convulsa y fue piloto durante la Segunda Guerra Mundial. En su obra autobiográfica Tierra de hombres narra cómo en 1935 su avión se estrelló en el desierto del Sáhara mientras intentaba romper un récord de velocidad.

Los mapas que tenía eran muy antiguos, por lo que perdió el rumbo en el desierto. Muy pronto sobrevino la deshidratación, por lo que tanto él como su copiloto comenzaron a tener espejismos y alucinaciones. Al cuarto día los encontró un beduino que les salvó la vida. Obviamente, El Principito tiene muchos puntos en común con esa historia, por lo que es difícil saber dónde termina la realidad y empieza la ficción.

En esta obra, Saint-Exupéry también deja entrever su preocupación por la guerra y los crímenes fascistas, por lo que, en cierta forma, es un intento de rescatar la esperanza y el amor. Y nada mejor que recurrir a la metáfora de un niño pequeño para recordarnos los valores que son verdaderamente importantes en la vida.

LAS SIETE LECCIONES (Desde AQUÍ podéis acceder al desarrollo que de estas lecciones se hace en el artículo)

1. Ve más allá de la apariencia, siempre

2. No exijas a los demás lo que no pueden darte

3. Conócete a ti mismo antes de criticar a los otros

4. No es más feliz quien más tiene, sino quien valora lo que posee

5. La vida no se mide, se vive

6. Invierte tu tiempo en crear relaciones especiales

7. La avaricia te ciega y te impide apreciar la belleza
Fuente: muhimu.es

miércoles, 22 de marzo de 2017

Paulo Freire. Serie Maestros de América Latina.



La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire. 
Sin idealizaciones simplificadoras, el programa intenta acercar a los docentes, pero también al público en general, las propuestas de estos pedagogos latinoamericanos de una manera amena y atractiva. 
El ciclo busca renovar el debate sobre las pedagogías latinoamericanas desde un abordaje profundamente humano, y sin renunciar a la complejidad y contradicciones propias de personalidades que, desde diferentes perspectivas, se comprometieron activamente con la causa de la Patria Grande.

Producido por el Laboratorio de Medios Audiovisuales de la Universidad Pedagógica, para la Organización de Estados Iberoamericanos para la Cultura y la Educación (OEI), la UNIPE y Canal Encuentro.

"Todo esto por amor". Un poema de Luis Cernuda.


Derriban gigantes de los bosques para hacer un durmiente, 

derriban los instintos como flores, 
deseos como estrellas 
para hacer sólo un hombre con su estigma de hombre.

Que derriben también imperios de una noche, 
monarquías de un beso, 
no significa nada; 
que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas 
vacías.

Mas este amor cerrado por ver sólo su forma, 
su forma entre las brumas escarlata, 
quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas 
hojas 
hacia el último cielo, 
donde estrellas 
sus labios dan otras estrellas, 
donde mis ojos, estos ojos, 
se despiertan en otro.

lunes, 20 de marzo de 2017

Amor constante más allá de la muerte. Un poema de Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

"Filosofía y Dominación". Una interesante conferencia del filósofo del indigenismo Luis Villoro.

[...] En nuestra época la actividad filosófica se ha vuelto motivo de perplejidad. Sus doctrinas parecen estar destinadas a dar paso a un saber racionalmente más seguro, la ciencia, o bien a disfrazar opiniones socialmente manejables, las ideologías. ¿Entre ciencia e ideología queda algún lugar para la filosofía? ¿Tiene algún objeto aún, entre la fascinación por la mentalidad científica y las intoxicaciones ideológicas, aquél pretendido saber que nunca estuvo demasiado seguro de sí mismo? ¿Para qué la filosofía? preguntamos con frecuencia. En breves reflexiones, más tentativa que logro, buscarán una respuesta por un camino sesgado: la filosofía vista desde la estructura social de dominio.

[...] Por su preguntar mismo y por su operación crítica, no por su intención expresa, la actividad filosófica es un pensamiento disruptivo, es decir, cumple una función de ruptura de las creencias."

[...] Doctrina es un conjunto enlazado de opiniones que pueden enseñarse. Trasmitir la filosofía como actividad reflexiva consistía en despertar en cada quien su propia razón para que ésta viera por sí misma. Aceptar un enunciado filosófico significaba seguir y reproducir con la propia razón la pregunta, el análisis y la argumentación que condujo a ese enunciado. Comunicar una doctrina filosófica, en cambio, consiste en proponer un conjunto de creencias conectadas entre sí, para que el otro se adhiera a ellas. No se transmite la actividad racional sino su producto. Codificado en su propia germanía, sellado como un sistema consistente de opiniones, el producto de la razón, separado de su práctica productora, puede manejarse como una “concepción del mundo”, creencia común de una escuela, de una “corriente filosófica”, cuando no de un grupo, de una secta. El aprendiz de filósofo ya no es llamado a repetir en sí mismo el asombro y la inquisición de su propia razón, ahora es invitado a seguir un “ismo”, a dejarse guiar por las tesis de una escuela. El pensamiento liberador de toda creencia compartida ha dado lugar a un nuevo sistema compartido de creencias.

[...] Su codificación en una doctrina es la amenaza que pesa sobre todo pensamiento liberador, tanto el que busca la emancipación personal, en una práctica moral, como el que intenta una liberación colectiva, en la práctica política. En todos los casos, el pensamiento disruptivo puede coagularse en un sistema codificado de sentencias, tesis, preceptos, recetas. Detenido, separado de la práctica individual o social, según el caso, ya no se transforma al tenor de la vida que lo produjo. Comunicar la filosofía convertida en doctrina, ya no consiste en invitar a un cambio de actitud para que el otro elija libremente una práctica nueva de vida, sino en transmitir un conjunto de creencias, para que el otro sujete su vida a ellas.

[...] Un mismo discurso al ser transmitido puede suscitar en el otro la liberación de sus prejuicios y el despertar de la propia razón, o bien, por el contrario, imponérsele como una opinión indiscutida que lo ocupa e integra en una estructura de dominio; en este segundo caso, el “maestro interior” de cada quien cede su lugar a toda clase de maestros “externos.

[...] ¿Y no es ahora más necesario que nunca ese pensamiento de ruptura en esa época de pensamiento homogeneizado reducido a lugares comunes, enlatado, consumido en grandes cantidades en esa sociedad de pensamiento manipulado servicial fascinado por la fuerza y el poder en esta época en esta sociedad en suma en que la razón parece haber sido domesticada por el afán de ganancia y de dominio? Si la ideología nace de la necesidad de seguridad e integración sociales, la filosofía satisface una necesidad de autenticidad y libertad. ¿No está ahora más viva que nunca esa necesidad? ¿No requerimos con urgencia aprender a asombrarnos de nuevo ante las opiniones que por “obvias”, se nos quieren inculcar, aprender a poner en cuestión de nuevo todos los mitos con que nos han adormecido, recuperar la presión y veracidad de los conceptos bajo los disfraces gastados de los discursos en uso?

[...] la filosofía no puede reducirse a su práctica profesional. Ningún profesor guarda el monopolio de la actividad filosófica ni hay academia alguna que garantice su ejercicio. La filosofía es la actividad disruptiva de la razón y ésta se encuentra en el límite de todo pensamiento científico. Porque toda ciencia genuina, al ser radical, es crítica constante del pensamiento usado y usual propio de la ideología. La filosofía no es una profesión, es una forma de pensamiento, el pensamiento que trabajosamente, una y otra vez, intenta concebir, sin lograrlo nunca plenamente, lo otro lo distinto, lo alejado de toda sociedad en que la razón esté sujeta. Lo otro nunca alcanzado, buscado siempre en la perplejidad y en la duda, es veracidad frente a prejuicio, ilusión o engaño; autenticidad frente a enajenación libertad frente a opresión."

Fuente: Revista "Nexos"

domingo, 19 de marzo de 2017

Un bello texto de Farzad Kamangar, escritor kurdo, poeta, profesor, periodista y activista por los derechos humanos, ejecutado por el régimen iraní el 9 de Mayo de 2010.

Una mujer refugiada kurda que participa en una Tertulia Literaria Dialógica me ha enviado este bello texto escrito por Farzad Kamangar, escritor kurdo, poeta, profesor, periodista y activista por los derechos humanos. Farzard trabajó en la ciudad de Kamyaran (Rojhelat /Kurdistán de Irán) y fue ejecutado por el régimen iraní el 9 de Mayo de 2010. El texto es una imaginaria carta de amor escrita con ocasión del día de la mujer.


Para los fénixes de mi país

Hola preciosa mía. Hoy es el día de la mujer, el día que siempre anhelo.

En este día, en vez de tus buenas manos, mis pensamientos están decorados con una flor de narciso más caótica que las trenzas de tu cabello.

Pasaron dos años desde la última vez que vi el color de la violeta y el jazmín. Durante dos años he estado inquieto y he derramado algunas lágrimas de alegría. Sabes mejor que yo que cuento las horas durante el año esperando que llegue tu día.

Me pregunto qué regalo te gustará más. Las canciones 'Kiss me one last time' o 'King's garden'. O quizá una vela para iluminar nuestros recuerdos.

Pero querida mía, no puedes oírme cantar y no puedo encender una vela porque el señor de estas paredes ha convertido las velas en cadenas. No soy un poeta para cantar como el viejo amante que respira amor en el viento para acariciar tu piel, o para escribirte un poema con una melodía acorde a tu agonía. No soy un poeta para rimar acorde con la inocencia de tus ojos.

No puedes leer en nuestra lengua materna. Si pudieras, te llevaría a la fiesta de la luna cada noche como "los gritos de Hêmin". Te escribo en el dialecto de Forough para que no me digas, "A nadie le importan ya las flores" o "Yo Estoy deprimido". Escribiré hasta que también tenga fe en una quinta estación.

Preciosa mía, nací en un país con mujeres que -como todas las mujeres del mundo - no son la mitad de los demás, pero cada una es la mitad del cielo. Lloré mis primeras lágrimas en este país, junto a las mujeres que enseñaron a desafiar y a resistir al fuego con sus llamas danzantes.

La primera sonrisa infantil floreció en mis labios cuando los viejos robles envidiaron el misterio de la persistencia y la fuerza de las mujeres de mi tierra. Caminé mis primeros pasos en el mismo camino donde el rocío de la mañana brillaba sobre las ranúnculos y donde los fuertes pasos de las mujeres aguantaron a las montañas más difíciles y rebeldes de la vida y de la historia. Estas son las mismas mujeres que hoy susurran canciones de amor y de resistencia en los oídos de las paredes. En mi tierra, las canciones de cuna son las mismas que las que el pueblo murmuraba para Astarté e Ishtar, las primeras deidades de la humanidad.

¿Cómo puede tu día no ser mi celebración de Newroz? Al igual que vosotras, muchos otros están esperando el regreso de sus seres queridos. [Ellos esperarán por el tiempo que sea necesario] - incluso durante la primera nieve del invierno, cuando un puñado de trigo permita que la soledad sea compartida con los gorriones, o hasta que la casa esté barrida y preparada para las golondrinas, o hasta que Dios sea el anfitrión en la mesa de Iftar.

En ese día, espérenme y lleven un vestido del color y la belleza del cielo, que tenga la elegancia de Siyaçemane de Osman y un tallo de Barzaran. También, llevad un collar de clavo, porque los clavos me recuerdan al perfume de la mujer, el olor de mi país, el olor de la inmortalidad y, en una palabra, el olor de ti.

Hasta entonces, te dejo en manos del creador del rocío y de la lluvia.


Actualidad del cuento. Revista Mercurio. nº 189 / Marzo de 2017.

La concesión del Premio Nacional de Narrativa a Cristina Fernández Cubas, por un libro de cuentos que ya antes había ganado el de la Crítica, sumada al Nacional de las Letras que recibió Juan Eduardo Zúñiga, autor de varias series de relatos inolvidables, no es fruto del azar en lo que al prestigio del género se refiere. Puede que el cuento literario, pese al auge que ha experimentado en las últimas décadas, siga siendo minoritario en relación con la novela, pero la calidad de quienes lo cultivan y la consolidación de un público que sigue y aprecia sus propuestas, alimentan a una comunidad muy activa —de cuentistas y de lectores, de editores, críticos o profesores de escritura creativa— que explica la buena salud del género y su actual protagonismo. (Extraido del Editorial)

 


"El ruiseñor". Un cuento de Hans Christian Andersen.


En China, como sabes muy bien, el Emperador es chino, y chinos son todos los que lo rodean. Hace ya muchos años de lo que voy a contar, mas por eso precisamente vale la pena que lo oigan, antes de que la historia se haya olvidado.

El palacio del Emperador era el más espléndido del mundo entero, todo él de la más delicada porcelana. Todo en él era tan precioso y frágil, que había que ir con mucho cuidado antes de tocar nada. El jardín estaba lleno de flores maravillosas, y de las más bellas colgaban campanillas de plata que sonaban para que nadie pudiera pasar de largo sin fijarse en ellas. Sí, en el jardín imperial todo estaba muy bien pensado, y era tan extenso que el propio jardinero no tenía idea de dónde terminaba. Si seguías andando, te encontrabas en el bosque más espléndido que quepa imaginar, lleno de altos árboles y profundos lagos. Aquel bosque llegaba hasta el mar hondo y azul; grandes embarcaciones podían navegar por debajo de las ramas, y allí vivía un ruiseñor que cantaba tan primorosamente, que incluso el pobre pescador, a pesar de sus muchas ocupaciones, cuando por la noche salía a retirar las redes, se detenía a escuchar sus trinos.

-¡Dios santo, y qué hermoso! -exclamaba; pero luego tenía que atender a sus redes y olvidarse del pájaro hasta la noche siguiente, en que, al llegar de nuevo al lugar, repetía: - ¡Dios santo, y qué hermoso!

De todos los países llegaban viajeros a la ciudad imperial, y admiraban el palacio y el jardín; pero en cuanto oían al ruiseñor, exclamaban:

-¡Esto es lo mejor de todo!

De regreso a sus tierras los viajeros hablaban de él, y los sabios escribían libros y más libros acerca de la ciudad, del palacio y del jardín, pero sin olvidarse nunca del ruiseñor, al que ponían por las nubes; y los poetas componían inspiradísimos poemas sobre el pájaro que cantaba en el bosque, junto al profundo lago.

Aquellos libros se difundieron por el mundo, y algunos llegaron a manos del Emperador. Se hallaba sentado en su sillón de oro, leyendo y leyendo; de vez en cuando hacía con la cabeza un gesto de aprobación, pues le satisfacía leer aquellas magníficas descripciones de la ciudad, del palacio y del jardín. «Pero lo mejor de todo es el ruiseñor», decía el libro.CONTINUAR LEYENDO