martes, 28 de marzo de 2017

"Andaluces de Jaén". Un poema de Miguel Hernández musicado por Paco Ibáñez

En el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández aquí os dejo este precioso poema del autor, musicado por Paco Ibáñez, en homenaje al gran poeta y dedicado a todos mis amigos y amigas de Jaén, un lugar en donde gracias a la amistad la pseudociencia no podrá nunca silenciar mi voz y la de las personas que se levanten para no ser esclavas de la verdad.

"El cientificista es igualmente intolerante, porque toma o entiende la ciencia como la verdad última y nada vale fuera de ella, pues es ella la que nos da la seguridad de la que no se puede dudar. No hay como ser tolerantes si estamos inmersos en el cientificismo, cosa que no debe llevarnos a la negación de la ciencia." 
Paulo Freire. Cartas a quien pretende enseñar.

"Vender el celular". ¿Cómo hablarles a los niños de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? Un artículo de Yolanda Reyes.

“El ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar) recomienda a los papás y a las mamás no regalar celulares inteligentes a los niños menores de 14 años. Son muchos los riesgos!!!”, exclamó la directora Cristina Plazas en su cuenta institucional, con ese esquematismo de los 140 caracteres de Twitter, que puede convertir cualquier tema, por complejo que sea, en frase hecha.

Su recomendación fue leída como una prohibición o como una directriz impartida nada menos que por la máxima autoridad del Estado en políticas de infancia, niñez y adolescencia, y suscitó diversas reacciones, desde la preocupación de las familias (¿habría que esconder los celulares en presencia de la autoridad?) hasta la polémica sobre el papel de un instituto que parecía confundir su misión de garantizar los derechos de los niños con la de aconsejar a los padres sobre el manejo de los dispositivos electrónicos.

[...] En un mundo abierto de par en par al conocimiento y a la invención y, paradójicamente también, a los peligros que entraña esa apertura, es necesario repensar y recuperar el sentido de las viejas palabras que enmarcan las relaciones entre niños y adultos. ¿Qué significan, por ejemplo, conceptos como la confianza, la comunicación, el tiempo y el cuidado? ¿Qué significan los límites, en un mundo sin fronteras? ¿Cómo acompañar paulatinamente a estos nativos digitales que saben muchísimo más de tecnología que nosotros, pero que necesitan más que nunca de nuestros saberes ancestrales sobre las emociones de la vida?

Es sintomático que este debate sobre la comunicación (pero no solo celular) se haya “activado” en 140 caracteres frente a estas pantallas que emiten destellos permanentes de nosotros y que nos mantienen absortos, sin levantar apenas la cabeza para mirar a nuestros seres queridos. Me pregunto qué pensarán los niños de esta disociación entre lo que hacemos los adultos todo el día con nuestros talismanes electrónicos y lo que esperamos que ellos NO hagan. ¿Cómo hablarles de intimidad si les hemos enseñado a posar, antes que a hablar? ¿Cómo pedirles que no exhiban fotos de sus cuerpos si, en vez de mirarlos a los ojos, los hemos visto crecer pegados al ojo de una cámara?

Fuente: eltiempo.com

lunes, 27 de marzo de 2017

"Luvina". Un cuento de Juan Rulfo.

De los cerros altos del sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. Está plagado de esa piedra gris con la que hacen la cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho. Allí la llaman piedra cruda, y la loma que sube hacia Luvina la nombran Cuesta de la Piedra Cruda. El aire y el sol se han encargado de desmenuzarla, de modo que la tierra de por allí es blanca y brillante como si estuviera rociada siempre por el rocío del amanecer; aunque esto es un puro decir, porque en Luvina los días son tan fríos como las noches y el rocío se cuaja en el cielo antes que llegue a caer sobre la tierra. 

…Y la tierra es empinada. Se desgaja por todos lados en barrancas hondas, de un fondo que se pierde de tan lejano. Dicen los de Luvina que de aquellas barrancas suben los sueños; pero yo lo único que vi subir fue el viento, en tremolina, como si allá abajo lo hubieran encañonado en tubos de carrizo. Un viento que no deja crecer ni a las dulcamaras: esas plantitas tristes que apenas si pueden vivir un poco untadas en la tierra, agarradas con todas sus manos al despeñadero de los montes. Sólo a veces, allí donde hay un poco de sombra, escondido entre las piedras, florece el chicalote con sus amapolas blancas. Pero el chicalote pronto se marchita. Entonces uno lo oye rasguñando el aire con sus ramas espinosas, haciendo un ruido como el de un cuchillo sobre una piedra de afilar. 

-Ya mirará usted ese viento que sopla sobre Luvina. Es pardo. Dicen que porque arrastra arena de volcán; pero lo cierto es que es un aire negro. Ya lo verá usted. Se planta en Luvina prendiéndose de las cosas como si las mordiera. Y sobran días en que se lleva el techo de las casas como si se llevara un sombrero de petate, dejando los paredones lisos, descobijados. Luego rasca como si tuviera uñas: uno lo oye mañana y tarde, hora tras hora, sin descanso, raspando las paredes, arrancando tecatas de tierra, escarbando con su pala picuda por debajo de las puertas, hasta sentirlo bullir dentro de uno como si se pusiera a remover los goznes de nuestros mismos huesos. Ya lo verá usted. CONTINUAR LEYENDO

domingo, 26 de marzo de 2017

“Las mujeres son esclavas de la maternidad”. Entrevista a Nawal al Saadawi, doctora, escritora y activista por los derechos de las mujeres.

¿Dios no cabe en un libro?
No, lo aprendí de mi abuela, que, siendo muy valiente, se enfrentó al alcalde del pueblo cuando este, mofándose de ella, le dijo: “Tú nunca conocerás a Dios porque no puedes leer el Corán”.
¿Una sabia analfabeta?
“¿Y quién te ha dicho a ti que Dios es el Corán? –le espetó–. Dios no cabe en un libro. Dios es justicia, libertad y amor”. Así descubrí que los textos sagrados son una cárcel para las mujeres.
A los 13 años le escribió una larga carta a Dios.
Intentaron prometerme varias veces, la primera a los 10 años, pero yo me portaba fatal con los pretendientes. Mis padres me pegaban y amonestaban sin resultado, y finalmente me enviaron lejos, a un internado. Allí escribí esa carta.
¿Qué le decía a Dios?
Que no creería en él si no era justo. Y que no era justo que mi hermano, mucho peor que yo en los estudios, fuera el preferido. Mi profesor, un musulmán fanático, se puso furioso, así que escondí esa carta, pero mi madre la encontró y me dio la razón, eso me hizo escritora.
¿Qué ha entendido de esencial en estos 86 años que lleva vividos?
Que la esencia de la vida es la vida misma, no tiene motivo ni razón. La vida es placer, amor, disfrute, libertad y creatividad.
¿Esa es su filosofía?
Sí, soy optimista y soy poderosa, porque la esperanza es poder. Incluso cuando Sadat me encarceló por ser crítica con su gobierno no perdí la esperanza.
Fue dueña de sí misma.
El cambio no emana de una única batalla, requiere toda una vida. Pero el paso fundamental es cambiarse a una misma, eso te convierte en poderosa.
¿De qué cambio me está hablando?
Tú te cuestionas y te construyes constantemente. Nos dicen que Eva trajo el pecado al mundo... ¿Alguna mujer siente eso? El día que superemos esas ideas viviremos todos mejor.
Luchar es su verbo.
Sí, escribir y luchar por la justicia y la igualdad. Sin igualdad no habrá amor verdadero entre hombres y mujeres, habrá sólo matrimonio; por eso me divorcié de tres maridos.
En su país eso es ser muy valiente.
No hay amor auténtico en un mundo construido sobre el patriarcado, el dominio del dinero y la religión. Dios entregó el poder al hombre. Dios es muy patriarcal.
...Nuestra interpretación de Dios.
Sí, el Dios macho, el que eligió al hombre para subyugar al mundo. Los dioses de todas las religiones monoteístas ordenan sacrificios y muertes. Y los políticos, con sus ejércitos, su policía, su organización económica al servicio de unos pocos, están llenando el mundo de sangre.
¿Por dónde pasa la conquista de la igualdad de la mujer?
Las mujeres terminan por oprimirse a sí mismas: muchas creen en el matrimonio para toda la vida, y aguantan; otras ejecutan la mutilación genital a sus hijas o, obedientes, cubren sus cabezas. Necesitamos ser conscientes de la opresión de la cultura, la política, la religión y la maternidad.
¿La maternidad?
Sí, las mujeres son esclavas de la maternidad. La maternidad es una cárcel. El padre es libre, pero la madre no. Las mujeres sacrifican sus vidas y su libertad por sus hijos.
Es que son tus hijos.
Debemos ser psicológicamente independientes de nuestros hijos. Las madres hacen que los hijos sean dependientes de ellas, les imponen su autoridad, reproducen lo que padecen.
Hay verdad en sus palabras, aunque sean radicales.
Se nos ha criado hasta llegar al sacrificio, sacrificio por la familia, por los hijos, por el país. Pero ni el país ni el marido ni los hijos se sacrifican por las mujeres. Aun así, nosotras lo toleramos. Tenemos que erradicar esta psicología de la ­esclavitud.
Nacemos con ella.
Yo me desprendí de todo lo que se supone que debe ser una mujer, de todo lo que me hacía ser esclava. Y con mis hijos la relación mejoró muchísimo cuando estuve desprendida, alejada de esa dependencia psicológica que me oprimía y les oprimía.
Entonces, la gran rebeldía sería que las mujeres no tuvieran hijos.
Sin duda, pero eso no es natural. Para cambiar las cosas debemos conversar, crear conciencia y ser solidarias entre nosotras.
Amenazada de muerte por sus ideas, tuvo que refugiarse en EE.UU. ¿Qué vio allí?
La autoridad del marido es superior a la de la esposa, y esto es algo universal. Y los seres más oprimidos del mundo son las mujeres pobres. Necesitamos justicia, vivir en igualdad de condiciones, entonces nos podremos casar felizmente y tener hijos libres.
Pero eso no existe en el mundo.
Ese cambio vendrá, el mundo no puede seguir sangrando. Pero tendremos que pagar el precio de la libertad y el de la igualdad.
¿Y cuál es ese precio?
A veces vamos a la cárcel, o nos matan, o la rebeldía nos condena a ser pobres o arrinconadas. Personalmente no me importa perder mi vida, llevo años en una lista de condenados a muerte, pero nuestra vida es horrible, no queda otra que luchar.
Fuente: lavanguardia.com

Señales. Un poema de Mario Benedetti.

En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

viernes, 24 de marzo de 2017

TERTULIAS LITERARIAS DIALÓGICAS EN LA KORRIKA.



La semana pasada celebramos una Tertulia Literaria Dialógica de Barrio en el Centro Cultural Montehermoso de la parte vieja de Vitoria-Gasteiz. La Tertulia estaba organizada por la Plataforma "Sareak Josten / Tejiendo redes" constituida por representantes de diferentes recursos y entidades que trabajan en ese espacio, el Casco Antiguo, y que sienten que la diversidad de culturas y personas en un territorio es un elemento de enriquecimiento sociocultural. 

En este caso, esta actividad que ya se llevó a cabo el curso pasado, se desarrolló como parte de la Korrika 2017, dentro de los actos culturales que enmarcan esta acción, concretamente, en la Korrika Kultural, anticipo de la carrera a favor del euskera. 




El lema de Korrika de este año será Batzuk, como reflejo de la diversidad que constituyen las lenguas, culturas y mundos diferentes. Se trata de un juego de palabras entre ‘bat’ (uno/a) y ‘zuk’ (tú), para invitar a la ciudadanía a acercarse al euskara y “a la fiesta por la igualdad de las lenguas y sus hablantes”. Aprovechando este lema, los textos seleccionados eran pequeños trozos literarios de diferentes países y culturas que hacían relación a la fuerza de la palabra, a la riqueza de la diversidad cultural y lingüística, a la supervivencia y la igualdad de las lenguas, etc. 



Antes de empezar la/s Tertulia/s representantes de Sareak Josten explicaron lo que queríamos hacer con aquel acto y cómo se había estructurado. Por su parte, desde AEK, entidad que organiza la Korrika, se dio información sobre la misma y se informó de que querían incorporar las Tertulias Literarias a diferentes espacios y lugares dentro de la Korrika Kultural. ¡¡¡UNA GRAN NOTICIA!!!


En cuanto a mi experiencia personal, estuve en un grupo en donde había personas de Vitoria junto con otras de Camerún, Senegal y Marruecos. Y he de confesar que fue una tertulia extraordinaria. Compartir lecturas y palabras con personas tan diversas genera un conocimiento rico tanto en el plano intelectual como en el emocional. 

¡¡¡ ENHORABUENA A TODOS Y A TODAS!!! 

ZORIAONAK ETA HURRENGORA ARTE!!!


Parábolas. Antonio Machado.

Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!

jueves, 23 de marzo de 2017

7 GRANDES LECCIONES DE VIDA QUE NOS ENSEÑA EL PRINCIPITO. Un artíuclo de Jennifer Delgado.




Recuerdo que hace unos años, cuando iba a dar un curso sobre tertulias literarias en Valencia, me comentaron que una persona de las que dice saber cuáles son, no ya los clásicos, sino los "clásicos universales", les había dicho que "El Principito" no era un clásico universal. ¡Pero qué atrevida es la ignorancia! Y para salir de ella, nada mejor que leer este artículo que versa sobre este clásico de la literatura.

El Principito es una de esas obras que traspasan la frontera del tiempo y la edad. No es casualidad que haya sido traducida a más de 180 idiomas y se haya convertido en uno de los libros más vendidos de la historia que inspira a diferentes generaciones.

La obra de un hombre que quería rescatar la esperanza y el amor

Su escritor, Antoine de Saint-Exupéry, vivió en una época convulsa y fue piloto durante la Segunda Guerra Mundial. En su obra autobiográfica Tierra de hombres narra cómo en 1935 su avión se estrelló en el desierto del Sáhara mientras intentaba romper un récord de velocidad.

Los mapas que tenía eran muy antiguos, por lo que perdió el rumbo en el desierto. Muy pronto sobrevino la deshidratación, por lo que tanto él como su copiloto comenzaron a tener espejismos y alucinaciones. Al cuarto día los encontró un beduino que les salvó la vida. Obviamente, El Principito tiene muchos puntos en común con esa historia, por lo que es difícil saber dónde termina la realidad y empieza la ficción.

En esta obra, Saint-Exupéry también deja entrever su preocupación por la guerra y los crímenes fascistas, por lo que, en cierta forma, es un intento de rescatar la esperanza y el amor. Y nada mejor que recurrir a la metáfora de un niño pequeño para recordarnos los valores que son verdaderamente importantes en la vida.

LAS SIETE LECCIONES (Desde AQUÍ podéis acceder al desarrollo que de estas lecciones se hace en el artículo)

1. Ve más allá de la apariencia, siempre

2. No exijas a los demás lo que no pueden darte

3. Conócete a ti mismo antes de criticar a los otros

4. No es más feliz quien más tiene, sino quien valora lo que posee

5. La vida no se mide, se vive

6. Invierte tu tiempo en crear relaciones especiales

7. La avaricia te ciega y te impide apreciar la belleza
Fuente: muhimu.es

miércoles, 22 de marzo de 2017

Paulo Freire. Serie Maestros de América Latina.



La serie “Maestros de América Latina” narra la vida y obra de ocho pedagogos trascendentales para la historia de la educación latinoamericana. El repertorio está compuesto por Simón Rodríguez, Domingo F. Sarmiento, José Martí, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Gabriela Mistral, Jesualdo Sosa y Paulo Freire. 
Sin idealizaciones simplificadoras, el programa intenta acercar a los docentes, pero también al público en general, las propuestas de estos pedagogos latinoamericanos de una manera amena y atractiva. 
El ciclo busca renovar el debate sobre las pedagogías latinoamericanas desde un abordaje profundamente humano, y sin renunciar a la complejidad y contradicciones propias de personalidades que, desde diferentes perspectivas, se comprometieron activamente con la causa de la Patria Grande.

Producido por el Laboratorio de Medios Audiovisuales de la Universidad Pedagógica, para la Organización de Estados Iberoamericanos para la Cultura y la Educación (OEI), la UNIPE y Canal Encuentro.

"Todo esto por amor". Un poema de Luis Cernuda.


Derriban gigantes de los bosques para hacer un durmiente, 

derriban los instintos como flores, 
deseos como estrellas 
para hacer sólo un hombre con su estigma de hombre.

Que derriben también imperios de una noche, 
monarquías de un beso, 
no significa nada; 
que derriben los ojos, que derriben las manos como estatuas 
vacías.

Mas este amor cerrado por ver sólo su forma, 
su forma entre las brumas escarlata, 
quiere imponer la vida, como otoño ascendiendo tantas 
hojas 
hacia el último cielo, 
donde estrellas 
sus labios dan otras estrellas, 
donde mis ojos, estos ojos, 
se despiertan en otro.

lunes, 20 de marzo de 2017

Amor constante más allá de la muerte. Un poema de Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

"Filosofía y Dominación". Una interesante conferencia del filósofo del indigenismo Luis Villoro.

[...] En nuestra época la actividad filosófica se ha vuelto motivo de perplejidad. Sus doctrinas parecen estar destinadas a dar paso a un saber racionalmente más seguro, la ciencia, o bien a disfrazar opiniones socialmente manejables, las ideologías. ¿Entre ciencia e ideología queda algún lugar para la filosofía? ¿Tiene algún objeto aún, entre la fascinación por la mentalidad científica y las intoxicaciones ideológicas, aquél pretendido saber que nunca estuvo demasiado seguro de sí mismo? ¿Para qué la filosofía? preguntamos con frecuencia. En breves reflexiones, más tentativa que logro, buscarán una respuesta por un camino sesgado: la filosofía vista desde la estructura social de dominio.

[...] Por su preguntar mismo y por su operación crítica, no por su intención expresa, la actividad filosófica es un pensamiento disruptivo, es decir, cumple una función de ruptura de las creencias."

[...] Doctrina es un conjunto enlazado de opiniones que pueden enseñarse. Trasmitir la filosofía como actividad reflexiva consistía en despertar en cada quien su propia razón para que ésta viera por sí misma. Aceptar un enunciado filosófico significaba seguir y reproducir con la propia razón la pregunta, el análisis y la argumentación que condujo a ese enunciado. Comunicar una doctrina filosófica, en cambio, consiste en proponer un conjunto de creencias conectadas entre sí, para que el otro se adhiera a ellas. No se transmite la actividad racional sino su producto. Codificado en su propia germanía, sellado como un sistema consistente de opiniones, el producto de la razón, separado de su práctica productora, puede manejarse como una “concepción del mundo”, creencia común de una escuela, de una “corriente filosófica”, cuando no de un grupo, de una secta. El aprendiz de filósofo ya no es llamado a repetir en sí mismo el asombro y la inquisición de su propia razón, ahora es invitado a seguir un “ismo”, a dejarse guiar por las tesis de una escuela. El pensamiento liberador de toda creencia compartida ha dado lugar a un nuevo sistema compartido de creencias.

[...] Su codificación en una doctrina es la amenaza que pesa sobre todo pensamiento liberador, tanto el que busca la emancipación personal, en una práctica moral, como el que intenta una liberación colectiva, en la práctica política. En todos los casos, el pensamiento disruptivo puede coagularse en un sistema codificado de sentencias, tesis, preceptos, recetas. Detenido, separado de la práctica individual o social, según el caso, ya no se transforma al tenor de la vida que lo produjo. Comunicar la filosofía convertida en doctrina, ya no consiste en invitar a un cambio de actitud para que el otro elija libremente una práctica nueva de vida, sino en transmitir un conjunto de creencias, para que el otro sujete su vida a ellas.

[...] Un mismo discurso al ser transmitido puede suscitar en el otro la liberación de sus prejuicios y el despertar de la propia razón, o bien, por el contrario, imponérsele como una opinión indiscutida que lo ocupa e integra en una estructura de dominio; en este segundo caso, el “maestro interior” de cada quien cede su lugar a toda clase de maestros “externos.

[...] ¿Y no es ahora más necesario que nunca ese pensamiento de ruptura en esa época de pensamiento homogeneizado reducido a lugares comunes, enlatado, consumido en grandes cantidades en esa sociedad de pensamiento manipulado servicial fascinado por la fuerza y el poder en esta época en esta sociedad en suma en que la razón parece haber sido domesticada por el afán de ganancia y de dominio? Si la ideología nace de la necesidad de seguridad e integración sociales, la filosofía satisface una necesidad de autenticidad y libertad. ¿No está ahora más viva que nunca esa necesidad? ¿No requerimos con urgencia aprender a asombrarnos de nuevo ante las opiniones que por “obvias”, se nos quieren inculcar, aprender a poner en cuestión de nuevo todos los mitos con que nos han adormecido, recuperar la presión y veracidad de los conceptos bajo los disfraces gastados de los discursos en uso?

[...] la filosofía no puede reducirse a su práctica profesional. Ningún profesor guarda el monopolio de la actividad filosófica ni hay academia alguna que garantice su ejercicio. La filosofía es la actividad disruptiva de la razón y ésta se encuentra en el límite de todo pensamiento científico. Porque toda ciencia genuina, al ser radical, es crítica constante del pensamiento usado y usual propio de la ideología. La filosofía no es una profesión, es una forma de pensamiento, el pensamiento que trabajosamente, una y otra vez, intenta concebir, sin lograrlo nunca plenamente, lo otro lo distinto, lo alejado de toda sociedad en que la razón esté sujeta. Lo otro nunca alcanzado, buscado siempre en la perplejidad y en la duda, es veracidad frente a prejuicio, ilusión o engaño; autenticidad frente a enajenación libertad frente a opresión."

Fuente: Revista "Nexos"

domingo, 19 de marzo de 2017

Un bello texto de Farzad Kamangar, escritor kurdo, poeta, profesor, periodista y activista por los derechos humanos, ejecutado por el régimen iraní el 9 de Mayo de 2010.

Una mujer refugiada kurda que participa en una Tertulia Literaria Dialógica me ha enviado este bello texto escrito por Farzad Kamangar, escritor kurdo, poeta, profesor, periodista y activista por los derechos humanos. Farzard trabajó en la ciudad de Kamyaran (Rojhelat /Kurdistán de Irán) y fue ejecutado por el régimen iraní el 9 de Mayo de 2010. El texto es una imaginaria carta de amor escrita con ocasión del día de la mujer.


Para los fénixes de mi país

Hola preciosa mía. Hoy es el día de la mujer, el día que siempre anhelo.

En este día, en vez de tus buenas manos, mis pensamientos están decorados con una flor de narciso más caótica que las trenzas de tu cabello.

Pasaron dos años desde la última vez que vi el color de la violeta y el jazmín. Durante dos años he estado inquieto y he derramado algunas lágrimas de alegría. Sabes mejor que yo que cuento las horas durante el año esperando que llegue tu día.

Me pregunto qué regalo te gustará más. Las canciones 'Kiss me one last time' o 'King's garden'. O quizá una vela para iluminar nuestros recuerdos.

Pero querida mía, no puedes oírme cantar y no puedo encender una vela porque el señor de estas paredes ha convertido las velas en cadenas. No soy un poeta para cantar como el viejo amante que respira amor en el viento para acariciar tu piel, o para escribirte un poema con una melodía acorde a tu agonía. No soy un poeta para rimar acorde con la inocencia de tus ojos.

No puedes leer en nuestra lengua materna. Si pudieras, te llevaría a la fiesta de la luna cada noche como "los gritos de Hêmin". Te escribo en el dialecto de Forough para que no me digas, "A nadie le importan ya las flores" o "Yo Estoy deprimido". Escribiré hasta que también tenga fe en una quinta estación.

Preciosa mía, nací en un país con mujeres que -como todas las mujeres del mundo - no son la mitad de los demás, pero cada una es la mitad del cielo. Lloré mis primeras lágrimas en este país, junto a las mujeres que enseñaron a desafiar y a resistir al fuego con sus llamas danzantes.

La primera sonrisa infantil floreció en mis labios cuando los viejos robles envidiaron el misterio de la persistencia y la fuerza de las mujeres de mi tierra. Caminé mis primeros pasos en el mismo camino donde el rocío de la mañana brillaba sobre las ranúnculos y donde los fuertes pasos de las mujeres aguantaron a las montañas más difíciles y rebeldes de la vida y de la historia. Estas son las mismas mujeres que hoy susurran canciones de amor y de resistencia en los oídos de las paredes. En mi tierra, las canciones de cuna son las mismas que las que el pueblo murmuraba para Astarté e Ishtar, las primeras deidades de la humanidad.

¿Cómo puede tu día no ser mi celebración de Newroz? Al igual que vosotras, muchos otros están esperando el regreso de sus seres queridos. [Ellos esperarán por el tiempo que sea necesario] - incluso durante la primera nieve del invierno, cuando un puñado de trigo permita que la soledad sea compartida con los gorriones, o hasta que la casa esté barrida y preparada para las golondrinas, o hasta que Dios sea el anfitrión en la mesa de Iftar.

En ese día, espérenme y lleven un vestido del color y la belleza del cielo, que tenga la elegancia de Siyaçemane de Osman y un tallo de Barzaran. También, llevad un collar de clavo, porque los clavos me recuerdan al perfume de la mujer, el olor de mi país, el olor de la inmortalidad y, en una palabra, el olor de ti.

Hasta entonces, te dejo en manos del creador del rocío y de la lluvia.


Actualidad del cuento. Revista Mercurio. nº 189 / Marzo de 2017.

La concesión del Premio Nacional de Narrativa a Cristina Fernández Cubas, por un libro de cuentos que ya antes había ganado el de la Crítica, sumada al Nacional de las Letras que recibió Juan Eduardo Zúñiga, autor de varias series de relatos inolvidables, no es fruto del azar en lo que al prestigio del género se refiere. Puede que el cuento literario, pese al auge que ha experimentado en las últimas décadas, siga siendo minoritario en relación con la novela, pero la calidad de quienes lo cultivan y la consolidación de un público que sigue y aprecia sus propuestas, alimentan a una comunidad muy activa —de cuentistas y de lectores, de editores, críticos o profesores de escritura creativa— que explica la buena salud del género y su actual protagonismo. (Extraido del Editorial)

 


"El ruiseñor". Un cuento de Hans Christian Andersen.


En China, como sabes muy bien, el Emperador es chino, y chinos son todos los que lo rodean. Hace ya muchos años de lo que voy a contar, mas por eso precisamente vale la pena que lo oigan, antes de que la historia se haya olvidado.

El palacio del Emperador era el más espléndido del mundo entero, todo él de la más delicada porcelana. Todo en él era tan precioso y frágil, que había que ir con mucho cuidado antes de tocar nada. El jardín estaba lleno de flores maravillosas, y de las más bellas colgaban campanillas de plata que sonaban para que nadie pudiera pasar de largo sin fijarse en ellas. Sí, en el jardín imperial todo estaba muy bien pensado, y era tan extenso que el propio jardinero no tenía idea de dónde terminaba. Si seguías andando, te encontrabas en el bosque más espléndido que quepa imaginar, lleno de altos árboles y profundos lagos. Aquel bosque llegaba hasta el mar hondo y azul; grandes embarcaciones podían navegar por debajo de las ramas, y allí vivía un ruiseñor que cantaba tan primorosamente, que incluso el pobre pescador, a pesar de sus muchas ocupaciones, cuando por la noche salía a retirar las redes, se detenía a escuchar sus trinos.

-¡Dios santo, y qué hermoso! -exclamaba; pero luego tenía que atender a sus redes y olvidarse del pájaro hasta la noche siguiente, en que, al llegar de nuevo al lugar, repetía: - ¡Dios santo, y qué hermoso!

De todos los países llegaban viajeros a la ciudad imperial, y admiraban el palacio y el jardín; pero en cuanto oían al ruiseñor, exclamaban:

-¡Esto es lo mejor de todo!

De regreso a sus tierras los viajeros hablaban de él, y los sabios escribían libros y más libros acerca de la ciudad, del palacio y del jardín, pero sin olvidarse nunca del ruiseñor, al que ponían por las nubes; y los poetas componían inspiradísimos poemas sobre el pájaro que cantaba en el bosque, junto al profundo lago.

Aquellos libros se difundieron por el mundo, y algunos llegaron a manos del Emperador. Se hallaba sentado en su sillón de oro, leyendo y leyendo; de vez en cuando hacía con la cabeza un gesto de aprobación, pues le satisfacía leer aquellas magníficas descripciones de la ciudad, del palacio y del jardín. «Pero lo mejor de todo es el ruiseñor», decía el libro.CONTINUAR LEYENDO


viernes, 17 de marzo de 2017

"Para ti mujer escribo". Un poema de la peruana Margarita Carrete de Tafur.



Escribo para ti mujer,
mujer de mil ropajes,
mujer joven o vieja
de esta dura tierra.

Escribo para ti
sin saber cómo eres,
hoy hablo para decirte
que no aceptes la suerte

¡Escúchame ahora!
Obrera de los tiempos
si hoy borras tu sonrisa
a cambio de tristeza,
no hay vida mala o buena
ni infiernos tan temidos
ni paraísos soñados,
la vida es una sola,
la vida se conjuga
de dolor y alegría,
la vida mujer hay que amasarla,
¡con nuestras propias manos!

¡Basta ya mujer!
de dolores callados,
despierta, anda y ve
que hay tiempos no sembrados 
¡Basta ya mujer!
Arroja tu alma esclava
de los prejuicios vanos.
¡Mira el sol cómo brilla,
no te tapes los ojos
al resplandor del día!

Mujer del siglo XX
que luchas, trabajas y amas,
descubre y aprovecha los caminos,
recoge las mañanas,
entierra los silencios,
desátate las manos,
rompe ya esas cadenas
que la vida es empinada
y a fuerza de subirla
se hace mejor vida.


Las mujeres y el poder en el Museo del Prado. Itinerario didáctico.

El fortalecimiento del poder real y la intensificación de las relaciones internacionales en la Europa Moderna no pueden disociarse de un importante impulso al arte. Más allá de su función estética, el arte fue un instrumento político de las monarquías para hacerse presentes, dar una imagen controlada de sí mismas en los espacios públicos y dejar memoria personal y familiar. El retrato, pues, adquirió un potente impulso. Las dificultades de comunicación que imponía la distancia entre las Cortes europeas favorecieron su expansión al ser el único medio para poder seguir la imagen de familiares ausentes y de sus descendientes. En nuestro tiempo nos permite poner rostro a figuras recordadas por la historiografía, pero también rescatar, a través de la investigación, a mujeres con acción política que quedaron en el olvido.

En este itinerario sobre Las mujeres y el poder en el Museo del Prado, utilizaremos los retratos como punto de apoyo para recuperar el protagonismo político de las mujeres de las Casas Reales en el gobierno de los reinos de España y la política internacional, así como el de algunas mujeres de las elites nobiliarias en la conquista de derechos. A través de ellas, haremos visibles algunos de los límites que las leyes les marcaron y los problemas vitales que compartieron, como mujeres, con sus contemporáneas, a las que no podemos olvidar como sujetos activos en las relaciones poder-sociedad.

Algunas de estas mujeres tuvieron un importante papel como coleccionistas, mecenas e impulsoras de las colecciones reales, lo que las asocia de manera muy significativa a este Museo del Prado. Este itinerario es, pues, un modesto pero sentido homenaje.

El Museo del Prado y el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid han colaborado en la elaboración de este itinerario, y esperan que disfrute de su visita al Museo.


jueves, 16 de marzo de 2017

"El amor propio de Juanito Osuna". Un cuento de Miguel Delibes.


Para que luego digan que los hombres no somos cotillas

El amor propio de Juanito Osuna

Eso sí, Juanito Osuna es amigo de sus amigos; créame, es un tipo estupendo. Le contaría de él y no acabaría. Juanito Osuna se entera en París de que uno está en un aprieto en Madrid y se coge el primer avión. Eso, fijo. Nada le digo en lo tocante a dinero. Ya de chico era igual. Mi amistad con Juanito Osuna viene desde que éramos así. Es un caso de voluntad este muchacho. ¿Qué? Sí, ahora andará por los cincuenta y uno. Es un tipo estupendo, Juanito. Y habrá usted notado que es fuerte. De muchacho ya era así. De un mamporro tumbaba al más guapo. ¡Qué manos! Son como mazas. Lo habrá usted advertido. En el Colegio, el profesor de gimnasia se sentía disminuido. Ejercicio que proponía, Juanito Osuna lo mejoraba. ¡Había que verle en las salidas de paralelas! Ahora ha engordado un poco, pero sigue fuerte el condenado. Se habrá usted fijado en las manos. Dan miedo. Eso sí, nunca las empleó con ventaja. Juanito tiene un exacto sentido de la justicia. Pero por encima de todo, incluso de la justicia, pone Juanito Osuna la amistad. Juanito Osuna se entera en París de que está usted en un aprieto en Madrid y se agarra, sin más, el primer avión. Yo con Juanito Osuna, qué le voy a decir, una amistad fraternal. Anduvimos juntos desde que nacimos. Juanito Osuna es hijo de uno de los más grandes terratenientes extremeños, don Donato Osuna. Ella era hija de la Marquesa de Encina; un Osuna con una Castro-Bembibre; dos fortunas. Ella era una mujer original, pero estaba completamente loca; le daba miedo dormirse; era capaz de traer en jaque a toda la casa con tal de no acostarse. Así ha salido Juanito. CONTINUAR LEYENDO

miércoles, 15 de marzo de 2017

La revolución inacabada. El romanticismo significó la renovación de la música y la ironía narrativa, pero también el impulso inicial de las ideologías totalitarias

'Túmulo junto al mar', de Caspar David Friedrich
En la Fenomenología del espíritu, Hegel dedica uno de sus dardos más crueles contra los primeros románticos, que, al fin y al cabo, fueron los más lúcidos entre sus contemporáneos. Con desdén, compara su contribución a la filosofía moderna, en pleno entusiasmo por la Francia revolucionaria de 1789 y la naciente identidad nacional alemana, con “una noche en la que todos los gatos son pardos”. Señalaba así una característica indeterminación que comparten los muchos romanticismos —no siempre afines y coherentes entre sí— que componen la tradición cultural europea de los últimos dos siglos, pues es verdad que los románticos son víctimas de sus afinidades electivas: vacilan entre la experiencia íntima y fragmentaria y el sistema, entre tradicionalismo y espíritu de innovación; y practican cultos incompatibles como la ironía, que borra las trazas del sujeto, y el genio; así como invocan la vieja sabiduría de los mitos sin renunciar del todo a la razón.

Pero ocurre que estas contradicciones también son las propias del individuo moderno, de donde cabe pensar que el Romanticismo es una revolución inacabada. Sus tribulaciones siguen siendo en gran medida las nuestras, lo que explica el prestigio de figuras de trayectoria equívoca, como Ernesto Che Guevara, y la casi universal adhesión que concita, generación tras generación, cualquiera que adopte el entusiasmo, el estilo o el aura románticos.

Lo romántico se asemeja a una koiné, una lengua común, y a un espíritu del tiempo. Genera una respuesta empática de certidumbre inmediata, como los versos de Emily Dickinson; o —por qué no— un rechazo visceral, sobre todo cuando el estilo se hace pomposo: ¿hay algo más cursi que Jünger cuando escribe que “no conoce el mar quien no haya visto a Neptuno”, o Heidegger cuando afirma que la piedra es más piedra en el Partenón? CONTINUAR LEYENDO 
Fuente: cultura.elpais.com

AÑO 2017: RAZONES CON LAS QUE LAS ADOLESCENTES AÚN JUSTIFICAN QUE UN HOMBRE LE PEGUE A SU PAREJA. Valeria Hiraldo.

Es un dato demoledor: 126 millones de adolescentes de todo el mundo piensan que algunas veces se justifica que un hombre golpee a su pareja.

Los menores de edad identifican la violencia de género pero no las actitudes previas. Las víctimas no hablan de violencia de género, sino de problemas con su pareja. Una de las razones por las que se justifica un maltrato psicológico o físico es el hecho de quemar la comida al cocinar, es decir, el típico despiste que ha muchos nos ha sucedido alguna vez. Estos datos también los confirma el informe Jóvenes y género. El estado de la cuestión que el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud ha publicado.

Los datos preocupan mucho. La investigación de las últimas décadas revela que cada vez con mayor frecuencia el maltrato está presente en los noviazgos entre adolescentes y jóvenes, donde encontramos que 9 de cada 10 adolescentes admiten que han ejercido violencia psicológica sobre su pareja. CONTINUAR LEYENDO
Fuente: muhimu.es

martes, 14 de marzo de 2017

"Y AÚN ASÍ, ME LEVANTO". Un poema de Maya Angelou


 “Tú puedes escribirme en la historia
con tus amargas, torcidas mentiras,
puedes aventarme al fango
y aún así, como el polvo… me levanto.

¿Mi descaro te molesta?
¿Porqué estás ahí quieto, apesadumbrado?
Porque camino
como si fuera dueña de pozos petroleros
bombeando en la sala de mi casa…

Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas brincando alto,
así… yo me levanto.

¿Me quieres ver destrozada?
cabeza agachada y ojos bajos,
hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto desconsolado.

¿Mi arrogancia te ofende?
No lo tomes tan a pecho,
Porque yo río como si tuviera minas de oro
excavándose en el mismo patio de mi casa.

Puedes dispararme con tus palabras,
puedes herirme con tus ojos,
puedes matarme con tu odio,
y aún así, como el aire, me levanto.

¿Mi sensualidad te molesta?
¿Surge como una sorpresa
que yo baile como si tuviera diamantes
ahí, donde se encuentran mis muslos?

De las barracas de vergüenza de la historia
yo me levanto
desde el pasado enraizado en dolor
yo me levanto
soy un negro océano, amplio e inquieto,
manando
me extiendo, sobre la marea,
dejando atrás noches de temor, de terror,
me levanto,
a un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
brindado los regalos legados por mis ancestros.
Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto.”

 

Día Mundial de la Poesía (UNESCO). 21 de Marzo.

La poesía es una manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. La poesía contribuye a la diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la forma en que usamos las palabras y las cosas, y nuestros modos de percibir e interpretar la realidad. Merced a sus asociaciones y metáforas y a su gramática singular, el lenguaje poético constituye, pues, otra faceta posible del diálogo entre las culturas.
La aclamada poeta, escritora  y activista Maya Angelou


   
Cada año, el 21 de marzo, la UNESCO celebra el Día Mundial de la Poesía y nos invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje poético y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona. De acuerdo con la decisión de la UNESCO, el principal objetivo de esta acción es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades respectivas.
Por otra parte, este Día tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales de poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura.
La decisión de proclamar el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía fue aprobada por la UNESCO durante su 30º periodo de sesiones, que se celebró en París en 1999. La UNESCO anima a los Estados Miembros a tomar parte activa en la celebración del Día Mundial de la Poesía, tanto a nivel local como nacional, con la participación de las ONG y de las instituciones públicas y privadas: autoridades locales, escuelas, asociaciones poéticas y culturales, museos, editoriales, etc. 

 

domingo, 12 de marzo de 2017

"Amor, eternidad". Un cuento de Luis de Castresana (Bilbao, 1925-1986).


Estaban apoyados en la barandilla mirando la ría. Una ligera neblina se enredaba en lo alto de las grúas, que se alzaban como extraños árboles metálicos en la otra orilla. Se habían encendido unas luces en el barco anclado junto a los muelles de Iribitarte.
Sonaba, en alguna parte, un acordeón. Hacía frío.
-¿Recuerdas? -preguntó él.
Y ella dijo, apenas sin mover los labios:
-Sí
Se miraron a los ojos sin sonreírse, sintiéndose muy juntos, muy el uno del otro, muy dos en uno. Continuaban inmóviles, comunicándose sin palabras y sin gestos, mirando las aguas sucias de la ría, en donde rielaba la luz de las bombillas de los muelles.
-¿Tienes frío, mi vida?
Y ella movió la cabeza diciendo que no, y cogió entre las suyas las manos de él y reclinó la cabeza sobre su hombro.
Se veían más de medio siglo atrás, allí, en aquel mismo lugar. Había sido una noche cálida, con una gran luna navegando sin prisas en el cielo alto y limpio y azul. Las estrellas brillaban como pequeñas velas y parpadeaban, hablándose en morse luminoso.
La villa estaba en fiestas y ardía en el jubilo de su «Semana Grande». Hasta el Campo de Volantín llegaba la música del quiosco del Arenal, diluida, grata, como si fuera un olor hecho sonido. Y allí, de súbito, él la había besado y le había pedido que fuera su esposa. Y ella había dicho que sí sin hablar, moviendo la cabeza y procurando no llorar. Pero lloró.
Habían anclado muchos barcos en la ría desde entonces y el cielo se había empurpurado miles de veces en el claro de los altos hornos. Lunas y lunas habían surcado el alto mar de las nubes. Tres hijos y una hija les habían nacido. Tenían nietos y esperaban el nacimiento del primer bisnieto.
Pero allí, en aquel momento, en aquel atardecer frío de finales de otoño, ellos vivían cincuenta y tantos años atrás.
Aún sentía él la boca de ella y sus mejillas, húmedas de lágrimas felices. La veía muy joven, con el vestido blanco y azul, y con el collar de cuentas blancas que brillaban como chispas.
-¿Me quieres?
-Sí -había dicho ella-. Más que a nada.
-¿De verdad, Rosita? ¿De verdad,cariño?
-Sí.
Todavía habían estado unos minutos más en el Campo de Volantín antes de regresar despacio al Arenal, caminando en silencio, por primera vez cogidos del brazo ante las miradas de todos. Los padres de ella estaban junto al quiosco, oyendo el concierto nocturno y esperando el momento en que se iniciaran los fuegos artificiales.
Y cuando estuvieron de nuevo ante ellos, serios, un poco tímidos, sin soltarse del brazo, ella había dicho simplemente:
-Nos vamos a casar.
Se sentaron todos juntos, oyendo la música, mirándose; y luego él les había acompañado hasta casa.
Nada más regresar del viaje de novios, al inaugurar su casa, él había hecho copiar sobre un pergamino, en hermosas letras como de códice miniado, las bíblicas palabras que Ruth dirigió a Noemí:
No me ruegues que te deje y me aparte de ti, porque donde quiera que tú fueres, iré yo; y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios, mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí tendré mi sepultura.
Enmarcaron el pergamino y lo colgaron en la alcoba matrimonial, bajo el crucifijo. Les había dado vergüenza ponerlo en el comedor y que lo vieran los parientes y amigos que iban a visitarles.
Hacía ya una eternidad de todo esto.
Permanecían ahora inmóviles apoyados en la barandilla, callados, y un gran trozo de vida se amansaba en el fondo de sus recuerdos. Se miraban quietamente, felices, como seres que han alcanzado la plenitud.
Vieron pasar un entierro y se miraron, en silencio, ojos adentro.
-Cuarenta y cinco años tendría ahora Carlitos -musitó ella, de pronto.
-Sí –asintió él.
Pensaron sin dolor en el hijo muerto, recordando el momento en que supieron que estaba muerto, el momento en que ella había dicho: «Está muerto, Pedro, está muerto». Y él no lo había creído, se había negado a creerlo. Y la vida había seguido, y habían venido otros hijos, y habían visto florecer su sangre y su amor en los hijos de sus hijos. Y todo había comenzado allí, en el Campo de Volantín, en una noche de verano de hacía mucho, mucho tiempo.
Se acurrucaron suavemente el uno junto al otro. Él tembló y ahogó un golpe de tos. Ella le subió el cuello del abrigo.
-Hace frío –dijo-. Otra vez se te ha olvidado ponerte la bufanda.
-Sí –dijo él.
Y de repente le asomaron lágrimas a los ojos.
-¿Por qué? –preguntó ella dulcemente.
Y él dijo:
-Tanto tiempo, tantas cosas… Si no llego a encontrarte, ¿qué hubiera sido de mí?
Ella suspiró; le apretó una mano y se quedó mirándola con expresión meditativa.
-Se va haciendo de noche, mi vida -dijo al cabo de un rato-. ¿Vamos?
-Sí -musitó él.
Y echaron a andar lentamente hacia el Arenal, como aquella noche.

FIN
“Adiós”, Madrid, Prensa Española, 1979

DOS VIDAS PARALELAS, DOS PAÍSES DIFERENTES, DOS MOMENTOS HISTÓRICOS DISTINTOS. ESTA ES LA HISTORIA DE DOS NIÑAS QUE DEJARON DE SER NIÑAS A LA EDAD DE 15 AÑOS PARA CONVERTIRSE EN REFUGIADAS. (ACNUR Comité español)

sábado, 11 de marzo de 2017

"Los mares del sur". Un poema de Cesare Pavese.

 
Caminamos una tarde sobre la ladera de una colina,
en silencio. En la sombra del tardo crepúsculo
mi primo es un gigante vestido de blanco,
que se mueve tranquilo, el rostro bronceado,
taciturno. Callar es nuestra virtud.
Algún antepasado nuestro debe de haber estado muy solo,
un gran hombre entre idiotas o un pobre loco,
para enseñar a los suyos tanto silencio.


Mi primo habló esta tarde. Me pidió
que subiera con él: desde la cumbre se divisa
en las noches serenas el reflejo del faro,
lejano, de Turín. "Tú que vives en Turín
-me dijo-... pero tienes razón, la vida se vive
lejos de la tierra: se progresa y se goza;
luego, cuando se regresa, como yo, a los cuarenta,
se encuentra todo nuevo. Las Langas no se pierden".
Todo esto me dijo y no habla italiano
sino el lento dialecto que, como estas mismas piedras,
es tan áspero que veinte años de idiomas y de océanos diversos
no consiguieron pulirlo. Y camina por la cuesta
con la mirada ensimismada que vi, de chico,
en los campesinos un poco cansados. CONTINUAR LEYENDO